La erupción de los dientes en bebés es un hito importante en su desarrollo. Todas las madres y padres queremos que nuestros hijos estén sanos y felices desde el primer día de vida. Es por ello que, desde una edad bien temprana, y ayudados por los numerosos controles médicos del sistema sanitario actual, nos pasamos los primeros años de vida de nuestros hijos midiendo y comparando infinidad de variables y parámetros estadísticos.
Aunque puede generar molestias, es una etapa natural que cada niño vive a su propio ritmo. En Clínica Chela, entendemos la importancia de estar bien informado sobre este proceso. En el siguiente artículo pretendemos ayudar a aquellos y aquellas quienes quieran saber algo más acerca de los primeros dientes de nuestros bebés.

Cronología de la Erupción Dental
La erupción de los dientes en bebés es un proceso natural que varía en cada niño. Cada niño sigue su propio ritmo. La erupción dental generalmente comienza entre los 4 y 7 meses de edad, aunque puede variar considerablemente entre bebés. Algunos pueden experimentar la aparición de su primer diente tan temprano como a los 3 meses, mientras que en otros puede retrasarse hasta después del primer año.
Los dientes de leche comienzan a aparecer hacia los 6 meses de vida, aunque en algunos casos pueden salir antes o después. Aquellos que presentan una dentición tardía suelen experimentar también un retraso en el recambio de los dientes de leche por la dentición definitiva.
Por lo general, los primeros dientes en salir son los incisivos centrales inferiores, seguidos por los superiores. Esta cronología puede variar.
El momento en que aparecen los primeros dientes de un bebé es muy individual. Por término medio, el primer diente aparece entre el sexto y el octavo mes. Sin embargo, puede ocurrir que los primeros signos de la dentición aparezcan ya a los tres meses. Los padres no deben preocuparse si el primer diente de su bebé tarda un poco más en aparecer. No obstante, la mayoría de los bebés tienen al menos un diente en la boca cuando cumplen un año.
El momento de la erupción de los primeros dientes y la duración de la dentición son muy particulares, pero no lo es tanto el orden en que salen los dientes. La erupción de los dientes suele seguir un patrón bastante estandarizado: los primeros dientes del bebé son los incisivos centrales inferiores, seguidos de los incisivos centrales superiores. Le siguen los incisivos laterales. A menudo, los ocho incisivos han erupcionado alrededor del primer cumpleaños. Le siguen los primeros molares y los caninos. Los últimos dientes son los molares posteriores.
Como regla general, al bebé le sale un diente nuevo cada mes después de la erupción del primero. El tiempo que tarda en salir cada diente puede variar considerablemente. Las molestias de la dentición suelen empezar cuatro días antes de la erupción y pueden continuar durante tres días después. Incluyendo el día de la erupción, hay ocho días en los que el bebé puede sufrir molestias de dentición. Esta es la conclusión de un estudio de la Academia Americana de Pediatría.
La aparición de cada diente es un evento importante en el crecimiento de cualquier bebé. La erupción dental en los bebés suele comenzar alrededor de los 6 meses de edad, aunque este tiempo puede variar: algunos bebés ven su primer diente antes de los 6 meses, mientras que otros lo hacen después de cumplir el primer año. El primer signo visible es, por lo general, la salida de los incisivos inferiores centrales, que se distinguen como pequeños puntos blancos en la encía.
Normalmente, la salida inicial de los dientes primarios se completa alrededor de los 2 o 3 años de edad, momento en que el bebé ya cuenta con su juego completo de 20 dientes de leche.
La erupción de cada diente no depende únicamente de la edad del bebé, hay una serie de factores que pueden modificar la velocidad de este proceso. Por un lado, la genética juega un papel determinante: si en la familia es común que los dientes tarden más en salir, es probable que el niño herede esta característica. Por otro lado, la nutrición resulta esencial para el crecimiento y desarrollo general.
La salud global del bebé también influye. Episodios recurrentes de fiebre o infecciones pueden retrasar ligeramente la salida de los dientes, ya que el organismo se centra en combatir la enfermedad. Además, las condiciones de la encía y la forma de la cavidad bucal pueden afectar el tiempo que tarda en emerger cada diente.
Es fundamental observar de cerca los cambios en la encía y en el comportamiento del bebé, pues una erupción muy tardía o la ausencia de algún diente puede ser indicio de un problema mayor.
