Muchos pacientes acuden a consulta por dolores dentales, sin ser conscientes de que estas molestias pueden estar estrechamente ligadas a enfermedades de las encías. En este artículo, vas a conocer toda la información clave para ayudarte a identificar si podrías estar padeciendo alguna enfermedad periodontal.

Síntomas de las Enfermedades de las Encías
Un claro indicativo de problemas gingivales es la inflamación de las encías. Si notas que tus encías están rojas, hinchadas o sientes dolor al tocarlas, es un aviso importante. Estos signos suelen ser el resultado de una acumulación de placa y bacterias alrededor de los dientes y deben motivarte a mejorar tu higiene bucodental.
El sangrado de las encías durante el cepillado o al usar hilo dental puede ser indicativo de que hay una enfermedad gingival en desarrollo. Este problema no solo afecta la estética de tu sonrisa, sino que también puede aumentar la sensibilidad dental y el riesgo de problemas dentales adicionales.
El mal aliento crónico, también conocido como halitosis, puede ser un indicador de enfermedades de las encías. Además, es importante estar atento a cualquier cambio de color de las encías, como cuando da la sensación de tener las encías blancas o negras.
Gingivitis: Tratamiento casero. | Causas y soluciones.
Factores de Riesgo
Además de conocer los síntomas de las enfermedades de las encías, es fundamental entender los factores de riesgo que pueden incrementar las posibilidades de desarrollarlas. Un pilar fundamental en la prevención de las enfermedades de las encías es una adecuada higiene bucodental. No debemos pasar por alto la influencia de los factores genéticos en la salud de nuestras encías. Enfermedades sistémicas como la diabetes pueden influir en la salud de las encías. Finalmente, factores como el estilo de vida y el entorno en el que vivimos también juegan un rol significativo.
Por ello, la progresión de las enfermedades periodontales y la gravedad de la destrucción de los tejidos orales se verá condicionada además de por factores de riesgo genéticos, por la presencia de uno o varios de estos factores ambientales.
Conocer estos factores de riesgo nos permite adoptar medidas preventivas más efectivas, pero ¿qué causa estas enfermedades bucodentales?

Causas de las Alteraciones en las Encías
Las enfermedades de las encías o enfermedades periodontales se producen por la acción de las bacterias, más de 700 tipos, que habitualmente viven en la boca. Estas se depositan en los dientes, las encías e incluso sobre las restauraciones (reconstrucciones de porciones de dientes). En muchas ocasiones, sucede que la higiene oral es incorrecta, incompleta o insuficiente, lo que hace que las bacterias crezcan, se agrupen y se lleguen a acumular en forma de biofilm o placa bacteriana en zonas escondidas, principalmente en los espacios entre dientes.
También los surcos de las encías y las fisuras dentales en la superficie masticatoria de los molares son espacios protegidos donde las bacterias se refugian de la acción de la lengua, la saliva y los filamentos del cepillo dental.
Aunque existen múltiples factores que influyen en el desarrollo de las enfermedades gingivales, la mala higiene dental juega un papel muy importante. Cuando el sarro se acumula sobre las encías durante un periodo prolongado de tiempo, puede derivar en inflamación gingival (inflamación de las encías). Nuestras encías enrojecen, duelen y sangran fácilmente ante el cepillado. A esta situación se la conoce como gingivitis.
Tipos de Enfermedades Gingivales
Según la afectación sea más superficial o más profunda, hablamos de gingivitis o de periodontitis.
- Gingivitis: es una inflamación superficial de la encía. El sangrado es su principal señal de alerta y si no se trata adecuadamente, puede progresar a periodontitis.
- Periodontitis: es una infección más profunda de la encía, que se despega del diente, formando así las bolsas periodontales. Debido a esta infección, se pierde el hueso que sujeta al diente.
Gingivitis
La gingivitis es la etapa inicial y más común de la enfermedad gingival. Se caracteriza por enrojecimiento, hinchazón, y a veces, sangrado de las encías durante el cepillado. Si la placa no se elimina adecuadamente, sus bacterias pueden irritar las encías, llevando a la gingivitis.
La gingivitis está causada por la acumulación de placa, una sustancia suave y pegajosa originada por bacterias. Si no retiras la placa de tus dientes mediante un cepillado efectivo y el uso regular del hilo dental, tus encías pueden inflamarse. También es posible que tus encías lleguen a sangrar al usar el cepillo de dientes, aunque esto generalmente no es doloroso.
