Estomatitis Aftosa: Causas, Síntomas y Tratamientos

Se entiende por estomatitis la inflamación de la mucosa que aparece en cualquiera de las estructuras de la boca. La boca es un órgano expuesto a agentes externos, que a veces resultan nocivos. Como sabes, la integridad de las mucosas orales facilita las funciones respiratoria y digestiva. Puede afectar a la lengua, las encías, el paladar, la cara interna de las mejillas, los labios e, incluso, a la garganta.

Genera dolor y molestias, que dificultan los actos de masticar, tragar, hablar e incluso bostezar. El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas y tratar la causa subyacente.

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¿Qué es la Estomatitis?

Se trata de una afección aguda que habitualmente dura de 7 a 10 días. Cursa con inflamación, enrojecimiento y edema, o aumento de volumen. Además, hay vesículas o ampollas que al romperse originan úlceras bucales bastante dolorosas, únicas o múltiples.

Si se manifiesta en toda la cavidad oral, adopta una forma más grave, aunque lo común es que sea leve y circunscrita a una zona. En ciertas ocasiones, la causa de la estomatitis es desconocida, y en otros casos, es la expresión de algún tipo de deficiencia o de alguna infección.

Es una inflamación de las mucosas orales que evoluciona por recidivas, más frecuente en los niños o las mujeres, y su característica distintiva es la presencia de aftas. Se trata de lesiones ulcerosas redondeadas, con un diámetro menor a 10 milímetros, fondo amarillento y bordes rojizos definidos. La aparición de las lesiones va precedida de escozor o sensación de hormigueo, malestares que duran algunas horas.

La causa de la estomatitis aftosa parece ser una alteración del sistema inmune, desencadenada por traumatismos en la cavidad oral, cambios hormonales durante la menstruación, alergias alimentarias o estrés. La infección por el virus del herpes simple es la causa de la estomatitis herpética, más frecuente en niños menores de 6 años.

En esa enfermedad, las comisuras bucales se irritan y se inflaman, sin afectar al interior de la cavidad, lo que comúnmente se llama boqueras. Si no se elimina la causa, el problema se hace crónico, mientras que la piel de la zona se engrosa, se ulcera o se cuartea. El hecho de abrir la boca hace que se fisure, lo que es doloroso y limita los movimientos.

La presencia constante de saliva en los ángulos de la boca es una causa frecuente en los niños con el hábito de pasar la lengua por los labios. Ya hemos las causas más frecuentes que generan lesiones en la cavidad oral. En este conjunto de enfermedades, la fiebre es poco frecuente, excepto en la variedad herpética.

En los casos graves, con recidivas frecuentes y lesiones generalizadas en todas las mucosas de la boca, puede haber adenopatías cervicales, halitosis y dificultad para tragar.

Al elaborar la historia clínica, el odontólogo interroga al paciente acerca de algunos antecedentes relevantes. Entre ellos figuran el consumo de medicamentos, las posibles alergias, el contacto con personas infectadas y el régimen de alimentación. También indaga acerca de los síntomas y su duración.

La revisión de la boca suele ser suficiente para localizar e identificar las lesiones. Sin embargo, en los casos de estomatitis herpética, conviene que te realicen algunas pruebas para confirmar la presencia del virus. En la mayoría de los casos, la enfermedad remite por sí misma.

La estomatitis es una afección que generalmente revierte espontáneamente.

Tipos de Estomatitis

Pero, antes de continuar hablando sobre la estomatitis, es importante saber que existen varios tipos, entre los que se encuentran la estomatitis aftosa, la estomatitis herpética y la estomatitis angular.

Estomatitis Aftosa

Este tipo de estomatitis se caracteriza principalmente por la presencia de aftas (conocidas también como úlceras aftosas), que son pequeñas lesiones. Estas pueden ser úlceras pálidas o amarillas con un anillo exterior rojo, que aparecen en el interior de la boca y pueden localizarse en el interior de los labios, las mejillas o la lengua.

Estomatitis Herpética

Por otro lado, es otra forma de estomatitis que se caracteriza por la aparición de llagas rellenas de líquido que aparecen alrededor de los labios. La manera en que se forman estos herpes labiales es la siguiente: en principio sentirás hormigueo y picazón en el labio, luego sensibilidad y ardor, para posteriormente notar como el herpes aparece. Pasados unos días, la llaga comienza a cicatrizar y finalmente desaparece.

