Cómo Prevenir la Gingivitis: Guía Completa para una Salud Bucal Óptima

La gingivitis es una afección común que afecta las encías y que, si no se trata, puede llevar a problemas más serios. Es la primera fase de la enfermedad periodontal y comporta una inflamación de las encías que rodean los dientes. A menudo, la gingivitis pasa desapercibida debido a que es indolora. Por eso, en este artículo, te explicaremos a fondo en qué consiste la gingivitis, así como sus posibles causas, tratamiento y medidas de prevención.

Gingivitis: Tratamiento casero. | Causas y soluciones.

¿Qué es la Gingivitis?

La gingivitis es una inflamación superficial de la encía sin que se produzca pérdida del soporte óseo y se caracteriza por hinchazón, sangrado (con el cepillado o espontáneo) y cambio de color de la propia encía, que tiende a ser más rojizo. Es una enfermedad de origen bacteriano, que se produce cuando la placa o biofilm se acumula alrededor de los dientes. Hay múltiples enfermedades y problemas que pueden afectar al periodonto (tejido de soporte del diente), pero las principales y más frecuentes son la gingivitis y la periodontitis (ambas de origen bacteriano). La gingivitis se produce por la acumulación de bacterias, produciendo inflamación y sangrado; en este estadio, aún reversible, no hay destrucción del hueso de soporte.

La gingivitis es una fase temprana de la enfermedad periodontal muy común en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud estima que 1 de cada 4 adultos padece alguna forma de infección bacteriana, de los cuales entre un 15 y un 20% desarrolla la versión grave de la enfermedad, la periodontitis.

Es tan habitual que muchas personas incluso se han acostumbrado a ese ligero sangrado que se produce cuando se lavan los dientes. Pero ante todo, si te sangran las encías al cepillarte los dientes, te recomendamos que acudas de inmediato a tu dentista, para establecer el estado de salud de tus encías y evitar que avance la enfermedad.

Causas de la Gingivitis

Una de las principales causas de la gingivitis es la acumulación de placa. La placa es una sustancia compuesta por bacterias, saliva y restos de alimentos que se acumula en los dientes si no la eliminamos a diario.

Es por todos conocido que algunos hábitos como no cepillarse, no usar hilo dental o no enjuagarse, pueden causar la enfermedad periodontal o gingivitis, pero esta inflamación de las encías también tiene otras causas menos conocidas o incluso sorprendentes. Las causas más comunes de la enfermedad periodontal son las siguientes:

  1. La placa: La principal causa de la enfermedad periodontal o gingivitis es la placa, una gruesa película de bacterias que se forma sobre las encías y los dientes y que se puede eliminar con una rutina diaria de cepillado, hilo dental y enjuague.
  2. El tabaquismo: El tabaco interfiere en el funcionamiento normal de las células del tejido de las encías y deja la boca vulnerable a las infecciones, por eso también es una posible causa de la enfermedad periodontal.
  3. Los cambios hormonales: Los altibajos hormonales como ocurren durante el embarazo, el ciclo menstrual, tratamientos hormonales, etc… pueden dejar las encías más vulnerables a la enfermedad periodontal. No es que el embarazo sea causa intrínseca de problemas de encías o dentales, pero sí que hay que prestar especial atención al cuidado de la boca durante este periodo para mantenerla sana. Un efecto inusual que suele producirse durante el embarazo es que las encías se irritan, inflaman, enrojecen y sangran levemente durante el cepillado o con el hilo dental, aunque estos síntomas suelen desaparecer después del embarazo.
  4. Los medicamentos: Un efecto secundario de algunos medicamentos es reducir la producción y el flujo de la saliva, lo que deja una boca seca en la que las bacterias pueden proliferar rápidamente. Si te preocupa el estado de tus encías, consulta a tu médico si el tratamiento que estás tomando puede afectarles.
  5. Las deficiencias nutricionales: Es importante tomar la cantidad diaria de vitaminas recomendada, ya que la deficiencia de vitamina C puede ser especialmente perjudicial para las encías. Una dieta rica en azúcares y carbohidratos y baja en agua y vitamina C puede llevar a tener problemas de encías.
  6. Los dientes torcidos: Si tus dientes, como pasa con frecuencia, se superponen o bien están torcidos o girados, esto puede ser una causa de la enfermedad periodontal. Esto se debe a que una mala alineación de los dientes crea más espacios donde la placa puede acumularse y dañar tus dientes y encías. Nuestro consejo es que prestes especial atención a estas zonas cuando te cepilles y uses hilo dental.
  7. Los antecedentes familiares: Si tienes antecedentes de enfermedad periodontal en la familia, díselo al dentista, ya que esto puede plantear un riesgo ligeramente mayor de padecer una infección bacteriana.

Síntomas de la Gingivitis

Un problema fundamental común a las enfermedades periodontales es que no se asocian con síntomas claros ni especialmente molestos. En concreto, la gingivitis no tiende, generalmente, a causar dolor o malestar intenso, por lo que muchas personas desarrollan esta enfermedad a menudo sin darse cuenta. Su síntoma más común es el sangrado de las encías (aunque en personas fumadoras este síntoma suele ser poco evidente).

