La pérdida de dientes no solo afecta a la estética, sino que puede desencadenar diversos problemas de salud oral. A corto plazo, los dientes opuestos a la pieza faltante pueden extruirse o cambiar su posición poco a poco al no tener soporte del antagonista.
A largo plazo, la ausencia de dientes provoca que el hueso de los maxilares se vaya reabsorbiendo tanto en anchura como en altura. Por ello, es crucial explorar las opciones disponibles para reemplazar un diente perdido de manera segura y efectiva.

¿Es Seguro Hacer Dientes Postizos Caseros?
En Clínica Dental Martín Riva desaconsejamos el uso de dentaduras postizas caseras debido a que, en vez de solucionar, perjudican. En internet puede parecer que todo es fácil y los resultados son óptimos, pero la realidad es muy distinta.
Por si todo eso fuese poco, las piezas dentales postizas caseras son más baratas porque usan materiales de muy baja calidad. Esos materiales no suelen ser duros, por lo que se pueden romper con facilidad y provocar daños en la dentadura real todavía más graves. Por si eso fuese poco, hacen que la boca sea más vulnerable a las infecciones.
Una cosa está clara, las personas que intentan arreglarse la dentadura ellas mismas solas en casa tienen una alta probabilidad de empeorar la situación. La sonrisa no son unos apaños a la ligera, sino que es una combinación entre dientes, encías y labios.
Con la llegada de Internet y sobre todo de las redes sociales, muchas personas han pasado a recomendar cosas que realmente no son de buena calidad para que otras personas las compren y así llevarse una pequeña comisión. Actualmente se han puesto de moda los consejos para mejorar la salud bucal sin tener que pasar por el dentista usando determinados productos. Según las explicaciones, todo parece fácil y los resultados son óptimos, pero la realidad es muy distinta. Y es que una cosa está clara, no hay un producto que haga magia. Por ese motivo, desde ahora mismo te recomendamos no jugártela con “productos milagrosos” y acudir directamente a tu dentista de confianza.
Para evitar este tipo de riesgos, lo importante es educar a los jóvenes sobre los contenidos de internet. Es realmente importante enseñarles que todo lo que ven no es verdad y que muchas veces el marketing está por encima de la salud.
Si tienes claro qué quieres conseguir una sonrisa bonita, debes tener claro que sin la ayuda de un buen dentista no la vas a conseguir. No te la juegues por intentar ahorrar unos euros y experimentar.

Alternativas Profesionales para Reemplazar Dientes Perdidos
Afortunadamente, existen varias opciones restauradoras que el paciente puede escoger para reemplazar un diente único ausente. Las opciones restauradoras incluyen una prótesis adhesiva (tipo Maryland), una prótesis parcial fija, una prótesis parcial removible, o una corona unitaria soportada por un implante.
Implantes Dentales
Siempre que las circunstancias del caso lo permitan, una solución para reemplazar de forma fija una pieza ausente es la colocación de un implante inmediato postextracción dental. Una vez extraído el diente, se prepara el lecho óseo sobre el que se colocará el implante dental.
Cuando este ya ha sido instalado, se atornilla sobre él un pilar de cicatrización que se mantendrá durante el período de integración del implante al hueso, normalmente entre 3 y 4 meses. En ciertas situaciones y, sobre todo, cuando faltan los dientes frontales que influyen en la estética, también se puede poner un implante inmediato con carga inmediata. Es decir, colocar la prótesis sobre el implante simultáneamente al implante.
Hay que tener en cuenta que existen herramientas digitales de implantología guiada para ayudar en la planificación y colocación de los implantes. El procedimiento comienza con la obtención de un CBCT de los maxilares del paciente que permitirá visualizar el hueso, los dientes y otras estructuras anatómicas de interés en tres dimensiones.
Paralelamente se obtienen los registros de la boca del paciente y, a continuación, se superponen todos los modelos usando un software diseñado para ello. Este programa informático permite planificar el tipo, el tamaño y la posición del implante acorde con las características anatómicas del paciente y la restauración protésica que se planea realizar.
En condiciones ideales, los implantes se colocan en el hueso dental del paciente, que servirá de soporte para la instalación de este anclaje y la posterior corona. Sin embargo, ya sea por enfermedad, condiciones genéticas, traumatismos o por la reabsorción ósea provocada por la ausencia de un diente por tiempo prolongado, algunos pacientes no disponen de hueso dental o disponen de una cantidad insuficiente para la correcta colocación de un implante.

