La protrusión lingual, también conocida como interposición lingual, es un trastorno que implica un movimiento anómalo de la lengua. Este hábito consiste en poner la lengua entre los dientes, ya sea en estado de reposo, al hablar o al tragar. Aunque es más común en niños, también puede persistir en adultos, afectando la estética dental y la funcionalidad de la mordida.

¿Qué es la Interposición Lingual?
La interposición lingual consiste en poner la lengua entre los dientes (centrales o laterales) en su estado de reposo. Debido a esta posición anormal de la lengua, el paciente tiene problemas al hablar y al deglutir con normalidad. La lengua tiene importantes funciones, pero un incorrecto desarrollo de este órgano implica graves problemas que terminarán afectando a la vida de los niños. Por ello, es importante abordar a tiempo la interposición lingual y aprender a corregirla.
Es habitual detectar esta anomalía durante la infancia. En los primeros años de vida, cuando los pequeños están aprendiendo a hablar y les empiezan a salir los primeros dientes, debemos prestar atención a su desarrollo. El movimiento natural de la lengua para pronunciar ciertos sonidos, como los fonemas D, S o T se produce en el interior de la cavidad oral.
Causas de la Protrusión Lingual
Al hablar del origen de la protrusión lingual debemos diferenciar dos aspectos: fisiológicos y no fisiológicos. El factor genético hace que una persona sea más o menos propensa a padecer ciertas enfermedades o a tener un desarrollo inadecuado. En este sentido, existe una enorme incidencia de protrusión lingual en niños con síndrome de Down, dado que una de las consecuencias es tener una lengua mayor de lo habitual. Esta característica, conocida como macroglosia, contribuye al empuje de la lengua contra los dientes.
Aun así, la protrusión lingual se explica también por otra serie de factores físicos y del propio desarrollo del niño. Estudios que han observado la prevalencia de este trastorno en niños han concluido que son los hábitos no fisiológicos aquellos que son responsables de la mayoría de maloclusiones bucodentales. De ahí la importancia de una detección temprana para enseñar al niño a dejar dichas prácticas.
Factores Comunes:
- Hábitos Orales: Algunos niños desarrollan el hábito de empujar la lengua contra los dientes como parte de actividades rutinarias como hablar, tragar o incluso en reposo.
- Deglución Atípica: La deglución atípica es uno de los hábitos orales más frecuentes en los niños y persistente en algunos adultos. El patrón anormal más común de la deglución atípica es empujar la lengua contra o entre los dientes al tragar (la forma normal de tragar es colocando la lengua contra el paladar).
- Uso prolongado del chupete más allá de la edad recomendada.
Consecuencias de Empujar los Dientes con la Lengua
La constante presencia de la lengua entre ambas arcadas genera un espacio entre ellas, por lo que al final los dientes superiores e inferiores no harán contacto entre sí, ni siquiera con la boca cerrada. Otro problema en el desarrollo oral del niño lo encontramos en el paladar. Hemos explicado antes que la lengua descansa sobre su parte dura pero, si en lugar de ahí la lengua tiende a estar en la parte inferior de la boca, el maxilar superior se comprimirá. Como consecuencia, detectamos problemas de paladar estrecho y de mordida cruzada.
Las consecuencias de este trastorno afectan directamente al desarrollo del sistema orofacial. Por tanto, las anomalías que perjudican a dicho sistema son también responsables del mal desarrollo bucodental, con los problemas que implican para el día a día: complicaciones para hablar, no poder tragar correctamente y aparición de maloclusiones.
Empujar los dientes con la lengua es un problema que va más allá de la estética dental y la mordida abierta. Esta mala práctica, que suele originarse en la infancia, conlleva una serie de complicaciones adicionales, tales como:
- Maloclusión: Cuando la lengua empuja constantemente los dientes, puede llevar a una mordida desalineada. Esto no solo afecta la estética dental, sino que también puede resultar en un desgaste dental innecesario y problemas en la articulación temporomandibular.
- Apiñamiento Dental: La presión constante ejercida por la lengua puede causar un apiñamiento de los dientes, lo que complica la higiene bucal y puede requerir tratamiento de ortodoncia.
- Dificultades Fonéticas: Una posición incorrecta de la lengua puede interferir en la pronunciación de ciertos fonemas, lo que podría requerir terapia del habla.
- Problemas Alimenticios: En particular en niños, empujar los dientes con la lengua puede dificultar la ingesta de alimentos sólidos, lo que puede llevar a deficiencias nutricionales.
- Hipotonía Buccofacial: La debilidad en los músculos de la lengua, labios y mejillas puede resultar de la mala posición de la lengua.
