El 3 de octubre se conmemora el Día del Odontólogo, una fecha dedicada a reconocer la labor de los profesionales que se dedican al cuidado de la salud bucodental. Para entender la importancia de esta celebración, es fundamental conocer la historia y el desarrollo de la odontología en España.

Instrumentos odontológicos modernos.
Primeros Pasos de la Odontología en España
España, al igual que otros países, tardó en establecer una formación reglada en odontología. No fue hasta principios del siglo XX que se dio un paso significativo en esta dirección. En 1901, por Real Orden del 1 de marzo, se estableció el título de "Odontólogo", gracias a la implicación de la Reina Regente María Cristina de Habsburgo, quien era paciente de Florestán Aguilar, un joven dentista de éxito en Madrid. Esta Real Orden permitió la instauración de los estudios odontológicos en la Facultad de Medicina de la Universidad Central, elevando la titulación a la categoría universitaria.
El acceso legal al ejercicio de la odontología requería la posesión del título reglamentario, obtenido tras un examen ante un tribunal que evaluaba los conocimientos adquiridos en programas reglados. Este fue el hilo rojo de la titulación en la profesión hasta que alcanzó la condición de universitaria.
Conocer lo previo es necesario para situar el ser de una profesión en cada momento. Mientras el médico ha sido médico desde los tiempos históricos, el dentista ha sido otras muchas cosas hasta devenir en odontólogo, incluso durante una buena parte, muy cercana, ha ejercido como médico especialista en estomatología.
Agrupaciones de Profesionales y la Lucha Contra el Intrusismo
Poco después de la promulgación del Real Decreto que creaba el título de “Cirujano-Dentista” en 1875 tuvo lugar la aparición de agrupaciones de dentistas encabezadas con diversos nombres (círculo, instituto, sociedad…) pero con fines parecidos que se pueden resumir de un lado en el primordial de la defensa de los intereses de un colectivo, el de los dentistas, que a duras penas intentaba ganarse un prestigio sacudiéndose de la maldita tradición que arrastraba de siglos; de otro, la transmisión de los últimos técnicos tecnológicos y hasta científicos de esta profesión todavía en mantillas.
Sin embargo, el caso más temprano se dio en Sevilla, donde el domingo 26 de marzo de 1865, a las dos de la tarde y en el seno de la Academia de Medicina y Cirugía, se inauguraba el “Colegio de Dentistas de la provincia de Sevilla”, impulsado por los señores Ignacio Garrido, Manuel Valenzuela y Manuel del Pozo, cuyo reglamento se había aprobado el 1 de diciembre anterior.
En 1930 se crearon en España los colegios de Odontología, que se articularon en 13 regiones, lo que supuso la colegiación obligatoria para el ejercicio profesional. La tercera de esas regiones era la de Valencia, que comprendía además las provincias de Alicante, Castellón, Murcia y Albacete.
Más allá del debate odontología/estomatología, el gran problema que afectó a la práctica profesional fue el intrusismo. Efectivamente, la regulación del título de odontólogo de 1901 no logró acabar con esta irregularidad, ya que seguían existiendo barberías y charlatanes callejeros que ofrecían servicios buco-dentarios. Por ello se abogó por la colegación obligatoria.
- Colegio de Dentistas de la provincia de Sevilla 1879.
- Sociedad Odontológica Española 1900.
- Sociedad Dental de Baleares 1901.
- Sociedad Odontológica Malacitana 1902.
- Sociedad Odontológica de Vizcaya 1903.
- Sociedad Odontológica de Guipúzcoa 1912.
- Sociedad Odontológica Navarra 1913.
- Asociación Española de Estomatología. 1916.
- Sociedad Odontológica Aragonesa 1918.
- Colegio Odontológico de la provincia de Pontevedra 1922.
- Círculo Odontológico de Palma de Mallorca 1925.
- Colegio Odontológico provincial de Alicante 1925.
- Asociación Odontológica de Cataluña 1927.
- Colegio Odontológico Provincial de Cádiz y Ceuta 1929.
Del 31 de marzo al 4 de abril de 1923 se celebró en Zaragoza, promovida por el “Círculo Odontológico de Cataluña” y la “Sociedad Odontológica de Vizcaya” que presidía L. García Orive, una asamblea dental contra el intrusismo, habida cuenta de que se conocían no pocos casos de ejercicio odontológico ilegal repartidos por todo el país.
