Muchos de nuestros platos perderían su toque sin el sabor que les da el ajo, una planta en forma de bulbo similar a las cebolletas, los puerros o las cebollas. Pero hablar del ajo no es hacerlo solo de un simple condimento de cocina y de su peculiar forma.
El interés en el ajo y en sus beneficios potenciales tiene su origen en la antigüedad. Es una de las primeras plantas usadas para el tratamiento de enfermedades, incluso se han encontrado referencias bíblicas al ajo. Este alimento es particular también por su olor y sabor.
El ajo entero contiene un compuesto llamado aliína. La alicina contiene azufre, que es el que le da su olor y sabor distintivos. Se encuentra en su máxima potencia en dientes de ajo frescos y crudos. Sin embargo, la alicina es inestable, por lo que se convierte rápidamente en otros compuestos que contienen azufre y que son los que se cree que dan al ajo sus propiedades medicinales.
Un diente de ajo crudo (unos tres gramos aproximadamente) contiene, según la base de datos nutricionales del Departamento de Agricultura estadounidense (USDA), 4,5 calorías; un gramo de carbohidratos; 5,4 miligramos de calcio; 0,9 miligramos de vitamina C; 0,2 gramos de proteína; y 0,1 gramos de fibra, entre otros nutrientes.
¿Alguna vez te has preguntado qué puede hacer el ajo más allá de darle sabor a tus platillos? Este bulbo tan común en la cocina tiene un montón de propiedades que lo convierten en un aliado sorprendente para la salud. Desde tiempos antiguos, el ajo ha sido utilizado no solo como un ingrediente culinario, sino también como un remedio natural para diversas dolencias.
La idea de colocar ajo en el ombligo puede sonar un poco rara, pero hay quienes aseguran que esta práctica puede traer beneficios sorprendentes. La creencia popular sostiene que el ajo, al ser un potente antibacteriano y antifúngico, puede ayudar a combatir infecciones y a mejorar la salud en general.
Además, se dice que los compuestos sulfurados del ajo pueden absorberse a través de la piel, proporcionando efectos positivos en el organismo. Pero, ¿realmente funciona? Para entender mejor este fenómeno, es esencial conocer los beneficios que el ajo puede ofrecer cuando se aplica en esta zona del cuerpo.
Veamos algunos de los beneficios del ajo:
- Antibacteriano: El ajo es famoso por sus propiedades antibacterianas, lo que significa que puede ayudar a combatir bacterias dañinas que pueden estar presentes en la piel o en el sistema digestivo.
- Fortalece el sistema inmunológico: ¿Te gustaría tener un escudo protector contra resfriados y otras enfermedades? El ajo es conocido por fortalecer el sistema inmunológico.
- Mejora la circulación: La circulación es clave para mantener un cuerpo sano. Se dice que el ajo puede ayudar a dilatar los vasos sanguíneos, mejorando así el flujo sanguíneo.
- Desintoxicante: El ajo también es conocido por sus propiedades desintoxicantes. Se dice que puede ayudar a eliminar toxinas del cuerpo.

El ajo es un ingrediente importante en la dieta mediterránea desde hace milenios. Hay abundantes referencias históricas que muestran que el ajo ya se consumía en la Antigüedad por sus supuestas propiedades terapéuticas; también lo tomaban los esclavos que construyeron las pirámides, los atletas de la Grecia clásica y los legionarios y gladiadores romanos, porque se creía que tenía un efecto vigorizante.
Beneficios Adicionales del Ajo
El ajo es un alimento tradicional de nuestra gastronomía y su consumo aporta beneficios para la salud. Fundamentalmente porque es muy nutritivo, ya que contiene minerales y vitaminas como el manganeso, vitaminas B6 y C, selenio, calcio, cobre o potasio, por señalar algunas. Lo cierto es que tiene rastros de prácticamente todo lo que se necesita para subsistir, aunque en cantidades ínfimas.
Además, contiene alicina, con propiedades antibióticas. Pero eso sí, tampoco hay que creerse todos los supuestos milagros que se le atribuyen. Una cosa es que el ajo sea un alimento interesante a la hora de incluirlo en la dieta y otra que tomar un ajo crudo por las mañanas vaya a curar todos los males.
Todo sobre el Ajo y Sus Propiedades
- Es un potente anticoagulante.
- Tiene efectos antibacterianos.
- Es antifúngico.
- Reduce el colesterol malo.
