Pericoronaritis: Causas, Síntomas y Tratamientos

La pericoronaritis es un proceso inflamatorio e infeccioso que afecta al tejido gingival alrededor de un diente en erupción, en general, una muela del juicio. Esta patología, presente sobre todo con la muela del juicio, puede llegar a ser muy molesta en ciertos casos.

La pericoronaritis (también conocida como pericoronitis) es una infección que se da cuando un diente erupciona y queda parcialmente cubierto por la encía. Suele darse en pacientes de entre los 18 y los 29 años, durante el crecimiento de las muelas del juicio.

Por eso, desde tu clínica dental te contaremos por qué ocurre y cómo tratarla. ¡Tranquilo! Al menor síntoma de padecer pericoronaritis, no dudes en contactar con tu dentista.

¿Cómo aliviar el dolor por la muela de juicio? 🦷😥

¿Qué es la Pericoronaritis?

La pericoronaritis consiste en la infección de los tejidos blandos que rodean un diente o muela cuando comienzan a erupcionar y quedan parcialmente cubiertos por los mismos. La pericoronaritis suele afectar a la encía que rodea los últimos molares inferiores, sobre todo en los casos en los que la erupción del diente no se puede dar correctamente por falta de espacio en las encías.

Causas de la Pericoronaritis

La primera causa de la pericoronaritis es de origen bacteriano. La erupción parcial de las muelas del juicio favorece la acumulación de restos de comida y bacterias entre la encía y la muela. En los dientes parcialmente erupcionados, particularmente en el tercer molar inferior, el capuchón mucoso que lo recubre forma una bolsa donde son retenidos los alimentos y donde ni las medidas higiénicas ni la propia autoclisis salival son eficaces.

Las especies encontradas son Estreptococos B-hemolíticos, Actinomices y Propionibacterium.

Además de controlar el crecimiento de las muelas del juicio, deberemos poner especial atención a las personas con facilidad para la acumulación de placa, ya que desarrollarán pericoronaritis con más facilidad.

Como veremos en el siguiente apartado, los fenómenos inflamatorios que subyacen a la pericoronaritis también pueden ser inducidos por la presión sobre el diente en erupción, los traumatismos mecánicos y la acumulación de residuos alimenticios en el hueco pericoronal o bajo el opérculo.

Otras causas y factores de riesgo incluyen:

  • Infecciones: La pericoronaritis puede ser desencadenada y sostenida por una infección. Las bacterias normalmente presentes en la cavidad oral pueden penetrar en el espacio entre el diente y la encía, colonizándolo y provocando la inflamación de los tejidos adyacentes.
  • Residuos de alimentos: En el lugar de la erupción del diente, es típico que se produzca dolor en la mandíbula, molestia que aumenta con la masticación. Al mismo tiempo, la encía se enrojece y se hincha.
  • Traumatismos y factores irritantes: Si la muela del juicio superior sale antes que la inferior, puede impactar en el opérculo, aumentando la irritación.
  • Posición de los dientes y razones anatómicas: La pericoronaritis también puede producirse cuando la distancia entre el germen del diente y la zona de erupción es demasiado amplia.
  • Debilitamiento de las defensas del organismo: Esta patología también se relaciona con un debilitamiento de las defensas del organismo.
  • Alteraciones hormonales: Las alteraciones en los niveles hormonales aumentan el riesgo de sufrir esta infección. Esto puede suceder con mayor frecuencia en el caso de las mujeres durante la menstruación o el embarazo.

Síntomas de la Pericoronaritis

En el caso de la pericoronaritis, la encía aparece hinchada, enrojecida y dolorosa en el lugar afectado. Además, la encía inflamada y enrojecida suele provocar dolor en la zona afectada. A menudo, el dolor se extiende a toda la zona angular de la mandíbula y se hace especialmente intenso durante la masticación.

Los síntomas más frecuentes son el dolor al masticar y al palpar la zona, que puede sangrar con facilidad.

Otros síntomas incluyen:

  • Dolor que puede empezar leve e ir aumentando.
  • Enrojecimiento gingival.
  • La presión sobre el trígono retromolar produce la salida de material serohemático o purulento por el surco según se trate de una forma serosa o supurada.

Tipos de Pericoronaritis

La pericoronaritis aguda se produce casi siempre de forma repentina y es de corta duración. La pericoronaritis crónica se produce periódicamente alternando con largas remisiones.