- Respiración Bucal: La posición incorrecta de la lengua puede contribuir a la respiración bucal, lo que a su vez puede llevar a problemas respiratorios y de sueño.
- Alteraciones Posturales: La posición de la lengua también puede influir en la postura general, lo que puede llevar a dolores de espalda y cuello.
- Desarrollo Facial Inadecuado: En casos extremos, la presión constante de la lengua puede afectar el desarrollo facial, especialmente en niños en crecimiento.
- Problemas Psicológicos: La estética dental afectada puede llevar a problemas de autoestima y confianza, especialmente en adolescentes.
Diagnóstico de la Protrusión Lingual
Sabiendo ya las consecuencias de la interposición lingual, lo más adecuado es hacer un diagnóstico precoz con el fin de que el niño no sufra los problemas que acabamos de describir. Antes de iniciar cualquier tratamiento, es crucial realizar un diagnóstico preciso. Esto generalmente involucra una evaluación detallada de la historia dental y médica del paciente, un examen clínico, y a menudo el uso de imágenes radiográficas para evaluar la posición de los dientes y la estructura ósea subyacente.
Signos de Alarma:
- El niño siempre está con la boca abierta y le cuesta sellar los labios.
- La respiración siempre suele ser por la boca.
- Los incisivos centrales suelen estar inclinados hacia delante.
- El paladar no es está desarrollando correctamente en anchura, pudiendo presentar un paladar en forma de cueva (paladar ojival).
- La mordida puede estar alterada, puede presentar una mordida cruzada unilateral o bilateral.
- Puede presentar fascies adenoidea (cara alargada, ojeras, boca entreabierta…).
- Dificultad para pronunciar algunos fonemas como la D, la S o la T.
Tratamientos para Corregir la Protrusión Lingual
15 Ejercicios para Hábito de Lengua en Casa - Deglución Atípica
Llegados a este punto nos preguntamos, ¿cómo se soluciona la protrusión de la lengua? Este trastorno requiere de la acción conjunta de un dentista y de un logopeda. Para tragar adecuadamente, la lengua debe hacer un movimiento concreto que lleve el bolo alimenticio desde la boca hasta la faringe, un proceso conocido como fases de la deglución. Durante la infancia aprendemos a hablar, haciendo movimientos concretos de la lengua para pronunciar los fonemas correctamente. Pero si la posición lingual no es la adecuada, el niño desarrolla muchos problemas para aprender a hablar bien, especialmente en la pronunciación de fonemas como la D, T, S o R.

Para llevar a cabo el primer objetivo, colocamos una rejilla lingual, en la boca del niño para impedir que la lengua alcance a los dientes. Si así es necesario, se pauta también un tratamiento de ortodoncia infantil para conseguir una oclusión y alineación dental óptimas. Pero este no es el único tratamiento, ya que la parte odontológica debe ir acompañada de una terapia miofuncional, orientada a corregir la malposición de la lengua. Esta terapia engloba diferentes ejercicios que el niño debe hacer bajo la supervisión de un logopeda y también en casa para aprender a mover la lengua correctamente.
Tratar la protrusión lingual eficazmente requiere un enfoque integral y personalizado que abarque tanto las intervenciones físicas como las conductuales. Con el tratamiento adecuado y el compromiso del paciente, es posible corregir este hábito y prevenir futuras complicaciones dentales y ortodónticas.
1. Terapia Miofuncional
La terapia miofuncional es una de las piedras angulares en el tratamiento de la protrusión lingual. Consiste en una serie de ejercicios específicos que se centran en mejorar la función y coordinación de los músculos orofaciales. Los ejercicios son diseñados para enseñar al paciente a posicionar correctamente la lengua en reposo y durante actividades como hablar y tragar.
Para reforzar el tratamiento, los logopedas también podemos proporcionar una serie de ejercicios específicos que el paciente puede practicar en casa. Estos ejercicios complementan el tratamiento en la clínica y son fundamentales para asegurar una recuperación exitosa y duradera.
- Ejemplos de Ejercicios:
- Se apoya la lengua contra las arrugas palatinas.
- Cortar un trocito de gelatina en láminas de la que venden para hacer repostería, mojar labios con saliva y colocar la gelatina sobre el labio inferior y juntar los labios.
