Absceso Dental: Causas, Síntomas y Tratamiento Detallado

Seguro que alguna vez tú o algún conocido tuyo ha tenido un flemón dental. Si es así, sabrás que se trata de una afección bastante molesta y dolorosa. Un flemón dental es el nombre coloquial que recibe un absceso dental.

Se trata de unas pequeñas bolsas de pus causadas por una infección de origen bacteriano. Por ello, en nuestra clínica dental en Madrid, CRISTINA VIYUELA + CO, somos expertas en ortodoncia invisible, estética dental e implantología oral, y te queremos ayudar dando una serie de instrucciones para minimizar las molestias que conlleva su aparición, así como aclarar toda serie de dudas.

¿Qué es un Absceso Dental?

Un absceso dental es una acumulación de pus causada por una infección bacteriana en o alrededor de un diente. El pus es una mezcla de células muertas, tejido infectado y bacterias. El absceso dental puede afectar diferentes partes del diente y los tejidos circundantes.

Los abscesos pueden formarse en cualquier parte del cuerpo, incluida la boca. Aunque a veces lo parezcan, no son en absoluto inofensivos. Los abscesos son cavidades encapsuladas en los tejidos llenas de pus. Se producen en la cavidad bucal, por ejemplo, pero también en todo tipo de otras partes del cuerpo, como el abdomen, los órganos o incluso la cara.

Suelen aparecer en los tejidos blandos localizados junto a un diente o una muela cuya raíz ha quedado afectada por una infección que no encuentra salida. Este tipo de flemón reciben el nombre de periodontal, y los pacientes con periodontitis o gingivitis son los mayores afectados por los mismos. También puede aparecer el flemón en las encías.

Cuando aparece en este lugar significa que la infección ha llegado a la raíz dental, produciendo un depósito de pus en dicha zona. Hablaríamos entonces de un flemón de tipo gingival. Por último, también puede darse el caso de un flemón periapical.

Se trata de una infección que tiene su origen en el interior del diente o muela. El absceso dental se desarrolla principalmente debido a una infección bacteriana en la boca.Puede estar presente en la raíz del diente (absceso periapical) o en las encías cerca del diente (absceso periodontal).

Comenzaremos diciendo que un absceso dental es una acumulación de pus causada por una infección bacteriana alrededor de un diente, en la encía o en el hueso periodontal. En el caso de que el absceso se dé en las encías hablamos de absceso periodontal, mientras que si aparece alrededor de la raíz dental, lo hacemos de absceso periapical. Algunas veces se superponen o entremezclan. ¿En qué se diferencian?

  • El absceso periapical forma una lesión alrededor del ápice (“la punta” de la raíz dental), cuya causa suele estar en caries profundas no tratadas o traumatismos.
  • El absceso periodontal generalmente se localiza cerca del margen de la encía, figurando, entre sus posibles causas, la enfermedad periodontal.

Cuando hablamos de abscesos nos referimos a esas lesiones de las encías que tienen forma de “un pequeño volcán con punta blanca”. Podemos decir que son lesiones localizadas, en las que el aumento de bacterias es contenido por nuestro organismo en zonas concretas.

Cuando hablamos de flemones nos referimos a la otra forma de diseminarse una infección, sin localizarse en puntos concretos sino “hinchando la cara”. A veces coexisten el absceso y el flemón.

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Causas del Absceso Dental

El origen del flemón dental puede ser variado, pero sea cual sea el motivo de la aparición, ante todo es importante que sea tratado. La inflamación suele reducirse ante la toma de antibióticos, y es normal pensar que ya está todo solucionado. Sin embargo, es fundamental no confiarse y no obviar la visita al especialista.

El flemón dental, también conocido como absceso dental, es una acumulación de pus en el área alrededor de un diente o en las encías. Suele ser causado por una infección bacteriana que se ha propagado desde el diente hacia los tejidos circundantes.

Existen distintas causas que pueden ocasionar el absceso, por ejemplo el periodontal, como:

  • La enfermedad periodontal. Suele ser la principal causa y, en estado avanzado, las bolsas con cálculo, sarro y bacterias originan un exudado inflamatorio de pus y otras sustancias que no tienen por donde salir, causando su acumulación en la encía.
  • Las fisuras y fracturas dentales originadas, por ejemplo, por bruxismo
  • Traumatismos dentales y posibles fisuras en los dientes
  • El llamado empaquetamiento de comida. Si hay inflamación gingival, la encía no aísla bien el diente y pueden entrar pequeños fragmentos de comida que, si no los eliminamos, pueden provocar el pus.
  • Las muelas del juicio. Cuando están saliendo los terceros molares, es posible que se introduzcan restos de comida debajo de la encía originando inflamación, supuración y un absceso. Este caso, recibe el nombre de pericoronaritis.