Puentes Dentales
Aunque el implante es una de las soluciones más habituales para la ausencia de dientes, existen otras alternativas. Una de las más populares es el puente dental, que también permite restaurar de forma fija los dientes perdidos. Para ello es necesario tallar los dientes vecinos, que son los que se van a convertir en los pilares de dicho puente.
Aunque esta alternativa sirve para sustituir piezas faltantes, no es inocua, por lo que es fundamental analizar cada caso de manera individual y realizar un correcto diagnóstico para elegir el tratamiento más adecuado. La principal ventaja del puente dental es que hay determinados pacientes cuya boca no permite la colocación de un implante, por lo que el puente se presenta como la única solución posible.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que para realizar un puente es necesario tallar los dientes adyacentes aún cuando estos estén sanos. De igual manera, a diferencia de lo que sí que ocurre con el implante, con el puente no hay estímulo en el hueso dental, por lo que este puede comenzar a reabsorberse afectando a la estética y función.
Una posibilidad para reponer dos piezas dentales contiguas es la colocación de un implante dental con una prótesis que tiene una extensión, también llamado voladizo o cantiléver. Esta opción puede conllevar problemas de fracturas de los componentes protésicos o aflojamiento de tornillos debido al exceso de carga, por lo que la opción más habitual en este caso es la colocación de dos implantes dentales con una prótesis atornillada sobre ellos.
Prótesis Removibles
Otra forma de restaurar una pieza o piezas dentales es mediante una prótesis removible que el paciente puede colocar y retirar fácilmente. Generalmente están fabricadas en metal y resina y se sirven de ataches y ganchos que se apoyan en los dientes para obtener retención. Este tipo de prótesis pueden usarse para reponer una o varias piezas.
Como ya mostramos anteriormente, es aconsejable sustituir un diente faltante lo antes posible. Sin embargo, hay situaciones y/o casos clínicos que no permiten hacerlo de inmediato, por lo que se puede realizar una solución provisional como la colocación de una prótesis removible o un retenedor Essix.
El edentulismo o ausencia total de dientes provoca una progresiva reabsorción del maxilar y la mandíbula debido a la falta de estímulo por parte de los dientes. La reabsorción del hueso del maxilar provocará la aparición de arrugas en los surcos nasales y subnasales y la mandíbula se desplazará hacia adelante.
Una forma para rehabilitar una boca sin dientes es mediante la colocación de cuatro implantes sobre los que se anclará una prótesis fija, principalmente indicada en personas mayores donde la fuerza de su mordida está disminuida. La técnica consiste en colocar cuatro implantes dentales tanto en el maxilar como en la mandíbula.
En la mandíbula normalmente se colocan entre el foramen del nervio mentoniano, mientras que en el maxilar superior se distribuyen anteriormente a los senos maxilares, evitando así tener que hacer elevaciones de senos con injertos para corregir la falta de hueso en los casos en los que no hay hueso suficiente, aunque también se pueden colocar distribuidos a lo largo del maxilar superior o maxilar inferior. A continuación, se coloca la prótesis provisional de carga inmediata durante unos meses mientras los implantes se integran en el hueso.
Otra forma de rehabilitar de forma fija una boca edéntula es mediante la colocación de seis implantes en el maxilar o mandíbula. El proceso es similar al caso anterior, pero colocando seis implantes en lugar de cuatro. Esta es una de las técnicas de elección en el caso de que el paciente sea joven o de mediana edad.
Otra de las opciones para reponer piezas faltantes en un paciente edéntulo es la realización de una sobredentadura sobre implantes. Estas prótesis se sirven de distintos tipos de retenciones (barras, bolas, locator o ring, etcétera) para anclarse a los implantes colocados en el hueso del paciente.
La prótesis completa removible, popularmente conocida como dentadura postiza, es un aparato para el tratamiento del edentulismo que reemplaza los dientes naturales perdidos y rehabilita las estructuras óseas que se han ido atrofiando.

El Uso Correcto del Pegamento Dental
Cuando hablamos de pegamento dental, nos referimos principalmente a adhesivos para prótesis dentales removibles, es decir, a productos diseñados para pegar dentaduras postizas o prótesis de quita y pon y evitar que se muevan al comer o hablar. Si tu diente natural (uno de tus propios dientes) está flojo o se mueve, no debes intentar pegarlo con ningún pegamento de uso doméstico (ni con Super Glue, ni Loctite, ni ningún adhesivo industrial).