Meses después de iniciarse en 1923, 15 de septiembre, la etapa política española del “Directorio Militar”, la “Federación Odontológica Española” se dirigió al General Primo de Rivera, transmitiéndole las conclusiones aprobadas en dicha Asamblea contra el Intrusismo celebrada en Zaragoza.
El 22 de febrero de 1925 se reunió en el Colegio de Médicos de Madrid la Asamblea de Subinspectores de Odontología, presidida por el Inspector general de Sanidad Dr. García Durán. Se celebraron tres reuniones en días consecutivos, al término de las cuales se aprobaron unas “Conclusiones”. Se pedía equipar el cargo de Subinspector de Odontología al de otras profesiones sanitarias, creándose el de Subdelegado provincial de Odontología.
El 14 de marzo quedaba dictada una R.O. que se basaba en la Asamblea de febrero, sobre los Subinspectores de Odontología, a la que se dio carácter oficial el 18 de febrero.
Apenas mes y medio después, el 30 de abril, se dictó una R.O., “para dar cumplimiento a la base séptima de la Real orden de 14 de marzo del corriente año que decía: S.M. el Rey (q.D.g.) ha tenido a bien disponer se aprueben los Estatutos para el régimen de los Colegios regionales Odontológicos que a continuación se insertan”.
En su artículo primero se establecía que: “En cada región [de las XII nombradas en la “Disposición preliminar”] se constituirá, para los fines que luego se enumeran, un Colegio de Odontólogos, en cuyas listas deberán inscribirse como pertenecientes a él todos los que legalmente ejerzan la Odontología en el territorio de la región.
El 21 de mayo se promulgaba una Real Orden en la que recordaba al principio que se habían dictado las de “14 y 30 de abril últimos, que autorizan a los Odontólogos para constituir, con carácter obligatorio, los Colegios regionales, sin embargo, Apenas publicadas, un grupo numeroso de Odontólogos acude a este Centro en solicitud contraria a la colegiación obligatoria, alegando que ella no constituye aspiración de la mayoría de la clase, a la par que pide la modificación de varios artículos del vigente Estatuto por considerarlos lesivos y contrarios a los fines esenciales de la colegiación”.
De acuerdo al punto 2º, el 26 de mayo publicó el Director General de Sanidad, F.
El 5 de julio se celebró el plebiscito en la sede del Colegio de Médicos madrileño bajo la presidencia del Inspector provincial de Sanidad, D. José Palanca.
Santa Apolonia: Patrona de los Odontólogos
El 9 de febrero también se celebra el Día del Odontólogo en España, una fecha dedicada a todos aquellos profesionales que cada día trabajan para que el mundo sonría mejor. Esta fecha está ligada a Santa Apolonia, quien vivió en el siglo III en Alejandría, Egipto, durante un período de persecuciones contra los cristianos.
¡No lo vas a creer: La increíble historia de Santa Apolonia, la mártir de los milagros!

Santa Apolonia por Francisco de Zurbarán.
La Evolución de la Odontología
La odontología tiene una historia fascinante que se remonta a miles de años atrás. En el Antiguo Egipto, ya se practicaban tratamientos dentales, aunque de una manera bastante rústica. Se han encontrado cráneos con restos de empastes hechos con miel y resina, e incluso prótesis rudimentarias de dientes tallados en hueso o marfil.
Los babilonios, por su parte, creían que las caries eran causadas por pequeños gusanos que se alojaban en los dientes. El gran salto en la historia de la odontología llegó en el siglo XVIII, cuando el francés Pierre Fauchard escribió el libro Le Chirurgien Dentiste, considerado la base de la odontología moderna. El siglo XX marcó el inicio de una odontología basada en tecnología de precisión.
El Papel del Protésico Dental y del Higienista Dental
La creación y estructuración de las profesiones sanitarias de Odontólogo, Protésico dental e Higienista dental fue regulada mediante la Ley 10/1986, de 17 de marzo, con el propósito de hacer posible y efectiva la atención en materia de salud dental a toda la población mediante la formación de un grupo de profesionales más amplio y diferenciado.
A este fin, la Ley regula dichas profesiones, así como sus cometidos principales, capacidades y responsabilidades, y habilita al Gobierno, en la disposición final segunda, para definir los requisitos básicos y mínimos correspondientes a los centros, servicios y establecimientos de salud dental y a las relaciones entre las distintas profesiones de este ámbito sanitario, en tanto afecten a los usuarios de dichos servicios y al coste de los mismos.