Los principales signos que debemos conocer para vigilar su aparición son:

  • Encías rojas o inflamadas: Si tus encías están rojizas o irritadas, puede que tengas gingivitis.
  • Encías que sangran: Aunque pase muy a menudo y parezca algo muy normal, lo cierto es que no es común ni saludable que las encías sangren durante el cepillado o el uso del hilo. La permanencia de placa y sarro en los dientes hace que las encías se enrojezcan y se irriten más.
  • Mal aliento: El mal aliento es la consecuencia directa de la acumulación de placa en la lengua, lo que supondría que las bacterias no están siendo eliminadas correctamente y, por lo tanto, la higiene bucal no es la mejor.
  • Dolor y sensibilidad: Los síntomas de la gingivitis podrían empeorar si no se tratan a tiempo, lo que podría dar lugar a la periodontitis. Algunos síntomas como dientes flojos o retracción de encías, podría significar una enfermedad de las encías más avanzada.

¿A quién afecta la gingivitis?

Se estima que ocho de cada diez personas de 35 años o más sufren de algún tipo de patología de las encías. De ellas, la gingivitis es la más frecuente, mientras que un 30-38% de los adultos padece periodontitis.

Existen dos colectivos especialmente sensibles a este trastorno:

  • Niños: en ellos es prácticamente universal (alcanza cifras del 70% en niños de 7 años y se eleva hasta el 90% en niños de 10 años). Sin embargo, estos trastornos de las encías no suelen adquirir un perfil grave. En sus revisiones orales rutinarias se deben explorar también las encías y, en caso de detectar cualquier problema, por leve que sea, comenzar el tratamiento.
  • Mujeres: los cambios hormonales a lo largo de la vida de la mujer inciden de modo importante en su salud oral.
    • Pubertad: en esta etapa, pueden desarrollarse signos marcados de inflamación en las encías sin un aumento claro en los niveles de placa bacteriana. Se denomina “gingivitis puberal” y está asociada a los incrementos de las hormonas sexuales (estrógenos y progesterona) que se dan en las niñas alrededor de los 12 años.
    • Etapa fértil: una de las consecuencias del síndrome premenstrual puede ser el sangrado de las encías, que desaparece justo cuando llega la menstrua­ción.
    • Embarazo: se conoce como “gingivitis gesta­cional” la que se su­fre específicamente durante este periodo de la vida. Y es que los cambios hormonales pueden provocar alte­raciones en los vasos sanguíneos de las en­cías similares a los que ocurren en la pubertad.
    • Menopausia: con el descenso de los es­trógenos y progesterona en la mujer durante esta etapa se producen alteraciones significativas en los tejidos de la boca, con una menor secreción y cambios en la composición bioquímica de la saliva, así como desórdenes en la flora bucal.

¿Qué consecuencias puede tener la gingivitis?

Si no se trata, la gingivitis evoluciona hacia una periodontitis, que puede terminar causando pérdida de dientes, con los consiguientes problemas de estética, masticación, habla o autoestima, afectando claramente a la calidad de vida.

Recientes estudios confirman también que la infección de las encías tiene un impacto sistémico en el ser humano, afectando a otras partes del cuerpo situadas fuera de la cavidad oral. En el caso de la gingivitis, se ha demostrado que las bacterias que se introducen debajo de las encías pueden, en algunos casos, viajar desde la encía hasta al torrente sanguíneo, produciendo una inflamación sistémica que favorece, por ejemplo, la formación de trombos en las arterias. Por tanto, las infecciones de las encías son un claro factor de riesgo para padecer patologías cardiovasculares.

Cómo Prevenir la Gingivitis

El primer paso para prevenir la gingivitis es eliminar la placa bacteriana de los dientes. La gingivitis es una inflamación reversible del tejido de las encías alrededor de los dientes. La gingivitis se puede prevenir y se puede revertir con una buena higiene oral y con la ayuda del odontólogo y el higienista dental, quienes pueden eliminar el sarro existente que provoca la irritación de las encías.

Para prevenir la gingivitis, su evolución a periodontitis y, en general, para conservar el estado de salud de las encías, lo mejor es la prevención, que consiste en una correcta higiene bucal.

Las siguientes son algunas prácticas y recomendaciones para prevenir la gingivitis:

