Animales que no tienen dientes: ejemplos sorprendentes de la naturaleza

Estamos tan acostumbrados a ver nuestros cuerpos y los de los distintos tipos de animales, que sus formas y características nos parecen algo «normal». Pero, ¿por qué nuestras manos tienen cinco dedos y no cuatro o seis? ¿Por qué tenemos sólo dos ojos y no seis u ocho, como las arañas? ¡Con lo bien que nos vendrían para ver lo que ocurre a nuestras espaldas! O, ya puestos, ¿por qué no tenemos alas? ¿A quién no le gustaría poder volar? Lo hacemos a menudo en sueños.

La inmensa mayoría de especies del reino animal cuentan con un elemento que les permite triturar o capturar la comida con la boca. Sin embargo, existen algunos animales sin dientes que por supuesto también se alimentan, pero de otra manera. Aunque los seres humanos estamos acostumbrados a utilizar nuestra dentadura en todas las tareas que impliquen la ingesta de alimentos, no todos los animales utilizan esta estrategia.

Los desdentados son aquellos seres que no poseen dentadura, pero que se alimentan utilizando otras ‘técnicas’, ya sea con un pico, una lengua o un gran hocico. En este artículo, exploraremos algunos de los animales más fascinantes que han adaptado su alimentación a pesar de la ausencia de dientes. Estas especies, ya sea por la evolución o porque siempre carecieron de dentadura, son capaces alimentarse utilizando su pico, su lengua o un gran hocico; el sistema digestivo también es clave en estos casos en los que triturar la comida no es tan sencillo.

Sabiendo esto, ¿cómo es que pueden existir animales sin dientes? Para poder lograrlo, se necesitan estructuras y estrategias especiales que compensen la falta de estas importantes estructuras alimenticias llamadas dientes.

Adaptaciones: Dientes

Aves sin dientes

Y hablando de picos, me pregunto ¿por qué tienen pico las aves? Lo cierto es que, aunque la evolución no tomó este camino, podría haberlo hecho sin problema. A fin de cuentas las aves son el único tipo de dinosaurio que sobrevivió a la extinción masiva de hace 66 millones de años. Son dinosaurios. Y los dinosaurios, una de las ramas que surgieron por evolución a partir de los reptiles, tenían dientes. Entonces, ¿cómo es que las aves no los tienen? (salvo el hoatzin sudamericano, cuyas crías tienen un pequeño diente que utilizan para ayudarse a salir del huevo, y que pierden posteriormente).

Bueno, en lo relativo al pico quizás partamos de una premisa incorrecta: la de que los dinosaurios no tenían pico. Lo cierto es que bastantes de ellos lo tenían. Aunque era diferente al de las aves, es cierto: era mucho más pequeño y ocupaba una reducida zona en la parte delantera del hocico. Pero de lo que sí disponían los dinosaurios era de dientes, algo de lo que, con la ya comentada excepción del hoatzin, carecen las aves. Así pues, en algún momento, los antecesores de las modernas aves hubieron de perder los dientes, y les hubo de crecer el pico.

Algunas de las aves más antiguas que se conocen, como el Archaeopteryx (de hace 150 millones de años) y el Sapeornis (hace 125 millones de años) seguían teniendo dientes, muy similares a los de los reptiles; y a la vez tenían ya un pico similar a la de las modernas aves.

Reconstrucción artística de Archaeopteryx litographica.

Según un estudio publicado en 2017 por un grupo de científicos liderados por Shuo Wang de la Universidad Normal de Pekín algunos dinosaurios, aunque nacían con dientes, los iban perdiendo a medida que envejecían, a la vez que les brotaba un pequeño pico. Un ejemplo de ello se ha encontrado en los fósiles de un dinosaurio terópodo, el Limusaurus (161-157 ma), que estaba estrechamente relacionado con los antepasados de las aves. Pero también en la ya mencionada Sapeornis, una de las primeras aves conocidas: de jóvenes tenían dientes a lo largo de toda la mandíbula, pero al llegar a la edad adulta habían perdido los dientes delanteros.