En desarrollo de dichas previsiones legales, procede ahora fijar el contenido funcional de las profesiones vinculadas a los correspondientes títulos académicos habilitantes, así como determinar los requisitos sanitarios mínimos de los centros, servicios y establecimientos de salud dental, en conexión con lo dispuesto en el artículo 40.7 de la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad.
El Odontólogo
El Odontólogo está capacitado para realizar el conjunto de actividades de prevención, diagnóstico y tratamiento relativas a las anomalías y enfermedades de los dientes, de la boca, de los maxilares y de sus tejidos anejos, tanto sobre individuos aislados como de forma comunitaria.
Las prescripciones o indicaciones que se refieran a prótesis o aparatología deberán incluir de forma clara las características del tipo de prótesis o aparato, o la reparación o modificación requerida. Asimismo incluirán el nombre del facultativo, dirección, localidad donde ejerce su actividad, número de colegiado, fecha de la prescripción y firma.
El Protésico Dental
Los Protésicos dentales tienen plena capacidad y responsabilidad, ante el profesional que lo prescribió, respecto a las prótesis y aparatos que elaboren en el ejercicio de su actividad profesional, no así en cuanto suponga derivaciones achacables a las impresiones y registros buco-dentales o ulterior colocación de las prótesis en el paciente efectuada por los facultativos.
Entre sus funciones se encuentran:
- Diseño, preparación, elaboración y fabricación, sobre el modelo maestro, de las prótesis dentales o máxilo-faciales y de los aparatos de ortodoncia o dispositivos que sean solicitados por el Odontólogo, Estomatólogo o Cirujano máxilo-facial, conforme a sus prescripciones e indicaciones.
- El laboratorio deberá contar con los medios adecuados para evitar la contaminación por agentes productores de enfermedades transmisibles.
- El personal en contacto o vecindad con materiales y productos elaborados deberá estar suficientemente equipado y con un nivel de higiene adecuado para no afectar al producto que se sirve.
- El medio ambiente del lugar de trabajo deberá ser adecuado para evitar la contaminación de materiales y productos.
Las condiciones de producción y almacenamiento deberán garantizar que no provocan riesgos ambientales o al personal.
Rafael Vilar Fiol y el Intento de Fundación de una Escuela de Odontología en Valencia
Durante el primer tercio del siglo XX, la profesión dental en España fue un terreno en disputa por varios colectivos sanitarios, entre los que se encontraban también los practicantes de cirugía y los protésicos dentales. La pugna más intensa se dio entre odontólogos y médicos estomatólogos, pugna que se hizo patente, en el caso de Valencia, en el marco del intento de creación de una escuela de odontología durante los primeros años de la II República.
Pese a contar con el respaldo de la Facultad de Medicina y de las autoridades locales, el proyecto finalmente no se materializó debido a los intereses propios de los odontólogos valencianos en ejercicio y también por los intereses de la Escuela de Odontología de Madrid, esto es, de la Universidad Central.
La institucionalización de la odontología en Valencia se limitó a la docencia de una asignatura aislada en el seno de la Facultad de Medicina, alejándose así de un modelo universitario que hubiera hecho posible la consolidación de la profesión dental en todas sus vertientes, más allá del puro ejercicio asistencial.
La oposición al proyecto se fundamentó en buena medida en la campaña de desprestigio contra su principal impulsor, Rafael Vilar Fiol (1885-1971), un médico y odontólogo valenciano que poseía una notable formación académica y una sorprendente proyección internacional. Prácticamente desconocido por la historiografía, su condición de exiliado tras la Guerra Civil española, así como el fracaso del proyecto que encabezó en el seno de la Universidad de Valencia, podrían estar detrás del olvido que ahora se pretende desentrañar.
El desarrollo de la odontología podría analizarse identificando los factores centrífugos, tendentes a la fragmentación de la medicina, pero también los factores centrípetos, de resistencia ante su parcelación, que G. Rosen consideraba inherentes al fenómeno de la especialización médica.
En ese sentido, cabe afirmar que la odontología constituye un ejemplo paradigmático. La profesión dental tendía a consolidarse desde finales del siglo XIX siguiendo diferentes líneas de desarrollo según se concibiera la profesión, bien como una especialidad médica (estomatología) o como una profesión independiente de la medicina (odontología).
El modelo universitario fue el marco habitual en el mundo europeo continental, mientras que en los Estados Unidos prevaleció la formación en escuelas propias, esto es, como una profesión independiente aunque cercana a la medicina. En el Reino Unido, y también en Alemania, acabó imponiéndose la concepción odontológica, que tuvo su máximo valedor en Estados Unidos.