La patología articular es, posiblemente, una de las más complejas del territorio facial. Cuando nos preguntamos ¿qué es la ATM?, nos referimos a la articulación temporomandibular, una estructura esencial que conecta la mandíbula con el cráneo. Se ubica justo frente a tus oídos y permite realizar acciones tan básicas como hablar, masticar, bostezar o tragar.

Anatomía de la Articulación Temporomandibular (ATM)
¿Cómo funciona la ATM y cuál es su importancia?
La articulación temporomandibular (ATM) actúa como una bisagra deslizante entre la mandíbula y el cráneo. Debido a que estas articulaciones son flexibles, la mandíbula puede moverse suavemente de arriba a abajo y de lado a lado, permitiéndonos hablar, masticar y bostezar. Los músculos se acoplan a las articulaciones mandibulares y las rodean, controlando su posición y movimiento.
La ATM está compuesta por huesos, músculos, ligamentos y discos que trabajan de manera coordinada. Poca gente es consciente del papel que juega esta pequeña estructura en nuestras rutinas cotidianas.
La articulación temporomandibular (ATM) es una estructura que se encuentra en la parte lateral de la cara, se encarga de engranar la mandíbula con la cabeza, mediante una articulación.
Al margen de que es una articulación como las demás, la ATM tiene unas características especiales:
- Presencia de un fibrocartílago intra-articular: conocido como disco.
- Bilateralidad: la bilateralidad es un fenómeno que sin duda alguna condiciona su movilidad.
- Cartílago fibroso: las superficies articulares principales, la del cóndilo mandibular y la alojada en el hueso temporal se tapizan de cartílago fibroso, a diferencia de otras articulaciones sinoviales típicas, cuyas superficies articulares muestran principalmente cartílago de tipo hialino.
- Oclusión: el final del recorrido articular en otras articulaciones es por ligamentos y músculos y así ocurre al final del movimiento de apertura de la boca, o en los movimientos laterales de la mandíbula, sin embargo, el final del movimiento de cierre bucal es rígido debido a la oclusión dental.
En la ATM participan dos superficies articulares, una alojada en el hueso temporal y que se confrontará con la situada en el cóndilo mandibular. El movimiento de la ATM ya no es igual que el resto de las articulaciones y posee movimientos muy amplios en todos los ejes, fundamentalmente un movimiento de rotación, que se producen al inicio del movimiento durante los primeros mm y uno de traslación, que se produce durante el resto del movimiento de apertura de la mandíbula. Por tanto, es importante para entender que el movimiento de la articulación temporomandibular durante la función de la mandíbula, no se reduce solo a rotación y traslación, sino que es tridimensional.
La función principal de la ATM es orientar y limitar los movimientos del maxilar inferior, ya que ésta articulación interviene en diversas acciones faciales, como la fonación, comunicación, masticación, deglución y bostezo. La articulación temporo-mandibular es una de las articulaciones más complejas del organismo.
Características anatómicas de las estructuras de la ATM
La superficie articular mandibular se encuentra en la porción craneal de la protuberancia más posterior de la rama mandibular vertical, que recibe el nombre de cóndilo. Por delante de esta, hay otra prominencia ósea destinada a dar inserción al tendón del músculo temporal y que es denominada apófisis coronoides. La porción horizontal del hueso mandibular se denomina cuerpo, y está destinada a dar alojamiento a las piezas dentales inferiores.
El cóndilo mandibular se divide en tres porciones, la cabeza, el cuello y la fosa pterigoidea. El cuello condilar es la porción ósea que separa la parte más craneal, bien definida por su mayor tamaño, y la rama mandibular, que comienza a la altura de la escotadura mandibular que separa el cuello del cóndilo de la apófisis coronoidea.
Por delante del cuello del cóndilo existe una pequeña fosa destinada a alojar la inserción del músculo pterigoideo lateral fascículo inferior. La cabeza del cóndilo tiene una forma ovalada, siendo más ancha, aproximadamente el doble, pues de media posee unos 20-21mm de diámetro transversal frente a unos 10mm de diámetro anteroposterior.
El disco articular de la ATM
El disco intra-articular es un fibrocartílago laminado de forma oval, sin vascularización y con poca inervación, que se interpone entre el cóndilo mandibular y la fosa temporal. Es por esto anterior que el disco no puede doler.
Al estar interpuesto entre el cóndilo y la fosa, divide anatómicamente la articulación en dos compartimentos, y crea dos nuevas superficies articulares, la témporo-discal y la cóndilo-discal, con independencia para moverse entre sí de forma aislada o hacerlo de forma combinada. Por esta característica, el disco articular es fundamental en la mecánica temporomandibular y por ello se considera responsable de las manifestaciones patológicas más habituales de la articulación, cómo son el dolor, los bloqueos del movimiento o los ruidos articulares.
Características fundamentales del disco articular
Aunque habitualmente se le denomina disco, su principal misión es la de favorecer la congruencia articular y efectuar un reparto homogéneo de la carga, especialmente en su zona más central.
