La retención es una fase integral del tratamiento de ortodoncia que permite mantener las correcciones obtenidas durante el tratamiento, de la mejor manera y durante el mayor tiempo posible. Su principal función es evitar que los dientes vuelvan a su posición inicial, un fenómeno conocido como recaída ortodóntica. Los retenedores dentales también pueden corregir problemas de maloclusión y prevenir la pérdida dental.
"Es recomendable utilizar retenedores tras finalizar cualquier tratamiento ortodóntico para evitar la necesidad de repetir un tratamiento en el futuro."
Los retenedores también permiten que el hueso dental y los tejidos circundantes se solidifiquen y fortalezcan. Después de la ortodoncia, estas estructuras suelen estar más débiles y requieren estabilización para evitar que los dientes se desplacen nuevamente.
Aunque el período más crítico son los primeros meses y el año siguiente a la finalización del tratamiento, a menudo se indica un periodo mucho más largo para estabilizar o retener los dientes. "Casi todas las personas que se someten a un tratamiento de ortodoncia necesitarán algún tipo de retención para cada arcada."
Los aparatos de retención tienen como misión dar estabilidad a los resultados obtenidos en la fase activa del tratamiento de ortodoncia. Tan importante es esta fase que consideramos que si el paciente no va a colaborar en llevar estos aparatos así como en su mantenimiento, recomendamos que no se realice ningún tratamiento de ortodoncia, ya que el riesgo de que los dientes puedan sufrir movimientos indeseados (recidivas o movimientos derivados de la presión de las muelas del juicio) es muy alto.
Existen diferentes corrientes acerca de estos métodos y muchas y variadas las formas de ejercer la contención del mismo. A lo largo de la historia muchos autores han debatido sobre esta cuestión, expresando distintas opiniones, argumentos y teorías. Actualmente, la retención sigue siendo un problema y el paciente quiere saber desde el primer momento si necesitará algún retenedor y cuánto tiempo deberá llevarlo.
¡Los mejores RETENEDORES para después de ortodoncia, en el 2023!
Tipos de Retenedores Dentales
Existen dos tipos principales de retenedores dentales para impedir que tus dientes vuelvan a la posición anterior al tratamiento de ortodoncia: los removibles y los fijos. "El tipo de retenedor más adecuado para tu caso dependerá de la severidad de la correción así como de las necesiades de retención específicas que necesites."

Retenedores Removibles
Hay dos tipos principales:
- Retenedores transparentes (Essix): Suelen ser ligeramente más gruesos que los alineadores dentales, para garantizar su durabilidad durante 6 a 12 meses. Se deben usar según las recomendaciones; al inicio de la retención, esto implica hasta 22 horas al día, y siempre deben retirarse para comer y beber. Es una férula de plástico transparente que cubre los dientes. Estos retenedores envolventes o termoplásticos están formados por una plancha plástica y tienen gran aceptación por los pacientes ya que son los más estéticos.
- Ventajas: Cómodos de llevar, muy estéticos, económicos y fáciles de realizar, no precisan ajustes.
- Inconvenientes: A causa de su gran precisión, ralentizan el proceso de asentamiento oclusal.
- Retenedor Hawley: Consiste en una bandeja de plástico con elementos de alambre que enmarcan los dientes. Aunque es más visible, es crucial usarlo según el horario prescrito para mantener tu sonrisa. Probablemente sea el aparato más común de los retenedores removibles, y puede ser utilizado tanto para la arcada superior como para la inferior. Es un aparato que cuenta con una estructura combinada de metal y acrílico. Este tipo de retenedor está compuesto por ganchos que se colocan en los dientes y un alambre dispuesto en la zona exterior de los dientes.
- La placa clásica de Hawley se compone de retenedor de Adams para los molares de 0,025 o 0,030 pulgadas, un arco vestibular de 0,028 o 0,035 pulgadas, que contacta con la superficie vestibular de los caninos y de los cuatro incisivos, y el cuerpo de acrílico que se adapta a los tejidos blandos y a la superficie lingual de los dientes, además de servir como método de unión.
