Sangrar después de la extracción de las muelas es algo habitual en este tipo de operaciones. No obstante, esto alarma, en ocasiones, a los pacientes, que no saben cómo actuar al respecto. Es en la consulta, durante la operación o en los momentos posteriores a ella, cuando más sangrado puede darse. La pieza dental retirada ha dejado un hueco y una herida abierta y tierna. ¿Hay que preocuparse en estos escenarios? Lo cierto es que en la mayoría de casos no.
Como explican nuestros profesionales de Oiz Klinika, «las personas que buscan clínica dental en Durango para someterse a este tipo de intervenciones a veces llaman alarmadas porque siguen sangrando en casa. Este escenario se puede dar durante las primeras 24 horas, e incluso es normal sentir un poco más de sabor a sangre en la cavidad bucodental durante los 7 o 10 primeros días.
Existen algunos escenarios en los que el paciente no deja de sangrar pese a seguir todas las recomendaciones y consejos que ofrecen los profesionales. Estas son las principales precauciones que se deben tener en cuenta cuando a un paciente le preocupa sangrar después de la extracción de las muelas.
¿Qué hacer después de una Extracción Dental? Consejos FÁCILES!
Cuidados Inmediatos Tras la Extracción
Tras la extracción, el dentista colocará una gasa sobre el área tratada. Es fundamental morderla con firmeza durante al menos 30-45 minutos para controlar el sangrado. Controlar el sangrado es lo normal y es mantener la gasa que nos colocan en consulta durante al menos 30-45 minutos.
Si persiste después de cambiar la gasa, es importante consultar al dentista, aunque es normal que el sangrado leve continúe durante varias horas.
Además, inicialmente el sangrado se intenta controlar en clínica. Se supone que deben de haberse realizado análisis del paciente antes de la extracción y, por tanto, se debería ser consciente de si este está tomando algún tipo de anticoagulante o similar que pueda estimular el sangrado.
Un par de gotitas de sangre en la saliva nos puede dar la impresión de un sangrado severo, porque notamos el sabor a sangre en la boca y notamos mucho líquido. No se trata de algo grave. Hay que intentar no ponerse nervioso, ya que en la mayoría de los casos esos sangrados son leves: en caso de que el sangrado sea excesivo tendrías la boca llena de sangre en unos segundos.
Un truco de abuela que puede ayudar en caso de sangrado leve es morder una bolsita de té húmeda. Eso sigue sin significar que el problema sea grave, ya que sigue tratándose de una herida superficial que afecta a vasos sanguíneos pequeños.
Después de la intervención durante 45 minutos:
- Morder una gasa estéril después de la intervención durante 45 minutos.
- Ponerse una bolsa de hielo durante los primeros 45 minutos, alternando con períodos de descanso.
También es importante:
- No enjugarse la boca durante las primeras 24 horas, ni escupir ni realizar movimientos repetitivos de succión.
- No te cepilles la zona de la extracción durante las primeras 24 horas.

Recomendaciones para las Primeras 24-48 Horas
Las primeras 24 horas son críticas para la cicatrización, durante este período, se forma un coágulo de sangre en la cavidad donde estaba el diente, lo que ayuda a proteger la herida y facilita la recuperación.
Durante las primeras 24 horas después de una extracción dental, es normal que la zona se encuentre sensible y que tengas dudas sobre cómo actuar.: ¿con qué me debo enjuagar la boca después de una extracción? ¿Qué cuidados debo llevar a cabo cuando me extraen un diente? ¿Cómo debo dormir después de la extracción de una muela?
Es importante que preguntes a tu odontólogo todo lo que necesites saber.
Qué hacer:
- Muerde la gasa compresiva que te ha colocado el dentista, al menos durante 1 hora. Así conseguirás frenar el sangrado de la zona.
- No te enjuagues la boca, y en la medida de lo posible, traga saliva, no la escupas. Si es demasiado, haz un rollo con una gasa estéril y limpia el exceso de saliva o sangre.
