Los brackets de autoligado han llegado para quedarse. Su diseño más rudimentario fue el aparato de Russell descrito por el Dr. Jacob Stolzenberg en el año 1935, pero no fue hasta la década del 70 que los fabricantes retomaron el interés por este tipo de brackets y empezaron a incorporar nuevas tecnologías. Pero ¿Qué son los brackets de autoligado y que tipos existen? ¿Qué ventajas tiene el sistema autoligable por sobre los brackets convencionales? ¿Por qué es importante la fricción en un tratamiento de ortodoncia? Te contamos esto y mucho más en este artículo ¡Sigue leyendo!
La ortodoncia ha experimentado un avance significativo en los últimos años, gracias a la incorporación de nuevas tecnologías y técnicas que buscan mejorar la experiencia del paciente y optimizar los resultados del tratamiento.
¿Qué son los brackets de autoligado?
Los brackets de autoligado son una técnica de ortodoncia que utiliza aparatos con una tapa o compuerta que atrapa un alambre de alta calidad, lo que permite sustituir las ligaduras durante el tratamiento. Los brackets de autoligado son aquellos en los que no necesitas utilizar ligaduras elásticas o metálicas porque incorporan en su diseño un mecanismo de cierre (clip, tapa o compuerta) que mantiene el arco en la ranura del bracket. La unión entre los brackets y el arco tensor encargado de ejercer la presión en los dientes se realiza mediante este sistema de cierre incorporado al propio bracket, sin necesidad de elásticos o gomas. El sistema fue ideado para prescindir de las ligaduras, ahorrar tiempo y aportar menor fricción, lo que permitiría una mecánica de deslizamiento más eficiente y en definitiva reduciría el tiempo de tratamiento.
Esta tecnología reduce al mínimo la presión aplicada sobre el diente, lo que proporciona un movimiento rápido y cómodo. La ortodoncia autoligable constituye la última tecnología en los tratamientos con aparatos dentales fijos.

Tipos de brackets autoligados
Existen dos tipos principales de brackets autoligados, en función del diseño de su mecanismo de bloqueo y de las dimensiones de la ranura o de los arcos: autoligados interactivos o pasivos.
- Interactivos: En un sistema activo, el clip está diseñado para presionar de manera activa, después del bloqueo del mecanismo, al arco dentro de la ranura del bracket. Brackets de autoligado activo: tienen un resorte de cierre que presiona el arco hacia el fondo de la ranura del bracket, esto es útil para tener mayor control de los movimientos de rotación y torque. Estos brackets incorporan un resorte de cierre que ejerce una presión constante sobre el arco ortodóncico.
- Pasivos: El clip en sí no ejerce ninguna fuerza cuando el arco está ligado en los sistemas pasivos. Brackets de autoligado pasivo: su mecanismo de cierre no invade la ranura ni ejerce ninguna fuerza activa sobre el arco. Estos brackets no ejercen ninguna presión activa sobre el arco ortodóncico. La ventaja más destacada de los sistemas pasivos recae en la reducción de la fricción, a expensas de las propiedades biomecánicas inferiores. La ausencia de ligado activo reduce el control rotacional y de torque en los sistemas pasivos.
- Interactivos: Brackets de autoligado interactivo: en las etapas iniciales de tratamiento con arcos ligeros el mecanismo de cierre no ejerce ninguna presión sobre el arco, posteriormente a medida que se aumenta el grosor del arco el mecanismo comienza a ser activo para un mayor control del torque. Estos brackets combinan características de los brackets activos y pasivos.
El mecanismo de cierre de los brackets de autoligado puede variar según el diseño específico, pero en general, se basa en un clip, una tapa o una compuerta que se ajusta a la ranura del bracket y sujeta firmemente el arco ortodóncico.
Asimismo, en función del material en el que estén realizados podemos distinguir, por un lado, los clásicos brackets metálicos -de tamaño más pequeño que los brackets metálicos convencionales-; por otro, los brackets autoligados estéticos, que, al ser transparentes, resultan mucho más estéticos. Los brackets autoligables estéticos son un tipo de brackets que no necesitan ligaduras o gomas. Pero, además, este tipo de brackets está fabricado de un material que pasa desapercibido para terceros, como es la resina o el policarbonato. El color, la textura y el tamaño de estos materiales se mimetizan perfectamente con los dientes, dando la sensación de que el paciente no lleva ningún tratamiento de ortodoncia puesto.
Estos están fabricados con materiales cerámicos de uso sanitario. Este material, el óxido de aluminio policristalino, permite el paso de la luz, por lo que dejan ver el color natural de los dientes y se camufla con ellos. Existen algunos modelos de estos brackets que mantienen la tapa metálica, pero en Bracket360 hemos desarrollado un Autoligado Estético cuya tapa también es policristalina. Esta tapa de alta resistencia y prestaciones satisface totalmente los requisitos estéticos de los pacientes, especialmente para ortodoncia en adultos.
Los brackets autoligables estéticos se diferencian entre sí tanto por el tipo de material utilizado en su fabricación como por el tipo de ligadura del arco. Los materiales más comunes son la resina o el policarbonato.