Primeros DIENTES: 7 cosas que deberías saber sobre la erupción dental + cómo aliviar el dolor
Síntomas de la Erupción Dental
El proceso de salida de los dientes en bebés puede generar algunos síntomas, que varían de un niño a otro. Lo más habitual es que la dentición no provoque un malestar acusado a tu bebé. No obstante, en ocasiones se puede llegar a observar como el bebé muestra signos de malestar cuando los dientes empiezan a querer salir, llegando a provocarles exceso de salivación, sensibilidad e inflamación en las encías.
Antes de ver un diente asomar por la encía, pueden aparecer signos que indiquen el inicio de la dentición. Entre los síntomas de salida de dientes más comunes están la irritabilidad, el deseo de morderlo todo, el exceso de saliva y el llanto sin causa aparente. Las encías de un bebé durante la dentición pueden cambiar de aspecto. Por lo general, se observan más inflamadas, con un color rosado más intenso e incluso enrojecidas.
En algunos casos, puede parecer que la encía está magullada o tiene una pequeña mancha azulada, lo que indica la presencia de un hematoma por la presión del diente que empuja hacia fuera.
Síntomas comunes:
- Irritabilidad: El dolor por la presión del diente en la encía suele generar irritabilidad. Los bebés pueden llorar más de lo habitual, mostrarse intranquilos y rechazar el consuelo. El llanto puede ser repentino y sin causa aparente.
- Exceso de Salivación: Uno de los síntomas más claros cuando salen los dientes a los bebés es la salivación excesiva. El aumento de flujo salival es una reacción del cuerpo ante el crecimiento dental.
- Necesidad de Morder: Morder alivia la presión en las encías, por eso es común que los bebés busquen objetos que puedan llevarse a la boca. Es una forma de automasaje que les ayuda a sobrellevar el malestar.
Otros síntomas:
- Aumento leve de la temperatura corporal: Una subida leve de temperatura corporal (hasta 38 °C) puede coincidir con la salida de un diente. Sin embargo, los expertos no consideran que la fiebre sea un síntoma directo de la dentición.
- Mejillas enrojecidas: Las mejillas enrojecidas también son habituales, sobre todo cuando la salida del diente está muy próxima.
- Incomodidad nocturna: Muchos bebés que duermen bien comienzan a despertarse varias veces durante la noche.
- Rechazo del pecho o biberón: Algunos bebés pueden rechazar el pecho o el biberón debido al dolor en la encía al succionar. En otros casos, prefieren alimentos fríos o blandos.
- Diarrea ligera: Algunos padres también reportan diarrea ligera durante esta etapa. Aunque no hay evidencia científica directa que relacione la diarrea con los dientes, puede estar provocada por el exceso de saliva que se traga.
Durante mucho tiempo se pensó que la fiebre y la diarrea formaban parte de los síntomas de la dentición. Hoy se supone que la dentición debilita el sistema inmunitario del bebé hasta tal punto que es más susceptible a las infecciones con fiebre y diarrea. Aunque la dentición puede provocar un aumento de la temperatura corporal de 38 grados, si la fiebre de tu bebé o niño pequeño supera los 39 grados, lo más probable es que no esté relacionada con la dentición y deba ser revisada por un pediatra. El sudor frío durante la dentición también es un indicio de fiebre y de una infección.
Si se dan los síntomas anteriores, es muy probable que a su bebé le estén saliendo los dientes. Sin embargo, muchos padres -especialmente con el primer bebé y el primer diente- quieren pruebas sólidas para estar seguros. Entonces, ¿es posible reconocer al "culpable" cuando sale el diente? Sí y no. Cuando el diente está a punto de salir, los bebés suelen tener las encías hinchadas y enrojecidas. Entonces se puede ver un pequeño bulto y palpar el diente por debajo.
A medida que avanza la erupción de cada diente, muchos bebés manifiestan una serie de síntomas que pueden preocupar a los padres o cuidadores. Sin embargo, es importante recordar que se trata de reacciones normales ante el cambio que se produce en la encía. Exceso de salivación: Durante la dentición, es común notar un aumento en la producción de saliva. Si bien la aparición de estos síntomas suele ser pasajera, es fundamental vigilar al bebé para asegurarse de que no se presenten complicaciones, como fiebre alta o diarrea persistente.
El dolor de dientes es frecuente durante la dentición en los bebés. Además, durante la dentición en los bebés podemos encontrar otro factor añadido, la irritación, que puede desencadenar una dermatitis del pañal. El aumento de la saliva y la acidez de las heces del bebé causan una irritación de la piel en el área del pañal (glúteos, muslos y genitales) que puede desencadenar incluso una dermatitis del pañal 1. La humedad constante y la fricción de los pañales pueden dejar la piel irritada a tu bebé, lo que resulta en enrojecimiento, inflamación y, a menudo, dolor.