Un adhesivo dental o fijador dental es un producto pensado para mejorar la fijación de una prótesis dental removible (la clásica dentadura postiza completa o parcial) a las encías.
¿Cuándo se usa el pegamento dental?
- Dentaduras postizas completas o parciales que se aflojan: Si llevas una dentadura postiza (ya sea toda la placa superior/inferior o una prótesis parcial) y notas que con los movimientos de la boca se mueve un poco o no ajusta perfectamente, un adhesivo dental puede darte esa estabilidad extra.
- Cuando el dentista lo recomienda: En general, si tu prótesis removible fue bien ajustada a tu boca, no debería necesitar mucho adhesivo. Sin embargo, con el tiempo el hueso y las encías pueden cambiar, y el dentista puede sugerirte usar un fijador dental para mejorar la retención.
¿Cuándo no se usa?
Solo se debe aplicar adhesivo en prótesis removibles (las de “quita y pon”). Las prótesis fijas (por ejemplo, dentaduras completas soportadas por implantes o puentes dentales cementados) no requieren adhesivo, ya que van unidas de forma permanente por otros medios.
El pegamento dental está indicado exclusivamente para dentaduras postizas removibles (también llamadas placas o prótesis de quita y pon). Su función es evitar que la prótesis se mueva y mejorar la comodidad del paciente al hablar y masticar.

Cómo aplicar el adhesivo dental correctamente:
- Limpia bien la prótesis: Antes de nada, retira tu dentadura postiza y lávala cuidadosamente. Lo ideal es usar un cepillo especial para prótesis (o uno de cerdas suaves que reserves solo para esto), agua templada y jabón neutro. Limpia todas las superficies de la prótesis para eliminar restos de comida, placa bacteriana y saliva. Aclara con agua abundante. Una buena higiene de la prótesis favorece la adhesión del pegamento y evita infecciones.
- Sécala completamente: Después de lavar, seca la prótesis con cuidado usando una gasa o servilleta limpia. Esto es importante porque si la base de la dentadura está mojada, el adhesivo se diluye y pega peor.
- Aplica el adhesivo dental en la prótesis: Ahora toma tu crema o pegamento dental. Aplica pequeñas porciones del producto en la cara interna de la prótesis (la que apoyará en tu encía). ¿Cuánto echar? Menos de lo que imaginas. Con tres o cuatro pequeñas gotas del tamaño de un guisante suele ser suficiente. Por ejemplo, coloca una pequeña gota en la parte central y otra en cada extremo de la base de la dentadura. Evita cubrir toda la superficie o poner pegotes grandes, porque al presionar podrían rebosar y resultar molestos. Recuerda: con un poco basta para hacer el efecto, no por mucho pegamento va a pegar mejor; de hecho, el exceso puede dificultar el asentamiento de la prótesis y ensuciarte la boca.
- Coloca la dentadura en su sitio: Inserta la prótesis en tu boca en la posición correcta. Presiona firmemente con los dedos (o muerde suavemente) durante unos segundos para asegurar que se asiente bien.
- Retira y limpia al final del día: Los adhesivos dentales están pensados para uso diario pero no permanente. Por la noche, antes de dormir, se recomienda quitarse la dentadura postiza para que las encías descansen. Para retirarla, haz movimientos suaves, evitando forzar de golpe. Luego, limpia los restos de adhesivo tanto de la prótesis como de tus encías. Puedes ayudarte de tu cepillo suave y abundante agua tibia.
Siguiendo estos pasos, tu prótesis dental debería quedar bien sujeta durante todo el día. Importante: Si notas que necesitas aplicar pegamento varias veces al día o en grandes cantidades para que tu dentadura no se mueva, es señal de que algo no va bien. En ese caso, visita a tu dentista: puede que tu prótesis necesite un ajuste, un rebase (rellenarla para adaptarla de nuevo) o incluso reemplazarla por una nueva si ya está muy desgastada. Un buen dentista evaluará la situación; a veces el uso excesivo de fijador indica que la prótesis está desadaptada.
Consejos Adicionales:
- Dieta y bebidas: Espera unos minutos tras colocar el pegamento antes de comer o beber, para que fragüe bien.
