Caries y dolor de espalda: Una relación a menudo subestimada

El dolor de espalda es un problema común en la sociedad actual, con la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimando que el 80% de la población mundial lo padece. Aunque las causas son variadas, desde lesiones específicas de la columna hasta contracturas musculares, una causa que a menudo se pasa por alto es el desequilibrio en las arcadas dentarias.

Un desequilibrio en las arcadas dentarias, ya sea por falta de piezas o por malposiciones dentales, puede ser el origen de un dolor de espalda; y esta causa casi nunca se sospecha. Según Meersseman, de un 30-40 por ciento de los dolores de espalda pueden estar causados o agravados por una maloclusión dental.

El cuerpo humano se mantiene de pie gracias al equilibrio existente entre todas las estructuras que lo componen. Una alteración, al nivel que sea, influirá en el resto del organismo. De esta interrelación estructural se desprende que el organismo es un conjunto y que cualquier parte enferma podrá influir a distancia en otros lugares.

La conexión entre la mandíbula, el cráneo y la columna vertebral

La mandíbula se articula con el cráneo mediante la articulación temporomandibular (ATM). Es una articulación guía y no soporta ser sobrecargada. Además, se articula mediante el contacto entre las piezas dentarias, que sí es una articulación fuerte, pero para que este mecanismo funcione, es necesario que cada diente soporte la carga que le corresponde.

Todas las piezas dentarias deben estar en perfecto equilibrio para evitar que sea la articulación temporomandibular la que se sobrecargue. Cuando el equilibrio se rompe por extracciones o por malposiciones dentarias, se crea un síndrome de maloclusión que hace que unos músculos de la cara se contraigan más que otros, o que lo hagan de manera distinta, o bien que el paciente mastique más de un lado que de otro provocando una atrofia muscular por el lado que menos utiliza y una hipertrofia muscular compensatoria del otro lado, provocando una asimetría facial.

Y cuando la mandíbula entra en desequilibrio, según las cadenas musculares que se activen, el cráneo va a tomar también una posición espacial anómala, que actuará sobrecargando la columna cervical, y en un intento de adaptación, provocaría malposiciones a nivel de la columna, que darán lugar al mencionado dolor de espalda.

El hombre, según Agripa de Nettesheim, se representa en equilibrio, de tal forma que si se modifica tan sólo una de las longitudes se modifican todas las demás (desequilibrio estructural).

Representación del hombre en equilibrio según Agripa de Nettesheim.

El "Síndrome de Disfunción Cráneo-Mandibular" (DCM)

El “Síndrome de disfunción cráneo-mandibular” (DCM) producido por falta de piezas dentarias, o porque estas estén desviadas, o por alteraciones en la articulación temporomandibular, puede presentar habitualmente síntomas propios y también se pueden acompañar de síntomas a otros niveles como en el oído, síntomas neurológicos, etc.

Debido a que la esfera bucal también actúa sobre el cráneo y viceversa, a este síndrome se le llama «Síndrome de Disfunción Cráneo-Mandibular» (DCM) y presenta habitualmente:

  1. PATOLOGÍA A NIVEL DE LA ATM (articulación temporomandibular) causada por la tracción de ese músculo sobre la mandíbula y la consecuente compresión de dicha articulación.
  2. Síntomas neurológicos: tales como migrañas recidivantes e inexplicables y/o rebeldes al tratamiento, cefaleas intermitentes, dolores de nuca, cuello, cintura escapular o columna dorsal, etc.

Anatomía de la articulación temporomandibular.

Diagnóstico y Tratamiento

Siempre que exista un síndrome malposicional se debe buscar la causa, el diagnóstico es esencial, ya que el tratamiento dependerá de la causa, así si es ascendente, tendrá que ser tratado por el especialista adecuado, traumatólogo, ortopeda, etc. Si es descendente, el tratamiento lo realizará el odontólogo que deberá buscar la causa con precisión, mediante, análisis oclusal, radiopanorámicas, telerradiografía, etc.