Wang y sus colegas argumentan que los mecanismos que inducen el crecimiento del pico suprimen la formación de dientes; un argumento respaldado por estudios genéticos, que demuestran que el gen BMP4 controla ambas funciones en las aves modernas.

Así que, teniendo esto en cuenta, Wang y sus colegas se preguntaron si este proceso no habría tenido lugar, además de en las aves, en otras especies desdentadas, como algunos peces, ranas, pangolines, ballenas y tortugas.

Algunos científicos, entre ellos Tzu-Ruei Yang y P. Martin Sander sugieren que la causa se encuentra en que el desarrollo de los dientes en los embriones ralentiza el desarrollo embrionario; y que, por tanto, la desaparición progresiva de los dientes en los embriones facilitó en algunas especies un período de incubación más corto y con ello una menor exposición de los huevos a los depredadores y, lógicamente, una mayor tasa de supervivencia de los que tenían menos dientes o dientes menos desarrollados.

Los datos sobre los períodos de incubación de los dinosaurios están disponibles a partir de una muestra cada vez mayor de embriones conservados en diferentes etapas de desarrollo. Se encuentran entre los 3 y los 6 meses, (un período típico de los reptiles modernos), lo que hace pensar a algunos científicos que todos los dinosaurios dentados tendrían un período de incubación lento, típico de los reptiles.

Si comparamos estos tiempos de incubación con los de las aves modernas, podemos apreciar la gran diferencia. Otros postulan que la razón evolutiva que llevó a la pérdida de los dientes y su sustitución por un pico se encuentra en dos factores ecológicos: la adquisición de alimentos y el vuelo.

En cualquier caso, parece que el edentulismo (la pérdida de los dientes) y su reemplazo por un pico fue un fenómeno evolutivo que surgió en más de una ocasión, en líneas evolutivas diferentes, que no fue un «invento» único, ya que no es exclusivo de las aves. Este fenómeno se denomina convergencia evolutiva.

Ejemplos de aves desdentadas:

  • Pelícano: Destaca por su capacidad de tragar peces de gran tamaño y enteros. Su largo pico y su saco gular le permite capturar las presas y luego drenar el agua.
  • Guacamayo: Llama la atención por sus plumas coloridas y la capacidad de consumir grandes cantidades de frutos y semillas sin contar con dentadura.Presentan un pico en forma de ‘gancho’ un poco menos pronunciado que en el caso de las aves rapaces, el cual les permite tomar el alimento.
  • Gallinas: Se alimentan de granos y a pesar de que son alimentos muy duros, se ayudan de una estructura llamada buche, ubicada en la garganta, donde pueden retener el alimento para humedecerlo y que sea más fácil procesarlo. Tienen una segunda estructura auxiliar para la digestión: la molleja, que tritura los alimentos y, para hacerlo, requiere estar lleno de piedrecillas o arena.

Mamíferos sin dientes

Los monotremas, es decir, los ornitorrincos y los equidnas (la palabra monotrema significa ‘un solo orificio’, ya que estos mamíferos tienen cloaca, una abertura donde confluyen los tractos digestivo, urinario y reproductor (al igual que las aves, anfibios, reptiles, algunos peces y marsupiales). Los ornitorrincos nacen con dientes, pero se les caen a una edad muy temprana, dejando unas placas córneas con las que muelen la comida. Los equidnas, por su parte, carecen de dientes, y trituran la comida con unas espinas córneas situadas en el paladar al final de la boca. A pesar de ser mamíferos, los monotremas ponen huevos y su tiempo de incubación es de 10 días.

Una de las características diagnósticas de los mamíferos es la presencia de dientes. Pero existen ciertos animales que se han adaptado a hábitats muy distintos a los que la mayoría de los mamíferos no se han adaptado. Estamos hablando del medio acuático y de las ballenas misticetas.

