¿Qué son las Bolitas de Sarro en la Garganta (Tonsilolitos) y Cómo Eliminarlas?

Si escuchamos la frase Caseum Amigdalar es muy probable que nos suene bastante extraño, pero la realidad es que es un problema de salud bucal más común de lo que pudiéramos pensar y que muchas personas pueden haber sufrido alguna vez. Los tonsilolitos, también conocidos como cálculos amigdalinos o caseum amigdalar, son pequeñas formaciones blancas o amarillentas que pueden aparecer en las criptas de las amígdalas. Para comprender mejor de qué se trata, en este artículo te diremos qué es, por qué se forman y cómo prevenirlas.

El caseum amigdalar o tonsilolitos como también se le conoce, es una enfermedad bucal que se produce en las amígdalas y que ocurre por la formación de cálculos o grupos de pequeñas bolitas de color blanco o amarillento, en las grietas que tenemos en estos ganglios. Surgen producto de la acumulación de bacterias, células muertas y restos de comida. Esta acumulación de residuos y bacterias forman manchas blanquecinas que resultan visibles al observar la parte posterior de la garganta.

Esta condición, por lo general, es inofensiva, pero debido a la descomposición de las bacterias producen un mal aliento crónico. A veces resultan molestos debido a los síntomas que provocan, pero generalmente son inocuos y es posible eliminarlos con remedios caseros.

Amigdalitis: Causas, síntomas y tratamiento

Síntomas Comunes de los Tonsilolitos

Cómo acabamos de mencionar el mal aliento es el principal signo que presentan los pacientes con caseum amigdalar, causada por la acumulación de bacterias que producen compuestos sulfurados volátiles, y desprenden un olor muy desagradable. Sin embargo, no es el único síntoma de los tonsilolitos, quienes tienen esta condición también pueden sentir molestias como:

  • Dolor de garganta.
  • Sensación de tener algo atorado en la garganta.
  • Dolor al tragar los alimentos.
  • Dificultad para tragar.
  • Hinchazón en la garganta.
  • Cambios en el sentido del gusto.
  • Tos.
  • Y hasta ronquidos al dormir.

Hay que destacar que no todos los pacientes presentan estos síntomas. Es posible que lo se produzcan algunos de ellos, incluso en otros casos se conoce de la condición cuando se observan los grupos de cálculos blancos o amarillentos al final de la garganta, o cuando son expulsados al toser o estornudar.

Causas de la Formación del Caseum Amigdalar

Los cálculos se forman por la acumulación de células muertas, restos de alimentos y otros residuos. Al mezclarse con la saliva, que contiene calcio, tienden a solidificarse.

Factores contribuyentes:

  • Hábitos de higiene bucal deficientes: Una rutina de higiene bucal deficiente o inadecuada contribuye a que los restos de comida, bacterias y microorganismos se acumulen en la superficie de las amígdalas. Que, al no retirarlos, se comienzan a endurecer y forman los cálculos de color blanco o los tonsilolitos.
  • Infecciones en la garganta: Las infecciones en la garganta producen amigdalitis, y este tipo de infecciones recurrentes aumentan la probabilidad de que se formen tonsilolitos. Aquí es importante diferenciar el caseum amigdalar de una amigdalitis, ya que, esta última es la inflamación de los ganglios, por lo general, debido a una infección. En cambio, el caseum amigdalar ocurre cuando se forman calcificaciones que se acumulan en las amígdalas.
  • Anatomía de las amígdalas: En algunos pacientes, la anatomía de las amígdalas, puede ser causante del caseum amigdalar. Aunque no se sabe con exactitud, se piensa que el tamaño de las amígdalas y la profundidad de las hendiduras o criptas en la superficie de estos ganglios, pueden influir en que se acumulen más residuos. Y con ello aumentar la probabilidad de presentar tonsilolitos.
  • Enfermedades de las encías: También las enfermedades de las encías, tales como la periodontitis o la gingivitis, aumentan el riesgo de tener caseum amigdalar. Esto debido a que la periodontitis ocurre por la acumulación anormal de bacterias en las encías y los tonsilolitos se forman igualmente por la acumulación de bacterias en la garganta.

