Caldo de Pollo Casero: Receta Tradicional y Reconfortante

Para hacer un buen caldo de pollo casero, todo un clásico de nuestra gastronomía, no hay que ser ningún experto. Tan solo necesitarás ingredientes frescos de calidad, agregarlos a la olla y ponerlos a cocinar a fuego lento. Y esperar a ritmo de “chup, chup”, con una cocción como las de antes. La paciencia, como siempre, la pones tú.

Créenos cuando te decimos que el aroma que desprende nuestro caldo de pollo de la abuela es de otro planeta. Es-pec-ta-cu-lar. ¿Por qué no lo compruebas por ti mismo/a? Recuerda que es una receta muy sencilla, llena de nutrientes y muy reconfortante.

Caldo de pollo casero: trucos y consejos para hacerlo a tu gusto

Ingredientes Frescos y de Calidad

Los ingredientes que usemos en nuestro caldo siempre deben ser de la mejor calidad. Evita escoger ingredientes que estén perdidos por el frigorífico y que te hayan sobrado de otros días. Un buen caldo no requiere una gran inversión.

Las partes del pollo que se deben utilizar son las más óseas. Con esto conseguiremos un mayor sabor y color para nuestro caldo. En cuanto a las verduras, no debemos utilizar mucha cantidad. No queremos que el sabor del pollo quede en segundo plano. Zanahoria, cebolla, patata, nabo, apio… son algunas de las opciones que tienes para poder hacer un buen caldo.

Para hacer nuestro caldo de pollo casero y reconfortante necesitaremos unas carcasas o esqueletos de pollo. Podéis encontrarlos sin dificultad en cualquier pollería o supermercado. Otro truco, es añadir unas alitas de pollo, que apenas tienen carne y son muy baratas pero que aportan muchísimo sabor y colágeno, que dará cuerpo a nuestro caldo.

Preparación Paso a Paso

  1. Lava el pollo y sécalo bien con papel de cocina. Para darle todavía más sabor al pollo, dóralo en una cazuela con un poquito de aceite de oliva. Cuidado, sin pasarse. Retira el pollo cuando haya adquirido un ligero color tostado.
  2. Pela y corta la cebolla en rodajas. Aprovecha el mismo aceite y el jugo del pollo para rehogarla.
  3. Lava el puerro, corta el tallo en rodajas e incorpóralo al recipiente donde has preparado el pollo y la cebolla.
  4. Ahora vamos con la zanahoria y el apio. Pélalos y córtalos en rodajas. La patata, en cambio, después de sacarle la piel, córtala en dos mitades. Agrégalo todo a la misma cazuela.
  5. Como en ALDI apostamos por los platos con un plus de sabor, te contamos otro secreto: rehoga las verduras a fuego medio durante un par de minutos aproximadamente.
  6. Introduce el pollo y las carcasas a la olla. Acto seguido, cubre con agua todos los alimentos y añade la sal, la pimienta y también la hojita de laurel.
  7. Cuando el caldo de pollo esté hirviendo, baja un poco el fuego y deja que siga la cocción.

Para que el caldo tenga más sabor y color os recomiendo tostar los huesos antes de proceder a hervirlos. Mi madre siempre los freía un poco en una sartén, pero yo os recomiendo tostarlos en la bandeja del horno, porque así no incorporamos nada de grasa. Vamos a comenzar tostando en el horno las carcasas a temperatura máxima o con el grill.

Una vez pochado añadimos la carne de pollo y los huesos tostados. Podéis comprar pechugas, alitas o contramuslos. Cubrimos con varios litros de agua, ponemos un poco de sal y especias al gusto como pimienta negra en grano, laurel… y subimos el fuego. Dejamos cocer durante 2 horas a fuego lento.

Cuando lleve cociendo 45 minutos, aplastamos los huesos con una cuchara y agregamos las verduras indicadas, dejando cocinar todo durante otros 45 minutos. Las verduras refrescarán el caldo y aportarán un extra de sabor.

Si es posible, los cortamos en porciones más pequeñas para facilitar que desprendan todas sus propiedades, olores, y sabores. Lo cubrimos todo con agua y cuando empiece a hervir bajamos a fuego medio. Dejamos hervir durante 1 hora y 30 minutos.