Equilibrio Facial y Quinesiología Mandibular

Desde el punto de vista de la posturología dental nos interesa observar si el paciente tiene un rostro equilibrado. Lo primero que se puede observar al ver al paciente es si su rostro está equilibrado (¿Está más desarrollado un lado de la cara que otro? ¿Existe desviación de la línea media? ¿La unión interincisiva coincide con la línea media de la cara?, etc). Todos nosotros nos acercamos, en mayor o menor medida, a las proporciones áureas, pero es extremadamente difícil que éstas sean exactas.

Para realizar un diagnóstico correcto es de sumo interés investigar en el paciente las alteraciones articulares (ATM), del sistema neuromuscular, vascular y de la oclusión dental. Por lo tanto, se hace imprescindible realizar un análisis de los movimientos mandibulares con objeto de obtener la máxima información sobre el equilibrio facial.

FISIOCONSEJO. Tensión en mandíbula | 5 Ejercicios para relajar la mandíbula [7']

El análisis de los movimientos mandibulares se basa en que la mandíbula debe moverse fácilmente en todos los planos del espacio y dicho análisis consiste en la evaluación de los parámetros que a continuación se describen.

Apertura y cierre de la boca en el plano vertical. La apertura máxima es de entre 40 y 60 mm, si son medidos desde el borde del incisivo superior al borde del incisivo inferior, más la distancia que cubren los dientes anteriores superiores a los anteriores inferiores si la hubiera.

La protrusión y retrusión en el eje frontal. La desviación hacia la izquierda y hacia la derecha en el plano sagital. En oclusión normal, los contactos deben ser correctos. Si pedimos al paciente que cierre la boca y miramos desde abajo, los incisivos inferiores no deben tocar los incisivos superiores.

Si le pedimos que deslice los dientes inferiores hacia delante, el contacto entre los incisivos inferiores y superiores debe provocar la desoclusión dental de los molares a lo largo del movimiento. Si le pedimos que deslice sus dientes hacia izquierda o derecha, el canino inferior, que en posición de oclusión debe estar delante del superior, debe deslizarse sobre el superior y al mismo tiempo se produce la desoclusión posterior y también del otro lado. Esto se llama «guía canina».

Puede ocurrir, que no sólo el canino sino, además, los premolares con las cúspides exteriores toquen al mismo tiempo que el canino. Además, cualquier pieza, que falte o que esté desviada, puede provocar un síndrome articular. Debido a que la esfera bucal también actúa sobre el cráneo y viceversa, a este síndrome se le llama «Síndrome de Disfunción Cráneo-Mandibular» (DCM).

Posturología y Quinesiología

Cuando tenemos una lesión muscular, habitualmente la relacionamos con algún golpe, caída o haber un exceso de ejercicio físico, pero, ¿sabías que una mala salud bucodental también puede provocarte problemas musculares? Las infecciones en la boca y las caries tienen consecuencias en el resto del cuerpo, ya que pueden causar desde dolores musculares y cefaleas, hasta enfermedades cardiovasculares, problemas digestivos y otras dolencias más severas.

Enfermedades bucales que afectan el organismo

Las dolencias bucodentales son un problema de salud muy extendido en el mundo (afectan a más de 3.500 millones de personas) que no solo tiene consecuencias en la cavidad oral, sino también en el resto del organismo; a continuación te explicamos de qué manera. Como sucede en muchas zonas del cuerpo, en la boca tenemos bacterias. La mayoría de ellas son inofensivas y la acción combinada del sistema inmunitario y de una buena higiene bucodental (cepillado de dientes diario, uso de hilo dental, revisiones anuales odontológicas) consigue mantenerlas a raya sin que nos causen mayor problema.

Sin embargo, si no tenemos un buen cuidado de nuestra salud bucal y dental, estas bacterias pueden proliferar y llegar al torrente sanguíneo; es lo que en terminología médica se denomina bacteriemia. Las bacterias acumuladas en la boca causan inflamación y se filtran a la sangre, pudiendo llegar a los músculos y articulaciones y, por ende, provocar lesiones musculares y articulares.