Aparte de lo anterior, otras causas que dan origen a los tonsilolitos son las siguientes:

  • Falta de higiene bucal: los malos hábitos de higiene favorecen el crecimiento de bacterias en la boca. Si no limpiamos bien los dientes y demás estructuras en la boca, los residuos de alimentos se van acumulando.
  • Tamaño de las amígdalas: el tamaño de las amígdalas y las depresiones varía de una persona a otra. Aquellos que tienen criptas más grandes, también son más propensos a desarrollar los cálculos, ya que acumulan más residuos.
  • Infecciones recurrentes en la garganta: estas pueden dañar la superficie de las amígdalas y facilitar la acumulación de residuos.
  • Síndrome de la boca seca: también se le conoce como xerostomía, que es una patología que dificulta la producción de saliva, esta ayuda a eliminar las bacterias de la boca.
  • Disminución de leucocitos: cuando el recuento de glóbulos blancos disminuye, también se reduce la capacidad de combatir las infecciones y la formación de los tonsilolitos.
  • Fumar y dieta: ciertas prácticas, como fumar o consumir alimentos que generan residuos, también aumentan el riesgo.

Métodos de Prevención Efectivos

Los tonsilolitos aparecen en las amígdalas como consecuencia de la presencia excesiva de microorganismos en la cavidad oral.

Prácticas de higiene bucal

Una higiene bucal deficiente es una de las principales causas de tonsilolitos, por lo que una rutina de higiene bucal adecuada contribuye a evitar que esta condición se haga presente. Es clave cepillarse utilizando la técnica correcta, que abarque todas las superficies de los dientes y también la lengua. Hacerlo al menos dos veces al día, durante dos minutos, para poder obtener resultados efectivos y una limpieza adecuada de toda la boca. Para complementar la higiene, se debe usar hilo dental para eliminar la placa y residuos acumulados. Así como enjuague bucal antiséptico, tratando de hacer gárgaras de forma que el enjuague llegue hasta la zona de las amígdalas.

Cambios en el estilo de vida

En cuanto a la dieta diaria, se recomienda consumir alimentos frescos y de origen natural que ayudan a mantener en equilibrio las bacterias en la boca. Además, reducir la ingesta de productos lácteos, ya que estos promueven la acumulación de mucosa y calcio, que son dos elementos que ayudan a la formación de tonsilolitos. Tomar suficiente agua ayuda a limpiar la boca y mantenerla hidratada, además que ayuda a diluir la mucosidad. Por otra parte, el consumo excesivo de alcohol, como de productos del tabaco aumentan el número de bacterias dentro de la boca, lo cual también contribuye a la aparición de cálculos en las amígdalas

Sigue estas recomendaciones para evitar que aparezcan los cálculos en las amígdalas:

  • Mantener una buena higiene bucal.
  • Cepíllate los dientes al menos dos veces al día.
  • Limpia los dientes y la lengua, ya que aquí también se acumulan bacterias y residuos.
  • Usa hilo dental a diario para eliminar los restos de alimentos entre los dientes.
  • Utiliza un enjuague bucal antiséptico para reducir la cantidad de bacterias en la boca.
  • La limpieza bucal profesional también elimina las bacterias que llevan a la formación de los tonsilolitos.
  • Los irrigadores bucales funcionan a presión y ayudan a eliminar los restos de alimentos.
  • Consume suficiente agua, limita el consumo de alimentos muy procesados y azucarados, y aumenta el consumo de frutas y verduras frescas.

Opciones de Tratamiento Disponibles

El tratamiento para los tonsilolitos siempre va a depender de las causas que provocan las lesiones. Detectar cuál es el origen de las piedras en las amígdalas es clave para que podamos diseñar un abordaje a medida y de calidad.