- Actúa sobre la presión sanguínea.
- Es antioxidante.
- Tiene propiedades antitóxicas.
- Antiviral.
Comer ajo en ayunas que tiene los mismos efectos tomado a cualquier hora del día, pero no sirve de mucho si se traga entero. Lo correcto es machacarlo o, mejor aún, cortarlo en finas láminas y, si se quiere suavizar un poco el sabor, mezclado con aceite de oliva, de lino, nuez o coco.
Esto se debe a que sus principales virtudes terapéuticas provienen de la alicina, un componente que no está en el ajo, sino que sólo se libera cuando la aliína, un aminoácido azufrado que si está presente en él, entra en contacto con el oxígeno.
Algunos de sus principios activos se encuentran en los extractos que se venden en tiendas naturistas y herbolarios, pero los efectos son distintos según el método por el que se han obtenido. Otra de sus características es que es la alicina -el contenido medio en el jugo del ajo es de 4 miligramos por gramo- es muy volátil y su efecto tan inmediato que en apenas segundos llega a los pulmones, y por eso se considera apropiado para tratar infecciones respiratorias. Es incluso capaz de atravesar la piel y alcanzar los capilares sanguíneos.
Precauciones y Alternativas
Es importante tener en cuenta algunas precauciones y alternativas en el uso del ajo:
- Posibles efectos secundarios: Algunas personas pueden experimentar irritación o reacciones alérgicas al ajo.
- No sustituye tratamientos médicos: Es importante recordar que el ajo no debe ser un sustituto de tratamientos médicos convencionales.
- Incorporar el ajo en la dieta: Si la idea de usar ajo en el ombligo no te convence del todo, no te preocupes. Incorporar ajo en tu dieta es una de las formas más efectivas de aprovechar sus propiedades.
- Aceite de ajo: El aceite de ajo es una excelente alternativa para aquellos que no disfrutan del sabor del ajo crudo.
- Malestares: Algunas personas pueden experimentar malestar estomacal, ardor en la boca o mal aliento.
Si bien el ajo tiene propiedades beneficiosas para la salud, no es un remedio milagroso.
Aceite de Oliva y Ajo: Una Combinación Potente
Todos conocemos la gran cantidad de beneficios del aceite de oliva si lo consumimos en nuestra dieta habitual. El aceite de oliva es muy beneficioso para nuestro cuerpo. Toda esta lista de beneficios saludables se hace más grande si mezclamos aceite de oliva y ajo. Dos ingredientes muy comunes en nuestros mercados, con los que mejorar tu calidad de vida de una forma fácil y sencilla.

Pela un par de dientes de ajo y córtalos en trozos muy pequeños. Ya sólo te queda coger la botella cada mañana y tomarte una cucharada sopera de aceite y ajo. Recuerda que para notar los beneficios tienes que ser constante con la ingesta.
Beneficios de la Combinación
Son muchos y muy variados, aquí te vamos a dejar una lista de los 5 beneficios principales:
- Mejora las digestiones: Olvídate de la hinchazón de estómago, de la acidez y del reflujo.
- Alivia los dolores de la artritis: Contribuye a aliviar los dolores causados por la artritis.
- Fortalece el sistema inmunológico: Ayudaría a mejorar nuestro sistema inmunológico: la mejor forma de prevenir catarros, gripes y constipados.
- Incrementa la energía: Incrementa tu energía, sobre todo para esas personas que llegan al final del día con las fuerzas justas y necesitan un aporte extra de vitaminas y nutrientes.
- Controla el colesterol: Sumado a una dieta sana y equilibrada, tomar aceite de oliva y ajo ayudaría a reducir los niveles de colesterol malo en sangre.
Ya tienes toda la información acerca de los beneficios del aceite de oliva y ajo. Así que ha llegado el momento de ponerlo en práctica para cuidarte y hacer tu vida más saludable.
Así que ahí lo tienes, el ajo en el ombligo es solo una de las muchas formas en que este poderoso bulbo puede ser utilizado. Aunque la ciencia detrás de esta práctica es limitada, los beneficios del ajo son innegables cuando se consume de manera adecuada. ¿Te atreverías a probarlo?
Tabla de Nutrientes del Ajo Crudo (por 3 gramos)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 4,5 |
| Carbohidratos | 1 gramo |
| Calcio | 5,4 mg |
| Vitamina C | 0,9 mg |
| Proteína | 0,2 gramos |
| Fibra | 0,1 gramos |