Estomatitis Angular

La queilitis angular, estomatitis angular o boqueras suelen afectar a niños, niñas y personas de edad avanzada. Es recurrente que las lesiones que aparecen cuando se sufre de boqueras en la comisura de la boca estén recubiertas de unas pseudomembranas de color amarillo o blanco. Al abrir la boca es posible que se sienta cierto dolor y también la sensación de tirantez.

Dependiendo de la causa, entonces habrá una variedad diferente de tratamientos para eliminar las boqueras que podrán prescribirte. Además, puedes seguir los siguientes consejos para acelerar la curación de las boqueras como por ejemplo, evitar el roce con las lesiones evitando rascarse y utilizar cosméticos en la zona afectada.

¿Qué son las Aftas Bucales?

Las aftas bucales, también conocidas como úlceras orales o aftas recurrentes, son lesiones que se producen en la mucosa de la boca. Aunque son comunes y, en la mayoría de los casos, no son graves, pueden ser molestas y dolorosas. Las aftas bucales son lesiones comunes y, en la mayoría de los casos, no son graves. Sin embargo, pueden ser molestas y dolorosas.

Las aftas en la boca tienen el aspecto de pequeñas heridas redondas u ovoides, de aproximadamente 5 mm de diámetro. Estas lesiones están cubiertas por una pseudomembrana amarillo-grisácea y rodeadas por un fino halo rojo. Aparecen aproximadamente 24 horas después de la primera sensación de hormigueo.

Las aftas son generalmente de tamaño pequeño y forma redondeada y una coloración blanquecina o amarillenta. Antes de aparecer las ampollas que luego producen la úlcera al romperse, la estomatitis aftosa se manifiesta con una sensación molesta de ardor o quemazón en la zona donde aparecerán al cabo de uno o días.

Definición: Las aftas son defectos mucosos, redondos u ovalados, circunscritos, dolorosos, de tamaño pequeño (unos pocos milímetros), recubiertos de una capa de fibrina blancoamarillenta y rodeados de un margen eritematoso estrecho. Las aftas pueden aparecer en una o más zonas de la cavidad oral. La aparición simultánea de varias aftas en diferentes áreas de la mucosa oral da lugar a un cuadro denominado estomatitis aftosa.

El término «estomatitis aftosa recidivante» (EAR) debe emplearse únicamente en caso de apariciones recidivantes de aftas en la mucosa oral no relacionadas con enfermedades sistémicas.

Tipos de Aftas Bucales

  • Aftas menores: Son el tipo más común de aftas bucales y suelen medir menos de un centímetro de diámetro. Se encuentran en la mucosa bucal y suelen ser dolorosas pero no representan un riesgo para la salud.
  • Aftas mayores: Son menos comunes que las aftas menores y suelen ser más grandes, con un diámetro de más de un centímetro. Se localizan en la parte posterior de la boca y pueden ser muy dolorosas, lo que dificulta hablar, comer y beber.
  • Estomatitis aftosa recurrente: Es un tipo de afta bucal que se caracteriza por la aparición de múltiples lesiones en la boca. Pueden ser pequeñas o grandes y se localizan en diferentes partes de la boca, como la lengua, el paladar o las encías.

Etiopatogénesis

Desde el punto de vista patogénico, el afta es una reacción inmunitaria mediada por células, en la que los linfocitos T y el TNF-α desempeñan un papel esencial. Algunas sustancias como talidomida o pentoxifilina, que bloquean la síntesis de TNF-α, pueden inhibir la actividad patológica de la EAR. El TNF-α es una citocina proinflamatoria que favorece la migración de los granulocitos neutrófilos.

Este es el mecanismo por el cual se inicia la inflamación aguda. Esto favorece la expresión de complejos MHC que convierten las células epiteliales en objetivo de los linfocitos T CD8+ citotóxicos. En este proceso intervienen también otras citocinas. En las lesiones mucosas se observa un aumento de IL-2 y también de TNF-α, mientras que la IL-10 está disminuida.

Hasta ahora, se desconoce la etiología de las aftas. Hasta un 40% de las personas afectadas tienen una historia familiar positiva. En gemelos univitelinos la concordancia es muy elevada en comparación con gemelos bivitelinos en los que la concordancia es mucho menor. Existe una asociación cuestionable con el HLA-B51 y otros tipos de HLA.