- Cantidad correcta: Como mencioné, no por usar más cantidad durará más. De hecho, si te excedes y rebosa, además de incómodo, al mezclarse con la saliva puede irse deshaciendo antes.
- Limpieza: Mantener una buena higiene de la prótesis y de tu boca ayuda a que el adhesivo funcione mejor. La presencia de placa bacteriana o sarro en la dentadura puede dificultar la adhesión.
- Noche: Al quitarte la dentadura por la noche, enjuaga tu boca con un enjuague bucal o agua tibia con sal para limpiar las encías de cualquier residuo de pegamento.
Marcas Reconocidas de Adhesivos Dentales:
- Corega: Es una de las marcas más populares. Sus cremas fijadoras son conocidas por ser eficaces y duraderas. Permiten comer con normalidad sin que la prótesis se mueva y muchas de sus presentaciones son sin sabor (para no alterar el gusto de la comida). Corega tiene versiones como Máximo Sellado, Ultra, sin zinc, etc.
- Kukident: Otra marca clásica de adhesivo dental (en algunos países es la misma marca que Fixodent, solo cambia el nombre). Kukident tiene cremas adhesivas que proporcionan fijación muy fuerte tanto para prótesis completas como parciales. Con una sola aplicación diaria suele bastar. Ofrecen variantes con sabor a menta fresca, con extra adherencia, etc.
- Algasiv: Esta marca se diferencia porque ofrece principalmente almohadillas adhesivas en lugar de crema. Las almohadillas Algasiv se recortan al tamaño de tu prótesis, se humedecen y se colocan entre la dentadura y la encía, proporcionando sujeción. Son muy útiles para quienes no se llevan bien con la textura de las cremas. Además, las almohadillas ayudan a sellar toda la superficie, evitando la entrada de restos de comida bajo la dentadura (lo que a veces ocurre con las cremas).
Además de estas, encontrarás otras marcas como Polident (muy similar a Corega), Fixodent (nombre de Kukident en versión internacional), y adhesivos genéricos de farmacia. Mi consejo es que pruebes cuál te funciona mejor: a algunos pacientes una marca les aguanta más que otra, es algo personal. Pero asegúrate de comprar marcas conocidas y de calidad, preferiblemente con recomendación profesional.
Fíjate si tienen aprobaciones o sellos de entidades dentales. Por ejemplo, la American Dental Association (ADA) otorga un sello de aceptación a ciertos adhesivos dentales que cumplen con estándares de seguridad y eficacia.
¿Por Qué se Aflojan los Dientes Naturales?
Cambiemos ahora el foco a los dientes naturales flojos, es decir, cuando tu propio diente (no una prótesis) se mueve. Esto es algo que asusta mucho a quien le ocurre, y con razón: un diente permanente no debería moverse.
- Enfermedad periodontal (periodontitis): Es la causa número uno de dientes flojos en adultos. La periodontitis es una infección crónica de las encías y del hueso que rodea al diente, producida por la acumulación de placa bacteriana y sarro. Con el tiempo, va destruyendo el soporte del diente (encía y hueso) y esto provoca que el diente tenga menos sujeción y empiece a moverse. Si no se trata, el diente terminará por caerse. Signos asociados: encías rojas, inflamadas (encías inflamadas), sangrado al cepillarse, retraídas o con sarro visible.
- Traumatismo o golpe: Un impacto fuerte (por ejemplo, en un accidente, practicando deporte, una caída) puede aflojar un diente. A veces el diente se mueve pero no se cae del todo. Esto ocurre porque el ligamento periodontal (unas fibras que actúan como “amortiguador” del diente en el hueso) se ha distendido o roto parcialmente. En niños es frecuente ver dientes flojos por golpes jugando; en adultos también puede pasar.
- Bruxismo (rechinar de dientes): El hábito de apretar o rechinar los dientes constantemente, especialmente por las noches, ejerce fuerzas excesivas sobre los dientes. Con el tiempo, ese estrés continuo puede aflojarlos. Un diente sometido a bruxismo severo puede presentar movilidad aunque sus encías estén sanas, simplemente por la sobrecarga mecánica.
- Tras un tratamiento dental: En algunos casos, después de una limpieza profunda de encías (raspado y alisado radicular) o tras un tratamiento de conducto (endodoncia) complicado, los dientes pueden sentirse algo más flojos temporalmente.
