La publicidad a menudo utiliza los números para ganar credibilidad. Un claro ejemplo sería el ya famoso: “nueve de cada diez dentistas recomiendan Colgate”. Un dato incontestable. Sin embargo, siempre me he mantenido crítico frente a la publicidad. Quizás porque, al estudiarla, me ha gustado saber lo que había detrás. Darle la vuelta. Descubrir su truco.
De esta forma, lo primero que me vendría a la mente sería preguntar por ese 10 % restante. ¿Por qué no son fieles a la marca? Lo segundo sería conocer a cuántos dentistas se entrevistó. Porque en España hay un total de 40.077 dentistas colegiados. Parece pues algo extraño que preguntaran a todos ellos, o que, un 90 % eligieran precisamente esa marca. De hecho, este dato difiere de su cuota de mercado, cercana al 42 %.
¿No sería pues que la encuesta no era ‘del todo buena’? Y me explico. Para que una encuesta sea veraz y puedan extraerse conclusiones de ella, no bastaría con entrevistar a una parte de la población (muestra), sino que habría que asegurar que esta representara a todos los colectivos: a los barrios ricos, pero también a los no tanto. A las grandes ciudades y a las más pequeñas. A todos los grupos de edad, etc. ¿Cómo? Asegurando que la encuesta fuera totalmente anónima y, por supuesto, no dando ninguna pista sobre la marca que realiza las preguntas, con el objetivo de evitar obtener información sesgada.
Por último, habría que intentar no caer en la trampa de la ‘ley de los pequeños números’. Una tendencia a considerar las respuestas de un determinado grupo de personas, independiente de su tamaño, como representantes de toda la población.
Por ejemplo, imagine una encuesta en la que se preguntara por la intención de voto a una determinada nación, obteniendo que el 70 % de los votantes preferiría la ‘opción A’. Según esta teoría, el número de personas encuestadas sería algo indiferente. Siendo el resultado igual de creíble a pesar de obtener información de 8, 80 u 8.000 individuos.
Sin embargo, y como comprenderá, ocho personas no serían suficientes como para representar a todo un país. Es decir, solo cuando se contara con muestras lo suficientemente grandes (y representativas), la media muestral y poblacional serían parecidas, evitando así obtener resultados extremos. Unos resultados que podrían condicionar importantes decisiones políticas.
Pero, ¿de qué serviría a las empresas presentar datos que no fueran ‘del todo ciertos’? Para vender más. Eso sí, únicamente a corto plazo. Así lo corroboran multitud de estudios. Y es que, las empresas más transparentes son también las más deseadas por los consumidores, obteniendo resultados un 20 % más elevados. Lógico. Si no engañas, te comprarán más veces.
Parece pues que la cita del escritor Mark Twain donde se argumentaba que: “existían tres clases de mentiras: la mentira, la maldita mentira y las estadísticas”, todavía sigue vigente. Calma. Pues el mercado también parece tenerlo claro.
Técnica correcta para el cepillado de dientes | Oral B LT
La Importancia de la Higiene Bucal
De cada 10 españoles preguntados, aproximadamente 6 reconoce que su salud bucodental le preocupa entre bastante y mucho, según el último Estudio de Salud Bucodental 2017 realizado por Sanitas. Seguramente por eso un porcentaje similar afirma haber visitado al dentista al menos una vez en el último año, tal y como recomiendan los expertos.
Sin embargo, aún existe un amplio margen de mejora en lo que a hábitos de higiene se refiere. Los españoles suspenden en frecuencia de cepillado, siendo menos de la mitad los que se cepillan las tres veces al día recomendadas. Con respecto al primer informe de 2015, se observa un incremento de 5,9 puntos porcentuales en la frecuencia de visitas al dentista. Así, el 24% de la población asegura acudir al odontólogo varias veces al año.
En cuanto a los motivos, más de la mitad (52%) lo hizo para realizarse una limpieza bucodental, casi cuatro puntos más que en 2016 y ocho respecto a 2015. Por su parte, las revisiones bucodentales motivaron el 27% de las consultas, las caries el 24% y las extracciones el 14%.
Sin embargo, cabe señalar que continúa existiendo en torno a un 30% de población que no cumple con la recomendación de acudir anualmente a la consulta, haciéndolo solo cuando tiene algún problema. Esto es en 4 de cada 10 casos por motivos económicos. El miedo se sitúa como cuarta razón, según revela el Estudio de Salud Bucodental Sanitas 2017 más de la mitad de la población experimenta sensaciones adversas o sentimientos desagradables en el dentista.