  1. Buena higiene bucal: Cepíllate los dientes dos minutos y al menos dos veces al día. Usar hilo dental es muy recomendable para llegar a aquellos recovecos a los que no llega el cepillo. Además, no te olvides de usar colutorio para llegar a aquellos lugares de la boca donde no puede limpiar el cepillo de dientes. Usar colutorio dos veces al día puede suponer un gran cambio en tu salud bucodental.
  2. Consultas con dentistas periódicamente: Visitar al dentista es muy importante para tu higiene bucodental. Se recomienda, por lo general, ir una vez cada 6 o 12 meses. Las radiografías periódicas también ayudan a identificar aquellas enfermedades que no se ven a simple vista. Una radiografía al año es recomendable para mantener una buena salud bucodental.
  3. Prácticas saludables: Control de la alimentación, como el exceso de grasas o azúcar, también puede ayudar a mantener intacta la salud de nuestras encías.
  4. Para toda la vida: La prevención de las enfermedades periodontales es un compromiso de por vida; la eliminación mecánica de la placa bacteriana debe ser diaria y debe acompañarse con otras medidas encaminadas a evitar riesgos adicionales para la salud bucodental.
  5. Lávate los dientes a menudo: Sigue unos mínimos hábitos de cepillado dental y de encías: hazlo durante unos 2 minutos, al menos 2 veces al día. Sobre todo, no olvides el cepillado antes de acostarte.
  6. Hazlo con el cepillo adecuado: Los cepillos recargables eléctricos son algo más eficaces en la reducción de placa e inflamación gingival que los cepillos manuales. No obstante, no hay evidencia suficiente para recomendar el uso un cepillo sobre otro y esto dependerá de las necesidades y destreza de los pacientes.
  7. Sigue una técnica correcta: Asegúrate de seguir una correcta técnica de cepillado dental y durante el tiempo adecuado. Cepilla cada cuarto de la boca unos 30 segundos. El cepillado dental 2-3 veces al día durante 2 minutos puede ser eficaz en la prevención primaria de la gingivitis y periodontitis en grupos de bajo riesgo; los pacientes de alto riesgo y la prevención secundaria requieren mucho más tiempo.
  8. No descuides el espacio entre dientes: La higiene interdental diaria es esencial para mantener la salud gingival. Los cepillos interdentales son el método más eficaz para aquellos espacios en los que se pueda pasar sin ejercer un trauma. Sin embargo, ten precaución en su uso en espacios interdentales estrechos; en estos casos, mejor usa hilo dental.
  9. Los enjuagues, el mejor refuerzo: Refuerza la higiene bucodental con algún colutorio o enjuague bucal, ya que ofrecen grandes beneficios en el manejo de la gingivitis y la prevención de la acumulación de placa. Sin embargo, ten en cuenta el coste, los problemas medioambientales y los efectos secundarios de estos productos, así como la necesidad de tomar medidas adicionales según tu caso.
  10. Cuídate más si eres mujer o padeces diabetes: Una mala salud de las encías puede provocar un escaso control de la glucemia en personas con diabetes e incluso puede adelantar el parto en casos de embarazo. De hecho, los cambios hormonales a lo largo de la vida de la mujer (pubertad, menopausia, síndrome premenstrual o embarazo) inciden de modo importante en su salud oral. Además, los niños son un colectivo especialmente sensible a este problema, aunque sin llegar a convertirse en un trastorno grave.
  11. Evita la automedicación: No recurras a productos de salud oral sin contar antes con el diagnóstico correcto y asesoramiento por parte de un profesional.
  12. Las revisiones son imprescindibles: Acude a tu dentista o periodoncista al menos una vez al año para que controle la situación de tus encías y dientes.

Tratamiento de la Gingivitis

En el caso de la gingivitis, es necesaria la eliminación de la placa dental y el cálculo dental (también llamado “sarro”). Este tratamiento, denominado profilaxis profesional (o “limpieza de boca”), lo realizan los profesionales odontológicos. Además, es fundamental explicar cómo se deben cepillar los dientes y encías para mantenerlos limpios, y que no vuelva a aparecer dicho trastorno.

Debemos tener en cuenta que las diferentes enfermedades periodontales exigen un tratamiento distinto e individualizado. En general, el tratamiento de las enfermedades periodontales tiene tres objetivos diferentes:

  • Eliminar o reducir las bacterias productoras de la enfermedad.
  • Suprimir, reducir o modificar los factores que hacen que los pacientes sean más susceptibles a ésta, como son el tabaco o ciertas alteraciones dentarias como las malposiciones.
  • Crear las condiciones adecuadas para que la enfermedad se pueda mantener controlada a largo plazo.

Remedios caseros para la gingivitis

Además de los consejos anteriores, existen algunos alimentos que pueden ayudar a prevenir la gingivitis:

  • Masticar alimentos crudos: El ser masticados crudos se masajea la encía y ayuda a eliminar restos de comida entre los dientes. La creación de saliva se activa ya que al ser alimentos duros tardamos más en tragarlos y por tanto las bacterias bucales se neutralizan. Además la fibra nos ayuda a combatir las bacterias y mejora nuestro sistema inmunológico. Son especialmente recomendables las manzanas, zanahorias y apio por su bajo contenido en azúcares.
  • Alimentos con Omega 3: Todos los alimentos con contenido alto de Omega 3 ayudan a desinflamar.

Conclusión

No subestimes la importancia de la salud bucal y la prevención de la gingivitis. Tomar medidas tempranas y mantener una buena higiene bucal puede prevenir complicaciones graves en el futuro. Tu sonrisa es una parte valiosa de tu salud y bienestar en general. ¡No dejes que la gingivitis te impida mostrarla al mundo!

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