A continuación repasaremos las principales patologías orales y bucales (infecciones en la boca -como caries, gingivitis, periodontitis, etc.- y otras patologías) y qué impacto tienen en el resto del organismo:

  • Caries dental: se trata de la dolencia crónica más frecuente en el mundo y en España afecta al 90 % de los adultos entre 35 y 44 años; de hecho, se calcula que esta franja de población presenta hasta siete dientes con caries. La caries es una enfermedad dental de origen bacteriano que inicialmente afecta al esmalte de los dientes y, posteriormente, los agujerea, pudiendo derivar en afecciones más graves.
  • Gingivitis: enfermedad que provoca la inflamación y sangrado de las encías debido, en la mayoría de casos, a la acumulación de placa bacteriana. Si no se trata a tiempo, la patología puede avanzar y provocar la destrucción de las encías, los ligamentos y las estructuras óseas.
  • Periodontitis: esta enfermedad suele ser consecuencia de una gingivitis mal tratada. Consiste en una inflamación del periodonto (que es el tejido fibroso que rodea la raíz de los dientes y que la fija al hueso de la mandíbula y a la encía) y, en ocasiones, puede comportar la pérdida del diente.
  • Bruxismo: afección en la cual una persona aprieta o rechina los dientes, hecho que comporta su desgaste, hipersensibilidad dental, fisuras y fracturas de piezas. En los casos más extremos, también puede conllevar la pérdida de dientes (hecho que repercute en la masticación) y la aparición de contracturas musculares que provocan dolor en el cuello, la espalda y la cabeza.
  • Problemas asociados a las muelas del juicio: a menudo las muelas del juicio y los problemas neuromusculares van de la mano, ya que la presión que ejercen los dientes de la parte posterior de la boca pueden causar dolores y descompensación a la hora de masticar. A largo plazo, esto puede traducirse en fuertes dolores articulares, de cabeza, de oído y dolor de espalda.
  • Malposición o maloclusión dental: si la dentadura superior no cierra correctamente con la inferior, es más fácil que las bacterias se acumulen en la boca y, unidas a los restos de comida, provoquen que la placa bacteriana se acumule en el esmalte de los dientes (caries), pudiendo conllevar los problemas musculares que ya hemos examinado anteriormente.

Consejos para una buena higiene bucal y prevención de problemas musculares

Seguidamente te ofrecemos algunas recomendaciones para establecer unos correctos hábitos de higiene bucal y disminuir así el riesgo de desarrollar problemas musculares y articulares:

  • Cepíllate los dientes después de cada comida: los restos de los alimentos, la saliva y las células del interior de la boca contienen gérmenes que erosionan la superficie de los dientes.
  • Cepíllate los dientes correctamente: hazlo con movimientos circulares desde la base de las encías hasta la parte superior del diente durante un mínimo de tres minutos.
  • Realiza una correcta limpieza lingual: limpiar este órgano es también muy importante para evitar que las bacterias pasen de la lengua a otras zonas de la boca, prevenir lesiones bucodentales y eliminar el mal aliento.
  • Utiliza microcepillos o seda lingual: estos elementos ayudan a eliminar la placa bacteriana que se deposita entre diente y diente.
  • Utiliza pastas fluorada y colutorios: además del cepillado de dientes y lengua, el uso de dentífricos con flúor y colutorios son básicos para mantener una buena higiene bucodental.
  • Haz una revisión odontológica al menos una vez al año: es muy importante que, al menos una vez al año, un especialista revise nuestra dentadura y boca para comprobar que está en buen estado y, en caso de detectar algún problema, poder actuar de inmediato.

La importancia de la odontología deportiva

Los patógenos orales pueden introducirse en la circulación sistémica y causar enfermedades. Según varios estudios, existen una serie de factores de riesgo que hacen que los deportistas sean más susceptibles a una lesión. La mala salud bucodental no se incluye como factor de riesgo, lo que no se entiende ya que está ampliamente aceptado que una buena salud bucal es esencial para una buena salud general.

El trauma dental en el deporte es el principal canal de conexión entre el deporte y la odontología. Debido a esto la odontología deportiva es actualmente uno de los campos más recientes y futuros de la odontología. Además de todas las medidas de prevención que se deben utilizar en determinados tipos de deporte, es recomendable visitar a nuestro dentista cada seis meses y realizarnos una limpieza y revisión asidua de nuestra salud bucodental.

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