Un miedo provocado especialmente por las inyecciones en la boca y la extracción de dientes. Crece cuatro puntos y medio el porcentaje de encuestados que acude al dentista sin consultar ninguna información previa. Solo cuatro de cada diez se informa sobre los centros y/o profesionales antes de acudir al dentista. La mayoría, un 69,6%, pregunta a familiares o amigos, mientras que un 40% consulta internet.
Cabe destacar especialmente la caída que experimenta en este estudio la publicidad como forma de información a la hora de elegir un centro bucodental. Internet sigue siendo referente para la búsqueda de información y asesoramiento, no solo en materia de centros y especialistas, sino también en lo referente a tratamientos. En este sentido, cuando necesitamos someternos a un tratamiento, internet se sitúa como la segunda fuente de consulta, después del odontólogo.
La adecuada formación del profesional continúa siendo el principal valor citado por los pacientes sobre su centro bucodental, así como su criterio sanitario y amabilidad. Según el Estudio de Salud Bucodental Sanitas de 2017, cuatro de cada diez españoles no mantiene los hábitos de higiene bucodental en su trabajo. En la mayoría de los casos (41,6%) esto es por falta de hábito, aunque buena parte apunta la falta de tiempo (36,1%) o instalaciones (23,4%) como causas por las cuales descuida estas rutinas.
La boca es, sin duda, una de las partes más importantes del cuerpo: permite que te alimentes, te comuniques, respires y hasta muestres emociones. ¿No sería descabellado descuidarla? La OMS estima que 9 de cada 10 personas en el mundo está en riesgo de sufrir una enfermedad bucodental y, en los países desarrollados, entre el 60% y el 90% de los niños en edad escolar tienen caries. El estudio internacional elaborado por la farmacéutica británica GlaxoSmithKline asegura que el 85% de los españoles sufre un problema bucodental, siendo los más comunes el exceso de placa bacteriana, la caries, el sangrado de encías y la sensibilidad dental.
Los hay de todas formas y colores, incluso eléctricos, por ello investiga la dureza que más te conviene y hazte con el tuyo. Te aconsejamos que siempre escojas el de filamentos de menor dureza posible, para permitir una eliminación más profunda de la placa dental. ¿Cómo usarlo? Mínimo 3 veces al día, después de cada comida, suavemente y por toda la superficie dental.
El flúor, presente en la mayoría de las pastas y geles dentífricos, ataca a las bacterias presentes en la placa y remineraliza el diente. Aunque no lo veas, los restos de comida pueden quedarse atrapados bajo la encía y entre los dientes. Con el paso del tiempo, las bacterias podrían deteriorar tanto el estado de las encías como el del diente.
¿Los conocías? Están especialmente diseñados para eliminar la placa de la zona interdental. Se recomienda su uso diario para complementar al cepillo dental ordinario. Verás que existen diversas formas y medidas, escoge el tamaño más adecuado para la limpieza de tu zona interdental.
El colutorio es el refuerzo ideal de una rutina de higiene bucal diaria. Los colutorios están pensados para complementar con flúor la acción antiplaca del cepillado y la remineralización del esmalte, además ayudan a mantener el aliento fresco. Si aún no lo estás usando ya es hora de que empieces a incorporarlo en tu rutina diaria de higiene bucodental.
Las bacterias localizadas en la lengua producen unos gases malolientes fruto del metabolismo de restos alimentarios. Imagina todas las bondades del cepillo, el limpiador lingual, el hilo y el cepillo interdental, juntos en un mismo sistema. ¡Eso es un irrigador bucal! Si no estás usando alguno de estos productos, o sus alternativas, debes saber que descuidas una parte muy importante de tu salud bucodental. ¡Pero siempre estás a tiempo de mejorar!
Julia Roberts nos enseñó en ‘Pretty Woman’ que siempre debíamos llevar hilo dental en el bolso, ya que nunca se sabe cuándo una semilla de fresa quedará atrapada entre los dientes. Los odontólogos también lo recomiendan, de hecho, diez de cada diez dentistas recuerdan a sus pacientes que deben utilizarlo -ya sea encerado o sin cera, con sabor o sin, ancho o de tamaño regular-, ya que ayuda a prevenir la formación de caries interdentales y elimina la acumulación de la placa bacteriana.
Teníamos clara la teoría. Sin embargo, dos siglos después de inventarse, ahora descubrimos que es posible que estos beneficios no sean reales.
Fue en 1815 cuando Levi Spear Parmly, un dentista de Nueva Orleans (Estados Unidos) comenzó a recomendar a sus pacientes que utilizasen hilo dental de seda para limpiarse los dientes. Más tarde aparecería el de nailon, más resistente y elástico. Y poco a poco se daba a conocer como un aliado útil en la limpieza bucal al eliminar restos alimenticios y la conocida como placa dentobacteriana que se aloja entre los dientes, donde el cepillo no llega.