Otras especies de mamíferos, como los osos hormigueros y los tamanduas, han perdido totalmente sus dientes como adaptación a una dieta insectívora mirmecófaga, es decir, a base de hormigas y termitas.

Ejemplos de mamíferos sin dientes:

  • Oso hormiguero: Los vermilinguos -que quiere decir lengua en forma de gusano- son unos mamíferos nativos de Sudamérica, los cuales se caracterizan por tener un largo hocico y una lengua pegajosa que les permite proveerse de comida: hormigas y en menor medida termitas. Sacan la rápida lengua y adhieren las hormigas, que son tragadas enteras y vivas.
  • Ballenas barbadas: En lugar de tener dientes, su boca está provista de barbas, que son unas estructuras que utilizan para filtrar crustáceos microscópicos, que se conocen bajo el nombre de kril, y son la base de su dieta.

Otros animales sin dientes

Además de aves y mamíferos, otros grupos de animales han evolucionado sin dientes, adaptando sus estrategias de alimentación a sus necesidades ecológicas.

Ejemplos de otros animales desdentados:

  • Tortuga: Los quelonios pertenecen a la familia de los reptiles, pero guardan una gran relación con las aves, ya que tampoco cuentan con dientes, pero sí un pico córneo que recubre la mandíbula. Es algo curioso este caso, puesto que en el pasado las tortugas sí poseían dentadura. La evolución les ha quitado ese elemento y debieron acostumbrarse a triturar la comida con el ‘pico’ o tragar las presas enteras.
  • Pulpo: Los pulpos no solo destacan por su ausencia de dientes, sino por su extrema inteligencia y su cuerpo maleable capaz de introducirse hasta en la más pequeña rendija. Los pulpos se alimentan principalmente de crustáceos y otros moluscos.
  • Araña: Los arácnidos tienen unas estructuras conocidas como quelíceros (o colmillos), las cuales están conectadas a glándulas venenosas y se emplean para inyectar veneno. Algunas arañas son más peligrosas que otras, pero prácticamente todas tienen la capacidad de inocular toxinas.
  • Caracol: No tienen dientes, sino que tienen una estructura llamada rádula que es como una lija formada por varias púas pequeñísimas, que a veces son llamadas dientes radulares. Los caracoles la sacan cuando van a alimentarse y funciona como una lengua dentada. La lija se desgasta diariamente y también se renueva día con día.
  • Ajolote: Realizan movimientos bastante torpes y carecen de dentaduras poderosas, pero eso no les frena a la hora de cazar. Utilizan una bomba bucofaríngea para aspirar a todo ser vivo que se encuentre en sus inmediaciones mediante drásticos movimientos. Eso sí, cuentan con unos pequeños proto-dientes casi imperceptibles que usan para asegurar a sus víctimas.
  • Carpa: Cuentan con unas piezas faríngeas que cumplen una función similar a los dientes, las cuales están localizadas al fondo del aparato bucal.
  • Lombriz de tierra: Para alimentarse su boca se transforma en una gran aspiradora que succiona los restos orgánicos de la tierra. Lo más curioso de todo es que una lombriz puede consumir hasta el 90 % de su peso corporal al día… Su efectividad y voracidad tienen que ver con el sistema digestivo, formado por una boca succionadora, una faringe, un buche, una molleja y un gran intestino.

En la tabla siguiente se resumen algunos de los animales mencionados y sus adaptaciones alimenticias:

Animal Grupo Adaptación alimenticia
Pelícano Ave Pico largo y saco gular para capturar peces
Oso hormiguero Mamífero Hocico largo y lengua pegajosa para capturar insectos
Ballena barbada Mamífero Barbas para filtrar plancton
Tortuga Reptil Pico córneo para triturar alimentos
Pulpo Molusco Tentáculos y pico para capturar crustáceos
Araña Arácnido Quelíceros con veneno para inmovilizar presas
Caracol Molusco Rádula para raspar superficies
Adaptaciones alimenticias de animales sin dientes.

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