Encontrar que han erupcionado dientes en el paladar, ya sea en la boca de tu hijo o en la tuya, puede ser motivo de preocupación e incertidumbre. Cuando hablamos de dientes en el paladar nos referimos a la presencia de dientes en el maxilar superior llamados también dientes incluidos. Es importante destacar que la aparición de dientes en el paladar es más frecuente en niños, pero también puede ocurrir en adultos.
Más que un simple problema estético, los dientes en el paladar pueden conllevar varios riesgos para la salud dental y general. Por ello, es fundamental conocer las causas, los síntomas y los tratamientos disponibles para abordar esta condición.

Diente supernumerario en el paladar.
Desarrollo Dental Normal: Lo Que Debes Saber
Para entender por qué pueden aparecer dientes en zonas inusuales como el paladar, primero conviene repasar brevemente cómo es el desarrollo normal de los dientes en la infancia. Los dientes de leche (también llamados primarios o temporales) comienzan a formarse durante la etapa embrionaria, y suelen empezar a erupcionar alrededor de los 6 meses de edad.
Este proceso sigue un orden natural que facilita la correcta formación de los maxilares, el aprendizaje del habla, la masticación y el mantenimiento del espacio para los dientes permanentes. Sin embargo, a veces ocurren alteraciones, como la aparición de dientes supernumerarios, y es ahí donde entra en juego la odontopediatría especializada.
¿Qué Son los Dientes Supernumerarios?
Los dientes supernumerarios son dientes adicionales que aparecen en la boca en mayor número de lo que corresponde. Es decir, en vez de 20 dientes temporales o 32 definitivos, el niño presenta uno o más dientes extra.
Cuando estos dientes surgen en el paladar, especialmente en la zona anterior entre los incisivos centrales, hablamos de dientes mesiodens. Su forma suele ser cónica o irregular, y pueden o no erupcionar (es decir, pueden estar escondidos bajo la encía).

Ejemplo de diente mesiodens.
¿Por Qué Salen Dientes en el Paladar?
Aunque no se conoce con total certeza el origen de estos dientes adicionales, existen algunas causas reconocidas por la comunidad científica:
- Factores genéticos: Existe una clara predisposición hereditaria. Si uno de los padres tuvo dientes supernumerarios, hay más probabilidad de que el niño también los desarrolle. Esta tendencia se ha documentado especialmente en los casos de mesiodens. La hiperdoncia a menudo tiene un componente genético y está asociada con ciertas afecciones hereditarias, como la displasia ectodérmica y el síndrome de Gardner.
- Mutaciones genéticas: Algunas alteraciones genéticas pueden interferir en el proceso de desarrollo dental, provocando que se forme un diente de más. Este tipo de mutaciones afectan a la lámina dental, que es el tejido embrionario que da origen a los dientes. La lámina dental es una estructura responsable de la formación de los dientes durante el desarrollo fetal.
- Anomalías del desarrollo: En algunos casos, los dientes en el paladar pueden estar relacionados con síndromes genéticos o malformaciones craneofaciales, aunque no es lo más frecuente.
¿Qué Consecuencias Pueden Tener los Dientes en el Paladar?
La presencia de un diente en el paladar puede parecer anecdótica, pero puede generar múltiples complicaciones si no se detecta y trata a tiempo. Algunas de las más comunes son:
- Problemas estéticos: Estos dientes pueden alterar la armonía de la sonrisa e influir en la autoestima del niño, sobre todo en la etapa escolar o adolescente.
- Maloclusión y alteración de la mordida: Cuando un diente extra ocupa el lugar de otro o lo empuja, la mordida se ve afectada. Una mordida incorrecta puede ser el resultado de los dientes supernumerarios. Esto puede causar molestias al masticar o al cerrar la boca.
- Desplazamiento de los dientes permanentes: Uno de los mayores riesgos es que el diente supernumerario desvíe la trayectoria de erupción de los dientes definitivos, provocando apiñamiento, rotaciones o erupciones en lugares inadecuados. Los dientes supernumerarios pueden empujar y desplazar a los dientes permanentes, causando problemas de alineación y apiñamiento.