Este fibrocartílago tiene propiedades viscoelásticas que le hacen especialmente útil para distribuir las cargas, por conferirle capacidad de deformación plástica recuperable una vez que la carga ha desaparecido. Es por ello por lo que el disco no se deforma de manera irreversible.
Protege la articulación en las partes del movimiento donde se da menor congruencia articular para que no existan zonas de excesivo rozamiento sobre el cartílago, por lo que es de vital importancia preservar su posición y dinamismo durante los movimientos y con ello, pueda cumplir adecuadamente su función.
De esta forma, cuando se realizan cargas importantes en la ATM, cómo por ejemplo, la masticación, el fibrocartílago es capaz de modular su contenido en agua deformándose y asegurando el reparto de las presiones. Cuando la carga se retira, los proteoglicanos se encargarán de rehidratarlo para que recupere su forma natural en el reposo.
El disco es más grueso por la parte central y más estrecho por los laterales, de donde parten los ligamentos colaterales discales, que limitan la movilidad lateral discal. El disco articular es más delgado en su parte central y más grueso en sus extremos anterior y posterior, especialmente en éste último. Por su parte anterior, el fibrocartílago o disco articular se integra con las fibras capsulares y recibe la inserción del haz superior del músculo pterigoideo lateral, hecho de gran importancia para la dinámica del disco durante los movimientos del cóndilo.
El desplazamiento discal, la luxación discal anterior
El desplazamiento del disco de manera anterior, una situación posible en la articulación temporomandibular, en ocasiones pone de manifiesto un ruido en la articulación denominado CLICK articular. Por lo general, este ruido articular no es significativo de patología, simplemente supone un ruido por el paso del cóndilo por encima de la parte posterior del disco, que estará situado con anterioridad al mismo. Normalmente con el paso del tiempo, el ligamento retrodiscal se adapta a la presión haciendo que engruese y facilite el paso del cóndilo, sin producir ruido ni patología.
Cuando esta posición anterior del disco con respecto al cóndilo supone una limitación al movimiento condilar, se denomina bloqueo agudo de mandíbula y es la única situación susceptible de tratamiento, siendo lo más eficaz la movilización del cóndilo y el tratamiento de la musculatura de cierre mandibular para tratar de disminuir la presión intra-articular.
¿Cómo saber si tengo algún problema en la ATM?
Identificar un problema en la ATM puede ser complicado al principio. Muchos de sus síntomas se confunden con estrés, migrañas o incluso problemas dentales ajenos.
Los trastornos temporomandibulares, comúnmente llamados trastornos de la ATM, son unas alteraciones que causan dolor y disfunción en las articulaciones y los músculos que controlan el movimiento de la mandíbula. Este problema, parece ser más común en mujeres que en hombres y es con frecuencia objeto de consulta al cirujano maxilofacial.
Los síntomas más frecuentes del ATM son:
- Rechinamiento de dientes involuntario
- Limitación para abrir y cerrar la boca
- Dolor de cabeza, oído o espalda
- Sensibilidad mandibular
- Chasquido al abrir o cerrar la boca
Otros síntomas incluyen:
- Dolor de mandíbula
- Sensación de fatiga de la mandíbula
- Dificultad para abrir la boca, crujidos en la mandíbula
- Problemas de mala oclusión
- Mareos
- Bloqueo de la mandíbula
- Desgaste de dientes
- Dolor en la cara, mandíbula o cuello.
- Dolor en, alrededor o delante de la oreja.
- Dolor ambos lados de la cabeza.
- Dolor en un lado de la cabeza, que se activa por apretar los dientes.
- Dolor en los músculos y/o articulación de la mandíbula.
- Movimiento limitado o bloqueo de la mandíbula.
- Rigidez en los músculos de la mandíbula.
- Dificultad o molestias para masticar.
- Un cambio en la forma en la que los dientes encajan entre sí.
- Espasmos musculares alrededor de la mandíbula.

Algunos de los síntomas más comunes de la disfunción de la ATM
¿Qué causa las alteraciones de la ATM?
Como clínica dental de referencia en bruxismo, hemos observado que los problemas de ATM rara vez tienen una única causa. Suele ser un conjunto de factores que se potencian entre sí. El bruxismo es una de las causas más agresivas contra la salud de la ATM.
Algunas causas comunes incluyen:
- Lesión en la mandíbula o en la articulación temporomandibular.
- Una mala oclusión.
- El tratamiento de ortodoncia.
- Desgaste del disco o el cartílago de la articulación.
- El estrés o la ansiedad.
- Tendencia a apretar o rechinar los dientes (bruxismo).
- Artritis reumatoide o gota, enfermedades que causan la inflamación de la mandíbula.
- Maloclusiones de Angle clase II, con planos mandibulares grandes, o mordidas abiertas son factores de riesgo a padecer problemas de ATM.
- Cuando algún diente contacta prematuramente respecto al resto, también puede ser causa de problemas de ATM.