- Un diseño alternativo es el retenedor circunferencial o de arco contínuo, también conocido como retenedor de Begg, el cual sólo incorpora un arco labial, sin utilización de retenedores interoclusales, facilitando así que se produzca un mayor número de contactos interoclusales durante la retención por movimientos verticales de las piezas de los sectores posteriores, ya que el arco labial estándar y los retenedores de Adams de la placa de Hawley se extienden interoclusalmente, entre ambas arcadas, lo que limita estos movimientos verticales de los dientes posteriores.
Las placas tipo Hawley, gracias a la capacidad de permitir cierta movilidad cuando por su diseño presentan las caras oclusales libres, permiten un mejor engranaje con su arcada antagonista, aumentando el número de puntos de contactos oclusales. Para permitir esto, es necesario escoger con sumo cuidado el emplazamiento de los retenedores, ya que los alambres que atraviesan la cara oclusal pueden alterar las relaciones dentales establecidas durante el tratamiento, más que conservarlas.
En el caso de usar retenedores removibles, un protocolo bastante generalizado es colocar retenedores tipo Hawley a tiempo completo durante 3 ó 6 meses, seguido de año o año y medio a tiempo parcial -sólo durante las noches-.
Retenedor Dental Fijo
Un retenedor dental fijo consiste en un alambre metálico delgado, hecho a medida, que se adhiere a la parte posterior de tus dientes. Permanece invisible y previene eficazmente el movimiento no deseado de los dientes sin afectar a tus actividades como beber, comer y hablar. Una vez colocado, permanece en su lugar durante años, y no tienes que preocuparte por su uso.
El retenedor fijo estándar es un alambre estabilizador que se coloca en la parte interna de los dientes y es prácticamente invisible. Al ir colocado de manera fija, no es necesario que el paciente recuerde ponérselo. Normalmente, los retenedores fijos se colocan nada más retirar el tratamiento de ortodoncia.
- Ventajas: Estético, no hay riesgo de olvidarse de colocarlo.
- Inconveniente: Precisa de una higiene muy meticulosa.
En principio, los retenedores fijos parecen ser más adecuados que los removibles para mantener los resultados oclusales obtenidos, son más estéticos y no requieren la colaboración del paciente. A pesar de sus inconvenientes, están indicados siempre que el paciente tenga una higiene adecuada.

¿Cómo se Colocan los Retenedores?
En el caso de la Ortodoncia Invisible, los retenedores dentales se pueden colocar inmediatamente después del tratamiento y es importante no esperar mucho tiempo para colocarlos.
- Retenedor fijo: Se colocará en tu nueva sonrisa al final del tratamiento directamente en tu dentista.
- Retenedor removible: Será muy similar a los alineadores de tu Tratamiento en cuanto a la apariencia y el material. Se fabricarán individualmente para tus dientes según tu Plan de Tratamiento y se te envían tan pronto como estén listos. Apenas termines tu Tratamiento, podrás comenzar a usar tus retenedores transparentes según lo aconsejado. Recuerda reemplazarlos cada 6-12 meses.
Para confeccionar el retenedor removible, el ortodoncista toma unos moldes al paciente el mismo día que retira el aparato de ortodoncia. Los retenedores deben ser colocados nada más terminar el tratamiento de ortodoncia. Por otro lado, el retenedor removible se coloca unos días más tarde.
Duración del Uso de los Retenedores
En el caso de los retenedores removibles, en general se recomienda llevarlos durante todo el día los primeros 6 - 12 meses después del tratamiento. Después, solo será necesario llevarlos por la noche (o lo recomendado para tu caso).
En el caso de los retenedores fijos, te beneficiarás de una retención continua las 24 horas del día. Si se afloja o se cae, por favor visita a tu dentista lo antes posible para que te coloquen uno nuevo.
"Tu dentista te ayudará a elegir el tipo de retenedor que mejor se ajuste a tu caso, así como el tiempo que debes llevarlo. Deberás seguir sus indicaciones para que tus dientes se mantengan en su lugar."
Lo que sí podemos decirte es que hay una gran cantidad de ortodoncistas que consideran que la retención debe llevarse de por vida. Quizá la expresión “de por vida” te haya parecido demasiado. Por un lado, la barra de alambre del retenedor fijo es tan fina que la persona que la lleva ni siquiera la nota. Por otro lado, los retenedores de “quita y pon” solo suelen ser utilizados por las noches, para dormir.