Se observó una correlación estrecha con determinados polimorfismos de la IL-1β +3954 y el TNF-α-30812. Se pudo observar una correlación similar para los alelos de la IL-62. Los polimorfismos descritos dieron lugar a un aumento de la expresión de IL-1β, IL-6 y TNF-α. Estos estudios respaldan las evidencias de que para la EAR existe una predisposición genética.

En la bibliografía se han descrito diversos factores desencadenantes que pueden variar de caso a caso. Muchos afectados señalan como factores desencadenantes determinados alimentos o aditivos como nueces, queso, piña, tomates, cítricos, chocolate, gluten o conservantes. Sin embargo, en general, no se logra demostrar la coincidencia con alergias alimentarias relevantes.

Se sospechó también del laurilsulfato sódico, un detergente presente en la mayoría de los dentífricos y colutorios, como agente inductor de la aparición de aftas. Sin embargo, no se logró demostrar esta relación en un estudio a doble ciego de gran envergadura. Se ha constatado una incidencia mayor de aftas en pacientes sometidos a tratamiento con antiinflamatorios no esteroideos y beta-bloqueantes.

La EAR suele debutar en la segunda década de la vida y vuelve a remitir en la cuarta década. En cambio, las úlceras inducidas por medicamentos suelen manifestarse más a edades avanzadas. En algunas mujeres con EAR, se ha descrito una relación entre el ciclo menstrual y la actividad de la enfermedad con un incremento de los brotes aftosos durante la fase luteínica. Sin embargo, una revisión extensa de la bibliografía no consiguió establecer una relación entre la EAR y el ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia.

En muchos casos se puede establecer una relación con una situación de estrés. McCartan et al17 atribuyeron a muchos pacientes con EAR una personalidad ansiosa y demostraron la existencia de niveles altos de cortisona en la saliva. En esta situación, un traumatismo mínimo provocado por mordeduras, el cepillado dental o un tratamiento odontológico puede desencadenar la aparición de aftas.

Rara vez aparecen aftas en la mucosa queratinizada o en sujetos fumadores que muestran un epitelio más queratinizado, debido a la mayor resistencia mecánica de la mucosa. El abandono del hábito de fumar puede desencadenar o empeorar los brotes de aftas.

La importancia de la hipovitaminosis y la ferropenia en la aparición de la aftosis es controvertida. Diversos estudios demostraron déficits de vitamina B12, hierro y ácido fólico en los pacientes con aftosis. Se han descrito también niveles bajos de vitamina B1, B2 y B6 en pacientes con EAR.

A pesar de ello, se sigue dudando del significado de estos estados deficitarios en la patogénesis de la EAR, dado que el tratamiento sustitutivo con hierro y vitaminas apenas mejora la aftosis.

Se sospecha que los estreptococos actúan como estímulos antigénicos en la patogénesis de las aftas a través de una reacción cruzada de la proteína de choque térmico de 60 kDa de los estreptococos con la mucosa oral. Por ahora no se dispone de evidencias suficientes de un posible papel patogénico del Helicobacter pylori, adenovirus, virus del herpes, virus varicela zóster y citomegalovirus en la EAR.

Cuadro Clínico

Se distinguen tres formas clínicas:

