El coipo, originario de Sudamérica, se ha expandido a regiones como Catalunya, convirtiéndose en una especie exótica invasora. A simple vista, el coipo puede recordar al castor, aunque existen diferencias notables en tamaño: el coipo pesa entre 4 y 7 kilos, mientras que el castor ronda los 16 kilos.
Una de las claves para reconocer al coipo son sus grandes dientes naranjas, que destacan en su boca y le permiten roer bajo el agua. Esta característica dental, compartida con los castores, es fundamental para su supervivencia y adaptación al entorno.

Coipo mostrando sus característicos dientes naranjas.
El Secreto Detrás del Color Naranja
Otro de los aspectos más destacables de su dentadura es su característico tono anaranjado. Esto se debe a su alto contenido en hierro, lo que provoca que su esmalte dental se encuentre pigmentado con este color.
El hierro provoca que su dentadura tenga una gran fortaleza, lo cual le permite cortar la madera de manera más segura y ágil, además de evitar la aparición de caries dentales. A diferencia de otro tipo de mamíferos, como el ser humano, los castores cuentan con hierro en su dentadura en lugar del conocido magnesio.
Al ser más resistente que el magnesio, el autor principal del estudio en The McCormick School of Engineering and Applied Science, el doctor Derk Joester, tomó a los castores como un reto a estudiar para entender la composición de sus dientes: "Hemos hecho un gran paso hacia adelante en el entendimiento de la composición y estructura del esmalte, el material no estructurado, que forma solo una fracción del esmalte, parece desempeñar un papel importante en contra de la caries dental. Encontramos que son esos pocos iones, que le proveen de diversidad son los que hacen realmente la diferencia en cuanto a la protección.
Debido a ello, los castores serían fundamentales para lograr fortalecer los dientes humanos, así como para fomentar la prevención de las temidas caries, gracias a este alto contenido en hierro.

Castor mostrando sus dientes naranjas mientras roe madera.
Adaptación y Hábitat
El coipo es originario de Sudamérica y llegó a Europa a través de la industria peletera. Este roedor vive en zonas húmedas con abundante vegetación acuática y pastos alrededor, como pueden ser lagunas, ríos, canales, estanques o embalses. Así, una de las zonas donde tiene más presencia en Catalunya son los ríos y los pantanales del Alt Empordà, y también en los alrededores del lago de Banyoles, en el Pla de l'Estany.
Los castores son un tipo de herbívoros característicos de América del norte. Estos roedores son de naturaleza semiacuática y se mueven con gran agilidad dentro del medio acuático, gracias a sus pies traseros, los cuales son usados como aletas de natación.
Este tipo de herbívoros son imprescindibles en la naturaleza, gracias a sus habilidades como constructores. Debido a este crecimiento perpetuo, los castores se ven obligados a roer los árboles de su entorno para contar con una longitud apropiada.
Plan de Control del Coipo en Catalunya
El coipo es maduro sexualmente al cabo de seis meses de nacer y las hembras pueden tener 2 o 3 camadas al año, hecho que la convierte en una especie invasora con una rápida expansión. Esto ha llevado al Govern a crear una brigada específica para prevenir su expansión, especialmente en las comarcas de Girona.
Entre las medidas que prevé el Plan de choque está la puesta en marcha de un plan de control del coipo con el fin de "recopilar y tener toda la información sobre esta especie exótica invasora" y poder planificar anualmente y de manera adaptativa las zonas y épocas de actuación". También se contempla la cesión temporal de trampas para capturar ejemplares, la instalación de vallas electrificadas para proteger cultivos y huertos y llevar a cabo actividades de prevención.

Coipo en un entorno acuático, su hábitat natural.
La Fauna del Reino Unido
El Reino Unido alberga una increíble variedad de especies curiosas, peculiares y maravillosas. Desde castores y abejorros hasta erizos e incluso periquitos, no faltan criaturas por descubrir.
Aquí tienes diez encantadoras especies a las que vale la pena prestar atención:
- Erizo
- Cisne
- Zorro
- Castor
- Abejorros
- Ardilla roja
- Periquito
- Tejón
- Petirrojo
- Ciervo