¿Qué Pasa si No Usas tu Retenedor?
Si no usas tu retenedor según lo recomendado, es probable que tus dientes vuelvan a sus posiciones originales con el tiempo. Incluso saltarte su uso durante unas pocas semanas o meses puede hacer que el retenedor ya no se ajuste correctamente. "Si tu retenedor no se ajusta correctamente, ya no es efectivo."

Ventajas de los Retenedores Dentales
Los retenedores dentales ofrecen numerosas ventajas:
- Comodidad: Están diseñados para ser cómodos de usar y no causar irritación en las encías o las mejillas.
- Durabilidad: Están hechos de materiales de alta calidad y resistentes a la rotura o el desgaste.
- Fácil de limpiar y mantener: Ayudando a prevenir la acumulación de placa y la aparición de caries.
- Discretos: Los retenedores prácticamente no se notan en la boca, lo que los hace ideales para adultos y adolescentes.
- Permiten conseguir una oclusión saludable y estable.
- Evitan que la estética se vea afectada. Además de los logros en salud, una sonrisa alineada da mejor armonía al rostro.
- Permiten que los niños y adolescentes conserven su sonrisa saludable toda la vida. Muchas personas llevan ortodoncia durante su infancia, lo cual es muy importante para evitar una maloclusión grave, pero un mal uso de la retención hace que se necesite una segunda ortodoncia.
Cómo Limpiar los Retenedores Removibles
Es importante cuidar y limpiar los retenedores dentales de forma correcta para prolongar su vida útil y para asegurar una buena higiene dental.
- Limpieza diaria: La limpieza diaria de los retenedores es importante para eliminar la acumulación de placa bacteriana. Para ello, es aconsejable cepillar la superficie del retenedor con un cepillo de dientes suaves y agua tibia. Evita usar pasta dental, ya que algunos ingredientes pueden dañar el material del retenedor. En su lugar, puedes utilizar jabón suave neutro o una solución de limpieza recomendada por tu ortodoncista.
- Remojo regular: Además de la limpieza diaria, es beneficioso remojar los aparatos de retención en una solución de limpieza adecuada. Esto ayuda a eliminar las bacterias y mantener los retenedores frescos y libres de olores desagradables. Simplemente, sigue las instrucciones del fabricante o de tu ortodoncista para utilizar el producto correctamente.
- Evita el calor: Evita exponer los retenedores a temperaturas altas, como el agua caliente o la luz solar directa. El calor puede deformar los materiales de los retenedores y comprometer su ajuste y efectividad. Además, no es recomendable que los coloques en el lavavajillas, ya que se podrían dañar o deformar.
En lo que respecta a los retenedores removibles, su limpieza es igualmente sencilla. Cada mañana, después de haberlos usado durante la noche, el paciente deberá lavarlos con agua tibia y jabón neutro. Además, una vez a la semana, se recomienda sumergir los retenedores en un vaso con agua y una pastilla efervescente para limpiar prótesis dentales.
Existen dos maneras de limpiar los retenedores fijos. Por un lado, los retenedores fijos son limpiados con cada cepillado dental. Para ello, el paciente tiene que incidir especialmente en la zona donde está colocado el alambre. Esto se debe a que la barra dificulta la acción del cepillado, por lo que es habitual que tiendan a acumularse la placa bacteriana y el sarro. Adicionalmente, se deberá usar seda dental una vez al día. Por otro lado, los retenedores fijos también son limpiados en las higienes bucodentales profesionales que se hace el paciente en la clínica dental.

Consejos Adicionales para el Cuidado de los Retenedores
- Quítate los retenedores con cuidado: trata de alternar el lado por el que te quitas los retenedores removibles. Si los retiras siempre del mismo lado, pueden desgastarse en exceso y romperse.
- Ten precaución al morder ciertos alimentos: los alimentos muy duros y los movimientos de palanca (aquellos que se realizan para comer manzanas o bocadillos a mordiscos, por ejemplo) pueden hacer que el retenedor fijo se despegue.