2. Ortodoncia
En casos donde la protrusión lingual ha causado desplazamientos dentales significativos o maloclusión, el uso de aparatos ortopédicos o tratamientos de ortodoncia puede ser necesario. Si el hábito se observa especialmente en niños, es probable que estemos frente a un caso de deglución atípica, mala posición de la lengua en reposo o incluso uso prolongado del chupete más allá de la edad recomendada. En estos escenarios, un enfoque de tratamiento solo ortodóncico no es suficiente. Se debe abordar la raíz del problema para evitar que resurja, incluso después de una corrección ortodóncica exitosa. Por lo tanto, una combinación de logopedia y ortodoncia es a menudo la mejor estrategia para una rehabilitación completa.
La ortodoncia se centra en corregir el trastorno de la mordida abierta, mientras que la logopedia se enfoca en corregir el patrón inadecuado de deglución. Aquí es donde entra en juego la Terapia Miofuncional, un conjunto de técnicas y procedimientos destinados a corregir el desequilibrio muscular orofacial. Esta terapia ayuda a establecer nuevos patrones musculares para la deglución y la articulación del habla, además de eliminar hábitos nocivos y mejorar la estética facial del paciente.
3. Rejilla Lingual
Colocamos una rejilla lingual, en la boca del niño para impedir que la lengua alcance a los dientes. Es una especie de «cárcel» para evitar que la lengua se posicione entre los dientes. Los resultados son espectaculares, y la mordida se puede cerrar sobre todo en pacientes de corta edad. Es muy importante rehabilitar el hábito de interposición ya que de lo contrario podría recidivar. Esta rejilla se puede incorporar en un aparato fijo ( Quad Helix) o en un aparato removible (placa de expansión , placa de hawley).
Terapia Miofuncional y Deglución Atípica
Para tratar la deglución atípica, los logopedas aplicamos la Terapia Miofuncional. Fundamentalmente, esta terapia consiste en corregir la posición de la lengua durante la deglución y también en reposo, corregir la musculatura bucofacial, adecuar la fuerza de los labios, etc. Además, trabajamos para conseguir instaurar la respiración nasal y el patrón masticatorio adecuado.
Existen, principalmente, dos aspectos que determinan la duración y el éxito del tratamiento:
- La edad: Cuanto antes, mejor. Normalmente se inicia en torno a los 6 años de edad, puesto que los niños a esta edad ya son más conscientes y colaborativos y pueden comprender cómo es el proceso de la deglución. No obstante, la edad de comienzo depende de la madurez de cada niño, pudiendo iniciarse en edades aún más tempranas.
- Trabajo en casa: Es muy importante que en casa se hagan los ejercicios recomendados por el logopeda durante el tiempo indicado. Esto marca la duración y el éxito del tratamiento.
Etapas del Tratamiento Logopédico para la Deglución Atípica
Para corregir el hábito de empujar los dientes con la lengua, el logopeda puede actuar antes, durante y después de la ortodoncia:
- Intervención antes de la ortodoncia: Es muy habitual que los logopedas trabajemos antes del tratamiento ortodóncico, sobre todo en el caso de los niños de corta edad que aún no están preparados para iniciar la corrección de su mordida. En esta fase podemos trabajar trastornos como:
- Deglución atípica.
- Respiración bucal.
- Malos hábitos orales (ejemplo: succión del pulgar), etc.
- Revisiones y seguimiento durante el tratamiento ortodóncico: En este momento, el logopeda trata de verificar que el proceso va bien y se han generalizado los patrones aprendidos anteriormente para así evitar que surjan recaídas.
- El tratamiento postortodóncico: También puede realizarse en aquellos pacientes con la mordida corregida y que aún mantienen el hábito de empujar los dientes con la lengua. Esto sucede porque el paciente no ha efectuado una terapia miofuncional previa o conjunta, lo cual puede desestabilizar la oclusión.
¿Cuál es la Posición Correcta de la Lengua?
La lengua, más que un simple órgano muscular, juega un papel importantísimo en funciones vitales como la respiración, la digestión y el habla. Pero además, su posición incorrecta puede comprometer la estética de tu sonrisa, provocando desalineaciones dentales.
La lengua en estado de reposo debe colocarse apoyando la punta en la parte dura del paladar, justo detrás de los incisivos centrales sin tocarlos o tocándolos ligeramente. Un truco muy sencillo es decir la varias veces: » ne-ne-ne-ne…» , ese es el lugar donde debe posicionarse la lengua.

Conclusión
Como todo hábito, el empujar los dientes con la lengua, la deglución atípica y una mala posición lingual se pueden corregir. Puede suponer un poco de trabajo porque este hábito es algo que hacemos de forma inconsciente, pero cuentas con toda la ayuda y experiencia para conseguirlo y evitar así todos los problemas que una lengua rebelde te puede ocasionar.
No dejes de llevar a tu hijo a un especialista para que pueda detectar estos problemas y evitarle complicaciones en el futuro.