- Formación de quistes y caries: La presencia de dientes adicionales crea espacios difíciles de limpiar, favoreciendo la acumulación de placa y bacterias. La presencia de un diente no erupcionado en el paladar puede dar lugar a quistes dentales, infecciones o reabsorciones radiculares.
¿Cómo Se Diagnostican los Dientes en el Paladar?
El diagnóstico incluye:
- Revisión clínica por un odontopediatra especializado.
- Radiografías panorámicas o periapicales.
- Escáner 3D (CBCT) en casos más complejos o cuando se sospecha la presencia de dientes no erupcionados.
Estas pruebas nos permiten evaluar la ubicación exacta del diente supernumerario, su relación con las estructuras cercanas y decidir si es necesario intervenir.
¿Cuál Es el Tratamiento?
El tratamiento dependerá de la edad del paciente, la ubicación del diente y las posibles consecuencias que esté generando.
- Vigilancia activa: En algunos casos, si el diente no está causando problemas y aún no han erupcionado los dientes definitivos, se puede hacer un seguimiento radiográfico.
- Extracción quirúrgica: Si el diente está desplazando otros, comprometiendo la erupción normal o causando molestias, se recomienda su extracción bajo anestesia local. Este procedimiento es sencillo y bien tolerado por los niños. El tratamiento principal para los dientes supernumerarios en el paladar es la extracción quirúrgica. Este procedimiento suele ser realizado por un cirujano oral cualificado y puede variar en complejidad dependiendo de la posición y la cantidad de dientes implicados. El procedimiento quirúrgico implica la eliminación cuidadosa del diente supernumerario, asegurando que no se dañen las estructuras circundantes.
- Ortodoncia: En muchos casos, una vez extraído el diente supernumerario, será necesario guiar la correcta erupción de los definitivos mediante ortodoncia infantil, asegurando una alineación correcta y evitando futuras complicaciones.
Caninos Incluidos
Los caninos incluidos son aquellos que no erupcionan y a pesar de tener la raíz completamente formada, permanecen dentro de maxilar y mandíbula más allá de su edad de erupción normal. Después de las muelas del juicio, los caninos superiores son los dientes más afectados en cuanto a su impactación.
La inclusión del canino inferior tiene las mismas causas que en los demás dientes:
- Involución de los maxilares: El maxilar ha sufrido una involución filogenética con disminución de su volumen total lo que ocasiona un conflicto de espacio a los dientes.
- Posición anatómica próxima, a la pre maxila y el proceso maxilar superior lateral.
- Trayecto de erupción largo y complejo, con una orientación desfavorable.
Antes de tratar a un canino incluido en el paladar se debe realizar una anamnesis para poder detectar las posibles causas de la inclusión. Además, un examen clínico y radiográfico deben ser realizados.
En caso de no poder optar por la colocación del canino en la arcada dentaria con cirugía y ortodoncia, se aconseja siempre su extracción.
El tratamiento ortodóntico-quirúrgico, como el nombre dice, se refiere a los procedimientos en los que se combina la cirugía y la ortodoncia con el fin de colocar un diente en su posición normal.
Torus Palatinus
👉¿Qué es el TORUS MANDIBULAR? Bultos en la boca
Hay enfermedades bucales que, a pesar de no ser tan comunes, es importante conocer; para poder identificarlas y saber cómo actuar en caso de padecerla.
¿Qué es el Torus Palatinus?
El Torus Palatinus o Toro palatino son protuberancias óseas que aparecen el paladar o base de la boca. Aunque, por lo general, se presentan en la línea central o media del paladar duro.

Ejemplo de Torus Palatinus.
Estas protuberancias son totalmente benignas y no representan ningún problema para la salud. Pueden aparecer en cualquier etapa o a cualquier edad, aunque son más frecuentes en la adultez.
El Torus Palatinus que aparece en la línea media del paladar son aplanados. Esta se extiende de forma simétrica hacia ambos lados. Mientras que los que aparecen en otras zonas tienden a tener una base más ancha y pueden tener una superficie lisa o con una cresta.
