La avulsión dental es una de las lesiones más graves en traumatología dentoalveolar. Se produce cuando un diente permanente es desalojado por completo del alveolo, generalmente a consecuencia de un trauma directo. La avulsión dental se produce cuando el diente sale por completo de su alveolo sin sufrir un daño en su estructura a causa de un fuerte golpe. Digo completa porque no se trata de una fractura parcial, sino que consiste en el desprendimiento de la pieza intacta con su raíz.
La avulsión dental es una urgencia que exige intervención inmediata y un protocolo bien definido. El reimplante precoz, la correcta ferulización y el seguimiento son determinantes para preservar el diente.
El 80% de los dientes permanentes puede reimplantarse tras salirse de la boca por un golpe, siempre que se sigan los protocolos adecuados. Sin embargo, de acuerdo con un estudio publicado en el Ilustre Consejo General de Colegios de Odontólogos y Estomatólogos de España, solo el 50% de los dientes reimplantados previa avulsión sobreviven después de 10 años.
Cuando un diente es avulsionado, el ligamento periodontal comienza a deteriorarse desde el primer minuto fuera del alveolo. Si el paciente o un acompañante actúa correctamente antes de llegar al consultorio, el pronóstico mejora significativamente.
La incidencia de las avulsiones dentales es baja y afecta al 16% de todos los traumatismos bucales de personas adultas. Quienes son más propensos a recibir impactos en la boca son hombres y niños de entre 7 y 10 años de edad, que aun no han finalizado su recambio dental.
Avulsión Dental | Tu Salud Guía
¿Qué hacer en caso de avulsión dental?
Si recibes un golpe y el diente se cae, o has presenciado este accidente, lo primero es mantener la calma. Ahora que ya sabes de qué forma debes actuar ante un caso de avulsión dental, estoy seguro de que tendrás tranquilidad en caso de presenciar o padecer una avulsión dental.

- Las piezas temporales o de leche no deben reimplantarse. Aun así, siempre recomiendo seguir los pasos que he descrito anteriormente, también con los dientes de leche. Es importante que los padres acudan con sus hijos al especialista.
- Lo primero que hay que hacer es encontrar el diente avulsionado y comprobar si la persona no tiene traumatismos en otras zonas que sean más importantes que salvar un diente.
- Si la pieza está sucia, hay que lavarla lo antes posible con agua fría durante un máximo de 10 segundos. Si está algo sucio, hay que lavarlo con agua o suero fisiológico y a continuación colocarlo en el alvéolo.
- Siempre que sea posible, hay que volverla a colocar en el alveolo, el hueco en el que se alojaba en la boca. Recolócalo si se trata de un diente definitivo: vuelve a ponerlo en su lugar dentro del maxilar y muerde una gasa para mantenerlo en su posición. Si nos vemos con capacidad y vemos claramente cómo recolocar el diente, lo mejor es lavarlo con suero o agua sin rasparlo ni frotarlo para no dañar las fibras del ligamento periodontal y reinsertarlo en su posición cogiendo el diente con los dedos por la corona e introduciéndolo en el alveolo.
- Un diente permanente avulsionado debe reimplantarse en menos de 20 minutos. Una rápida actuación es fundamental para aumentar la probabilidad de que ese diente se reimplante y sea viable a largo plazo.
- Si no nos vemos capacitados para reimplantarlo, hay que acudir en el menor tiempo posible a una clínica dental para reimplantarlo.
En este punto, cobra importancia cómo transportar el diente. Como te indican en las instrucciones anteriores, recurrir a un vaso con leche es la forma idónea de mantener el diente en buen estado mientras acudimos a un dentista. Lo ideal es que el propio paciente o su padre/madre si es muy pequeño/a lo transporten en la boca bajo la lengua hasta llegar a la clínica dental donde se le reimplantará.
Medios de conservación del diente avulsionado:
- Leche: La leche conserva la vitalidad de los fibroblastos periodontales durante tres horas, período suficiente para que el paciente llegue a la consulta dental y se realice el reimplante. En las condiciones en que se produce un trauma, es el mejor medio de transporte dado que es fácil de conseguir, su pH (6,4-6,8) y osmolaridad (250 mOsm/Kg) son compatibles con la vitalidad celular y carece, por la pasteurización, relativamente de bacterias.
- Suero fisiológico: Tiene una osmolaridad de 280 mOsm/kg y es estéril, por lo que es un medio de conservación a corto plazo aceptable, manteniendo la vitalidad celular de dos a tres horas.
- Agua: no es la opción más adecuada, pero es preferible a dejar que se seque. El agua es el medio de transporte menos adecuado, pues al ser hipotónica desencadena la lisis celular. Si el almacenamiento en agua es de más de veinte minutos provoca grandes reabsorciones radiculares.
Tratamiento en la clínica dental
Una vez en la clínica, nos pondremos en marcha realizando una exploración para comprobar el estado de la boca. En caso de que el diente se haya podido reimplantar en el lugar del accidente, procedemos a realizar una ferulización dental provisional. Este proceso consiste en unir el diente afectado a los adyacentes para que no tenga ningún tipo de movilidad. Una vez en la clínica se procederá a realizar una ferulización con alambre del diente a los dientes adyacentes, normalmente esta ferulización se eliminará a la semana.
Si, por el contrario, el paciente acude a consulta sin el diente en su lugar, habrá que higienizar el alveolo y retirar el coágulo de sangre que se haya podido formar.
En caso de dientes temporales, no siempre puede realizarse la reimplantación. Es vital estudiar la situación y realizar pruebas diagnósticas para comprobar que no habrá daños en el germen de la pieza permanente que aún no ha salido. Si se da este supuesto, un especialista en ortodoncia colocará un mantenedor de espacio donde antes estaba el diente.
El microscopio clínico se ha convertido en un aliado esencial en casos complejos, especialmente durante el tratamiento endodóntico tras la reimplantación.
Seguimiento
En el momento en el que se desprende el diente se producen daños en el periodonto, es decir, en las estructuras de soporte de las piezas. Es esencial revisar los dientes reimplantados de forma frecuente, hasta cerciorarnos de que no hay mayor riesgo. El primer control lo tenemos al cabo de unas 2 semanas, periodo que suele coincidir con la retirada de la ferulización. Posteriormente, planificamos las citas al cabo de 1, 3, 6 y 12 meses. En estas visitas a la clínica dental, verificaremos la ausencia de movilidad en el diente en cuestión, corroborando su plena funcionalidad.
Frecuencia de las visitas de control:
- Primera revisión: 2 semanas (retirada de la ferulización)
- Revisiones posteriores: 1, 3, 6 y 12 meses
Factores que influyen en el éxito del reimplante
El tratamiento de la avulsión es el reimplante, pero el porcentaje de éxito a largo plazo varía entre el 4 y el 70%, ya que va a depender de las condiciones clínicas específicas de cada caso en particular. El objetivo del tratamiento es evitar o disminuir los efectos de las dos grandes complicaciones, las del ligamento periodontal y la pulpa.
En resumen, los factores clínicos a tener en cuenta son:
- Tiempo que lleva el diente fuera de la boca (período extraoral).
- Estado del ligamento periodontal (medio de conservación).
- Grado de desarrollo radicular.
Aunque se están utilizando diversos fármacos para evitar o disminuir la aparición de complicaciones, como la reabsorción radicular inflamatoria, se sigue insistiendo que el tiempo extraoral, el medio de conservación, el tipo y tiempo de ferulización, el estado de desarrollo radicular y el manejo endodóncico son los factores determinantes en el pronóstico a largo plazo del diente avulsionado.
