Ha sido una tragedia inesperada. Un nuevo y durísimo golpe que ha dejado desolada a la familia Goyanes Lapique. Tras la muerte del empresario Carlos Goyanes, conocíamos la triste noticia del fallecimiento de su hija mayor, Caritina. La joven, de 46 años, se encontraba junto a su familia en su casa de Marbella, lugar donde también murió su padre hace tres semanas.

Marbella, lugar de descanso y recuerdos para la familia Goyanes-Lapique.
Nacimiento y Familia
Caritina Goyanes Lapique nació el 10 de noviembre de 1976 en Madrid, España. Es hija del célebre productor musical Carlos Goyanes y de la famosa aristócrata Cari Lapique, Caritina fue la primera hija del matrimonio.
Era 20 de septiembre de 1975 cuando Carlos Goyanes le dio el "sí, quiero" a una de las grandes damas de la alta sociedad de la época, Cari Lapique, hija de los condes de Villamirandala. Carlos se casó de primeras nupcias con Marisol, la niña prodigio de la época a la que descubrió el propio padre de Goyanes. Fue el 16 de mayo de 1969 ante más de 4.000 personas.
Dos años después de su boda -el 20 de septiembre de 1975 en Marbella-, el feliz matrimonio daba la bienvenida a su primogénita en la Clínica de la Concepción de Madrid. Una pequeña que, siguiendo la tradición, recibiría el nombre de Cari, la quinta de la familia (puesto que su tatarabuela, su bisabuela, su abuela y su madre también se llamaban así).
El 11 de mayo de 1983, Cari dejaba de ser hija única y estaba feliz con la llegada de su hermanita. Tanto, que hasta se encargó de escoger su nombre. Como nos contaba entonces su madre, tenía pensado ponerle Sandra, pero Cari, que tan sólo tenía cinco años, se empeñó en que tenía que ser Carla "porque así los cuatro teníamos nombres que empezaban por 'C".
Carla era bautizada en una iglesia madrileña junto a su primo Carlos, hijo pequeño de Myriam Lapique y Alfonso Cortina.
“Me siento muy protectora, tanto de mi Cari como de Carla”, relató en ¡HOLA! Además de hermanas eran grandes amigas y aliadas. Caritina y Carla Goyanes, que tenían personalidades muy distintas, eran inseparables y no dudaban en deshacerse en halagos la una con la otra. “Adoro a mi hermana, pero si es cierto que somos opuestas.
Tanto Caritina como Carla siempre han estado muy unidas a su padre. Es por eso que su muerte fue un auténtico mazazo para ambas y, también, para su madre, Cari Lapique. Tanto las hermanas como la aristócrata se despidieron de Carlos Goyanes en un funeral de lo más triste, en el que no faltaron las lágrimas y las muestras de cariño de personalidades del mundo de la jet set y los negocios.
La última vez que pudimos ver a Caritina fue en la despedida de Carlos, donde apareció totalmente abatida y en compañía de su hijo, Pedro.
El emocionante viaje de Cari Lapique con su hija Carla Goyanes y sus nietos: 'Plan en familia'
Formación y Pasión por la Cocina
Desde temprana edad, Caritina mostró un interés diverso en su formación, comenzando con estudios en Derecho que luego complementó con un máster en Bolsa. Sin embargo, fue la cocina la que realmente capturó su corazón, llevándola a formarse en París y a lanzar su propia empresa de catering, ‘Six Sens by Cari’.
Caritina ha afirmado venir de una familia muy religiosa, con unas creencias católicas muy fuertes, es por esto que estudió hasta que entró en la universidad, en un colegio católico regentado por monjas. Caritina Goyanes se interesó por el derecho y curso esta carrera hasta finalizarla, pero s u verdadera vocación ha sido siempre la cocina.