  1. Forma menor: aproximadamente el 80% de los pacientes con EAR padecen una forma menor. El afta menor suele tener un diámetro inferior a 5 mm y suele afectar sobre todo a la mucosa móvil, no queratinizada de los labios y las mejillas, del suelo de la boca, del borde lateral de la lengua y de la cara inferior de la lengua. Este tipo de aftas no se suelen encontrar ni en las encías, ni en el dorso de la lengua ni en el paladar. Las lesiones curan en un plazo de 10 a 14 días sin dejar cicatriz.
  2. Forma mayor: aproximadamente el 10% de los afectados padecen una variante mayor también denominada periadenitis mucosa necrótica recurrente o enfermedad de Sutton. El afta mayor puede adquirir un tamaño superior a 10 mm y también una mayor profundidad que las aftas menores. Las aftas mayores se localizan sobre todo en la mucosa labial y en la parte posterior de la cavidad oral en el paladar y en los arcos palatinos. Provocan un dolor notable, se acompañan ocasionalmente de fiebre y malestar y pueden dificultar la ingestión. Las lesiones pueden tardar hasta 12 semanas en curar, muchas veces con formación de cicatrices. Las infecciones por el VIH se asocian a la aparición de aftas grandes, muy dolorosas, de evolución tórpida y resistentes al tratamiento.
  3. Tipo herpetiforme: las aftas herpetiformes son raras. A diferencia de las otras formas de EAR, el tipo herpetiforme se manifiesta habitualmente a edades avanzadas. Las aftas herpetiformes suelen medir entre 1 y 3 mm y suelen aparecer por grupos de hasta 100 aftas. Tienden a confluir, lo que da lugar a úlceras grandes e irregulares. Las aftas herpetiformes son extremadamente dolorosas. Se localizan, igual que las otras formas de EAR y a diferencia de la infección herpética, sobre todo en la mucosa móvil, no queratinizada, principalmente en los bordes de la lengua, la cara inferior de la lengua, el suelo de la boca, pero también en el paladar y las encías. Las lesiones curan normalmente en un plazo de 2 semanas.

Además de esta clasificación en función de las características morfológicas, se distinguen también la aftosis simple y la aftosis compleja:

  • Se denomina aftosis simple a los brotes recidivantes de aftas menores, aftas mayores y aftas herpetiformes, habitualmente con intervalos libres de enfermedad entre dos brotes.
  • Se denomina aftosis compleja a la actividad patológica continuada con presencia prácticamente permanente de al menos tres aftas. También se considera una aftosis compleja la presencia de aftas orales y genitales una vez se ha descartado la enfermedad de Behçet.

Histología

El estadio preulceroso se caracteriza sobre todo por un infiltrado mononuclear, predominantemente linfocitario, de localización submucosa y perivascular, una vacuolización de las células epiteliales y la presencia de edema. En el infiltrado linfocitario predominan inicialmente los linfocitos CD4+ y, en el estadio ulceroso, los linfocitos CD8+ citotóxicos. La capa de fibrina que recubre la úlcera consta de un infiltrado inflamatorio compuesto por granulocitos neutrófilos, linfocitos y células plasmáticas.

Diagnóstico y Valoración Adicional

El diagnóstico de la EAR se basa en su cuadro clínico característico y en la anamnesis. El paciente con EAR padece a menudo desde la infancia episodios de aftas recidivantes. No es excepcional que existan antecedentes familiares de la enfermedad. Además, se han de tener en cuenta siempre posibles causas sistémicas, sobre todo si el paciente presenta una clínica atípica como una primera manifestación de aparición brusca en la edad adulta o localizaciones extraorales de las aftas.

Son esenciales para el diagnóstico una anamnesis sistemática que incluya datos relativos a trastornos gastrointestinales, pérdida de peso, artralgias, fiebre, úlceras genitales, síntomas de uretritis, síntomas oculares, factores de riesgo de una infección por el VIH y la toma de medicamentos, una exploración dermatológica completa y exámenes mucocutáneos complementarios si procede.

En la primera visita se solicitará un hemograma completo con recuento y fórmula leucocitaria y la determinación de ácido fólico eritrocitario, vitamina B12 y ferritina.

Una úlcera de más de 3 semanas de evolución requiere una valoración adicional para descartar un posible carcinoma. En presencia de una clínica atípica hay que considerar otras posibilidades como una infección por virus del herpes simple (véase fig. 4), citomegalovirus, sífilis (fig. 11), tuberculosis, micosis invasiva, leishmaniosis o vasculitis y solicitar las pruebas complementarias correspondientes.

¿Cuándo debes consultar por la Estomatitis?

Si para un niño se dificulta la ingesta, el riesgo de deshidratación es alto.

¿Por qué se producen las úlceras bucales?

No se conocen con precisión las causas de este tipo de estomatitis, aunque estudios realizados en gemelos sugieren que hay algún tipo de condicionante genético.

¿Cómo tratar las aftas bucales?

El tratamiento para eliminar las aftas bucales depende de la causa y la gravedad de la lesión. Cuando las ampollas y úlceras aparecen de forma aislada, en la mayoría de los casos no se requiere ningún tipo de tratamiento, ya que suelen desaparecer por sí solas al cabo de un máximo de siete o diez días.

