La salud bucal no depende únicamente de una buena higiene. Lo que comemos y bebemos, las cantidades ingeridas, la textura de los alimentos e incluso la frecuencia o el momento del día en que lo ingerimos, tienen una gran influencia en la salud de nuestros dientes.
Somos conscientes de que los alimentos y bebidas ricos en azúcar son perjudiciales para los dientes ya que son directamente responsables de la producción de caries. Pero no es suficiente con reducir el consumo de azúcar para tener una buena salud dental.
Una buena nutrición no es sólo necesaria para tener una buena salud general; también juega un papel importante en el desarrollo y la protección de una buena salud bucodental. Una buena higiene bucodental, además de una buena nutrición, permite tener dientes sanos y fuertes, resistentes al ataque de bacterias, así como encías y tejidos saludables, sin dolencias y en buen estado de funcionamiento.
Por contra, todos aquellos alimentos que se pegan a los dientes, tienen el efecto contrario y hay que tener precaución con ellos. Se pueden tomar, pero sin olvidar el cepillado posterior.
"12 Alimentos contra la placa: Tu guía para una sonrisa impecable"
Hábitos alimenticios que favorecen la salud bucal
Los alimentos que elegimos y la frecuencia con la que los comemos afectan a nuestro estado general y al de nuestros dientes y encías. Si nuestra dieta carece de ciertos nutrientes, puede ser más difícil que los tejidos de la boca resistan una infección. Esto puede favorecer la progresión de la enfermedad periodontal causada por el acúmulo de placa bacteriana.

1. Consumir moderadamente azúcares y féculas
Además del consabido efecto nocivo del azúcar, se ha demostrado que la pasta, el arroz, las patatas fritas y el pan blanco tienen la misma capacidad que las golosinas y dulces para detonar el proceso de desmineralización del diente. Cuando dichos carbohidratos entran en contacto con las bacterias, estas los transforman en ácidos, lo que atenta contra la salud de dientes y encías. Su consumo tiene que ser moderado si no queremos sobrepasar la línea roja en producción de ácidos.
2. Evitar los alimentos pegajosos
Independientemente de su composición, aquellos alimentos que se adhieren a los dientes (galletas, patatas fritas...) aumentan el riesgo de caries porque dan a las bacterias más tiempo para producir ácido y empezar el proceso de desmineralización del diente.
3. Espaciar las ingestas de comida y bebida
En los periodos entre tomas de alimentos, la saliva neutraliza los ácidos producidos en la ingesta y empieza así el proceso de remineralización del diente. Si estamos todo el día “picando” o bebiendo no damos tiempo al esmalte para que se remineralice y lo hacemos más vulnerable a la caries. Por ello, es aconsejable limitar las ingestas a un máximo de 6 al día, dejando el máximo espacio de tiempo entre ellas.
4. Evitar los alimentos y bebidas ricos en ácidos
Alimentos como los cítricos o los tomates son productores de ácido, que favorece y acelera la erosión dental. La ingesta frecuente de estos productos puede resultar muy perjudicial para nuestros dientes. Además, no es recomendable el cepillado inmediato tras su ingesta, ya que la presencia de ácidos junto con el cepillado puede acelerar la erosión dental. Un buen ejemplo son los limones, naranjas, tomates o fresas.
5. Consumir alimentos protectores
Hay algunos alimentos que contrarrestan la acción de los ácidos. Al contrario que los ácidos, hay algunas comidas que protegen la salud bucodental. Un buen ejemplo de ello es el queso y la leche, que contienen calcio, fosfato y caseína, una proteína láctea que protege contra la desmineralización del esmalte dental.
Alimentos que favorecen la salud dental
Lácteos
La leche, el queso, el yogur y demás derivados lácteos son una fuente enorme de calcio, mineral que fortalece nuestros huesos, y por tanto, nuestros dientes. Una cantidad suficiente de lácteos es uno de los pilares más importantes de la dieta equilibrada por sus niveles elevados en calcio. La falta de calcio aumenta el riesgo de la aparición de caries.
Verduras
Las frutas y las verduras son muy importantes porque ayudan a mantener la hidratación de la boca por la gran cantidad de agua que tienen. Son fuente de vitaminas y minerales. Y por último, ayudan a eliminar la placa y las bacterias del esmalte de los dientes. Las verduras de hojas verdes, como por ejemplo, las espinacas o las alcachofas, contienen bastante fibra, la cual es muy beneficiosa para los dientes porque al masticarlas generan mucha saliva. Ésta limpia los dientes y neutraliza los ácidos que provocan las caries. Los vegetales de hoja verde como la lechuga, las espinacas o las acelgas, contienen muchas vitaminas y minerales, además de un alto contenido en calcio, que protegen el esmalte dental.

Frutas
Las frutas son los dulces más saludables que existen, ya que aunque tienen azúcares naturales, también tienen un alto contenido en fibra y agua. Al ser ricas en agua y fibra, ayudan a limpiar los dientes. Las fresas poseen un alto contenido en Xylitol, lo cual ataca las bacterias que provocan la placa dental. Otro de sus beneficios es su fructosa, que nos aporta azúcares de forma natural. Esta fruta aporta vitamina C a nuestro organismo y ayuda a eliminar la placa dental.
Carnes magras
Las carnes magras son ricas en fósforo, mineral que ayuda a proteger tus dientes y mejorar tu salud bucal.
Pescados y mariscos
El pescado azul es un alimento necesario en toda dieta equilibrada por su alto contenido en ácidos Omega 3. Es también muy rico en Vitamina D, que facilita la absorción del calcio y el fósforo, y por tanto ayuda a las encías y dientes a ser mucho más resistentes ante las bacterias. Los beneficios de este pescado residen en su alto contenido en omega-3 y vitamina D. Estos componentes ayudan a nuestro organismo a absorber el calcio que fortalece nuestros huesos.
Té verde
El té verde, por su gran cantidad de antioxidantes, combate el envejecimiento celular y ayuda a mejorar el funcionamiento de nuestras células. El té verde contiene muchos beneficios para nuestro cuerpo, y entre ellos, la protección de nuestros dientes. Contiene potentes antioxidantes que previenen que la placa se adhiera a los dientes. Además, el flúor que contiene, protege de la aparición de caries y fortalece el esmalte dental.
Chicles sin azúcar
Asimismo, en el mercado encontramos muchos chicles sin azúcar que contienen estas sustancias y que, además, resultan protectores tras las comidas porque su masticación estimula la producción de saliva, contribuyendo a la limpieza de la cavidad bucal.
Otros alimentos y hábitos beneficiosos
- Agua: La producción de saliva es el arma más potente que tenemos para combatir los ácidos que los alimentos producen en nuestra boca y que son los causantes de la destrucción del esmalte dental.
- Alimentos integrales: Alimentos con fibra: los cereales integrales o las legumbres promueven la producción de saliva.
- Frutos secos y semillas: Son alimentos ricos en vitaminas y minerales, entre los que destacan el calcio (almendras, avellanas, pistachos).
- Vitamina C: La vitamina C es un potenciador natural de las defensas.
Si se come entre horas, es ideal seleccionar una merienda sana como queso, hortalizas crudas, frutas y yogur. Los alimentos que se consumen como parte de una comida causan menos daño a los dientes que picotear durante todo el día, porque se libera más saliva durante una comida.