Nuestra boca experimenta muchos cambios a lo largo de nuestra vida, uno de ellos puede deberse a la erupción de las muelas del juicio. En este artículo veremos por qué llamamos así a las muelas cordales, cuál es su función y cuándo es necesario extraerlas.
¿Qué son las muelas del juicio o cordales?
Aunque no salen a todo el mundo, las muelas del juicio son 4, 2 en el maxilar superior y 2 en la mandíbula. Estas muelas, conocidas como muelas del juicio, científicamente se llaman muelas cordales o terceros molares y son las últimas piezas definitivas en erupcionar. Por este motivo, no tienen espacio suficiente en la cavidad bucal y pueden provocar malposiciones y apiñamiento dental.

¿Por qué se llaman muelas del juicio?
Se llaman muelas del juicio debido a que la edad a la que suelen salir es entre los 18 y 21 años de edad. Mientras que el resto de piezas erupcionan en la etapa infantil, estas lo hacen cuando la persona llega a una edad en la que alcanza madurez.
8 razones para quitarte las muelas del juicio
¿Para qué sirven las muelas del juicio?
Las muelas del juicio sirven para ayudarnos a triturar la comida. Su función es similar a la de cualquier otro molar. Eran muy útiles para nuestros antepasados, ya que les ayudaban a masticar alimentos crudos y duros como la carne o plantas y raíces difíciles de desmenuzar.
¿Cuándo salen las muelas del juicio?
Como hemos dicho antes, las cordales no terminan de erupcionar a todo el mundo y, aunque depende de cada caso, si te preguntas a qué edad salen las muelas del juicio, es a partir de los 18 años, aproximadamente.
¿Cuánto tardan en salir las muelas del juicio?
El tiempo que tardan en salir las muelas del juicio también varía en cada persona. A algunas les salen las 4 de golpe, a otros solo 1 o incluso ninguna. Por eso, ante cualquier molestia es recomendable acudir al especialista, que realizará las pruebas necesarias y podrá evaluar si tienen sitio suficiente para salir y si lo están haciendo de forma correcta, o es necesario extraerlas.
Muelas del juicio: síntomas
Te estarás preguntando cómo puedes saber si te está saliendo una muela del juicio. Cuando alguna de las muelas del juicio empieza a erupcionar y no encuentra espacio suficiente en la cavidad bucal, es probable que notes algunos síntomas como:
- Enrojecimiento o inflamación de las encías
- Sangrado
- Sensibilidad o dolor en la muela del juicio o en toda la mandíbula
- Jaqueca

Extracción de las muelas del juicio
La extracción de las muelas del juicio, que debe ser valorada por un dentista especializado, no se aconseja a todos los pacientes, ya que en algunos casos no resulta necesario. Veamos en qué situaciones se recomienda sacar las muelas del juicio.
¿Cuándo quitar las muelas del juicio?
En caso de que no haya sitio suficiente para que las muelas cordales se posicionen correctamente al erupcionar y estén provocando alguna infección o dolor al paciente, el dentista recomendará sacar la muela o muelas del juicio en cuestión.
- Apiñamiento con dientes cercanos: si los cordales no tienen suficiente espacio para salir correctamente, pueden apiñarse con los dientes adyacentes, dañándolos.
- Cordales retenidos: estos están completamente ocultos dentro de la encía. Las muelas del juicio ocultas pueden causar dolor, producido por infecciones, que dañan las raíces o los huesos de dientes contiguos. Además, pueden generar quistes o tumores de forma excepcional.
- Cordales parcialmente erupcionados: estos emergen de la encía a medias y, debido a la dificultad para mantener la higiene de la zona, se acumulan restos de alimentos y favorece la acumulación de bacterias, pudiendo provocar caries, abscesos de pus en la encía e incluso infecciones.
- Prescripción ortodóncica: cuando el tratamiento de ortodoncia lo requiera y así nos lo indique nuestro ortodoncista habrá que quitar las muelas del juicio.

Beneficios de quitar las muelas del juicio
Como hemos comentado, los beneficios de quitar las muelas del juicio son principalmente, evitar la malposición y apiñamiento de los dientes, prevenir caries y futuras patologías al paciente.