Las molestias derivadas de la erupción dental se deben a la inflamación y sensibilidad de las encías en el lugar donde el diente del niño está cortando. Para algunos bebés, la erupción dental puede ser indolora. Otros pueden experimentar breves períodos de irritabilidad, mientras que algunos pueden parecer malhumorados durante semanas. Esto puede ir acompañado de episodios de llanto, además de las alteraciones de la alimentación y las ya mencionadas alteraciones del sueño y dermatitis del pañal. La dentición en los bebés puede ser incómoda para algunos, pero si tu bebé parece demasiado inquieto, acude al médico.
Hay muchos síntomas que los padres atribuís a la salida de los dientes, pero científicamente sólo algunos de ellos se asocian a la dentición. Algunos estudios dicen que la erupción de los dientes se asocia, de mayor a menor frecuencia a: inflamación (leve) de las encías, irritabilidad, babeo, mayor necesidad de chupar/morder, pérdida de apetito (leve), sueño inquieto, moqueo, febrícula (nunca fiebre alta), diarrea y erupción peribucal. Todos ellos generalmente leves o muy leves.
Lo que está claro es que la erupción de los dientes no causa fiebre alta, ni ninguna enfermedad en el niño, como catarros o gastroenteritis.

¿Cómo Aliviar las Molestias de la Erupción Dental?
Existen diferentes maneras de ayudar al bebé a sobrellevar los síntomas de salida de dientes. Los mordedores refrigerados (no congelados) son una excelente opción. Están diseñados para enfriar las encías y aliviar el dolor. Es importante elegir mordedores homologados, sin piezas pequeñas que puedan desprenderse.
Para ayudar a tu bebé a sobrellevar las molestias que le puede provocar la aparición de los primeros dientes puedes seguir algunos de estos consejos:
- Masajea las encías de tu bebé: Para calmar las molestias puedes sentarte junto a tu bebé con las manos recién lavadas y masajear sus encías realizando movimientos circulares.
- Emplea anillos de dentición: Puedes utilizar anillos de dentición fríos, pero no congelados, para que el bebé los muerda.
- Dale alimentos fríos: Si tu bebé ya ha comenzado a tomar alimentos sólidos, puedes darle purés o frutas frías para ayudarle a calmar su malestar.
- Limpia la baba para prevenir la irritación: Limpiar la baba regularmente puede ayudarnos a evitar irritaciones en la piel alrededor de su boca.
Estas prácticas ayudarán a aliviar el dolor y la incomodidad que tu bebé podría estar experimentando durante la dentición.
Por lo general, poner algo frío en la boca del bebé ayuda a aliviar el dolor de la erupción dental. Masajear las encías de tu pequeño con un dedo limpio también suele aliviar el dolor. Dejarle roer el dedo también ayuda, siempre que aún no haya salido ningún diente. Colocar un paño limpio y húmedo en el congelador durante 15 o 30 minutos antes de dejar que el bebé lo roa también puede ser eficaz.
Los juguetes para la dentición también pueden proporcionar cierto alivio. Intenta utilizar juguetes de silicona o látex aprobados por la AESAN en lugar de plástico, ya que pueden contener sustancias químicas potencialmente nocivas que el bebé no debe ingerir.
Si quieres ayudar a tu bebé con la dentición, un mordedor de alta calidad es la mejor opción. La contrapresión al morderlo alivia el dolor. Asegúrate de elegir un modelo sin sustancias, como bisfenol A (BPA), ftalatos o colorantes azoicos, para que tu bebé pueda masticarlo a gusto. Por cierto, a los bebés les resultan especialmente agradables los anillos de dentición fríos, ya que el frío alivia las encías inflamadas e irritadas. Importante: Enfríe los anillos de dentición únicamente en el frigorífico, nunca en el congelador. De lo contrario, se corre el riesgo de dañar las encías.
En principio, puedes darle a tu bebé un mordedor en cuanto pueda agarrarlo. A menudo, los bebés sólo desarrollan un interés real por esto cuando les empiezan a salir los dientes y buscan cosas que morder. Si tu bebé prefiere morder objetos blandos en lugar de duros, también puedes ofrecerle una franela fría y bien escurrida (y cambiarla varias veces al día).