No obstante, existen medicamentos de uso tópico que ayudan a calmar las molestias que causan las aftas, al igual que sucede con ciertos tipos de enjuagues bucales. Raramente se necesita el uso de antiinflamatorios. Lo que sí es importante destacar es que cuando se ha identificado algún factor de riesgo concreto, se pueden adoptar medidas para evitar la recurrencia o reducir el número de episodios.

Por el momento, no existe una cura definitiva para la estomatitis aftosa; sin embargo, los pacientes pueden recurrir a diversos remedios sintomáticos.

La estomatitis aftosa una enfermedad multifactorial, o sea, desencadenada por múltiples factores precipitantes, que, unidos con un trastorno de la inmunorregulación de la mucosa bucal, favorecen la aparición de las aftas bucales, que según su intensidad y persistencia se convierten en lesiones recurrentes; no obstante, la patogenia aún no es bien conocida.

Tratamiento de la Aftosis Recidivante

La aftosis recidivante carece de tratamiento curativo. Los estudios aleatorizados controlados realizados no proporcionan evidencias de alternativas terapéuticas eficaces. Por consiguiente, el tratamiento es empírico y sintomático con antiinflamatorios.

Cuando la estomatitis ataca, es difícil pensar en otra cosa. Se vuelve imposible evitar que tu lengua pase sobre las pequeñas lesiones en tus mejillas, lengua o labios, a pesar del dolor que provoca. La salud de tu boca realmente puede afectar tu calidad de vida y cómo te relacionas con las personas a tu alrededor: cuando duele, no quieres reír, sonreír, comer o incluso besar. Puede causar vergüenza y hacerte sentir incómodo con familiares y amigos.

Si estás sufriendo estomatitis, o alguien cercano la está padeciendo, es muy importante que acudas al médico o al dentista para que pueda hacerte las pruebas pertinentes, identificar la causa y recomendar un tratamiento, incluso con medicamentos específicos para la afección.

Para acelerar el proceso de curación y obtener alivio del dolor, existen tratamientos sintomatologicos locales. Algunos cambios en el estilo de vida también pueden ayudar. Evita alimentos picantes y muy ácidos. Es posible que necesites hacer cambios en tu rutina de higiene bucal, como usar un cepillo de dientes de cerdas suaves para reducir el malestar al cepillarte los dientes.

Clorhexidina en colutorio o en gel. Disminuye incidencia, gravedad y duración del afta además de tener efecto analgésico y prevenir complicaciones por sobreinfección de la misma. Es el más utilizado. Antiinflamatorios como son los corticoides tópicos (triamcinolona, dexametasona). La aplicación de estos antiinflamatorios reduce el componente inflamatorio de las erosiones orales existentes, dando lugar a una mejora rápida y eficaz de la sintomatología.

Otros: carbenoxolona tópico (no usar si está en tratamiento con corticoides de aplicación en la boca), bencidamida colutorio. Anestésicos locales como la lidocaína, benzocaína o tetracaína. Ácido hialurónico.

Antibiótico como la tetraciclina en forma de solución extemporánea al 2.5% para la realización de enjuagues bucales pueden dar buenos resultados en los casos de estomatitis aftosas recurrentes y de úlceras bucales severas.

De manera simultánea, se recomienda el consumo de bebidas frescas como agua, batidos o zumo de manzana.

¿Y cuando la inflamación ha sanado?

Asegúrate de continuar cuidando tu higiene bucal, que es la mejor manera de mantener tus dientes sanos y prevenir trastornos bucales como periodontitis, gingivitis y mal aliento (¡recuerda no presionar demasiado con tu cepillo de dientes!).

¿Las aftas bucales son contagiosas?

No, las aftas bucales no son contagiosas. A diferencia del herpes labial, que sí puede propagarse, las aftas no se transmiten de persona a persona ni por contacto directo, ya que no están causadas por virus infecciosos.

¿Cuánto tiempo tardan en curarse las aftas bucales?

El tiempo de curación de las aftas bucales depende del tamaño y la localización de la lesión. En la mayoría de los casos, las aftas menores se curan de forma espontánea entre 7 y 14 días sin dejar cicatriz.

¿Cuándo debo ir al médico por un afta bucal?

Generalmente, no es necesario acudir al médico por una afta bucal ocasional.

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