Si eliminas la placa y cuidas de la salud de tus dientes y encías, lo más probable es que la gingivitis mejore. Pero si no te deshaces de la placa correctamente, quizás desarrolles un tipo más serio de enfermedad de las encías: periodontitis.
Síntomas de la Gingivitis
- Sangrado de encías tras el cepillado o uso de hilo dental, o después de comer algo duro como una manzana.
- Mal aliento (halitosis).
- Inflamación o enrojecimiento de las encías.
Si tienes síntomas de gingivitis, quizás puedas solucionarlo en casa usando técnicas correctas de higiene bucodental, o también puedes visitar a tu dentista para una limpieza dental profesional. De este modo se elimina cualquier rastro de bacterias, placa o sarro.
Periodontitis
Si la gingivitis no se trata, puede progresar a una enfermedad de las encías más grave conocida como periodontitis. Cuando la gingivitis no se trata, la inflamación puede extenderse a los ligamentos periodontales y el hueso que sujetan los dientes. Este tipo de enfermedad de las encías se llama periodontitis.
Es posible que tus encías empiecen a retroceder dejando el diente más expuesto, y se creen bolsas. En estas bolsas la placa se queda atrapada y seguramente no podrás alcanzarla con el cepillo de dientes para eliminarla. Con el tiempo, la placa se endurece y se convierte en sarro. Esto puede irritar tus encías incluso más aún que la acumulación de placa.
Es probable que las bolsas se hagan más profundas y dificulten más la limpieza, empeorando el problema. A veces se desarrolla una infección en las encías, ya que el pus se puede acumular debajo y causar abscesos. La periodontitis que no recibe tratamiento provoca que las encías se retraigan del diente (recesión de las encías). Las raíces dentales quedarían expuestas, causando mayor sensibilidad. Si sufres pérdida ósea, tus dientes empezarían a aflojarse. Si la periodontitis no se trata durante años, podrías incluso perder piezas dentales.
Síntomas de la Periodontitis
- Mal aliento (halitosis).
- Recesión de encías y sensibilidad dental.
- Dientes flojos.
- Mal sabor de boca.
- Abscesos en las encías (pus acumulada bajo las encías).
Si sufres cualquiera de estos síntomas, por favor, ponte en contacto de inmediato con tu dentista.
Otras Causas
Además de la acumulación de placa y las enfermedades periodontales, otras causas pueden contribuir a las alteraciones en las encías:
- Un absceso periodontal es una infección grave que ocurre en las encías. Se caracteriza por dolor intenso, hinchazón, y a veces, la liberación de pus.
- El traumatismo oclusal se refiere al daño en las encías y tejidos de soporte causado por una fuerza excesiva sobre los dientes, como puede ocurrir con un bruxismo no tratado o una mordida incorrecta.
- La gingivitis ulcerosa necrosante es una forma grave y dolorosa de enfermedad gingival, a menudo asociada con inmunodeficiencias severas o estrés extremo.
Además de las enfermedades periodontales como la gingivitis y periodontitis, existen otras causas por las que las encías pueden llegar a doler:
- Tras un tratamiento de blanqueamiento dental: los productos que se utilizan durante una sesión de blanqueamiento dental pueden provocar sensibilidad dental. Cuando esto ocurre, el paciente siente un dolor localizado e intenso al contacto con alimentos o bebidas muy frías o calientes.
- Cambios hormonales: aunque la gingivitis gestacional es de conocimiento general, el dolor de encías no va asociado únicamente al embarazo, sino a todos los cambios hormonales que sufren las mujeres.
- Tras la extracción de un diente: es completamente normal sentir dolor en las encías que se encuentran alrededor del diente extraído.
- Encías retraídas: hay ocasiones en la que la retracción de encías se debe a un cepillado fuerte, en lugar de a una enfermedad periodontal.
- Diabetes: son muchos los estudios que demuestran la relación directa que existe entre esta patología y las enfermedades periodontales. Y ello se explica debido a que las personas que padecen diabetes mellitus de tipo 2 sufren unas alteraciones en sus vasos sanguíneos que pueden impedir la adecuada circulación de la sangre en las encías.
- La dentición en bebés: se trata de una de las causas más comunes del dolor de encías en bebés. A partir de los 6 u 8 meses de edad los niños empiezan a sentir las encías inflamadas y sensibles.
- Dientes mal alineados: cuando existen malposiciones en los dientes es más común que se acumule el sarro alrededor de las piezas dentales.
