Caries en Bebés de 1 Año y Medio: Causas, Síntomas y Tratamiento

La caries del biberón, también conocida como caries de la infancia o caries del lactante, afecta a los dientes de leche en bebés y niños pequeños. Este tipo de caries se da en la dentición decidua en bebés desde los 6 meses hasta los 5 años, cuando comienzan a aparecer los dientes definitivos, aunque es más habitual entre el primer y el segundo año de vida.

Causas de la Caries del Biberón

La caries del biberón o caries rampante se produce principalmente debido a la combinación de factores como la presencia de bacterias en la boca, la ingesta de alimentos azucarados y la falta de higiene dental adecuada.

  • Consumo de líquidos azucarados: El consumo de líquidos como la leche materna, la fórmula infantil, los jugos o las bebidas endulzadas proporciona un medio propicio para el crecimiento de bacterias que producen ácidos.
  • Uso prolongado del biberón: El uso prolongado del biberón más allá de la edad recomendada puede aumentar el riesgo de caries.
  • Transmisión de bacterias: Las bacterias cariogénicas pueden transmitirse de los cuidadores o miembros de la familia al bebé a través de la saliva.

Por otra parte, y al igual que la mayoría de las enfermedades crónicas más frecuentes en la actualidad, es multifactorial y está muy relacionada con estilos de vida, fundamentalmente hábitos de alimentación e higiene oral insuficiente, la alimentación nocturna del niño, el alto consumo de azúcares, la colonización bacteriana precoz y el bajo nivel socioeconómico de los padres.

Hay que considerar la caries dental como una enfermedad multifactorial condicionada tanto en su localización y extensión, como en su progresión por elementos, como son las características del huésped (diente), la presencia de bacterias (microflora) y el sustrato (carbohidratos refinados), que tienen que coincidir en el tiempo en una medida determinada.

La presencia de microorganismos es necesaria para el desarrollo de la caries, siendo el Streptococcus el más implicado en este proceso y especialmente las especies mutans, sanguis y salivarius, y sobrinus. Este aspecto microbiológico determina que la caries dental es una enfermedad transmisible.

Las bacterias acidogénicas del biofilme dental necesitan los hidratos de carbono como fuente de energía para sus actividades celulares. Los hidratos de carbono, como la sacarosa y lactosa, son metabolizados con rapidez por ciertos microorganismos, produciendo mayor acidez en periodos cortos.

La frecuencia en la ingesta de alimentos cariogénicos, sobre todo entre comidas, tiene una fuerte relación con el riesgo de caries, pues favorece cambios en el pH y alarga el tiempo de aclaramiento oral, lo que incrementa la probabilidad de desmineralización del esmalte.

Síntomas de la Caries del Biberón

Es importante estar atento a los signos que pueden indicar la presencia de caries en los dientes de tu bebé:

  • Manchas blancas en los dientes: Las manchas blancas en los dientes son a menudo uno de los primeros signos visibles de la caries del biberón.
  • Manchas marrones o negras en los dientes: A medida que la caries avanza, las manchas blancas pueden volverse más oscuras y adquirir un color marrón o negro.
  • Sensibilidad dental: Los niños afectados por la caries del biberón pueden experimentar sensibilidad dental.
  • Dolor o malestar: A medida que las caries progresan y afectan las capas más profundas del diente, los niños pueden experimentar dolor o malestar en la boca.
  • Dientes rotos o agujeros visibles: En casos más avanzados de caries del biberón, los dientes pueden desarrollar agujeros visibles o fracturas.

Si no se trata, las caries pueden progresar y afectar la salud bucal y el desarrollo dental del niño. Si el bebé experimenta dolor al masticar o tragar debido a las caries, es posible que evite ciertos alimentos o tenga dificultades para comer adecuadamente. Las caries profundas pueden permitir que las bacterias lleguen al interior del diente y causen infecciones. Las caries en los dientes frontales superiores pueden afectar la pronunciación y el desarrollo del habla del bebé.

Tratamiento para la Caries del Biberón

El tratamiento para la caries del biberón en bebés y niños pequeños puede variar dependiendo de la gravedad de las caries y la edad del niño.

  • Remoción de la caries: Si las caries son pequeñas y se detectan temprano, el dentista puede eliminar la caries y restaurar el diente con un material de obturación dental.
  • Obturaciones dentales: Si la caries se ha extendido, puede ser necesario colocar una obturación dental, que es una restauración dental de material sintético que reemplaza el área dañada por la caries.
  • Pulpotomía: En casos en los que la caries ha alcanzado la pulpa o el nervio del diente, puede ser necesario realizar una pulpotomía.
  • Extracción dental: Si una caries está muy avanzada y ha causado daño irreparable al diente, puede ser necesario extraer el diente afectado.

Para evitar la pérdida de un diente picado, existen varios tratamientos dependiendo del grado de afectación. Cuando se realiza una detección precoz, el tratamiento más sencillo es la obturación o empaste. Es decir, si la caries sólo ha afectado a la corona, se trata la zona eliminando las bacterias y se sella para evitar que se extienda a otras piezas dentales. Para evitar tener que extraer un diente picado en los niños, aconsejamos acudir al dentista ante la aparición de los primeros síntomas de caries, decoloración, dolor, o cualquier anomalía en los dientes o encías.