Algunas de las causas comunes del flemón dental incluyen:

  • Caries no tratadas: Las caries profundas pueden permitir que las bacterias penetren hasta la pulpa dental, lo que lleva a una infección. Si no se trata, esta infección puede extenderse hacia el hueso y los tejidos circundantes, causando un absceso.
  • Traumatismo dental: Un golpe o lesión en un diente puede dañar la pulpa dental, lo que facilita la entrada de bacterias y la posterior formación de un absceso.
  • Infecciones de las encías: La enfermedad periodontal grave puede provocar la formación de bolsas profundas entre los dientes y las encías, lo que crea un ambiente propicio para el crecimiento bacteriano y la formación de abscesos.
  • Tratamientos dentales previos: Algunos procedimientos dentales pueden aumentar el riesgo de infección si las medidas de higiene adecuadas no se siguen después del procedimiento.
  • Sistema inmunológico debilitado: Las personas con sistemas inmunológicos debilitados tienen un mayor riesgo de infecciones dentales, lo que podría contribuir a la formación de abscesos.

Síntomas del Absceso Dental

Existen una serie de síntomas, que pueden hacernos caer en la cuenta del problema, aunque las lesiones que aparecen suelen ser bastante evidentes. Ante la aparición de varios de estos síntomas, nuestra recomendación es que visites nuestra clínica dental para que valoremos el problema y podamos encontrar la mejor solución. Los síntomas de un flemón o absceso dental pueden variar en intensidad dependiendo de la gravedad de la infección.

Los síntomas que puede presentar el absceso pueden variar en intensidad según cada caso, y son estos:

  • Movilidad dental
  • Sensibilidad/dolor a la masticación
  • Hiper-Sensibilidad dental
  • Fiebre
  • Hinchazón facial y deformidad de la cara en la zona.
  • Ganglios linfáticos inflamados y doloridos
  • Mal aliento y sabor desagradable
  • Molestias al abrir la boca y tragar
  • Dolor intenso, persistente y palpitante, que puede empeorar al morder o masticar, y que puede irradiarse al cuello o al oído

Algunos síntomas comunes incluyen:

  • Dolor intenso: Puede ser persistente, agudo o pulsátil. El dolor suele ser fuerte y puede irradiarse hacia la mandíbula, el cuello o el oído del lado afectado.
  • Hinchazón: La zona alrededor del diente infectado puede estar hinchada, enrojecida y sensible al tacto. En casos más severos, la hinchazón puede extenderse a la mejilla, la mandíbula o el cuello.
  • Sensibilidad dental: El diente afectado puede ser sensible al calor, al frío o a la presión al masticar.
  • Mal sabor o mal aliento: La acumulación de pus puede provocar un sabor desagradable en la boca o mal aliento persistente.
  • Fiebre: En casos más graves, la infección puede desencadenar fiebre y malestar general.
  • Presencia de pus: En algunos casos, es posible ver o sentir una acumulación de pus alrededor del área infectada. Esto puede drenar naturalmente hacia la boca o hacia el exterior a través de un punto de salida.

Tratamiento del Absceso Dental

La primera recomendación para hacer desaparecer un flemón de manera eficaz es dar con el diagnóstico adecuado. La valoración de un especialista es clave para dar con un tratamiento exitoso, que no derive en complicaciones mayores.

El primer paso una vez llegues a nuestra clínica será realizar una exploración para detectar qué pieza o piezas dentales están dañadas. En caso de tener alguna duda, nos apoyaríamos en otras pruebas diagnósticas como una radiografía. Una vez detectada la zona afectada, el tratamiento irá encaminado a hacer desaparecer los síntomas molestos que provoca el flemón dental, que como hemos dicho podían ser dolor, sensibilidad dental, inflamación o halitosis.

Una vez controlados estos síntomas, mediante la administración de medicamentos podremos afrontar el tratamiento odontológico que dependerá del alcance de la lesión que haya producido el absceso dental. Si la causa es dental, en la mayoría de las ocasiones podremos efectuar una endodoncia en el diente afectado. Esto se realiza limpiando las raíces por dentro, eliminando los tejidos infectados y colocando la medicación adecuada para neutralizar las bacterias.

