La ciencia y la tecnología avanzan de la mano, y la odontología no es una excepción. En los últimos tiempos, las células madre y los tratamientos que las incluyen han ganado popularidad, abriendo nuevas alternativas para reparar las lesiones que sufren los dientes. Por todo esto, encontrar nuevas alternativas que permitan reparar las lesiones que sufren los dientes es una noticia prometedora.

¿Qué son las células madre?
Las células madre se pueden considerar como el componente más primitivo de todo nuestro organismo. Las células madre tienen la particularidad de poder dividirse y multiplicarse con diferenciación por largos períodos de tiempo. En los laboratorios es posible aislar estas células madre, que tienen la capacidad de:
- Convertirse en nuevas células madres.
- Diferenciarse en alguna célula especializada con una función específica.
Los investigadores y los científicos que estudian esta técnica esperan comprender mejor la manera en que se desarrollan algunas enfermedades. También buscan generar células sanas que reemplacen a las enfermas; es lo que se conoce como medicina regenerativa. También son útiles a la hora de probar y experimentar con nuevos medicamentos.
Tipos de Células Madre
Los científicos han descubierto varias fuentes de células madre:
- Células madre embrionarias: Provienen de embriones con pocos días de vida. Se las considera pluripotentes, es decir, que pueden dividirse en más células madre o bien convertirse en cualquier tipo de célula del cuerpo.
- Células madre adultas: Se encuentran en pequeñas cantidades en la mayoría de los tejidos adultos.
- Células adultas modificadas: Son células madres adultas que se modifican en laboratorios para que tengan las mismas propiedades de las células madre embrionarias.
- Células madre perinatales: Son células madre presentes en el líquido amniótico y en la sangre del cordón umbilical.
Células Madre Mesenquimales Orales
Desde la organogénesis y hasta estadios adultos, las células madre mesenquimales participan activamente dando origen y manteniéndola homeostasis del organismo. En la cavidad oral han sido aisladas desde variadas estructuras del órgano dental tales como el ligamento periodontal, pulpa dental, tejido gingival, folículo dental y papila apical significando una prometedora fuente de células madre mesenquimales las que pueden ser caracterizadas de acuerdo a los criterios mínimos establecidos por "The International Society for Cellular Therapy".
Nichos orales de células madre mesenquimales
En la cavidad oral, las CMMs adultas se encuentran clasificadas en dos tipos, de acuerdo a su capacidad para generar complejo dentinopulpar o no; dentales (aquellas que sí poseen dicha capacidad) y no dentales (aquellas que no son capaces de generar complejo dentinopulpar). Entre las células madre mesenquimales dentales encontramos las células madre de la pulpa dental (CMPD), las células madre de dientes deciduos exfoliados (CMDE), y células madre de la papila apical (CMPA). Mientras que las células madre mesenquimales no dentales incluyen; células madre del ligamento periodontal (CMLP) y células madre del tejido gingival (CMTG) (9). Por otro lado, encontramos también CMMs embrionarias entre las que cuentan las células madre mesenquimales del folículo dental (CMFD) (10).
Las CMPD y las CMDE son células inactivas que permanecen en microambientes perivasculares específicos donde mantienen sus características. Cada una de ellas posee una elevada tasa de proliferación, siendo la de dientes deciduos mayor que la de la pulpa adulta, y ambas han demostrado multipotencialidad (11). Por otro lado, las CMLP se encuentran confinadas a nichos en el ligamento periodontal siendo ellas las encargadas de la regeneración del tejido después de traumas leves jugando un rol importante en la reparación periodontal (12). También han podido ser utilizadas para dar origen a complejos raíz-periodonto según estudios recientes (13). Finalmente, las CMFD son derivadas del tejido mesenquimático que rodea al germen dentario durante su desarrollo y antes de su erupción. Por lo mismo, una de las más importantes y atractivas fuentes de este tipo de células se encuentra tanto en terceros molares como en dientes supernumerarios retenidos (10-14).

En los últimos años se ha descubierto que las células madre de la pulpa dental, que es la porción más interna de los dientes, y las del ligamento periodontal, presentan las mismas características que las células mesenquimáticas de la médula ósea. Pues les han otorgado importancia de índole médica.
En los estudios ya realizados, las células mesenquimales son capaces de generar nuevos vasos sanguíneos y nervios, es decir, pueden formar tejidos de hueso, encía y diente.
Aplicaciones en Regeneración Dental
El desarrollo de la regeneración dental a partir de células madre está en pleno proceso de investigación y nuevos hallazgos. La regeneración dental con células madre puede ser utilizada en varios niveles que aún se están estudiando:
- Tejido óseo: Las células madre podrían diferenciarse para regenerar hueso del complejo cráneofacial.
- Dentina y pulpa: Las células madre pueden diferenciarse en odontoblastos capaces de formar nueva dentina o reparar el tejido pulpar dañado.
- Ligamento periodontal: Las células madre aisladas del ligamento periodontal pueden diferenciarse en adipocitos, cementoblastos y células formadoras de colágeno.
- Dientes: Estudios experimentales buscan que células madre adultas con el adecuado estímulo puedan dar origen a un diente y al tejido óseo que lo rodea. Lograr este tipo de tratamiento cambiaría de manera definitiva la rehabilitación oral. El nuevo elemento estaría incluido en el sistema oral con todos los componentes de sostén iguales a un diente propio.
Células Madre: ¿El futuro de la regeneración dental?
Extracción y Conservación de Células Madre de Dientes de Leche
Recientemente, se ha conocido la noticia de que se pueden extraer células madre de los dientes de leche. Las células madre dentales presentan una serie de ventajas sobre las células madre que se extraen del cordón umbilical. Pueden ser empleadas para la regeneración de:
- Hueso
- Piel
- Cartílago
- Músculos
- Hígado
- Tejidos: como el tejido nervioso, tejido adiposo o tejido cardiaco.
Además, estudios recientes han demostrado que son capaces de producir insulina.
Para conservar los dientes de leche y poder extraer las células madre, se deben seguir los siguientes pasos:
- Guardar los dientes de leche en un banco dentario: Asegurarse de que estos bancos tienen la acreditación correspondiente junto con su garantía. El método más frecuente de conservación es la Crioconservación a -196º C.
- Elegir el diente adecuado: El diente tiene que estar sano, sin alteraciones como caries, ni obturaciones, o tratamientos pulpares. Hay que extraer el diente antes de que se mueva demasiado o se reabsorban sus raíces y conservarlo en un lugar estéril.
- Llamar al banco dentario: A continuación, se debe llamar al banco dentario lo antes posible. Este, envía al dentista un kit para poder realizar la criopreservación del diente. Lo ideal sería tener el kit para el día de la extracción dentaria. Si no se tuviese para ese día, el método de conservación es meterlo en leche en un envase cerrado que este refrigerado, sin llegar a la congelación.
Por último se llama al banco dentario para que vengan a recoger el kit dental con el diente de leche extraído. El tiempo de recogida desde que se cae debe ser inferior a 48 horas.
El Futuro de la Regeneración Dental
Los nuevos avances en el campo de la regeneración dental utilizando células madre sugieren que los tratamientos odontológicos que conocemos en la actualidad sufrirán cambios notables. Las terapéuticas serán más seguras, menos invasivas y no producirán el rechazo del paciente.
Aún queda mucho por investigar, probar y experimentar. Hoy es necesario seguir estudiando y experimentando en los laboratorios, pero la reparación y la regeneración dental a partir de células madre está muy próxima.