Si quieres mimar a tu bebé durante la dentición y proporcionarle una agradable contrapresión al diente en erupción, puedes darle un masaje en las encías. Para ello, lávate bien las manos y masajea suavemente las encías con los dedos. También puedes aplicar un poco de té frío de manzanilla o salvia sobre las encías y masajear suavemente. En las farmacias venden geles dentales especiales con efecto analgésico y antiinflamatorio que puedes aplicar en la zona afectada. Estos geles están diseñados para reducir temporalmente el picor y el dolor. Estos geles suelen contener ingredientes herbales como manzanilla, salvia, clavo o aceite de menta. Si el dolor es muy intenso, también puede utilizarse un gel para la dentición con efecto anestésico local.
Como el bebé babea mucho cuando le están saliendo los dientes, a menudo se le empapa la ropa del cuello y el pecho. Para evitarlo, puedes utilizar un pañuelo absorbente o un babero impermeable para no tener que estar cambiando continuamente al bebé y evitar que se resfríe. Puedes utilizar un pañuelo para limpiar rápidamente la boca de tu bebé o dejar que lo mastique. Los pequeños terrícolas están pasando por muchas cosas y dependen de la ayuda de sus cariñosos padres. Consuela a tu bebé cuando llore, tómalo en brazos, acurrúcalo y dale seguridad. Esto puede ser temporalmente agotador, pero es sólo una fase que pasará. Si el dolor es especialmente intenso y tu bebé no puede pegar ojo, los analgésicos pueden aliviarle. Sin embargo, sólo deben utilizarse en fases de erupción dental aguda y no todo el tiempo.

Cuidados Adicionales Durante la Erupción Dental
- Mantén la Calma: Recuerda que la erupción dental es una fase normal del desarrollo.
- Proporciona Objetos para Morder: Ofrece a tu bebé juguetes de dentición o anillos de mordida.
- Masajea las Encías: Usa tu dedo limpio o una gasa húmeda para masajear suavemente las encías del bebé.
Es importante estar atento a cualquier signo de complicación. Consulta al médico si tu bebé presenta fiebre alta, diarrea, o está extremadamente irritable. En Clínica Chela, estamos aquí para ayudarte durante todas las etapas del desarrollo de tu bebé. Si tienes alguna pregunta o necesitas asesoramiento, no dudes en contactarnos.
¿Cuándo Consultar al Pediatra?
Aunque los síntomas de salida de dientes en bebés suelen ser normales, hay momentos en los que es mejor acudir al pediatra para descartar otras condiciones.
Nunca pongas en la boca de tu bebé nada que no esté específicamente aprobado o diseñado para ayudar a aliviar la dentición, ya que es importante no añadir bacterias que puedan causar infecciones o diarrea. Cosas que debes evitar:
- Objetos llenos de líquido que podrían romperse o cosas hechas de un material quebradizo, como el plástico, que podrían provocar atragantamiento.
- Evita los objetos congelados, ya que podrían ser demasiado duros y fríos para la boca del bebé.
- Medicamentos que se aplican en las encías del bebé para calmar el dolor de la dentición no siempre ayudan, ya que se eliminan rápidamente en la boca y provocan irritación en la garganta, dificultando así la deglución del bebé.
- Consulta siempre al pediatra antes de administrar cualquier analgésico para la dentición.
- Geles y líquidos para la dentición de venta sin receta que contengan benzocaína. Esta sustancia no debe administrarse a niños menores de 2 años, ya que puede provocar efectos secundarios poco frecuentes pero graves.
En algunos foros de padres se recomiendan alimentos duros como zanahorias, manzanas y cortezas de pan como ayuda para la dentición. Sin embargo, existe el riesgo de que se rompa un trozo y tu bebé se atragante y, en el peor de los casos, se ahogue con él. Además, estos alimentos contienen azúcar y pueden provocar caries si se mastican constantemente. Un mordedor es mucho más seguro.
Algunas comadronas recomiendan dar a los bebés raíces de violeta para masticar porque tienen un efecto analgésico. En principio puede parecer una alternativa natural al mordedor, pero por desgracia no es higiénico. En las raíces pueden acumularse fácilmente bacterias y otros gérmenes. Además, la madera es mucho más difícil de limpiar que un mordedor.
Se dice que los collares de ámbar facilitan la dentición. Sin embargo, encierran bastantes peligros potenciales: los bebés pueden romperse las cadenas alrededor del cuello y posiblemente tragarse piedras sueltas o hacerse heridas en la boca. Pero también pueden estrangularse con la cadena y, en el peor de los casos, asfixiarse.
Higiene Bucal Durante la Erupción Dental
Parece una obviedad, pero muchos padres creen que son demasiado pequeños para cepillarse los dientes. Nada más lejos de la realidad, los dientes de los bebés son sensibles a producir caries, por lo que debes cepillar los dientes de tu bebé con flúor después de las comidas principales, sobre todo antes de acostarlo, y más cuando los azúcares de los biberones son lo último que ha ingerido el pequeño.