Las variantes de la pericoronaritis son:

  1. En este segundo tipo, los dolores son más intensos, la parte afectada es más extensa y puede implicar a las amígdalas o los oídos, entre otras zonas cercanas.
  2. La pericoronitis crónica es la consecuencia de las variantes agudas no tratadas. Una característica frecuente que la acompaña es la faringitis unilateral, que no se cura de forma definitiva.

Diagnóstico de la Pericoronaritis

El diagnóstico debe realizarse mediante la historia y la exploración clínicas llevadas a cabo por un profesional. Si presentas uno o varios de los síntomas descritos, es recomendable acudir a consulta con un especialista en encías u odontología general.

Tratamiento de la Pericoronaritis

Para encontrar el tratamiento adecuado, es necesario que acudas a tu dentista lo antes posible. Por lo tanto, la terapia dependerá en gran medida de la gravedad y la sintomatología e implicará diferentes opciones. Existen tres tipos de tratamiento para la pericoronaritis, según el estadio de la patología: primero, se controla el dolor y luego se trata la inflamación o la infección pericoronal.

De manera general, se llevará a cabo el drenaje y la posterior limpieza de la zona afectada para disminuir la infección. Cuando remita en cierta medida la infección, el profesional valorará si eliminar el tejido que cubre de forma parcial la pieza en erupción.

El tratamiento puede incluir:

  1. Analgésicos: Se pueden tomar analgésicos a base de ibuprofeno para tratar los síntomas y aliviar el dolor.
  2. Limpieza dental: Si la infección está localizada y no está extendida, el dentista suele realizar una limpieza dental completa de la zona con anestesia local. Primero se realizará una limpieza dental profesional y un drenaje quirúrgico de la zona afectada.
  3. Cirugía menor: Cuando se quiere mantener el tercer molar en boca, se puede realizar una cirugía menor para eliminar el colgajo de carne superpuesto. De este modo, se limpiará la zona con mayor eficacia y se evitará la acumulación de restos de comida y bacterias.
  4. Antibióticos: En algunos casos, la infección activa asociada a la pericoronaritis puede evolucionar hacia un absceso pericoronal (pus) o una celulitis facial odontógena. En estos casos, el tratamiento antibiótico será necesario. Los antibióticos son el tratamiento principal para combatir la infección aguda.
  5. Enjuague bucal antiséptico: Se recomienda el uso de un enjuague bucal antiséptico para asegurar una buena higiene. Por lo general, se utilizan antibióticos y antiinflamatorios en la fase aguda, combinados también con técnicas específicas de cuidado bucal como enjuagues con colutorios a base de clorhexidina, limpieza con un cepillo, etc. El uso de un enjuague bucal con clorhexidina para aliviar las molestias y cuidar la salud de los dientes, especialmente en caso de encías inflamadas o a menudo sangrantes. En ningún caso se deberían utilizar productos de venta libre que no haya aprobado el profesional.

Pronóstico y Prevención

El pronóstico suele ser bueno: los síntomas pueden durar días o semanas dependiendo de la gravedad, pero con los remedios y el tratamiento oportunos, el problema puede controlarse y eliminarse fácilmente. La afección debería resolverse en una o dos semanas después del tratamiento.

La odontología ofrece muchos remedios para la prevención de la pericoronaritis. La mejor prevención consiste en una buena limpieza oral diaria. Es importante aprender a cepillar los dientes con cuidado, pero de manera exhaustiva, después de cada comida.

Es recomendable ir a la clínica dental ante la aparición de los primeros síntomas de esta infección. Recuerda que esta podría extenderse a otras partes de la cabeza o el cuello.

¿Cuándo buscar atención dental?

Una pericoronitis aguda congestiva o serosa sí puede curarse de manera espontánea sin tratamiento. No obstante, deberías acudir al dentista para que evalúe la gravedad de la afección y para comprobar si la muela del juicio está erupcionando de manera correcta y con espacio suficiente.

La pericoronitis puede llegar a ser una patología grave que requiera tratamiento de urgencia. Si tienes algún síntoma de pericoronaritis y coincide con la erupción de una muela del juicio, no dudes en acudir a tu clínica dental más cercana.

Recuerda que una boca sana es el inicio de un cuerpo saludable.

Referencias:

  • Elena M., Yulién C. (2001). Pericoronaritis. Criterios actuales. Revisión bibliográfica. Revista Cubana de Estomatología v.38 n.3 Ciudad de La Habana sep.-dic.
  • Felicia C. Morejón Á, Luis Enrique T, Tailín, Alianna H. (2010) Evolución clínica de la pericoronaritis en terceros molares inferiores semirretenidos. Rev Ciencias Médicas v.14 n.2 Pinar del Río abr.-jun.

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