Por otra parte, si el problema es periodontal y están infectadas las encías, habrá que ejecutar un raspado y alisado de la zona y, en algunas ocasiones, combinarlo con cirugía periodontal para eliminar la infección por completo. Todos estos tratamientos se realizarán de manera completamente personalizada para cada paciente, teniendo en cuenta su caso personal.

El tratamiento dental se centra en eliminar la infección y restaurar la salud oral.

  • Drenaje del absceso: En casos de absceso grande o doloroso, el dentista puede realizar un drenaje para liberar el pus acumulado.
  • Endodoncia: La endodoncia, también conocida como tratamiento de conducto radicular, se realiza cuando la infección afecta el tejido pulpar dentro del diente.
  • Extracción dental: Si el diente está gravemente dañado y no se puede salvar, es posible que se deba extraer.

Además del tratamiento dental, es posible que se necesite un tratamiento médico para tratar un absceso dental. Es importante tener en cuenta que el tratamiento médico por sí solo no es suficiente para tratar un absceso dental.

Normalmente, el tratamiento consiste en facilitar la salida del pus mediante la apertura y limpieza (drenaje) del absceso, disminuyendo así la presión en los tejidos y, con ello, el dolor. Además, es frecuente la ayuda al tratamiento con antibióticos dependiendo de la sintomatología, presencia de adenopatías y el grado de malestar de cada persona.

En el caso de que el absceso sea periapical (es decir, que se origine alrededor de la raíz dental) es posible que sea necesario realizar una endodoncia o, en el caso de que el diente se vea muy afectado, extraerlo.

Este sería el último remedio, pero es necesario que conozcas todas las opciones posibles para tratar los abscesos dentales. Entre ambos extremos, a veces es conveniente o necesario practicar también la eliminación quirúrgica del absceso y el tratamiento del ápice (“apicectomía con obturación “a retro”).

Si estás sufriendo estas infecciones, has de saber que el tratamiento aplicable a tu caso, supondrá un importante alivio y una fuente de tranquilidad al pensar que dejarás de sentir muy pronto sus síntomas y podrás retomar tu día a día como siempre: sin dolor ni molestias que te impidan disfrutar de las cosas que te importan.

Drenaje de un Absceso en la Encía

Como hemos indicado, el tratamiento más común para los abscesos es el drenaje, siempre acompañado del tratamiento causal (por ejemplo la Preparación Inicial Periodontal o el tratamiento de conductos). El drenaje consiste en realizar una pequeña incisión, bajo anestesia local, en un punto determinado de la encía, para que se produzca la salida del pus.

Además, se suele realizar un lavado con suero salino de la zona, para ayudar a su limpieza y desinfección. Después de esta pequeña intervención, es recomendable seguir un sencillo tratamiento en casa con los enjuagues bucales que te prescriban nuestros profesionales, para alcanzar así los mejores resultados.

¿Cuánto tiempo dura un flemón?

La duración de un flemón dental puede variar según varios factores, como la gravedad de la infección, el tratamiento recibido y la respuesta individual del cuerpo al tratamiento. En general, si se busca atención médica y se sigue un tratamiento adecuado, los síntomas de un flemón dental pueden empezar a mejorar en unos días.

La evacuación del pus mediante drenaje del absceso suele aliviar el dolor y la presión de manera inmediata. Los antibióticos recetados para tratar la infección generalmente comienzan a hacer efecto dentro de las primeras 48 horas.

Sin embargo, la curación completa puede llevar algún tiempo. Dependiendo de la extensión de la infección y si se necesita un tratamiento dental adicional, como una endodoncia o la extracción del diente afectado, la resolución total del flemón puede tomar varias semanas.

Es esencial seguir todas las indicaciones del dentista u profesional de la salud, incluyendo el uso completo de los antibióticos recetados y cualquier otro tratamiento recomendado, para asegurar una recuperación exitosa. Además, si los síntomas persisten o empeoran, es fundamental buscar atención médica adicional, ya que podría indicar una complicación o la necesidad de ajustar el tratamiento.

Como ocurre en cualquier otro tratamiento, la duración dependerá de la importancia del absceso y de su causa, del tratamiento a seguir y de la respuesta del paciente al mismo. Ten en cuenta que el drenaje es la primera parte del remedio y que, tras éste, y una vez aliviada la infección, puede ser necesario realizar una endodoncia, colocar un implante o comenzar un tratamiento periodontal, según cada caso.