En 1998 colaboró durante tres años con la famosa chef y jurado de 'Masterchef' Samantha Vallejo-Nágera, en su catering 'Samantha de España'. En 2001 la colaboración entre estas dos amigas acabó debido a que Caritina quiso retomar la abogacía, pero dejó de ejercer su profesión aproximadamente a los seis meses debido a que a la empresaria no le gustaba su trabajo y quería seguir dedicándose a la cocina.
De esta manera, Caritina supo, desde muy joven, que su destino estaba entre los fogones. Una pasión que también transmitía a través de sus redes sociales, en su perfil de Instagram, donde daba tips sobre «planes, viajes y gastronomía».
Six Sens: Su Empresa de Catering
Por este motivo decidió emprender su propio negocio hostelero y abrió el catering 'Sixsens' bautizado con este nombre por el sexto sentido que dicen que poseen las mujeres, pero su catering es más conocido por el nombre de Catering de Cari. Se rumoreó que debido a la apertura de este nuevo catering surgio una enemistad entre la chef y la empresaria, pero ambas desmintieron esa noticia asegurando que seguían teniendo una buena relación. Goyanes declaró sentirse muy agradecida con todo lo que había aprendido de Samantha Vallejo.
Con el paso de los años, Cari se apartó de los focos -que dejaba a su madre y su hermana- e inició su propio camino poniendo en marcha su propia empresa de catering, Six Sens, una de las más solicitadas de la capital. "Al principio fue un drama horrible porque pensaban en mi carrera..., pero al final vieron que las cosas me iban muy bien y cambiaron de opinión. Ahora están encantados", nos contaba, entusiasmada, sobre su aventura empresarial.
Su catering, SixSens, era uno de los más solicitados de la capital. A través de su catering, Cari ha participado en infinidad de eventos, tanto en aquellos actos más grandes, como bodas, así como en algunos más privados como celebraciones.
En todos estos años, su marca se ha convertido en una de las mejor valoradas, llegando a publicar hasta su propio libro de recetas.
Matrimonio e Hijos
Caritina Goyanes junto a su esposo, Antonio Matos.
El 26 de julio de 2008, Cari Goyanes y Antonio Matos se dieron el ‘sí, quiero’ en la parroquia Es Cubells de Ibiza.
Cari daba el sí, quiero a Antonio Matos, en la pequeña iglesia Madre de Dios del Carmen, en Ibiza, uno de sus "rincones favoritos". En julio de 2008 se casó con el empresario Antonio Matos Salazar en la Parroquia Es Cubells de Ibiza, Caritina Goyanes llevó un vestido de la firma Pronovias y utilizó joyas de la firma Suarez, firma en la que trabajaba su madre Cari Lapique en ese momento.
En 2008, Caritina contrajo matrimonio con el empresario Antonio Matos en una romántica ceremonia celebrada en Ibiza. La isla, testigo de su historia de amor, reunió a cerca de 500 invitados que celebraron la unión de la pareja.
"Mi matrimonio significaba casarme con el hombre del que estaba enamorada, por el que había luchado, era convertir en realidad mi cuento de hadas…", nos confesaba. "Tenía en contra todo, incluso la opinión de mi padre, que en esas fechas no estaba demasiado de acuerdo con mi relación con Carlos porque era casado y aquella circunstancia parecía insalvable…".
En marzo de 2010 dio a luz a su primer hijo Pedro en la clínica Ruber Internacional de Madrid. Era un pequeño, nos explicaba, "superdeseado, tanto por nosotros como por ambas familias. Nunca me imaginé que se podría llegar a querer tanto. Te das cuenta de lo que realmente es importante". Era su primer verano como mamá, uno muy distinto a todos los que había vivido anteriormente, pero todos estaban como 'locos' con el pequeño Pedro. Tener un hijo y verle crecer y que me llame mamá, que me abrace… es lo mejor que me ha pasado jamás". "Pedrito es muy, muy bueno pero es superinquieto y muy, muy travieso".