- No comas con los retenedores removibles: además de ser poco higiénico y muy incómodo, comer con los retenedores removibles contribuye a que estos se rompan y pierdan su transparencia. El agua es lo único que se puede ingerir con los retenedores removibles puestos.
- Si se rompen, cámbialos: reemplaza tus retenedores removibles por unos nuevos cuando notes un excesivo desgaste. Por ejemplo, cuando veas unos pequeños agujeros en la zona de los molares. Así evitarás que pierdan su eficacia o, peor aún, que se rompan de repente y tengas que estar unos días sin ellos (hasta que acudes a la clínica y te confeccionan unos nuevos). Estar unos días sin ellos puede hacer que tus dientes se muevan.
- Acude al ortodoncista periódicamente: aunque te hayan retirado la ortodoncia, es necesario que sigas acudiendo a revisiones.
Comodidad y Posibles Problemas con los Retenedores
¿Los Retenedores Dentales Son Incómodos?
La comodidad de los retenedores dentales puede variar según la persona y el tipo de retenedor utilizado. En general, los retenedores dentales son diseñados para ser lo más cómodos posible, pero algunas personas pueden experimentar cierta incomodidad o molestias, especialmente al principio.
- Sensación inicial: Cuando se coloca por primera vez un retenedor dental, puede sentirse extraño en la boca y puede causar cierta molestia o irritación.
- Adaptación: La mayoría de las personas se adaptan gradualmente a la presencia del retenedor en la boca.
- Ajustes: Si experimenta molestias persistentes o problemas con su retenedor, es importante comunicarse con su ortodoncista o dentista.
- Mantenimiento adecuado: El cuidado adecuado de los retenedores es esencial para mantener su comodidad y eficacia.
En resumen, la comodidad de los retenedores dentales puede variar, pero en la mayoría de los casos, las molestias iniciales tienden a disminuir con el tiempo a medida que te acostumbras a usarlos.
Mal Aliento y Retenedores
Los retenedores dentales, ya sean fijos o removibles, pueden contribuir al mal aliento si no se mantienen limpios y cuidados adecuadamente.
- Acumulación de placa: Los retenedores pueden acumular placa bacteriana, al igual que los dientes.
- Limpieza deficiente: Es esencial limpiar regularmente los retenedores siguiendo las recomendaciones de tu ortodoncista o dentista.
- Higiene oral general: Además de cuidar tus retenedores, mantener una buena higiene oral en general es importante para prevenir el mal aliento.
Si experimentas mal aliento persistente a pesar de mantener una buena higiene oral y cuidar adecuadamente tus retenedores, es importante consultar a un dentista u ortodoncista.
Revisiones Post Retención
Es fundamental tener presente que los retenedores dentales deben ser revisados periódicamente, entre una y dos veces al año. Asimismo, es fundamental que acudas a las revisiones planificadas por tu ortodoncista.
El protocolo que nosotros seguimos en cuanto a la retención es el siguiente:
Para la arcada superior:
- 2 meses a tiempo completo después de la retirada de la aparatología fija. Sólo se quita para comer y beber.
- Transcurrido este tiempo, se recomienda el uso nocturno durante un año completo sin excepción. Si alguna noche no lo lleva deberá recuperar 8 horas durante el día.
- A partir del año y en función de la estabilidad del caso, se recomienda llevarlo 3-4 noches a la semana mínimo.
Para la arcada inferior:
- Cementamos un retenedor fijo de acero trenzado de 0,015” o de 0,019” de por vida.
REVISIONES POST RETENCIÓN:
- Al mes de la retirada de la aparatología fija (esta revisión es obligatoria), para evaluar el asentamiento y el estado de los retenedores. En esta cita hacemos insistencia en la importancia de su colaboración.
- A los 3 meses
- A los 6 meses
- Al año
Durante las visitas post- retención vamos supervisando la higiene del paciente sobre todo en la zona donde está cementado el retenedor lingual inferior y si es necesario remitimos al higienista para realizar una profilaxis de esa zona.
Es de vital importancia hacer mención en este apartado a las muelas del juicio, ya que son causantes en un alto porcentaje de casos de los movimientos indeseados de los incisivos después del tratamiento de ortodoncia. Nosotros recomendamos extraerlas.
tags: #aparatos #de #contencion #para #ortodoncia