Tabla de Tiempos de Cocción

Método de CocciónTiempo Estimado
Olla normal1.5 - 6 horas
Olla express30 - 40 minutos

Desgrasa el Caldo para un Sabor Limpio

A medida que el caldito va haciendo “chup-chup”, comprobarás que la superficie se va cubriendo con una especie de espuma de color marrón clarito. No te asustes, es completamente normal, puesto que son los depósitos de grasa que suelta automáticamente el pollo. Como queremos que nuestro caldo de pollo casero tenga la menor grasa posible, debes extraerla. ¿Cómo desgrasar el caldo? Fácil, con la ayuda de una espumadera.

Al poco de hervir, con una espumadera, sacamos la espuma que forma el pollo al hervir. A medida que el pollo se vaya hirviendo va soltando una espuma que queda en la superficie del caldo.

En la superficie de la cacerola, habrá quedado una ligera capa de grasa que podemos retirar de una manera muy sencilla: poned el caldo cuando se haya enfriado en frascos y metedlos en la nevera durante un par de horas. Así, la grasa quedará arriba y la podremos retirar con facilidad porque se solidificará como si fuera mantequilla.

Colar y Concentrar el Sabor

Cuando lleve cociendo 2 horas mínimo, puedes apagar el fuego y empezar a colar el caldo de pollo. Precisamente la paciencia, el tiempo de cocción y el fuego lento son los secretos para que esta receta te recuerde a la que hacía tu abuela. Cumple estos requisitos, hazte con productos frescos de calidad y te sorprenderá el resultado.

Una vez cocinado, colamos el caldo para retirar los huesos y volvemos a poner el caldo a cocer para concentrar el sabor y reducir un poco. Será suficiente con otros 15 minutos a fuego vivo para que los sabores se concentren y se evapore un poco de líquido.

Cuando pase el tiempo de cocción, apagamos el fuego y, con cuidado, colamos nuestro caldo en otra olla. Recuerda que cuanto más fino sea el colador mejor.

Consejos para un Caldo Perfecto

  • Echar un puñado de arroz o una patata en el caldo. Gracias al almidón que estos ingredientes desprenden al hervir, conseguiremos un color clarito para nuestro caldo.
  • Añadir al caldo un hueso de jamón o de ternera. Con esto lograremos que se desprenda un sabor, olor y color muy agradables.
  • Asar, antes de añadir al caldo, un poco los huesos del pollo o dorar un poco la cebolla.

Cómo Utilizar y Conservar el Caldo de Pollo

El caldo de pollo casero puedes degustarlo tal cual, bien calentito en tu tacita favorita, o bien usarlo como base en una rica sopa de pollo con fideos y verduras. Tú decides. Igualmente, es un ingrediente básico en recetas de arroces o en guisos y estofados de cuchara, entre otros platos. Por todas estas razones, el caldo de pollo casero nunca debería faltar en ningún hogar.

Como te explicamos a continuación, un buen caldo de pollo casero siempre viene bien para hacer una rica sopa o utilizarlo como base para un sinfín de recetas más. Por eso, cuando te líes, líate. Es decir, que no te de reparo en hacer una buena cantidad, porque podrás conservarlo en el frigorífico (preferentemente en botes de cristal para que no pille sabor y con cierre hermético) hasta 3 días. Y, lo mejor de todo, podrás congelarlo de 2 a 3 meses sin que pierda ninguna de sus propiedades.

#ALDIconsejo: si te has aficionado a la cocina, sabrás que es indispensable contar con un sabroso caldo de pollo para cocinar otras preparaciones. Por este motivo, también te aconsejamos que lo congeles en moldes de cubitos de hielo. Es una buena manera de dosificarlos y después poder enriquecer tus recetas cuando quieras. ¿Lo ideal? Usar moldes de silicona, puesto que facilitan la extracción. Y con tapa, para que el caldito de pollo no se contamine con sabores y olores de otros alimentos que tengas en el congelador.

Si lo vas a consumir en pocos días, unos botes de vidrio son perfectos para conservarlo. Pero, ten cuidado, porque el caldo de pollo, al ser casero y no llevar ningún tipo de conservantes, te durará unos 3-4 días, siendo muy optimista.

tags: #caldo #de #pollo #directo #al #paladar