Cómo prevenir la caries en niños y bebés

Estrategias de Prevención

Para prevenir la caries del biberón, es importante tomar medidas de cuidado bucal adecuadas desde una edad temprana.

  • Evitar dejar que el bebé se duerma con un biberón que contenga líquidos azucarados.
  • Limpiar las encías del bebé con una gasa o un paño húmedo después de las comidas.
  • Como medida preventiva, también se pueden realizar fluorizaciones en los casos de mayor riesgo o en pacientes con caries rampantes.

Siendo la caries una enfermedad transmisible, la prevención primaria se ha de centrar en la intervención sobre la colonización de la flora oral del bebé durante el primer año. La filosofía actual es promover una cultura de salud bucal en el hogar que asegure cuidados apropiados y constantes desde los primeros meses de vida, centrados en la alimentación e higiene general y bucal del bebé adecuadas, y una valoración adecuada de la situación oral del niño durante el primer año de vida. En esta filosofía deben confluir también para darle soporte, todos los profesionales sanitarios que estarán más próximos al niño durante los primeros años.

Orientación anticipada sobre la caries

Se trata de dar información adecuada a los padres sobre los aspectos más importantes de la salud oral del niño en los primeros años. Debe incluir aspectos como origen de la caries, la higiene oral, los hábitos dietéticos y el uso racional del flúor.

  • Higiene oral: los padres deben limpiar los dientes del niño desde su aparición al menos 2 veces al día una de ellas por la noche antes de acostarlo y esta responsabilidad se debe mantener mientras el niño crece y va adquiriendo habilidad para realizar por sí mismo la higiene.
  • Flúor: el cepillado dental con pasta fluorada es la medida de prevención de la caries más efectiva que existe por cuanto que es accesible, y está extendida y aceptada universalmente en todas las culturas, y conduce a establecer un hábito de higiene en el niño desde muy pronto.
  • Dieta: se debe explicar la importancia de limitar la frecuencia de contacto con azúcares sólidos o líquidos a partir de los 6 meses. No acostar al niño a dormir con el biberón porque es la forma en la se aumenta la permanencia de sustratos sobre los dientes a partir de los cuales las bacterias acidogénicas en el biofilme dental, producirán ácidos que bajarán el pH bucal, resultando en la desmineralización del esmalte.

Establecer progresivamente una dieta variada, equilibrada, sin excesivos contenidos en dulces y grasas, acostumbrar al niño a seguir las pautas horarias que progresivamente han de confluir en las 5 comidas diarias, para que los factores protectores actúen y no se agoten, educarle a beber agua para satisfacer la sed, limitando el consumo de otros alimentos no esenciales para la nutrición.

Crear un hábito de higiene de la boca que incluye la limpieza de los dientes al menos 2 veces al día y una de ellas por la noche es fundamental para disminuir el riesgo de caries.

Consejos para prevenir la aparición de caries en los bebés y los niños:

  • Comenzar el cepillado una vez erupcione el primer diente temporal en boca. Existen cepillos especiales adaptados al tamaño de la boca del bebé.
  • Cepillado con pasta dental fluorada (1000 ppm) dos veces al día: de 0 - 3 años la cantidad de pasta dental equivale a un grano de arroz, a partir de 3 años equivale a un guisante.
  • Usar seda dental una vez los dientes temporales están en íntimo contacto.
  • Evitar alimentos dulces y bebidas azucaradas: zumo, galletas, Nutella, bollería…
  • Antes de irse a dormir se debe realizar la correcta limpieza bucal del bebé.
  • El cepillado debe ser supervisado por un adulto hasta los 8-9 años de edad.
  • Es importante que padres y cuidadores también mantengan buenos hábitos de salud, puesto que hay una contaminación cruzada de bacterias de familiares a niños.
  • Evitar utilizar el agua del grifo.
  • Por último, pero no menos importante, hay que realizar visitas regulares al dentista con el objetivo de prevenir y diagnosticar precozmente cualquier anomalía.

La importancia de detectar a tiempo los dientes picados

Los niños necesitan tener una buena salud bucodental durante su crecimiento para que los dientes definitivos erupcionen correctamente y puedan tener unas estructuras dentales sanas durante el resto de su vida.

Si no se tratan los dientes picados, puede ser necesaria la extracción del diente picado y del diente definitivo encapsulado bajo él, si está afectado por la caries. La pérdida dental crea problemas importantes como desplazamientos, mala mordida, necesidad de implantes dentales, etc., dificultando una vida sana en los niños. Por todo ello, tratar los dientes picados es una prioridad para la salud dental infantil.

Referencias

  • Molina Escribano, Antonia, López Garví, Antonio J., López Ibáñez, Catalina, & Sáez Cuesta, Úrsula. (2008). Caries del biberón. Revista Clínica de Medicina de Familia, 2(4), 184-185.
  • Protocolo de diagnóstico, pronóstico y prevención de la caries de la primera infancia. SEOP, 2016
  • Boj JR, Catalá M, Mendoza A, Planells P, Cortés O, Odontopediatría. Bebés, niños y adolescentes. México DF. Odontología Books, 2019.
  • Boj JR, González, P, Hernández M, Cortés O, Odontopediatría. Dudas y aclaraciones. México DF. Odontología Books, 2019.

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