En Bracket 360 además contamos con un sistema único, el Bracket NiTi. Este bracket autoligado incorpora una tapa NiTi en lugar de policristalina o de acero de alta biocompatibilidad, diferente al cuerpo del bracket. Esta diferencia permite que el clínico, dependiendo de la sección del alambre que utilice en las distintas etapas del tratamiento, pueda “activar” la tapa, siendo ésta por su composición de un comportamiento más elástico que el activo, resultando en fuerzas mas suaves.
Ventajas de los brackets autoligados
- Reducción de la fricción: Gracias a que hay menos fricción entre el bracket y los arcos, las molestias y los dolores son mucho menos acusados en los pacientes y los movimientos se hacen de forma más rápida. Además, son más suaves y sin bordes afilados, por lo que esto también minimiza las molestias. El sistema de autoligado produce una menor fricción entre el bracket y el arco, de este modo el alineamiento y cierre de espacios es más rápido. En la ortodoncia tradicional, la fricción entre los brackets y el arco ortodóncico representa un factor importante que puede afectar la eficiencia del tratamiento. La fricción es un factor crucial en los tratamientos de ortodoncia, ya que afecta directamente la eficacia del movimiento dental. En los métodos tradicionales, las ligaduras elásticas o metálicas crean resistencia al movimiento del alambre a través de los brackets, lo que puede ralentizar el tratamiento y aumentar la incomodidad para el paciente. Para el ortodoncista, esto se traduce en que los pacientes se adaptan mejor al tratamiento, son más constantes y los resultados son mejores, con lo que el trabajo se ve recompensado con una excelencia final en la mayoría de los casos.
- Tiempo de tratamiento más corto: También debido a la menor fricción entre el bracket y los arcos, el tiempo de tratamiento es más breve. El paciente notará una mejoría del estado de su boca de forma mucho más inmediata que con otros tratamientos de ortodoncia. Además de por la reducción de la fricción, los tratamientos de ortodoncia con brackets autoligados duran menos ya que su sistema de anclaje nos proporciona movimientos más rápidos de los dientes. La reducción de la fricción no solo facilita un movimiento dental más eficiente, sino que también acelera el tratamiento. Los brackets de autoligado permiten que los dientes se muevan con menor resistencia, lo que puede reducir el tiempo total de tratamiento en comparación con los métodos tradicionales. Por su parte, para la clínica esto es una ventaja muy interesante, ya que los tratamientos más cortos posibilitan una mayor flujo diario de pacientes.
- Más higiénicos y cómodos: Su reducido tamaño facilita su limpieza y, al no tener que utilizar ligaduras, se reduce el riesgo de acumulación de placa. Facilita la limpieza e higiene bucodental, pues se puede acceder mucho mejor a todas las zonas de la boca, al desaparecer las gomas de los brackets tradicionales. Esta mejora en la limpieza de la cavidad oral previene de posibles afecciones tales como la caries, una de las emergencias dentales más comunes, o enfermedades periodontales como la gingivitis o la periodontitis. Además, el menor número de ganchos y ligaduras evita la irritación de labios y mejillas con llagas y rozaduras, lo que repercute en la comodidad del paciente. Como comentábamos anteriormente, la comodidad del paciente con respecto a los brackets se ve reflejada en una mayor aceptación de los tiempos y las directrices del ortodoncista, lo que favorece un resultado final de una gran calidad, siendo éste nuestro objetivo fundamental como profesionales.
- Menos tiempo de trabajo en consulta: La baja fricción permite un movimiento relativo más eficaz entre el arco y del brackets y por lo tanto un movimiento dental más rápido, mientras que los mecanismos de fijación del arco al bracket autoligado evitan tener que dedicar más tiempo para recuperar el control dental. Además, como se elimina la necesidad de elásticos se evitan desgastes y desajustes de la ortodoncia, por lo que las visitas al ortodoncista se espacian (en lugar de ir a la clínica una vez al mes se puede ir cada 2 meses o cada 2 meses y medio para realizar los ajustes), las visitas son más rápidas en la clínica y los tratamientos son ligeramente más rápidos. Así, la organización de la agenda será más sencilla y cómoda y el ortodoncista podrá distribuir su tiempo de forma cada vez más eficaz.
- Disminución en la necesidad de extracciones dentales: Uno de los beneficios más destacados de los brackets de autoligado es la disminución en la necesidad de extracciones dentales. No hay que olvidar también que, en la mayoría de los casos, no es necesaria la realización de extracciones dentales, dado que los mismos brackets permiten crear más espacio para alinear los dientes. En algunos casos de apiñamiento se pueden evitar exodoncias, porque esta menor fricción logra una mayor expansión de los arcos con menor proinclinación incisal, dado a que en la fase de alineación el arco puede deslizarse más fácilmente hacia atrás. En los tratamientos tradicionales, la falta de espacio en la arcada dental a menudo requiere la extracción de dientes para crear suficiente espacio para el alineamiento correcto. Los brackets de autoligado también pueden eliminar la necesidad de aparatos adicionales como expansores dentales o aparatos extraorales, que a menudo son incómodos y dolorosos para los pacientes.