Estas protuberancias en la mayoría de los casos disminuyen su tamaño e incluso desaparecen con el tiempo. En pocas ocasiones estos prevalecen o crecen. Si el dentista o médico considera que pueden afectar tu salud bucal, el sueño o si la protuberancia genera molestias en la boca, se aplican determinados tratamientos para eliminarlos.
Tipos de Torus Palatinus
De acuerdo a la forma, los torus palatinos pueden clasificarse en:
- Torus palatinos planos: Se presentan como una convexidad que aparece a ambos lados de la sutura media del paladar. Son los más comunes y se ubican en la línea media del paladar duro.
- Torus palatinos fusiformes: Son más protuberantes y alargados que los planos, y su superficie es lisa, aunque algunas veces presentan un surco en la zona media, que lo hace similar a una cresta.
- Torus palatino nodular: Este tipo de crecimiento óseo en el paladar duro tiene forma redondeada o se siente como pequeños bultos.
- Torus lobulado o polilobulado: Son múltiples protuberancias que están conectadas en una base común.
De acuerdo a su localización, los torus palatinos pueden ubicarse en la parte superior, inferior o en la extensión de todo el rafe medio del paladar.
Causas Comunes del Toro Palatino
- Influencia genética y herencia: En muchos casos aparece por factores genéticos, ya que es un rasgo autosómico dominante. Estudios han determinado que si los padres, abuelos o hermanos sufren esta condición, hay más probabilidades de padecerla también.
- Factores mecánicos: Padecer de bruxismo también aumenta el riesgo de presentar Torus Palatinus, debido a la presión o rechinar de los dientes. Otro factor de riesgo, que puede ser causante de toros palatinos, es la forma de la boca y estructura de la mordida o si existe apiñamiento de los dientes. Si aparecen Toros palatinos en la mandíbula inferior es por tensiones locales en esta zona de la boca, provocadas por maloclusiones.
- Densidad ósea y factores metabólicos: Una densidad mineral ósea más alta de lo normal o alteración de este valor, puede incrementar la posibilidad de tener torus palatino. Algunos estudios han asociado la aparición de torus palatinos con condiciones como el hiperparatiroidismo.
- Otros factores ambientales: Enfermedades periodontales o infecciones recurrentes en la boca, también la carencia de algunas vitaminas o estar sometido a altos niveles de ansiedad y estrés. Un consumo alto de pescados, carnes crudas y alimentos con gran porcentaje de calcio, así como las poblaciones que suelen consumir grandes cantidades de carne congelada o carne cruda, también pueden tener mayor riesgo.
Síntomas de Torus Palantinus
Algunos de los síntomas que pueden indicar que tienes Toro palatino son los siguientes:
- Uno o más bultos o protuberancias duras e indoloras en el paladar o parte superior de la boca.
- Cambios en los patrones del habla. Esto sucede solo en los casos en donde la protuberancia es de gran tamaño.
- Molestias o dificultades para masticar. Sucede principalmente cuando las protuberancias aparecen cerca de los dientes.
- Notas que la comida se acumula alrededor de los bultos.
- Las protuberancias no han desaparecido al cabo de varias semanas.
Es necesario aclarar que, si las protuberancias se vuelven dolorosas, aparecen úlceras en las encías o bultos en otras partes del cuerpo, no se trata de Toris Palatinus. En estos casos debes consultar con tu dentista o médico cuanto antes.
Diagnóstico y Estudios Complementarios
Si tienes algún bulto en la zona del paladar es importante que no te autodiagnostiques. Para determinar si es un Torus Palatinus te recomendamos acudir con un dentista. Recuerda que hay situaciones en las que se inflama el paladar. Así como enfermedades bucales de mayor riesgo, que pueden generar la aparición de protuberancias en distintas zonas de la cavidad bucal.
- Exploración clínica y palpación: Un odontólogo es la persona capacitada para revisar el historial clínico del paciente y realizar un examen físico de la boca para palpar las lesiones y poder determinar si se trata de este tipo de formaciones óseas.