Soluciones para el dolor de ATM
Volvamos al dolor que se puede producir en esta articulación y las soluciones de las que disponemos para aliviarlo. Cada vez existen más casos con este tipo de patología y cada año van apareciendo más. Esta luxación en la mandíbula provoca mucho dolor y nos puede alterar nuestros día a día. Este dolor puede trasladarse al oído, cabeza y dientes afectando a la masticación.
Para su tratamiento puede ser necesaria la participación coordinada de diferentes especialistas.
Hoy en día podemos encontrar varias soluciones para aliviar el dolor de ATM:
- Fisioterapia Craneal
- Placas de descarga
- Artrocentesis
- Cirugía ortognática
Fisioterapia Craneal
Cuando estás contracturado vas al fisioterapeuta. Pues lo mismo debes hacer cuando tienes problemas en la articulación de tu mandíbula. El fisioterapia craneal puede ayudarte a restaurar el movimiento natural de la mandíbula y a reducir el dolor. Se realiza mediante movilizaciones manuales, masajes, ultrasonidos y ejercicios que relajarán tu musculatura.
La ATM, al ser una articulación compleja que combina movimiento y estabilidad, necesita un equilibrio perfecto entre los músculos masticatorios, los cervicales y los posturales. En nuestra clínica, la fisioterapia no es un complemento: es un pilar del tratamiento. Muchos de nuestros pacientes con dolor crónico en la ATM, que ya habían probado férulas sin éxito, encuentran por fin alivio gracias a este enfoque multidisciplinar.
Placas de descarga
Son unos protectores acrílicos que se adaptan a tus dientes. La placa se puede poner tanto en mandíbula como en maxilar, eso lo decidirá el profesional. Las placas se suelen utilizar por la noche, ya que es uno de los momentos en el que se suele apretar inconscientemente. De día tu mismo lo puedes controlar si eres consciente de ser apretador, llamado también bruxista. Esta placa a parte de proteger tu articulación también protegerá a tus dientes.
La mayoría de los casos tienen un problema oclusal, por lo que se realizaría su corrección mediante férulas que llevaría el paciente ajustadas a sus dientes. Cumple la función de relajación muscular y reposición mandibular.
Artrocentesis
Consiste en un lavado de la zona de la cavidad articular. Este lavado se realiza con un suero llamado Ringer Lactato con el fin de distender la articulación. Esta pequeña intervención se realiza bajo anestesia local, pero si el paciente es una persona nerviosa se puede optar también por la sedación endovenosa.
Esta técnica está indicada cuando el paciente presenta limitación de la apertura bucal y tiene un dolor que no cede con analgésicos o con la férula de descarga.
Cirugía ortognática
En esta intervención el cirujano maxilofacial, pone los huesos en su correcta posición. Eso beneficia a la articulación y a los músculos de la cara.
En algunos pacientes con problemas complejos, puede ser necesario el abordaje quirúrgico de la articulación mediante artroscopia.
Si con estas terapias no se controlan los síntomas, la primera opción terapéutica consiste en una cirugía maxilofacial mínimamente invasiva:
- Artrocentesis: mediante dos agujas intra-articulares se realiza un lavado articular para eliminar todas las partículas microscópicas y se inyecta una solución para a ayudar a lubricar la articulación.
- Artroscopia: mediante un abordaje delante de la oreja se puede introducir una cámara intra-articular (artroscopio) para permitir al cirujano examinar la articulación y así retirar el tejido inflamatorio y manipular las estructuras.
- Remplazo de articulaciones: las partes enfermas de la mandíbula se sustituyen por un sustituto artificial: prótesis de articulación temporomandibular.
- Cirugía abierta: En caso de tumores en la articulación u otras patologías específicas puede ser preciso realizar un abordaje abierto completo de la articulación para que el cirujano pueda tener acceso total a ella.
Si crees que puedes tener disfunción de la articulación temporomandibular o ATM es importante que la trates. ¿Sabes qué es ATM? Gracias a ella puedes comer, hablar, bostezar, reír, y mucho más, por lo que sentir algún tipo de incomodidad o dolor en la mandíbula, puede ser indicio de que hay problemas en tu articulación temporomandibular.

Opciones de tratamiento para la disfunción de la ATM
Muchos síntomas relacionados con la ATM son causados por efectos del estrés físico y emocional sobre las estructuras alrededor de la articulación.
La articulación temporomandibular está unida a ligamentos que proceden de la cabeza y el cuello.
En EDA Clínica Dental, hemos atendido a muchos pacientes que no sabían que sus dolores cervicales o de cabeza eran en realidad consecuencia de una disfunción en la ATM.
En EDA Clínica Dental, no nos limitamos a poner una férula y esperar resultados. Gracias a esta metodología, conseguimos que los pacientes mejoren sin cirugía, sin fármacos crónicos y sin efectos secundarios.
Ahora que sabes qué es la ATM, cómo funciona, por qué puede fallar y cómo tratarla correctamente, estás en una posición privilegiada. Si has llegado hasta aquí preguntándote qué es la ATM, ahora tienes más que una definición.
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