Remedios caseros

Uno de los remedios caseros más sencillos y comunes cuando hay condiciones como el caseum amigdalar, son las gárgaras con agua tibia y sal. Para ello se debe disolver una cucharadita de sal en medio vaso de agua tibia, y hacer gárgaras durante 20 segundos, dos o tres veces al día. También se pueden hacer gargarismos con un enjuague bucal sin alcohol. Ya que este componente contribuye a la sequedad y deshidratación de la mucosa oral, lo que afecta aún más a los pacientes con tonsilolitos. Utilizar un limpiador de lengua es otra acción que puedes realizar en casa para mejorar el caseum amigdalar, ya que este dispositivo te ayuda a eliminar las baterías y restos de alimentos que se acumulan en la lengua, y que pueden contribuir a empeorar la halitosis. Otra opción sencilla es el uso de irrigadores orales. Estos dispositivos que expulsan un chorro de agua pulsátil a presión. Estos se usan generalmente para limpiar entre los dientes, pero que muchos pacientes con caseum amigdalar utilizan como tratamiento alternativo, debido a que la presión del chorro de agua puede ayudar a desprender los tonsilolitos de la superficie de las amígdalas, contribuyendo a mejorar la condición.

Intervenciones médicas

No hay medicamentos específicos para tratar esta condición, pero si hay molestias o dolor de garganta el médico puede indicar analgésicos o antiinflamatorios, según sea el caso. El dentista puede recetar antibióticos y otros medicamentos, en casos específicos, para trata los cálculos amigadalanos. El caseum amigdalar no es una condición peligrosa ni se trata de una infección, por lo cual los antibióticos podrían recetarse en caso de que la causa sea amigdalitis. En la actualidad, existe una alternativa poco invasiva e indolora, en caso de que el caseum amigdalar esté en un estado moderado, y que requiera de intervención del médico. Se trata de la criptolisis amigdalar, la cual elimina los tonsilolitos con el uso de láser. Es un procedimiento sencillo, rápido y efectivo. En pacientes con condiciones crónicas, y en las que los tratamientos caseros no hayan dado resultado, el odontólogo puede recurrir a una cirugía para extirpar las amígdalas, o lo que se conoce como una amigdalectomía.

Tabla comparativa de tratamientos

Tratamiento Descripción Indicación
Gárgaras con agua y sal Disolver una cucharadita de sal en agua tibia y hacer gárgaras. Alivio de la inflamación y facilitar la expulsión.
Limpiador de lengua Elimina bacterias y restos de alimentos de la lengua. Mejorar la halitosis.
Irrigadores orales Chorro de agua a presión para desprender tonsilolitos. Limpieza entre los dientes y remoción de tonsilolitos.
Antibióticos Recetados por un médico para tratar infecciones bacterianas asociadas. Tonsilolitos asociados a amigdalitis.
Criptolisis amigdalar con láser Eliminación de tonsilolitos con láser. Estado moderado de caseum amigdalar.
Amigdalectomía Extirpación quirúrgica de las amígdalas. Condiciones crónicas y tratamientos caseros ineficaces.

¿Cuándo Consultar a un Especialista?

Signos de complicaciones

Pacientes con tonsilolitos recurrentes, deben acudir a una revisión con el dentista para que este profesional haga una evaluación de la salud bucal de paciente y determinar cuál es la causa. Puesto que puede haber otras condiciones de salud que estén provocando el caseum amigdalar y que requiere tratamiento para que estos molestos cálculos desaparezcan.

Cuando el caseum amigdalar produce mucho dolor en la garganta, dificultad para tragar los alimentos, mal aliento crónico o la sensación de tener algo obstruyendo la garganta, es importante visitar al dentista. Puesto que es posible que se trate de una infección y que necesite tratamiento con antibióticos.

La presencia de otros síntomas, como fiebre, amigdalitis (inflamación de las amígdalas) o dificultad para respirar, también es motivo para consultar con un especialista.

Cuando se ha intentado tratar los tonsilolitos con remedios caseros, y se está cumpliendo con una adecuada rutina de higiene bucal y una alimentación adecuada, y aun así los cálculos amigdalanos persisten, lo más aconsejable es consultar con un especialista para que realice un diagnóstico y pueda ofrecer un tratamiento oportuno.

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