La buena noticia es que, tras la toma de los antibióticos, el absceso puede reducirse o desaparecer en tan sólo uno o dos días, de manera que los síntomas más molestos, habrán desaparecido casi por completo en seguida. Después, y dependiendo de los siguientes pasos a seguir, la cura completa puede variar entre unas pocas semanas y algunos meses, en los casos más severos.

Rara vez la toma de antibióticos es el único tratamiento, ya que hay que resolver la causa que ha originado esa infección, no solo las consecuencias de su diseminación. Aun así, son muchos los beneficios de los que disfrutarás tras la intervención, empezando por la ausencia de dolor, disfrutar de nuevo de tus comidas y bebidas favoritas, sonreír sin reparo y sentir que tus dientes y encías están sanas.

Remedios Caseros para Reducir la Inflamación

Existen algunos remedios caseros que pueden ayudar a reducir la inflamación asociada con un flemón dental, pero es crucial comprender que estos métodos pueden brindar alivio temporal, pero no sustituyen el tratamiento dental necesario.

Aquí hay algunos remedios caseros que podrían ser útiles:

  • Enjuague con agua salada: Mezcla una cucharadita de sal en un vaso de agua tibia y realiza enjuagues suaves varias veces al día. El agua salada puede ayudar a reducir la inflamación y a aliviar el dolor.
  • Compresas frías: Aplicar compresas frías en la mejilla del lado afectado puede ayudar a reducir la hinchazón y a aliviar el malestar. Utiliza una bolsa de hielo envuelta en un paño fino y aplícala en intervalos de 15-20 minutos.
  • Aceite de clavo de olor: El aceite de clavo de olor tiene propiedades analgésicas y antimicrobianas. Aplicar una pequeña cantidad de aceite de clavo de olor en el área afectada puede ayudar a aliviar el dolor y a reducir la inflamación.
  • Infusión de té de manzanilla: La manzanilla tiene propiedades antiinflamatorias y calmantes. Prepara una infusión de té de manzanilla y realiza enjuagues bucales con ella para reducir la inflamación y aliviar el malestar.
  • Mantener una buena higiene oral: Aunque no es un remedio casero, cepillarse los dientes suavemente, usar hilo dental con cuidado y realizar enjuagues con enjuagues bucales suaves pueden ayudar a mantener la zona limpia y reducir la carga bacteriana.

Prevención del Absceso Dental

La prevención es clave cuando se trata de abscesos dentales. Afortunadamente, hay medidas que puede tomar para reducir el riesgo de desarrollar esta condición dental.

Decíamos al comienzo de este artículo que tienes mucho a tu favor para evitar la aparición de posibles abscesos. Como has visto, la causa de la mayor parte de ellos está en la enfermedad periodontal, caries sin tratar, o bien rotura de alguna pieza. Si bien es cierto que hay causas que no se pueden controlar, hay otras muchas que sí, o, al menos podrás demorarlas todo lo posible.

Lo conseguirás siguiendo unos hábitos de higiene bucodental minuciosos (incluyendo cepillado entre 2 y 3 veces al día, uso de hilo dental y enjuagues bucales) así como acudiendo a las consultas programadas con nuestros profesionales para mantener tus dientes y encías sanas. Y si además mantienes una dieta equilibrada, no abusas de los azúcares y te mantienes bien hidratado, será todo un plus para evitar la aparición de cualquier infección bucal (además de para sentirte de maravilla contigo mismo).

  • Mantenga una buena higiene oral: Cepíllese los dientes al menos dos veces al día y use hilo dental regularmente.
  • Visite regularmente al dentista: Realice visitas periódicas al dentista para chequeos y limpiezas dentales.
  • Evite alimentos y bebidas azucaradas: El consumo excesivo de azúcar puede aumentar el riesgo de caries dental, lo que puede llevar a la formación de abscesos dentales.
  • No ignore el dolor dental: Si experimenta dolor dental persistente o cambios en su salud bucal, no lo ignore.

Conclusión

Si tienes cualquier duda o te preocupa cualquier síntoma que estés experimentando, ¡no lo dejes pasar y contacta con nosotros! Te ofreceremos toda la información que necesites y te ayudaremos a encontrar la mejor solución para ti. Recuerda, el cuidado adecuado de tu salud oral es fundamental para tu bienestar general, y un absceso dental no tratado puede tener consecuencias graves para tu salud.

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