Una muela del juicio infectada puede ser una experiencia dolorosa, incluso peligrosa. Es una de las urgencias odontológicas más comunes en adultos jóvenes.

Causas de la Infección
Las causas más frecuentes de una muela del juicio infectada suelen estar asociadas con casos de infección en las encías o en los dientes. A continuación, se detallan algunas de las causas más comunes:
- Caries Dental: Las caries son una causa común de infecciones dentales. Cuando las bacterias dañinas atacan el esmalte dental y penetran en la pulpa dental, puede desarrollarse una infección.
- Absceso Dental: Un absceso dental es una acumulación de pus en el interior del diente o en los tejidos circundantes, generalmente causada por una infección bacteriana.
- Erupción parcial (pericoronitis): Una de las principales causas es la erupción parcial de la muela del juicio.
- Falta de espacio: La falta de espacio puede provocar la infección de la muela del juicio.
- Acumulación de bacterias: Una muela del juicio puede infectarse por acumulación de bacterias.
- Mala higiene: La higiene incorrecta o la falta de higiene bucal es la causa más frecuente de infección luego de una sustracción odontológica.
Al comer, hay alimentos que se retienen en esa bolsa, ya que la higiene no se realiza correctamente al ser una zona de difícil acceso. Además, cuando están en ángulo contra el diente vecino provocan el surgimiento de caries en este.
Por ejemplo, si una persona tiene una caries profunda en una muela, y dicha caries llega hasta el nervio dental -parte más interna del diente-, la muela se infectará. Lo mismo ocurrirá si la muela sufre un golpe y se fractura.
Complicaciones de la Infección
Es importante destacar que las muelas infectadas pueden progresar y causar complicaciones graves, como:
- Extensión Local: La infección dental en una muela del juicio puede propagarse a los tejidos circundantes, lo que puede dar lugar a la formación de un absceso dental.
- Infección de los Tejidos Vecinos: La infección puede extenderse a las encías, los dientes cercanos y los huesos maxilares.
- Infección de las Articulaciones Temporomandibulares (ATM): En casos graves, la infección puede llegar a las articulaciones temporomandibulares, que están ubicadas en la mandíbula y permiten el movimiento de la boca.
- Infección Sistémica: En casos extremadamente raros y graves, la infección de las muelas del juicio puede propagarse a la sangre, lo que se conoce como bacteriemia.
En estos casos, la aparición de la infección puede además provocar dolor de oídos y/o garganta, por lo que puede llevar a confusión sobre su diagnóstico. Por ello, cuando aparece dolor en las muelas o bien enrojecimiento o inflamación, es importante acudir al especialista.

Síntomas de una Muela del Juicio Infectada
Los síntomas de una muela del juicio infectada pueden variar, pero algunos de los más comunes incluyen:
- Dolor Dental: El dolor es uno de los síntomas más prominentes de una muela infectada. El dolor puede ser punzante, pulsátil o constante y tiende a empeorar con el tiempo. Este dolor se caracteriza por ser punzante, agudo y mantenerse de forma constante en el tiempo.
- Sensibilidad Dental: La muela infectada puede volverse extremadamente sensible al calor, al frío o a la presión.
- Abscesos: En casos más graves, la infección puede extenderse y formar un absceso dental, que es una acumulación de pus.
- Dolor intenso y persistente: Aunque un cierto nivel de dolor es común después de la extracción, si el dolor persiste y se vuelve más severo con el tiempo, podría ser señal de infección.
- Hinchazón que no disminuye o empeora: La hinchazón es una respuesta natural del cuerpo a la extracción de una muela, pero si persiste más allá de los 2-3 días o incluso aumenta en lugar de reducirse, puede ser un signo de que una infección está desarrollándose.
- Supuración o secreción de pus: Un signo claro de infección es la presencia de pus o secreción de un líquido espeso y de color amarillento o verdoso proveniente del sitio de la extracción.
- Mal aliento persistente (halitosis): Aunque un ligero mal aliento puede ser común después de una extracción, si el mal aliento persiste y es desagradable, podría ser signo de que una infección está presente.
- Fiebre: La fiebre es una respuesta del cuerpo a la infección.
Si notas cualquiera de estos síntomas, como dolor persistente, hinchazón excesiva, supuración o mal aliento, es fundamental actuar con rapidez.
Tratamiento de una Muela del Juicio Infectada
El tratamiento de una muela del juicio infectada generalmente se enfoca en eliminar la infección, aliviar el dolor y prevenir complicaciones posteriores. El tipo de tratamiento dependerá de la gravedad de la infección, la posición de la muela del juicio y la salud general del paciente.
Si se sospecha de una muela infectada, lo primero es acudir al dentista para un diagnóstico mediante exploración y radiografías.