- Pruebas radiográficas: Aunque no es común ni necesario en todos los casos, es posible que para dar un diagnóstico acertado y completo, el médico solicite pruebas complementarias de imágenes, como radiografías o tomografías. Así puede verificar el tamaño, forma o diferenciar si se trata de hueso o tumores.
Los torus palatinos son lesiones benignas; sin embargo, el dentista o médico puede realizar una biopsia si sospecha de otro tipo de lesión maligna.
Complicaciones del Torus Palatino
Las protuberancias o bultos Torus Palatino no representan ningún riesgo para tu salud. Sin embargo, pueden interferir en procesos comunes del cuerpo si son de gran tamaño o se ubican cerca de otras estructuras de la boca como los dientes.
Entre las complicaciones que pueden ocasionar se encuentran las siguientes:
- Molestias al tragar: Puedes tener dificultades o sentir molestias al tragar. Esto depende principalmente de la ubicación del Toro.
- Problemas del habla: El crecimiento excesivo de las protuberancias pueden entorpecer el movimiento de la lengua al hablar.
- Dificultades para mantener buena higiene oral: en ocasiones las protuberancias dificultan el cepillado de los dientes. Además, es común que restos de comida queden atrapados en los bordes de los bultos.
- Molestias en la boca: en casos extremos los torus palatinus generan dificultades para cerrar la boca y acomodar de forma normal la lengua.
- Ansiedad y preocupación: Es común que los pacientes sufran de ansiedad y preocupación por la aparición y crecimiento de las protuberancias. Esto sucede principalmente porque sienten que podrían ser malignas o interferir con el paso de aire hacia la garganta.
Tratamientos para el Torus Palatinus
En la mayoría de los casos las protuberancias que aparecen por Torus Palatinus son inofensivas. Estas no generan ningún tipo de dolor o problema médico. Sin embargo, deben estar en constante vigilancia para detectar cualquier anomalía que se produzca.
Solo en algunas situaciones pueden aumentar progresivamente su tamaño e interferir con acciones de la vida cotidiana como masticar, tragar o incluso hablar. También es posible que interfieran con la colocación de aparatos de ortodoncia y prótesis dentales. Por lo que si es necesario aplicar una cirugía para eliminar o disminuir el tamaño del bulto.
Cómo es la cirugía de extirpación
La cirugía de extirpación del toro se aplica solo en caso de que la protuberancia genere problemas médicos o dificulte la implementación de otros tratamientos odontológicos. El procedimiento se realiza con tecnología láser. De esta forma es menos invasivo y garantiza una recuperación más rápida.
Su objetivo principal es disminuir la cantidad de hueso que forma el Toro. El paciente estará bajo los efectos de la anestesia general para evitar que sienta dolor en la zona. Luego de la intervención debes mantener los cuidados básicos de las cirugías dentales más comunes. Por ejemplo, segur una dieta blanca por varios días y evitar el consumir alimentos muy fríos, calientes o que puedan irritar la zona tratada.
Es importante que tomes los analgésicos recetados por el cirujano. Así como que mantengas una buena rutina de higiene bucodental. Esto te ayuda a evitar que se produzcan infecciones.
El tiempo de recuperación total después de la cirugía es de aproximadamente 2 semanas. Esto varía en función de cada paciente y si cumple adecuadamente con los cuidados postoperatorios indicados.
¿Cuándo Acudir al Odontopediatra?
Te recomendamos realizar la primera revisión odontopediátrica antes de los 7 años, según las pautas de la Sociedad Española de Ortodoncia. Esta evaluación temprana permite detectar dientes supernumerarios, anomalías en la erupción o hábitos perjudiciales.
Si observas en tu hijo un diente extraño, dolor, hinchazón o falta de espacio entre los dientes, no dudes en consultar a un especialista. Detectar a tiempo un diente en el paladar puede evitarle tratamientos más complejos en el futuro.
Encontrar dientes en el paladar puede ser preocupante, pero es importante recordar que se trata de una condición tratable con la intervención adecuada. Si tú o tu hijo presentáis esta afección, no dudéis en buscar la opinión de un profesional cualificado, como un ortodoncista especializado en este tipo de casos.