Tratamiento de las Enfermedades de las Encías
Es importante recordar que el tratamiento de las enfermedades de las encías será determinado por un periodoncista, quien, tras un estudio minucioso de tu caso, decidirá cuál es el mejor tratamiento según la enfermedad de las encías y la gravedad de la misma.
El dentista es el profesional que posee la capacitación para diagnosticar y tratar los problemas de encías, así como para aconsejar sobre las medidas preventivas que ayuden a mantenerla en óptimas condiciones de salud, pudiendo ocuparse también de la reconstrucción de los tejidos perdidos a consecuencia de la enfermedad.
En ocasiones, el dentista o el mismo paciente pueden solicitar la colaboración de un periodoncista para tratar aquellos casos más complejos y avanzados.
Fases del Tratamiento
Su tratamiento se fundamenta en tres pilares:
- La fase básica del tratamiento de las encías incluye el raspado y el alisado radicular (limpieza manual por debajo de las encías) junto a la enseñanza de instrucciones en higiene específicas y su cumplimiento.
- En determinados casos, se hace necesario pasar a una segunda fase de tratamiento en la que son necesarias pequeñas cirugías de las encías para corregir los defectos que pueda haber dejado la enfermedad.
- Por último, es imprescindible seguir un programa de mantenimiento o seguimiento para prevenir o controlar la posible aparición de recaídas, aún más si persiste la presencia de factores de riesgo antes mencionados.
El tipo de tratamiento dependerá de la seriedad de la enfermedad periodontal. El objetivo del tratamiento es controlar cualquier tipo de enfermedad de las encías existente y prevenir otros problemas.
Es posible tratar una enfermedad de las encías leve (gingivitis) con una buena rutina de higiene dental que incluya cepillado y uso de hilo dental. Tu dentista o higienista dental te dará cita para controlar el tamaño de las bolsas periodontales, comprobar si hay sangrado, y garantizar que mejoras con el tiempo.
Si tu dentista observa que hay periodontitis: El especialista revisará la profundidad de cualquier hueco entre tus dientes y encías. También se comprobará con qué facilidad se produce el sangrado y cuánta placa y sarro hay acumulados en tus dientes. Es posible que sea necesaria una radiografía para comprobar el estado de los dientes y la mandíbula.
Si la infección es seria, puede requerirse un curetaje dental para tratar la periodontitis o la gingivitis ulcerativa necrosante aguda (GUNA). El curetaje dental permite retirar la placa, el sarro y el tejido dañado del diente. Para este procedimiento suele emplearse anestesia local, para mayor comodidad del paciente. Pueden recetarse antibióticos si la infección es muy grave. También es posible tratar la proliferación bacteriana con enjuague bucal antiséptico. No obstante, los enjuagues bucales no eliminan la placa acumulada en tus dientes: esto debe ser tratado en la clínica dental.
Si padeces una periodontitis más seria, y los demás tratamientos no han funcionado, tu dentista puede derivarte a un periodoncista. El periodoncista es el odontólogo especializado en periodoncia (enfermedades de las encías) y está capacitado para realizar cirugías en caso necesario. La cirugía de encías puede ayudar a eliminar las bacterias y reparar el hueso. También es posible mejorar la recesión de encías, así como de reducir la sensibilidad dental.
Opciones de Tratamiento Adicionales
Cuando se trata de periodontitis, las opciones de tratamiento se diversifican. En situaciones donde la enfermedad ha provocado la pérdida de dientes, los implantes dentales son una solución efectiva.

Aplicar frío es una solución rápida, aunque temporal, para aliviar el dolor de encías. Resulta especialmente útil si estamos ante un caso de enfermedad periodontal y la inflamación es tal que duele incluso sin lavarnos los dientes o comer. Para reducir la molestia, recurre a un poco de hielo envuelto en tela y pásalo suavemente por la zona hinchada.
Tabla Resumen de Tratamientos
| Enfermedad | Tratamiento |
|---|---|
| Gingivitis | Higiene bucal mejorada, limpieza dental profesional |
| Periodontitis | Raspado y alisado radicular, cirugía periodontal, implantes dentales |
Prevención de las Enfermedades de las Encías
Además del tratamiento, el control y la prevención son fundamentales. Prevenir las enfermedades de las encías es posible, y de hecho, es la mejor manera de mantener una buena salud bucodental.
Puedes prevenir la enfermedad de las encías controlando la cantidad de placa y sarro que se acumula en tus dientes. Para ello, deberás:
- Cepillado regular: cepilla tus dientes al menos dos veces al día con una pasta dental con flúor.
