Madrid esconde numerosos secretos que fascinan tanto a sus habitantes como a los turistas que visitan la ciudad. Uno de los más sorprendentes está relacionado con nuestro personaje entrañable de la infancia: el Ratoncito Pérez. Este famoso ratón, que recoge los dientes de los niños, tiene una casita recreada en miniatura que se encuentra oculta en una pequeña calle de la capital.
Pero la magia del Ratoncito Pérez no se limita a Madrid. En la Comunidad Valenciana, concretamente en Navarrés, también podemos encontrar un rincón dedicado a este personaje, lleno de encanto y detalles que transportan a la niñez.

La Casita del Ratoncito Pérez en Navarrés
La Casita del Ratoncito Pérez de Navarrés es una pequeña construcción, llena de magia, que transporta a la niñez a todo aquel que la visita, un rinconcito muy curioso de la localidad de la comarca de la Canal de Navarrés para que, principalmente, los peques de la casa puedan llevarle sus dientes.
La pequeña casita se encuentra al final de la calle Remedio, en el cruce de la calle Buenos Aires, justo al lado de la subida del Calvario que conduce a la ermita del Santísimo Cristo de la Salud.
Todo aquel que visite la Casa del Ratoncito Pérez de Navarrés podrá encontrar una pequeña casita, llena de detalles y muñequitos, con una puertecita para depositar los dientes de los más pequeños y que éstos, además, puedan dejar cartas al Ratoncito Pérez para pedir un regalo -allá hay lápices y papelitos para escribir, y luego cuerdas a modo de tenderetes, con pinzas, para colgar las peticiones o agradecimientos-.

🦷 Visitamos la Casita del Ratoncito Pérez🦷
Historia del Ratoncito Pérez en Navarrés
Con motivo de la pasada edición del festival Punto y A Parte de Navarrés celebrado el pasado mes de mayo de 2022, los vecinos de la población construyeron un pueblecito en miniatura, con todo tipo de detalles, justo encima de la ya existente Casita del Ratoncito Pérez. En la pared donde se ha instalado el pueblecito se ha escrito la historia de cómo llego el ratoncito Pérez a Navarrés, conformando, así, una visita digna de uno de los espacios más bonitos de la provincia de Valencia.
La historia dice así: «Érase una vez un ratoncito muy pequeño que vivía en el castillo de Navarrés. Allí se sentía solo y decidió cavar un túnel para llegar al pueblo. Con mucho esfuerzo consiguió llegar a la plaza del barrio, donde conoció a grandes amigos que le ayudaron a encontrar el lugar perfecto para vivir: ¡los carrerones! El casco antiguo de Navarrés. La calle del Remedio se convirtió desde ese momento en su lugar preferido y allí creó su almacén de dientes para guardar los dientes que recogía por las noches y a cambio les deja un regalo. Junto a su gran amigo Gregorio el gnomo de los chupetes que cuidan de los habitantes de su querido pueblo».
Por desgracia, de las fotografías de la anterior publicación de Instagram o collage queda poco. Al parecer, una persona realizó en el verano de 2022 diferentes actos vandálicos en la casita y pueblo del ratón Pérez haciendo desaparecer gran parte de su encanto. Por suerte, los vecinos de Navarrés y las personas interesadas en mantener la casita y el pueblo lograron revivir la zona con nueva decoración, tal y como podéis ver en la siguiente publicación de Instagram de septiembre de 2022. A fecha de septiembre de 2023, la casita sigue viva a la espera de recibir vuestras visitas.

Por último, mencionar que la casita del Ratoncito Pérez de Navarrés se realizó en el verano de 2019, durante el mes de junio.
La Casita Escondida en Madrid
La dirección exacta de este peculiar rincón es calle San Vicente Ferrer 48. Allí, detrás de una diminuta puerta, se descubre una recreación detallada del hogar del Ratoncito Pérez, con muebles y decoraciones que parecen sacadas de un cuento. Este lugar mágico es de acceso gratuito y se ha convertido en un destino ideal para familias que buscan vivir una experiencia única mientras pasean por Madrid.
Además de esta casita, en Madrid se pueden visitar otros puntos vinculados a este icónico personaje. Entre ellos destaca el Museo del Ratoncito Pérez, situado en la calle Arenal, que ofrece una visión más amplia sobre la historia y tradición del personaje. También se encuentra la conocida Puerta del Ratoncito Pérez, otro lugar que permite conectar con la magia de este pequeño ratón.
La casita de la calle San Vicente Ferrer, sin embargo, es especial por su carácter escondido y su integración en el entorno cotidiano de la ciudad. Encontrarla requiere un poco de paciencia, pero el esfuerzo se ve recompensado con la emoción de descubrir un rincón único que aviva la imaginación de niños y adultos.

Una Tradición que Une Generaciones
Este pequeño rincón madrileño no solo mantiene viva la tradición del Ratoncito Pérez, sino que también fomenta la conexión entre generaciones. Padres y abuelos transmiten a los más pequeños la historia de este ratón mientras exploran juntos lugares como esta casita. La experiencia se convierte en una aventura que combina educación, cultura y entretenimiento.
Si buscas planes diferentes en Madrid, la visita a esta casita es una oportunidad perfecta para disfrutar de un paseo con un toque mágico. En un rincón tan diminuto se esconde uno de los secretos mejor guardados de la capital, listo para ser descubierto por quienes deseen adentrarse en su historia.