Opciones de Tratamiento
- Consulta a un Dentista: Lo más importante es buscar atención dental inmediata.
- No Automedicarse: Evita tratar de lidiar con la infección por tu cuenta, ya que esto puede empeorar la situación.
- Antibióticos: En algunos casos, el dentista o cirujano oral puede recetar antibióticos para controlar la infección. Los antibióticos se utilizan para reducir la inflamación y prevenir que la infección se propague a otras áreas. Generalmente, se suele recetar un antibiótico de amplio espectro, como la penicilina, que, con frecuencia, es muy efectivo contra el tipo de bacterias anaerobias que están presentes en las infecciones dentales. Alivian la infección, pero no eliminan la causa.
- Tratamiento Dental: En muchos casos, el tratamiento dental es necesario para eliminar la fuente de la infección.
- Endodoncia (Tratamiento de Conducto): Si la infección ha llegado al interior del diente (pulpa), es posible que se realice una endodoncia para eliminar la infección y salvar el diente. Mediante una endodoncia, el dentista accederá hasta la pulpa y la limpiará completamente. La endodoncia es conocida coloquialmente con la expresión “matar el nervio”. Esto se debe a que el nervio dental se elimina y se sustituye por el material que acabamos de mencionar.
- Extracción Dental: En muchos casos, especialmente si la muela del juicio está impactada o no es funcional, se puede recomendar la extracción dental. La extracción elimina la fuente de la infección y evita futuros problemas. Lo ideal es extraerla una vez controlada la infección. Hay casos en los que la muela no puede salvarse mediante un empaste o una endodoncia ya que sufre una destrucción muy severa de su estructura y no puede reconstruirse con garantías. En este caso, lo más probable es que se tenga que extraer la pieza dental completa.
Antes de comenzar con la extracción, el dentista aplicará anestesia local para que el paciente no experimente dolor ni molestias durante la intervención. Una vez haya anestesiado, el odontólogo utilizará su instrumental para separar el diente de la encía y extraerlo. Tras la extracción, el profesional limpiará el hueco que ha dejado la muela y eliminará todos los restos de infección que hayan quedado en la cavidad.
Tras la extracción:
- Aunque tengas muchas ganas de escupir o enjuagarte la boca, es necesario que evites este comportamiento porque te puede producir una hemorragia, lo que puede implicar que tengas que acudir de urgencia a tu dentista.
- Tras la extracción, tu odontólogo te dirá cuánto tiempo debes esperar para enjuagarte (normalmente son 24 horas). Luego, probablemente, tendrás que utilizar un colutorio con clorhexidina ya que tiene un efecto antiséptico.
- Mantén una dieta blanda y fría durante las primeras horas.
- Es importante que el día de la intervención cambies tu rutina diaria.
- Es posible que la zona intervenida se inflame y que dicha hinchazón llegue a la parte de la cara donde se encontraba la muela.
- Cuando llegue el momento de irse a la cama, deberás dormir boca arriba.
- Sigue las pautas de medicación prescritas por tu doctor.
¿INFECCIÓN DESPUÉS DE UNA EXTRACCIÓN DE MUELA? ¡QUE DEBES HACER! ALVEOLITIS DENTAL (2018) #24
Cuidados Postoperatorios
Después del tratamiento, es importante seguir las instrucciones del dentista para el cuidado en casa.
- Analgesia: Para aliviar el dolor asociado con la muela del juicio infectada, el profesional de la salud dental puede recetar analgésicos.
- Es fundamental mantener una buena higiene bucal.
- Cumplir con las instrucciones postoperatorias indicadas por el cirujano, entre las cuales se encuentran: cepillado de la herida con cepillos ultra suaves y enjuagues bucales con clorhexidina.
- Al día siguiente, debe realizarse enjuagues con agua con sal 2 veces al día durante una semana. Estos enjuagues no deben ser efusivos, sino simplemente dejar actuar sobre la zona de la herida.
En casos de infecciones graves o si la infección ha tenido tiempo de propagarse, puede ser necesario un tratamiento más intensivo, como el drenaje de un absceso o la administración de antibióticos intravenosos.
Prevención de Infecciones Post-Extracción
Existen varias causas y factores de riesgo que pueden contribuir a la aparición de una infección postoperatoria dental después de una extracción. En primer lugar, una técnica quirúrgica inadecuada o una falta de higiene durante la cirugía pueden aumentar el riesgo de infección. Además, la presencia de una infección dental previa o una mala salud bucal antes de la cirugía también puede aumentar el riesgo de infección postoperatoria. Otros factores de riesgo incluyen la presencia de enfermedades sistémicas como la diabetes, la edad avanzada, el tabaquismo y un sistema inmunológico comprometido.
Para prevenir infecciones post-extracción, se recomienda:
- Seguir las instrucciones del dentista: Después de la extracción dental, es importante seguir las instrucciones del dentista para el cuidado de la zona afectada.
- Mantener una buena higiene bucal: Una buena higiene bucal es crucial para prevenir infecciones dentales en general.
- Evitar fumar y beber alcohol: Fumar y beber alcohol pueden afectar la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones y retrasar la cicatrización.
- Seguir una dieta saludable: Una dieta saludable y equilibrada puede ayudar a fortalecer el sistema inmunológico y reducir el riesgo de infección después de una extracción dental.
Siguiendo estas medidas preventivas, se puede reducir significativamente el riesgo de infección postoperatoria dental después de una extracción.
Complicaciones de Infecciones Postoperatorias
Las infecciones postoperatorias dentales pueden ser graves y conducir a complicaciones si no se tratan adecuadamente:
- Dolor severo: Las infecciones dentales pueden causar un dolor intenso y constante que puede ser difícil de controlar.
- Hinchazón: La hinchazón en la cara, la mandíbula y el cuello es común en casos de infección dental.
- Fiebre: La fiebre es un signo común de infección y puede indicar que la infección se ha propagado a otras partes del cuerpo.
- Dificultad para respirar o tragar: Si la infección se extiende a la garganta o a los pulmones, puede ser difícil respirar o tragar.
- Infección generalizada: En casos graves, la infección puede propagarse a otras partes del cuerpo y causar una infección generalizada, conocida como sepsis.
- Daño permanente: Si la infección no se trata a tiempo, puede causar daño permanente a los dientes, las encías y el hueso circundante.
Es importante buscar atención médica inmediata si se experimenta alguno de estos síntomas para prevenir complicaciones graves y asegurar una recuperación rápida.