Nuevo golpe para la familia Goyanes-Lapique. Tras la muerte de Carlos Goyanes, a los 79 años, en su casa de Marbella, ha seguido el fallecimiento de su hija Caritina, a los 46, tras sufrir un infarto. La noticia de su muerte ha conmocionado a todos los que la conocieron y apreciaron, dejando un vacío en la alta sociedad y en el mundo de la gastronomía, al que dedicó su vida profesional.
Caritina Goyanes Lapique nació el 10 de noviembre de 1976 en Madrid, España. Es hija del célebre productor musical Carlos Goyanes y de la famosa aristócrata Cari Lapique, Caritina fue la primera hija del matrimonio.
Antes de que Cari llegara al mundo, sus padres tuvieron que luchar contra la opinión pública para estar juntos, pues cuando se conocieron él seguía casado con la actriz y cantante Marisol, quien le abandonó.
Desde temprana edad, Caritina mostró un interés diverso en su formación, comenzando con estudios en Derecho que luego complementó con un máster en Bolsa. Caritina ha afirmado venir de una familia muy religiosa, con unas creencias católicas muy fuertes, es por esto que estudió hasta que entró en la universidad, en un colegio católico regentado por monjas.
Isabel Preysler recuerda con emoción a Caritina Goyanes, hija de su buena amiga Cari Lapique
Sus Inicios Profesionales
En 1998 colaboró durante tres años con la famosa chef y jurado de 'Masterchef' Samantha Vallejo-Nágera, en su catering 'Samantha de España'. En 2001 la colaboración entre estas dos amigas acabó debido a que Caritina quiso retomar la abogacía, pero dejó de ejercer su profesión aproximadamente a los seis meses debido a que a la empresaria no le gustaba su trabajo y quería seguir dedicándose a la cocina.
Sin embargo, fue la cocina la que realmente capturó su corazón, llevándola a formarse en París y a lanzar su propia empresa de catering, ‘Six Sens by Cari’. Por este motivo decidió emprender su propio negocio hostelero y abrió el catering 'Sixsens' bautizado con este nombre por el sexto sentido que dicen que poseen las mujeres, pero su catering es más conocido por el nombre de Catering de Cari. Se rumoreó que debido a la apertura de este nuevo catering surgio una enemistad entre la chef y la empresaria, pero ambas desmintieron esa noticia asegurando que seguían teniendo una buena relación. Goyanes declaró sentirse muy agradecida con todo lo que había aprendido de Samantha Vallejo.
El éxito de su emprendimiento fue tal que Cari publicó un libro de recetas con platos "fáciles, originales y baratos" que se puede adquirir en Amazon, consolidándose en el ámbito culinario.
Además de su carrera como empresaria, Caritina era madre de dos hijos, Pedro y “MiniCari”, quienes se convirtieron en el centro de su vida. Apasionada de la familia y de su trabajo, vivió volcada en sus hijos.
Matrimonio y Familia
En julio de 2008 se casó con el empresario Antonio Matos Salazar en la Parroquia Es Cubells de Ibiza, Caritina Goyanes llevó un vestido de la firma Pronovias y utilizó joyas de la firma Suarez, firma en la que trabajaba su madre Cari Lapique en ese momento. La isla, testigo de su historia de amor, reunió a cerca de 500 invitados que celebraron la unión de la pareja. El evento fue un verdadero acontecimiento social, congregando a personalidades como Nieves Álvarez, José María García, Nati Abascal y Colate, entre otros.
En marzo de 2010 dio a luz a su primer hijo Pedro en la clínica Ruber Internacional de Madrid. En abril de 2013 el matrimonio tuvo a su segundo hijo, en este caso una niña a la que bautizaron como Cari tanto por la propia Caritina como por su madre Cari Lapique.
Para Cari, su familia era su mayor tesoro, y eso se reflejaba claramente en sus redes sociales, donde compartía momentos íntimos de su vida como madre, esposa y profesional.
Boda de Caritina Goyanes y Antonio Matos en Ibiza
Desafíos Personales y Fe
En 2011 Caritina Goyanes participó durante aproximadamente tres años en algunos capítulos del programa de cocina 'Celebraciones fáciles'.
La empresaria ha afirmado numerosas veces sentirse cómoda con su cuerpo pero aún así ha probado numerosas dietas para intentar adelgazar. La más extraña fue la que realizó en 2014, se trataba de una terapia de hipnosis para intentar adelgazar, con esta dieta perdió más de 30 kilos.
En 2016 afirmó no querer tener ningún hijo más, debido a que no tenía el tiempo necesario para encargarse de un hijo más.
A pesar de la felicidad que mostraba en Instagram, la vida de Caritina no estuvo exenta de dificultades. Según recoge El Mundo, en una entrevista con la Fundación Mater Mundi TV, Caritina confesó haber atravesado una etapa de gran ansiedad, impulsada por el miedo a la pérdida, que la llevó a ser extremadamente exigente con sus hijos y a crear tensiones en su matrimonio. Sin embargo, su profunda fe católica la ayudó a superar esta crisis.
Desde siempre la empresaria se ha declarado católica, pero en 2018 afirmó que su matrimonio pasaba por un mal momento debido a la monotonía y que ella no se notaba cerca de Dios, iba a misa todos los domingos pero no se sentía cercana a sus creencias. Un amigo de ella le recomendó los retiros de Emaus y ella acudió a ellos, estos retiros están basados en la lectura del evangelio según Lucas 24: 13-35.
Un Final Inesperado
Caritina Goyanes ha fallecido repentinamente a los 46 años en su hogar de Marbella, un lugar que recientemente había sido escenario de otro triste adiós, el de su padre, Carlos Goyanes Perojo, hace apenas unas semanas.
La familia Goyanes-Lapique, muy unida, siempre consideró Marbella su hogar espiritual, un lugar de reencuentro y descanso. Sin embargo, este verano se ha teñido de luto con la pérdida de Caritina, que siguió de cerca la muerte de su padre, Carlos Goyanes, apenas unas semanas antes.

Caritina Goyanes con su familia
El legado de Caritina Goyanes no solo se basa en sus logros como empresaria, sino también en su papel como madre y esposa. Su hermana Carla, con quien mantenía una relación estrecha, ahora se enfrenta al desafío de sobrellevar esta pérdida en un momento ya de por sí difícil para la familia.
Caritina Goyanes, nieta de los condes de Villamirandala, se despide dejando una huella indeleble en su círculo íntimo y en la sociedad que la vio crecer.