Anatomía y Patología del Ápice del Diente

El ápice del diente es la parte terminal de la raíz, también conocido como el foramen apical del diente. El diente está formado por la corona y la raíz; los incisivos, caninos y premolares tienen una raíz, los molares inferiores dos y los superiores tres.

El ápice del diente es la apertura de la pulpa dental hacia las regiones periapicales. En esta apertura pasan los vasos sanguíneos y las terminaciones nerviosas que nutren la pulpa dental del diente.

Anatomía del diente mostrando la corona, raíz y ápice.

Importancia Clínica del Ápice Dental

La patología dentaria traumática y, en especial, la inflamatorio-infecciosa son muy prevalentes. La inflamación pulpar y periodontal puede causar cambios en la reabsorción fisiológica y puede complicar la morfología del sistema de conductos. En ausencia de tratamiento, pueden originar graves complicaciones (entre las que destacan las infecciones cervicales profundas) que pueden incluso llegar a comprometer la vida del paciente.

Así mismo la patología pulpoperiapical en dentición decidua puede provocar alteraciones del germen permanente subyacente. La anatomía de la dentición temporal hace de los tratamientos pulpares unos procesos complicados. Los conductos de estos dientes temporales son muy variables, en cierta medida, por la formación de dentina secundaria y por la reconfiguración del sistema de conductos producida por su reabsorción fisiológica.

Para realizar un correcto diagnóstico, son importantes las pruebas complementarias. La infección en la pulpa dental puede continuar a través del ápice y provocar un absceso en la región periapical del diente.

El tratamiento pulpar realizado con éxito, en la dentición temporal, exige conocer la morfología de la pulpa y las características específicas debidas a la reabsorción de las raíces de los dientes temporales.

Determinación de la Longitud de Trabajo

La determinación clínica de la longitud de trabajo (LT) es complicada pero fundamental para el éxito del tratamiento de conductos. En dentición temporal, esta longitud es importante para minimizar el daño periapical y la posible afectación del germen permanente. Para ello se han utilizado diversos métodos como la sensación táctil y el método radiográfico, no siendo ninguno de ellos lo suficientemente preciso, ya que el primer método es totalmente subjetivo y el segundo únicamente muestra dos dimensiones de una estructura tridimensional, lo que obliga al profesional a un entrenamiento adecuado para poder captar, interpretar e imaginar la tercera dimensión. Por todo ello se desarrollaron los localizadores electrónicos de ápice (LEA), siendo en la actualidad el método más fiable para detectar la longitud de trabajo.

Se basan en la diferencia entre la carga eléctrica de los tejidos del ligamento periodontal y cualquier punto del interior del conducto. Su uso reduce el número de radiografías en un tratamiento, sin que por ello dejemos de utilizarlas, como prueba complementaria.

Localizador de ápices electrónico utilizado en endodoncia.

Patologías Asociadas al Ápice Dental

La inflamación pulpar y periodontal puede causar cambios en dicha reabsorción fisiológica y puede complicar la morfología del sistema.

Enfermedad Periapical

Cuando la infección se extiende a los ápices dentarios, se produce la llamada enfermedad periapical. Este término engloba un espectro de enfermedades que ocurren en torno al ápex del diente, incluyendo el absceso periapical, el granuloma periapical y el quiste periapical.

La osteólisis derivada de los cambios inflamatorios se manifiesta inicialmente en la TCMD como un ensanchamiento del espacio periapical, a expensas de un fino halo radiolúcido que rodea la raíz y el ápex.

Los abscesos periapicales se producen ante infecciones que el sistema inmunitario no consigue controlar. Suelen acompañarse de fiebre, dolor y signos inflamatorios locales. Radiológicamente se manifiestan como lesiones líticas periapicales que presentan signos de actividad en forma de bordes mal definidos y cambios de osteomielitis aguda asociada.

Ante una infección latente localmente persistente, con el tiempo pueden desarrollarse granulomas periapicales (tejido de granulación encapsulado) o alternativamente quistes periapicales (por proliferación de células epiteliales secretoras). El quiste suele presentar mayor tamaño, crecimiento con el tiempo y bordes mejor definidos que el granuloma, aunque radiológicamente pueden ser indistinguibles.

La tasa de complicaciones de las infecciones periapicales es, en general, mayor que la del resto de tipos de infección dental. Otros factores que también influyen en el riesgo de complicación son la duración de la infección (previa a la instauración del tratamiento antibiótico) y la pieza dentaria afectada.

La mayor parte de las infecciones, tratadas a tiempo, suelen limitarse al diente. No obstante, en ausencia de tratamiento, la infección puede penetrar el hueso alveolar adyacente e incluso extenderse a otras áreas anatómicas vecinas, dando lugar a cuadros infecciosos potencialmente graves. En estos casos, la TCMD es una herramienta esencial que nos permite delimitar la extensión de la infección, detectar posibles complicaciones e identificar el origen dentario del cuadro para así poder instaurar un tratamiento etiológico definitivo.

Lesiones periapicales: absceso, granuloma y quiste.

Complicaciones de Infecciones Periapicales

  • Sinusitis odontogénica: Las infecciones periapicales y procedimientos dentales sobre la arcada dentaria superior (especialmente a nivel de los segundos molares) son una causa frecuente de sinusitis maxilar.
  • Osteomielitis mandibular odontogénica: La patología dentaria infecciosa es una causa frecuente y que siempre debemos descartar en caso de osteomielitis, sobre todo mandibular. Se produce cuando la infección periodontal consigue penetrar el hueso alveolar subyacente.
  • Infecciones cervicales profundas: Las infecciones odontógenas se relacionan con gran parte de las infecciones cervicales profundas en el adulto, secundarias a extensión por vecindad.

Tratamientos para Problemas en el Ápice Dental

El tratamiento de los conductos es muy eficaz, pero aun así hay veces que no termina con la infección del diente. La apicetomía es la cirugía que trata el proceso infeccioso en el ápice del diente. En algunos casos la infección periapical no se resuelve mediante la endodoncia; la infección persiste y se enquista rodeando el ápice del diente.

La apicectomía es un procedimiento que no duele, ya que se realiza aplicando anestesia local, de esta manera se deja sin sensibilidad la zona del diente afectado y el tejido que se encuentra alrededor del mismo. Se realiza una pequeña incisión, con mucho cuidado, para poder acceder al hueso que se va a retirar y exponer la raíz. Se realiza un corte y se extrae el ápice y se drenan los tejido infectados. El conductor del diente se sella con un material biocompatible para evitar que vuelva a aparecer la infección.

La pérdida prematura de los dientes temporales puede provocar movimientos dentarios indeseables, pérdida de espacio y la imposibilidad de una buena alineación de los dientes definitivos durante su erupción. Autores como Cohen y cols (1) indican que los dientes temporales con patología pulpar, siempre que se pueda, deben ser tratados para recuperar la función en la arcada.

Es recomendable que el radiólogo esté familiarizado con los posibles hallazgos en la patología dentaria.

APICECTOMÍA - Así se elimina una INFECCIÓN en la raíz del DIENTE | Dentalk! ©

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