Ahora bien, tener un diente flojo no es normal (salvo que seas un niño mudando los dientes de leche). Un adulto con un diente que se mueve debe buscar atención odontológica cuanto antes.
Si es por enfermedad periodontal, el dentista o periodoncista realizará tratamientos para controlar la infección: limpieza profunda (curetaje o raspado subgingival), quizás cirugía periodontal en casos avanzados, y pautará mantenimiento riguroso de higiene. En muchos casos, cuando la encía se cura y se elimina la infección, el progreso del aflojamiento se detiene. A veces el diente recupera algo de firmeza si se forma nuevo tejido de soporte, aunque si la destrucción ósea fue muy grande, puede que el diente se quede algo móvil de por vida o eventualmente haya que extraerlo.
Si es por golpe/traumatismo, lo primero es acudir de inmediato al dentista. Mientras llegas, puedes morder suavemente un pañuelo o gasa para mantener el diente en su sitio. No lo toquetees con la lengua ni los dedos, para no empeorar las lesiones internas. En la clínica, el odontólogo evaluará la gravedad: a veces basta con inmovilizar el diente, otras hay que hacer una férula (una especie de “entablillado” uniendo ese diente a los de al lado con un material especial) para que se mantenga fijo durante unas semanas mientras sana. También se verificará que el nervio del diente esté vivo; si el golpe dañó irreversiblemente el nervio, podría requerir una endodoncia.
Si es por bruxismo u oclusión incorrecta, la solución pasa por abordar ese problema de base. Un tratamiento común es hacer una férula de descarga (una placa nocturna) para proteger los dientes del bruxismo y así evitar que se sigan aflojando. También se ajustan las superficies de mordida si hay contactos prematuros (lo que llamamos un ajuste oclusal) para repartir bien las fuerzas.
Como ves, pegar un diente flojo no es tan sencillo como usar un pegamento cualquiera. Requiere diagnóstico y tratamiento profesional. Mi recomendación siempre es: ante un diente que se mueve, no esperes a que “se cure solo”. Busca una opinión experta lo antes posible.
¿Qué Hacer en Caso de Fractura Dental?
Ya hemos dejado claro que los pegamentos dentales comerciales solo deben usarse para dentaduras postizas, y nunca para pegar dientes naturales o piezas dentales sueltas. No uses pegamento para mantener en su sitio un diente natural flojo. Si sientes que un diente “se te mueve” (ya sea por golpe o por enfermedad de encías), lo correcto es acudir al dentista cuanto antes. Pegar ese diente con un adhesivo de dentadura no va a solucionar el problema de fondo y, peor aún, puede irritar la encía y hacer que el diente se suelte del todo.
Si fue por un golpe, intenta mantenerlo en posición mordiendo suavemente una gasa estéril y ve de urgencia al odontólogo. Si es por encías (y el diente se mueve cada vez más desde hace semanas), programa cita con un periodoncista.
Imagina que, por un accidente, se te parte un diente (por ejemplo, se fractura la mitad de la paleta/ incisivo). A veces la mitad rota queda suelta pero no se desprende completamente. Otras veces se cae un trozo de diente al suelo. La tentación puede ser intentar pegar el trozo de diente roto con algún pegamento instantáneo. Error: No lo hagas.
¿Qué hacer?
Si encuentras el fragmento de diente, colócalo en un vasito con suero fisiológico o leche (esto mantiene el fragmento hidratado) y llévalo al dentista. A veces, si el fragmento está limpio y es grande, el odontólogo puede llegar a pegar ese fragmento usando resinas compuestas especiales en una sesión, logrando muy buen resultado estético. Otras veces habrá que hacer una reconstrucción con material de relleno (composite) o colocar una corona (funda) sobre el diente si la fractura es grande. Cada caso varía.
En caso de diente astillado o grieta, tampoco apliques nada por tu cuenta. Mantén la higiene, quizás cubre la parte filosa con cera dental (como la ortodóntica, si te está irritando) y acude a consulta.
Este es un caso muy común: tienes una corona dental (funda) sobre un diente o muela, y de repente un día se despega y se te cae. Te quedas con la funda en la mano y el diente muñón expuesto. En estos casos, mucha gente piensa inmediatamente en pegar la corona de nuevo con lo que tenga a mano. No utilices pegamentos tipo superglue en tu corona, por favor.