Consecuencias de quitar las muelas del juicio
A grandes rasgos, podemos decir que quitar las muelas del juicio no tiene consecuencias adversas en nuestra salud bucodental, aunque lo habitual es que sintamos molestias leves como dolor en la zona, hinchazón y sangrado durante los días posteriores.
¿Cuánto cuesta quitarse las muelas del juicio?
En líneas generales, los precios varían entre los 90€ y los 150€. El precio de la extracción de las muelas del juicio depende de muchos factores, como el tipo de intervención que se tenga que realizar, el número de piezas que haya que extraer y cómo están situadas.
Ortodoncia y muelas del juicio
Una de las dudas más frecuentes de los pacientes es saber si deben quitarse las muelas del juicio antes de empezar un tratamiento de ortodoncia. Cada caso deberá ser estudiado por un ortodoncista cualificado. Veamos en qué situaciones se recomienda.
¿Es necesario quitar las muelas del juicio para poner brackets o usar alineadores?
- Clase II: en esta maloclusión, los dientes superiores están más avanzados que los inferiores, por lo que, debemos distalizar los dientes de la arcada superior y es necesaria la extracción de las muelas del juicio superiores. También puede indicarse la extracción de los inferiores, ya que sin los superiores, estos no tienen ninguna función por sí solos, aunque todo depende del caso.
- Clase III: este es el caso inverso. Los dientes inferiores están más avanzados con respecto a los superiores, por lo que habrá que distalizar los dientes de la arcada inferior y, por lo tanto, es necesaria la extracción de los cordales inferiores. También puede indicarse la extracción de los superiores, por la misma razón que hemos comentado en el caso anterior.
Consecuencias de quitar las muelas del juicio
¿Qué ocurre si nacen las muelas del juicio después de la ortodoncia?
Antiguamente, para evitar que los dientes se movieran si las muelas del juicio salían después de la ortodoncia, se prescribía su extracción. En la actualidad, sigue siendo un tema controvertido y, aunque no esté del todo claro, cada vez más estudios demuestran que por sí solas las muelas del juicio no mueven los dientes y, por lo tanto, no son los causantes del apiñamiento dental ni las recidivas. Hoy en día, se ponen retenedores (fijos o removibles) al finalizar el tratamiento de ortodoncia. Mientras estos se usen tal y como indica el ortodoncista, mantendremos la alineación y posición final de nuestros dientes. Por eso, es fundamental que el paciente siga las instrucciones del ortodoncista y haga un uso correcto de los retenedores para que los resultados se mantengan en el tiempo y evitar recidivas.
Mitos sobre las muelas del juicio
Todos hemos escuchado alguna vez lo mal que lo pasó determinada persona cuando le sacaron las muelas del juicio. Sin embargo -y aunque sabemos que, en ocasiones, puede resultar complicado-, debes hacer caso omiso a estos mitos.
- A todo el mundo le salen las muelas del juicio. Falso: no todos los seres humanos tienen muelas cordales.
- Las muelas cordales empujan y descolocan al resto de los dientes cuando salen. No es cierto. El apiñamiento dental no se produce por culpa de la presión de las muelas del juicio sobre el resto de los dientes. Si carecen de sitio para salir, lo más probable es que estas salgan torcidas.
- Las muelas del juicio son las piezas más grandes: Falso, también. Es más: en muchos casos las cordales superiores suelen ser incluso más pequeñas que el resto de las muelas.
- Después de una extracción no se deben cepillar los dientes: completamente incierto.
Pero esto no es algo que sucede siempre, ya que algunos pacientes sufren molestias durante la erupción.
- Las muelas adoptan una posición incorrecta: si las muelas no salen bien, entonces quedarán retenidas, impactadas contra el segundo molar e incluso incrustadas en el hueso de la mandíbula.
- Si las muelas del juicio no han aflorado pueden provocar quistes o daños en la raíz de la segunda muela.
- Si la zona de tejidos blandos cercana a las cordales se suele infectar con cierta frecuencia.
- Dolor: sacarse las muelas del juicio puede provocar un dolor algo más elevado de lo habitual. Pero gracias a los actuales sistemas de anestesia, las molestias cada vez son menores.
- Inflamación: dependiendo de cómo estuviesen saliendo las muelas cordales, tal vez se produzca una leve hinchazón de la boca y parte de la cara.
- Infección: tras la intervención, se pueden producirse infecciones que serán convenientemente tratadas con antibióticos prescritos exclusivamente por tu dentista.