Una buena higiene bucal es importante durante la erupción dental, pero también antes de que al bebé le salga el primer diente. Hasta que empiecen a salir los dientes, limpia las encías del bebé con una toallita húmeda o un trozo de gasa al menos una vez al día 4. E incluso cuando el bebé tenga dientes, límpiale y enjuágale la boca del mismo modo al menos dos veces al día, preferiblemente después de las tomas. Para cepillar los dientes puedes utilizar un cepillo de dientes de bebé de cerdas suaves con agua y una cantidad de pasta dentífrica sin flúor del tamaño de un guisante. También puedes empezar a utilizar el hilo dental entre los dientes.
Se recomienda que los bebés acudan al dentista al año de edad, o en los 6 meses siguientes a la aparición del primer diente, para que el dentista pueda detectar posibles problemas y afecciones y aconsejar a los padres sobre cuidados preventivos, nutrición adecuada y garantizar así unos dientes sanos.
El flúor es un mineral muy importante, ya que, debido a su acción protectora del esmalte dental, ayuda a prevenir las caries. Afortunadamente, el flúor es fácil de ingerir en la dieta puesto que está presente en el agua corriente, no así en la mayoría de aguas embotelladas.
¿Sabías que la caries es contagiosa? Si te metes la cuchara o el chupete primero en la boca y luego en la de tu bebé, corres el riesgo de transmitirle tus bacterias de la caries.
Anomalías y Alteraciones Dentales
En algunos bebés, la dentición puede presentar ciertas irregularidades.
Algunas cosas que debéis saber las familias en relación a la dentición del bebé y las alteraciones más frecuentes. El pediatra valorará si hay que hacer algo con ese diente.
Más frecuente es la erupción de dientes más tarde de lo habitual. A veces no sale ningún diente hasta los 12-13 meses, y ello no es signo de “falta de calcio” o de vitaminas, ni de ningún problema. Se considera retraso de la dentición si no ha salido ningún diente hacia los 15-16 meses.
¿Qué alteraciones del color puedes ver en los dientes de tu bebé?
- Color grisáceo: Que suele aparecer tras un traumatismo previo. Si el diente está estable, no hay que tratarlo.
- Color pardo-negruzco: Pueden deberse a la existencia de bacterias cromógenas (producen pigmentos) en la boca, o a que esté tomando hierro. No suele requerir tratamiento.
- Color blanco tiza, o amarillo-marrón: Suele ser un defecto del esmalte dental (hipoplasia del esmalte dental). Serán dientes más vulnerables a la caries que habrá que cuidar aún más con una buena higiene dental.
- Sarro: Forma placas blanco amarillentas en la línea diente-encía. Debe tratarse.
¿Qué otras alteraciones debemos tener en cuenta?
- Salida asimétrica: Salen un lado y no en el otro, o tarda más de 6 meses en salir el diente del lado contrario.
- Dientes de más (diente supernumerario), o de menos (anodoncia): No les suele causar ningún problema, pero mejor que lo valore el pediatra.
- Caries: Muchas veces se debe al uso excesivo del chupete, que recordemos no debería usarse más allá de los 18-24 meses. También puede suceder con la succión frecuente del pulgar.
- Hematoma de erupción: Pequeño abultamiento morado que se forma en la encía al ir a salir el diente. Es frecuente sobre todo con la salida de los molares. No requiere ningún tratamiento.
- Opérculo: Trozo de la encía que cubre parte del diente en erupción. Puede molestar al masticar, pero no requiere ninguna actuación en particular.
En la mayoría de los casos, la erupción de los dientes de leche no presenta complicaciones. Sin embargo, es posible que aparezca un quiste de erupción. Se trata de una ampolla azulada y abultada que normalmente estalla sola al masticar objetos. Otra posible complicación es la "erupción dental difícil", en la que se forma una inflamación purulenta en la bolsa de la encía alrededor del diente.
Si quieres asegurarte que el desarrollo bucodental de tu hijo es el adecuado, visita al especialista de la boca y los dientes, que no es otro que el dentista. Por lo tanto, el consejo es que busques un odontopediatra con sensibilidad y tacto con los niños y que este evalué el estado de la boca de tu hijo.
Además, puesto que esta visita será solo de exploración y puede enfocarse como una visita divertida y nada dolorosa, crearás un precedente donde la experiencia de tu hijo/a habrá sido positiva, algo que ayudará cuando el motivo de consulta tenga expectativas de acabar en tratamientos más complejos.