Pero es 1970 cuando el gobierno estadounidense empieza a recomendar su uso en las directrices de salud que publica cada cinco años, aunque en la última edición (2015) esta sugerencia no se incluyó. ¿Por qué?
El motivo es que estas directrices deben basarse en evidencias científicas y todavía no se ha podido demostrar la eficacia del hilo dental.
Sin Pruebas de su Efectividad
El año pasado, el periodista de la conocida agencia de noticias Associated Press (AP), Jeff Donn, ejerciendo su derecho a la libertad de información, solicitó a los departamentos de Salud y Servicios Humanos que le enviaran las pruebas científicas asociadas al hilo dental, pero no obtuvo respuesta. No obstante, cuando el gobierno emitió sus últimas recomendaciones de salud había retirado la sugerencia de utilizar hilo dental, y en una carta a la AP el gobierno reconoció que la efectividad de esta práctica nunca se había investigado de la forma que requería.
La AP examinó los estudios que encumbran al hilo dental y prestó especial atención a varios estudios. Uno de ellos es el de The Cochrane Collaboration, un grupo de investigadores que realizan revisiones sistemáticas de las principales cuestiones de salud. En 2011 llevaron a cabo un análisis de 12 estudios sobre el uso de hilo dental para reducir las enfermedades de las encías y caries en los dientes, que incluyó un total de 1.000 participantes.
El informe determinó que las pruebas eran débiles y poco fiables y que los estudios no se habían realizado durante el tiempo suficiente, por lo que hasta la fecha no podían demostrar que el uso del hilo dental fuera beneficioso.
La Respuesta de la Asociación Dental Americana
Con el objetivo de demostrar su efectividad, tanto la Asociación Dental Estadounidense como la Academia Estadounidense de Periodontología, ambas entidades especialistas en encías e implantes dentales, citaron otros estudios como prueba de que el hilo dental evita la acumulación de sarro, la gingivitis o inflamación de las encías, además de las caries. Sin embargo, la mayoría de esos estudios utilizaron métodos descontinuados o realizaron pruebas a pocas personas.
No obstante, la Asociación Dental Estadounidense ha respondido a las acusaciones esta semana con un mensaje escueto en su página web donde recuerda que “los limpiadores interdentales, como el hilo dental, son una parte esencial del cuidado de los dientes y encías. La limpieza entre los dientes elimina la placa de las zonas donde el cepillo no puede alcanzar, y se ha demostrado que ayuda a eliminar la cantidad de desechos entre los dientes que pueden producir caries o enfermedad de las encías”.
La asociación concluye que para mantener una buena salud oral es importante cepillarse los dientes durante dos minutos, dos veces al día con una crema dental con flúor, “limpiar entre los dientes una vez al día con un limpiador interdental” y visitar regularmente al dentista.
Si bien no se ha demostrado que el uso del hilo dental ayude a prevenir la formación de caries y eliminar la placa bacteriana, no significa que no sea beneficioso o no puedas seguir utilizándolo. Seguirá siendo objeto de estudio y solo es cuestión de tiempo que alguna universidad realice una investigación y aporte nuevos datos al respecto.
Lo más probable es que el dentista te lo recomiende en tu próxima visita, y es que el hilo dental seguirá siendo la mejor opción para eliminar esos incómodos restos de alimentos que se esconden entre los dientes y donde el cepillo no llega.

Estadísticas y Publicidad: Un Análisis Crítico
Siempre he sido muy amigo de dar la vuelta a las estadísticas de anuncios y noticias, para asegurarme de que entiendo lo que han tratado de expresar. Cuando en una noticia se dice que el 33% de los castellano manchegos no han leido nunca o casi nunca un libro, yo me pregunto ¿como que casi nunca? o has leido o no has leido. Claro, hay que leer algo más que el titular, para entender que este valor es similar al del resto de España, y mejor aún, que el porcentaje de analfabetismo en el año 2005 en Castilla la Mancha era del 20.8%, es decir, que del tercio de manchegos que "nunca o casi nunca han leido un libro", resulta que dos terceras partes no sabían leer, que a mi juicio es el verdadero problema.
Las empresas más transparentes son las más deseadas por los consumidores. Por ejemplo, imagine una encuesta en la que se preguntara por la intención de voto a una determinada nación, obteniendo que el 70 % de los votantes preferiría la ‘opción A’. Según esta teoría, el número de personas encuestadas sería algo indiferente. Siendo el resultado igual de creíble a pesar de obtener información de 8, 80 u 8.000 individuos.