- Aprovechamiento de los procesos adaptativos naturales: Una de las características más interesantes de los brackets de autoligado es cómo aprovechan los procesos adaptativos naturales del cuerpo. En lugar de aplicar una presión externa constante y a menudo excesiva, los brackets de autoligado permiten que el organismo utilice su propia capacidad de adaptación para mover los dientes.

Inconvenientes de los brackets autoligados
La principal desventaja con respecto a otros sistemas ortodónticos basados en brackets es el precio, ya que puede resultar menos económico que, por ejemplo, los brackets metálicos tradicionales. Sin embargo, no son los más caros, ya que los de zafiro o los linguales son bastante más costosos. Esta desventaja se suple en la mayoría de los casos con las ventajas que hemos comentado anteriormente en cuanto a tiempo y capacidad, y que en la mayoría de los casos equilibran la balanza hacia los autoligados.
Colocación de brackets autoligables estéticos
La colocación de los brackets autoligables estéticos es un tratamiento de ortodoncia completo, de modo que es necesario seguir los mismos pasos que en los tratamientos clásicos para garantizar su éxito.
- Estudio completo del caso: que comienza cuando el paciente acude a la clínica de odontología para corregir algún tipo de deficiencia o maloclusión en su dentadura. El especialista realizará todas las pruebas necesarias, apoyándose en radiografías, toma de fotografías intraorales y extraorales, o moldes en 3D.
- Preparación de los dientes: para la colocación y cementado de los brackets, primero con una limpieza y después con un secado exhaustivo de la zona. Posteriormente se adhieren los brackets sobre la cara externa de los dientes del paciente, polimerizando el cemento de adhesión con una lámpara de luz profesional.
- Fase de retención: El uso de brackets autoligables, sean estéticos o no, simplifican de forma significativa este tratamiento.
¿Por qué es importante disminuir la fricción en un tratamiento de ortodoncia?
Principalmente porque la fricción que se produce por el sistema de fuerzas que generan los aparatos fijos en ortodoncia es directamente proporcional a la respuesta inflamatoria de los tejidos periodontales y de las raíces, por lo tanto, este es el propósito de los brackets autoligables, disminuir la fricción, ya que estos generan significativamente menos fuerza friccional estática y cinética que los brackets convencionales de acero inoxidable.
¿Cuáles son los factores que afectan la resistencia a la fricción en un tratamiento de ortodoncia?
La naturaleza de la fricción en ortodoncia tiene múltiples factores. En la literatura se mencionan una gran cantidad de variables que pueden afectar de forma directa e indirecta a los niveles de fricción en la interface brackets - arco. Estas variables que influyen a la resistencia en la fricción en la mecánica de deslizamiento incluyen desde factores físicos como el tipo de brackets, propiedades del alambre, angulación bracket - arco, tipo de ligaduras, etc., a factores biológicos, como malposición dentaria, fuerzas intraorales, fenómeno de stick - slip, saliva, película adquirida, etc.
Imagen: 1. Bracket de ligado convencional. 2. La fricción se define en términos generales como la resistencia que se opone al movimiento cuando un objeto se mueve tangencialmente sobre otro. Esto es lo que ocurre en un tratamiento ortodóntico convencional en el cual se produce una fricción tangencial entre el bracket y el arco y, entre el arco y la ligadura. Estos elementos provocan una fricción que puede impedir el movimiento que se requiere, por lo tanto, la fuerza que necesita ser aplicada debe superar esa fuerza de fricción para que se genere un movimiento en el diente.
Desafortunadamente, medir estos grados de fricción entre los arcos, brackets y ligaduras, es muy difícil de realizar in vivo y la mayoría de la literatura disponible en la actualidad está basada en estudios in vitro, con su consecuente falta de exactitud con la situación clínica real, donde están implicados además otros factores como los distintos grados de maloclusión, el grosor del ligamento periodontal, las diferencias en las fuerzas masticatorias, las rotaciones, el torque e interfase bracket-arco, la angulación del bracket-arco, la temperatura, etc.
En lo que si están de acuerdo muchos estudios es en que cualquiera sea el bracket que se utilice, cuando se aumenta el calibre del arco, la fricción aumenta, sin embargo, los brackets autoligables utilizados con arcos rectangulares, producen una fricción considerablemente menor en comparación con los brackets convencionales.
Podríamos concluir que efectivamente existe evidencia científica de que los brackets de autoligado generan menor fricción que los brackets convencionales, incluso en combinación con arcos rectangulares y con tip y torque presentes, sin embargo, todavía se requiere precisar los resultados de los estudios clínicos para probar los reales beneficios del autoligado y para ello se requieren estudios in vivo con seguimientos a largo plazo.
Os dejamos con la directora clínica Valeria Rostirolla que nos explica en esta interesante serie de vídeos cómo funcionan los brackets autoligables, sus principales características y sus ventajas y desventajas:
BRACKETS DE AUTOLIGADO 🥵 VS BRACKETS DE LIGAS 😍 ¡LO QUE NADIE TE DICE!