- Hematomas: estas extracciones suelen provocar la aparición de moratones o decoloraciones en la zona de las mandíbulas los 2 o 3 días posteriores a la misma.
Además, evitarás dolores y molestias alargados en el tiempo y podrás prevenir la afección de procesos infecciosos.
Beneficios adicionales de la extracción de cordales
La extracción de cordales es un procedimiento frecuente que trae numerosos beneficios para la salud bucodental. Además de aliviar las molestias y el dolor que suelen ocasionar, su extracción previene problemas como caries y la formación de quistes que pueden ser difíciles de tratar.
Otro beneficio a tener en cuenta es que, en caso de que exista presión sobre las piezas dentales adyacentes, extraer las muelas del juicio evita que se produzcan problemas de desalineación dental.
El proceso de extracción de las muelas cordales o muelas del juicio
La tecnología odontológica actual facilita un procedimiento de extracción rápido y sin complicaciones. Además, el paciente no experimenta ningún dolor durante el procedimiento de extracción, puesto que la intervención se realiza con anestesia local.
En adición, la extracción de cordales ya no es un procedimiento en el que el dentista tiene que improvisar si se encuentra con dificultades para sacar esas muelas. Es exactamente al revés, puesto que se trata de una intervención en la que todo está previsto de antemano:
- Examen 3D y diagnóstico preciso: En la primera consulta, el odontólogo realiza un minucioso examen de la cavidad bucodental, empleando tecnología 3D. Esta tecnología permite que el dentista disponga de un retrato tridimensional detalladísimo de toda la cavidad bucodental del paciente. De esta forma, conoce con la máxima precisión la posición exacta de las muelas cordales y de sus raíces. También puede ver si alguna de estas muelas está ejerciendo presión sobre el molar adyacente o si existen otros problemas añadidos. Así puede planificar previamente la intervención, sabiendo de antemano si la muela cordal puede extraerse sin necesidad de practicar incisiones en las encías o si, por el contrario, será necesaria alguna acción quirúrgica o tratamiento complementario.
- Insensibilización de la zona a intervenir: Previamente a la intervención, se administra anestesia local en la zona a intervenir, con el objeto de que el paciente no experimente ningún dolor durante el procedimiento extractivo. En los casos de pacientes muy nerviosos y/o reactivos, el odontólogo puede optar por la sedación consciente e incluso por la anestesia general (esta última alternativa raramente es empleada).
- Extracción propiamente dicha: En muchas ocasiones, el proceso de extracción mecánica es igual de sencillo al de cualquier otra muela, empleándose las herramientas odontológicas habituales. En estos casos, la intervención puede ser cuestión de uno o dos minutos. Ahora bien, si las muelas del juicio están muy impactadas o gravemente cariadas, puede ser necesario:
- Practicar incisiones en la encía
- Trocear la muela cordal y extraer sus fragmentos.
Cuidados postoperatorios
Los cuidados después de una extracción de cordales son similares a los de cualquier otra extracción dental:
- Se administran antibióticos durante 8-10 días.
- Se administran antiinflamatorios y analgésicos hasta que las molestias posoperatorias desaparezcan totalmente.
- Se prescribe una dieta blanda (evitación de alimentos duros, consistentes, muy calientes o picantes).
- Se limpia muy suavemente la cavidad bucodental, siguiendo las indicaciones del odontólogo.
- Hasta que se produzca la cicatrización, se evitan los esfuerzos y las actividades físicas intensas.
Además, en caso de que se observen señales de que algo no va bien (sangrado abundante, aparición de pus, fiebre o dolores muy intensos), debe acudirse de inmediato a la consulta del dentista.
En definitiva, la extracción de cordales es un procedimiento que suele realizarse de manera rápida y con mínimas molestias. Así pues, las complicaciones en el período de recuperación son poco comunes y los beneficios para la salud bucodental y el bienestar del paciente son claros y significativos.
Consecuencias de quitar las muelas del juicio: Ventajas e inconvenientes
Al quitar las muelas del juicio se obtienen algunas ventajas e inconvenientes. En la mayoría de los casos las ventajas superan a los posibles inconvenientes, por lo que estará indicada su extracción de muelas del juicio.
