Cómo cuidar nuestros implantes dentales

implantes dentalesUn implante es una pequeña pieza alargada con forma de tornillo de un material biocompatible (siendo los más habituales titanio ó zirconio) que, una vez colocado en el hueso, se integra en él. De esta manera, el implante logra imitar la función de raíz de un diente perdido. A este implante se le unirá una prótesis que tiene como finalidad reemplazar el diente perdido, o servir de soporte a una estructura mayor.
Una vez colocado el implante o implantes dentales, éstos requieren de una serie de cuidados para asegurarnos que duren el máximo tiempo posible. Cuidados, limpieza y revisiones son fundamentales para garantizar el éxito de los implantes y las prótesis que soportan.
Como consejos generales, recuerda cepillarte los dientes después de cada comida, de forma suave pero enérgica, haciendo hincapié en la zona de unión entre el diente y la encía ya que ahí es donde se acumula la placa, que puede provocar periodontitis. Debes repetir esta operación en los implantes para prevenir la aparición de la periimplantitis. Puedes apoyarte con la seda dental, el cepillo interdental, que sirve para realizar limpieza entre cada pieza dental, y el irrigador bucal, el cual dirige el agua de forma más efectiva. Estos irrigadores suelen tener un cabezal específico para implantes dentales.
Tras la colocación de los implantes, además de los cuidados básicos post-operatorios (no fumar -lo cual en general no es recomendable para la salud bucodental-, aplicar frío en la zona afectada, dieta blanda y fría, evitar el cepillado o los enjuagues bucales el mismo día de la operación), debes realizar revisiones cada 6 meses. En estas revisiones se realizarán radiografías para comprobar el estado del hueso, comprobación de que no haya sarro debajo de la encía y pruebas de movilidad para asegurarse que no se hayan aflojado los tornillos del implante.
En definitiva, los implantes dentales son una gran solución para recuperar la funcionalidad y estética de tu boca, pero es importante mantener revisiones periódicas para asegurar la salud y vida de los implantes.

10 consejos para cuidar tu boca en verano

 

helado--z

Ahora que estamos en verano es bueno recordar 10 consejos básicos para cuidar nuestra boca. En esta época estival, las comidas fuera de casa, los alimentos poco saludables o el descuido en la higiene diaria pueden llegar a jugarle una mala pasada a nuestros dientes. Queremos proponeros algunas ideas para disfrutar de un verano más sano:
Mantén una dieta saludable con alimentos de temporada. Alimentos frescos como el melón y la sandía contienen más del 90% de agua y en esta época son deliciosos. También las propiedades de algunos mariscos y pescados ayudan a prevenir la aparición de caries y la inflamación gingival. Así que ya sabes, ¡frutas, pescados y lácteos!
Controla los alimentos y bebidas azucaradas. Con el calor a todos nos apetecen helados y bebidas refrescantes. El inconveniente es que contienen mucho azúcar por lo que aumentan los niveles de ácidos en la boca que dañan el esmalte y favorecen así la caries; intenta no abusar de estos alimentos.
Mantén la higiene dental. Aunque modifiques tus costumbres y horarios, es fundamental que te cepilles los dientes tres veces al día, te enjuagues y uses hilo dental al menos una vez al día.
Bebe mucha agua. En una boca deshidratada son más frecuentes las infecciones e inflamaciones, por lo que es muy importante ingerir agua para mantener hidratado todo el cuerpo y en especial las encías y mucosas y evitar así un aumento de la densidad de la saliva.
Modera el consumo de alcohol y tabaco. Amarillean los dientes y provocan enfermedades bucodentales.
Evita cambios bruscos de temperatura en la boca. Bebidas y alimentos fríos pueden ocasionar mayor sensibilidad dental, a veces directamente relacionada con caries o incorrectos hábitos de higiene.
Respeta tus rutinas de alimentación. En verano pasamos bastante tiempo fuera de nuestra rutina habitual, por lo que tendemos a comer a deshora o a picar entre horas. Aún así, intenta mantener la limpieza de tu boca como el resto del año.
Protege los labios del sol. El exceso de sol puede aumentar el riesgo de cáncer oral. Los labios son una de las partes del cuerpo más expuestos al sol y al mismo tiempo una de las que peor se protegen, no dudes en usar un buen protector específico para esta parte tan sensible.
Extrema las precauciones con el deporte. Con la llegada del buen tiempo, aumentan las personas que practican deporte y con ello el riesgo de accidentes, especialmente en niños. Si se te rompe un diente, se mueve o si se cae, es importante que mantengas la calma; introdúcelo en un líquido lo más “neutro” posible (solución salina de Hanks, suero fisiológico, leche, saliva [debajo de la lengua]). Se puede lavar suavemente pero nunca frotarlo ni rasparlo, y acudir al dentista lo más rápido posible.
Aprovecha para visitar al dentista. Ya que tienes más tiempo libre, aprovecha para visitar al dentista. Tu salud bucodental y la de tu familia lo agradecerán ya que te evitarás complicaciones y gastos futuros.

¡Feliz verano!

¿Cuáles son la características de una buena clínica dental?

Dr. Urbano Santana Mora

Dr. Urbano Santana Mora

Recientemente el COEM ha lanzado una nueva campaña sobre la importancia de confiar en nuestro dentista habitual, recordando al paciente que la publicidad de las franqucias dentales no es del todo fiable http://bit.ly/1GGj3WG

Aprovechamos la ocasión para preguntar a Urbano Santana, responsable de la Clínica Dental Santana, situada en Ourense, sobre las características que debe reunir una buena clínica dental:

– ¿Qué diferencia hay entre las franquicias y los dentistas independientes?

Existen multitud de diferencias, quizás las más destacables sean:

Confianza: En un dentista “tradicional”, será la siempre la misma persona la que nos vea, trate y responda por nuestro tratamiento.  La rotación de profesionales en las cadenas hace que con frecuencia encontremos a personas diferentes tras la mascarilla y en muchas ocasiones éstas no se harán responsables de los problemas derivados de la actividad de un compañero.

Experiencia: Evidentemente todo el mundo debe tener una primera oportunidad laboral, pero no a costa de los pacientes. Las cadenas suelen contratar a recién licenciados sin experiencia para abaratar costes, lo que repercute en la calidad asistencial que éstos reciben. Incluso una intervención odontológica sencilla, tal como podría ser un empaste, es dependiente de la habilidad y experiencia del clínico. No podemos olvidar que es un trabajo manual, de artesanía si lo prefieren.

Calidad: Dado que el dentista debe responder por su práctica diaria, emplea los mejores materiales, ya que aunque le suponga un menor margen de beneficios, suele ser un mejor pronóstico para sus pacientes, que son a los que un profesional de la salud atiende. Recordemos que tenemos pacientes, no clientes.

Precio: Antes de aceptar un presupuesto, se debe comprobar el importe final. La rebaja de precio ofertada por algunas de estas cadenas se debe a un desglose de la factura en conceptos y sólo publicitan el precio de una parte del tratamiento. Por ejemplo, un implante es mucho más que un tornillo, pero a veces sólo se promociona el coste del tornillo y no el de la pieza que va ensamblada o la mano de obra.

En definitiva, confianza, experiencia, calidad y honestidad con el paciente son los pilares básicos que los profesionales de salud bucodental ofrecen con respecto a alguna cadenas dentales.