En 2013, la alegría se multiplicó en casa de Caritina Goyanes con la llegada de su segunda hija, Mini Cari. En abril de 2013 el matrimonio tuvo a su segundo hijo, en este caso una niña a la que bautizaron como Cari tanto por la propia Caritina como por su madre Cari Lapique.
Además de su carrera como empresaria, Caritina era madre de dos hijos, Pedro y “MiniCari”, quienes se convirtieron en el centro de su vida. Junto a su marido, Antonio, nos decía que vivía como siempre soñó: "Sólo se vive una vez, la vida pasa muy deprisa y hay que intentar disfrutarla al máximo".
Sus dos hijos se habían convertido en el centro de su universo, al igual que lo había hecho la cocina. Porque, como ella misma nos desvelaba en todas sus entrevistas, "mis hijos me han cambiado la forma de ver la vida y de vivirla. Pasas de vivir pensando primero en ti a pasar tú a un plano muy lejano comparado con tus hijos.
En 2016 afirmó no querer tener ningún hijo más, debido a que no tenía el tiempo necesario para encargarse de un hijo más.
Fe y Superación
A pesar de la felicidad que mostraba en Instagram, la vida de Caritina no estuvo exenta de dificultades. Según recoge El Mundo, en una entrevista con la Fundación Mater Mundi TV, Caritina confesó haber atravesado una etapa de gran ansiedad, impulsada por el miedo a la pérdida, que la llevó a ser extremadamente exigente con sus hijos y a crear tensiones en su matrimonio. Sin embargo, su profunda fe católica la ayudó a superar esta crisis.
Desde siempre la empresaria se ha declarado católica, pero en 2018 afirmó que su matrimonio pasaba por un mal momento debido a la monotonía y que ella no se notaba cerca de Dios, iba a misa todos los domingos pero no se sentía cercana a sus creencias. Un amigo de ella le recomendó los retiros de Emaus y ella acudió a ellos, estos retiros están basados en la lectura del evangelio según Lucas 24: 13-35.
Un Adiós Inesperado
Caritina Goyanes ha fallecido a los 46 años por un paro cardíaco que no ha podido superar. Caritina Goyanes ha fallecido este 26 de agosto de forma repentina debido a un infarto, como hemos adelantado en THE OBJECTIVE. La empresaria, de 46 años, nos dejaba tan sólo diecinueve días después que su padre, y sus seres queridos, nos cuentan, están "completamente consternados".
Nuevo mazazo para la familia Goyanes-Lapique. A la muerte de Carlos, a los 79 años, en su casa de Marbella ha seguido el fallecimiento de su hija Caritina, a los 46, tras sufrir un infarto.
El luto se ha instalado de nuevo en la familia Goyanes-Lapique. Caritina Goyanes, hija del reconocido productor cinematográfico Carlos Goyanes y de Cari Lapique, falleció ayer a los 46 años en su casa de Marbella, según confirmaron fuentes cercanas a la familia. La noticia llega apenas tres semanas después del fallecimiento de su padre, sumiendo al clan en una profunda tristeza. Aunque aún no se han confirmado las causas oficiales de la muerte, todo apunta a un fulminante infarto que acabó con la vida de la empresaria.
Este ha sido un verano muy duro para la familia Goyanes, que siempre ha estado muy unida. Hace tan solo unas semanas, Carlos Goyanes perdió la vida de manera repentina.
La última vez que vimos a Caritina fue la tarde del 8 de agosto en la iglesia de la Inmaculada Concepción, situada la zona residencial de Guadalmina (Marbella).
El legado de Caritina Goyanes no solo se basa en sus logros como empresaria, sino también en su papel como madre y esposa. Su hermana Carla, con quien mantenía una relación estrecha, ahora se enfrenta al desafío de sobrellevar esta pérdida en un momento ya de por sí difícil para la familia.
Caritina Goyanes, nieta de los condes de Villamirandala, se despide dejando una huella indeleble en su círculo íntimo y en la sociedad que la vio crecer.