La primera ventaja es la eliminación del dolor en los casos en que la muela está medio dentro-medio fuera y no puede seguir saliendo por su posición. Esta circunstancia da lugar a una patología conocida como pericoronaritis que cursa con inflamación y dolor, y que sólo se soluciona definitivamente con la extracción de la muela.
Se elimina el riesgo de sufrir caries o infecciones futuras en la muela del juicio o en las muelas vecinas. La posición de las muelas del juicio dificulta una correcta higiene por lo que se retiene suciedad que puede dar lugar a caries o pérdida de hueso en la propia muela del juicio o, lo que es más grave, en la muela vecina.
Se elimina el riesgo de que la muela del juicio desarrolle quistes o cause reabsorción de las raíces de la muela vecina. Los dientes incluidos, como las muelas del juicio, pueden dar lugar a quistes y a reabsorciones de los dientes que sí están en boca.
Otra razón importante para extraer una muela del juicio es el hecho de que evita que su mal crecimiento provoque una desviación en el resto de piezas dentales.
Estas ventajas explican que en muchos casos la extracción sea la mejor decisión que se puede tomar. Eso sí, es conveniente también conocer los inconvenientes que una actuación así tiene.
- Puede producirse una inflamación del rostro durante algunos días. Esto no pasa de una molestia sin mayor importancia, por lo que no hablamos aquí de un gran inconveniente.
- También pueden darse casos en los que la zona se queda dolorida durante unos días, o la movilidad y la naturalidad en la masticación no se recupera al cabo de varios días.
- La cirugía de extracción de muelas del juicio inferiores se hace en vecindad al nervio dentario, por lo que un error podría afectar a este nervio. Estos casos deben evaluarse con precisión utilizando una tomografía computerizada de haz cónico (escáner 3D) y en caso de riesgo puede decidirse hacer una coronectomía (dejando a propósito las raíces dentro del hueso para no acercarse al nervio).
Como puedes ver, extraer las muelas del juicio tiene algunas consecuencias, y es importante que el paciente las tenga claras antes de someterse a la intervención. Eso sí, que haya efectos secundarios no quita que, en la mayoría de los casos, extraerlas sea la mejor opción para devolver al paciente su calidad de vida y para prevenir problemas futuros.
¿Cuándo no es necesario quitar las muelas del juicio?
Existe un desconocimiento común sobre el tratamiento de las muelas del juicio. Hay personas que piensan que es mejor quitar las muelas del juicio independientemente de que se muestren síntomas de molestia para evitar problemas futuros o dolor. La realidad es que no siempre hay motivos para extraer las muelas del juicio.
Quitar las muelas del juicio es la única solución cuando estas ocasionan molestias por no tener el espacio suficiente para desarrollarse adecuadamente. Muchas personas muestran problemas con la erupción de las muelas del juicio y tienen que acudir a un experto para que se las extraiga, pero, muchas otras ni se percatan cuando estas aparecen.
Si han crecido en el lugar correcto, se han desarrollado con normalidad, permiten llevar a cabo una higiene dental completa y no producen molestias o generan maloclusión, no es necesario quitar las muelas del juicio.
Casos en los que se deben quitar las muelas del juicio
Por otro lado, cuando las muelas del juicio no cuentan con el espacio suficiente para su crecimiento y desarrollo, pueden surgir problemas y alteraciones bucales. La extracción de las muelas del juicio es recomendable en estos casos:
- Infección o pericoronaritis: inflamación de la zona que rodea la corona de la muela del juicio que puede llegar a provocar un daño en la raíz del diente.
- Apiñamiento: la presión que ejerce la muela del juicio al intentar emerger puede provocar el movimiento de los dientes contiguos y causar apiñamiento en algunos incisivos.
- Quistes: el crecimiento de la muela del juicio puede iniciar la formación de quistes que requerirán de una cirugía para ser extraídos.
- Deterioro de los dientes próximos: si la muela del juicio emergente no cuenta con el espacio suficiente y crece junto a las piezas más cercanas, puede acabar dañándolas reabsorbiendo su raíz o produciéndoles caries.
- Muela del juicio retenida: este caso sucede cuando el crecimiento incompleto de la muela del juicio provoca hinchazón y dolor.
- Crecimiento parcial que impida mantener una higiene dental adecuada debido a la imposibilidad de acceder con el cepillo de dientes.
tags: #beneficios #de #sacar #las #cordales