- Uso de hilo dental: Cepíllate los dientes durante al menos 2 minutos dos veces al día y usa el hilo dental todos los días. Enjuagarte la boca con enjuague bucal no elimina la placa: necesitas cepillarte bien con tu cepillo de dientes y usar el hilo dental para asegurarte de que no se queda ningún resto de comida atrapado entre ningún diente. Tu higienista dental te enseñará la técnica correcta para un buen uso del cepillo y de la seda dental.
- Las visitas regulares al dentista son esenciales para prevenir las enfermedades gingivales. Si visitas a tu higienista para realizarte tratamientos de limpieza dental, conseguirás deshacerte de la acumulación de restos de comida, placa y sarro en tu boca y por debajo de la línea de las encías. El hilo dental y el cepillado en casa no pueden eliminar el sarro. Las revisiones periódicas también permitirán a tu dentista mantener un seguimiento de tu salud bucal general, lo que significa que podría detectar cualquier problema de manera temprana.
- El estilo de vida tiene un impacto directo en la salud de tus encías. Evita el tabaco y el alcohol.
- Dejar de fumar: el tabaquismo es uno de los factores de riesgo más significativos para el desarrollo de enfermedades gingivales. Si eres fumador, habla con tu médico de cabecera o con tu farmacéutico de confianza para que te ayuden a dejar este mal hábito. El tabaco te hace más susceptible de padecer la enfermedad de las encías y, en caso de que aparezca, el tratamiento puede ser más complicado.
Diez Consejos para Prevenir la Periodontitis
- Lávate los dientes todos los días. Debes adquirir el hábito de cepillarte los dientes cada día; hazlo durante dos minutos y al menos dos veces al día, prestando especial dedicación al cepillado de la noche, que nunca debes olvidar. Y procura que tus hijos adopten también este hábito.
- Más allá del cepillo. Además del cepillado diario, es recomendable el uso del hilo dental o algún otro método de limpieza interdental, pues solo con el cepillado no se puede llegar a todos los rincones de tu boca. Cepilla también tu lengua cada día, pues en su superficie se retienen bacterias.
- Refuerza la limpieza con el enjuague. Complementa la limpieza con un enjuague bucal en caso de que sea necesario y siempre siguiendo las recomendaciones de tu dentista.
- Evita ciertos alimentos… Los alimentos ricos en azúcar, incluidas las bebidas refrescantes con gas, no ayudan a la salud bucodental. Las bacterias que habitan en la boca transforman los azúcares en ácidos y estos, a su vez, atacan el esmalte dental y provocan la aparición de la caries y otras enfermedades bucales.
- …Y apuesta por otros. La alimentación también puede ayudar a mejorar tu salud bucodental. Podríamos decir que algunos de los alimentos más sanos para tu boca son algunas frutas (arándanos, kiwi, uvas) y todos aquellos alimentos ricos en grasas insaturadas Omega 3, como el pescado azul (salmón, caballa) y los frutos secos (nueces). También, bebidas como el té verde, por sus propiedades antioxidantes.
- No picotees entre horas. No picotear entre comidas es sano para tu salud, en general, y también para tu salud bucodental y más aún si después de comer algo no puedes cepillarte los dientes. En concreto, evita sobre todo los dulces, bollería, zumos industriales y snacks, por su potencial cariogénico. En todo caso, puedes tomar fruta natural, como la manzana, o un lácteo.
- Cuídate si estás embarazada. Si te encuentras embarazada o planeas estarlo, pide cita con tu dentista, porque durante estos meses los cambios que experimentará tu cuerpo también pueden repercutir en tu boca y acarrearte ciertos problemas.
- Máxima precaución ante ciertas enfermedades. Vigila especialmente tu salud oral o si eres una persona diabética o sufres alguna enfermedad cardiovascular. Estudios científicos han demostrado la relación directa entre estas dos patologías y los problemas periodontales.
- Presta más atención si tienes predisposición genética. En algunos casos, los problemas dentales tienen un componente hereditario. Si es tu caso, debes prestar una especial atención a tu dentadura para prevenir desde edades tempranas cualquier atisbo de problema y actuar de forma adecuada y rápida.
- Destierra el miedo a ir al dentista.
Si sospechas que puedas tener la enfermedad de las encías, ya sea gingivitis, periodontitis o gingivitis ulcerativa necrosante aguda, ¡busca el consejo de tu dentista!
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