- Si durante las primeras 12 horas notas la zona inflamada o hinchada, puedes aplicar una bolsa con hielo o hielo envuelto en un trapo, nunca calor (el calor facilita la inflamación).
- Las primeras horas tras la cirugía es mejor que mantengas la cabeza levantada.
- Debes relajarte. Estar sentado es mucho mejor que de pie o tumbado.
- Toma los analgésicos que te ha recetado el odontólogo, así como los antibióticos, no sentirás dolor y prevendrás la aparición de infecciones.
- Evita comer hasta que se hayan pasado los efectos de la anestesia.
- Evita fumar, al menos durante las primeras 24 horas, e idealmente durante los siguientes 10 o 15 días. El tabaco dificulta la cicatrización de los tejidos.
Evitar actividades físicas intensas durante las primeras 24 a 48 horas es fundamental para mantener el ritmo cardíaco y la presión arterial en niveles bajos, lo que a su vez minimiza el riesgo de sangrado. Durante este tiempo, el cuerpo necesita enfocarse en la cicatrización, por lo que es ideal mantener la cabeza elevada al descansar.
Es importante evitar cualquier acción que pueda dislocar el coágulo de sangre. No se debe utilizar pajitas ni enjuagarse de forma intensa o brusca la boca en las primeras 24 horas.
La noche de la extracción se recomienda dormir con la cabeza levantada, puede ser con un par de almohadas o cojines.
Alimentación Adecuada
Durante los primeros días tras la extracción, la dieta debe ser modificada para asegurar que la zona tratada no se vea afectada por alimentos que puedan interferir en la cicatrización.
Durante las primeras 24 horas, se recomienda consumir alimentos fríos o a temperatura ambiente, como batidos, polos de hielo, yogur y sopas frías. Los alimentos calientes pueden aumentar el flujo sanguíneo en la zona, lo que podría inducir el sangrado.
Es recomendable seguir con una dieta blanda durante los primeros días, optando por purés, sopas y alimentos fáciles de masticar.
Se debe evitar el consumo de alimentos duros, pegajosos o que puedan quedar atrapados en la cavidad de la extracción, como frutos secos, semillas, palomitas de maíz y alimentos crujientes en general.
Higiene Bucal Post-Extracción
Una higiene bucal adecuada es crucial para prevenir infecciones durante el proceso de cicatrización. A partir de las 24 horas, se puede retomar el cepillado, pero con mucha suavidad y evitando la zona de la extracción. Es recomendable usar un cepillo de cerdas suaves especial para dientes y encías sensibles.
Aunque no se deben realizar enjuagues intensos durante las primeras 24 horas, a partir del segundo día se pueden hacer enjuagues suaves con agua salada (una cucharadita de sal en un vaso de agua tibia). Estos enjuagues ayudan a mantener limpia la zona afectada y favorecen la cicatrización.
Algunos enjuagues bucales comerciales contienen alcohol u otros ingredientes irritantes que pueden retrasar la cicatrización o incluso causar incomodidad.

Manejo del Dolor e Inflamación
Después de una extracción dental, es común experimentar dolor y algo de inflamación.
En caso de dolor no tomar aspirina, el doctor le indicara un analgésico recomendado para cada caso. Los analgésicos de venta libre como el ibuprofeno o el paracetamol suelen ser suficientes para manejar el dolor en la mayoría de los casos. El ibuprofeno tiene la ventaja adicional de ser un antiinflamatorio, lo que puede ayudar a reducir tanto el dolor como la hinchazón.
En casos en los que la extracción sea compleja o exista un riesgo elevado de infección, el dentista puede recetar antibióticos. Es crucial completar el ciclo completo de antibióticos para prevenir complicaciones, incluso si los síntomas mejoran antes de que terminen.
Aplicar hielo en la zona externa de la cara durante las primeras 24 horas, como se mencionó previamente, puede ser muy efectivo para controlar la inflamación.
Posibles Complicaciones y Cómo Actuar
A pesar de seguir los cuidados recomendados, algunas complicaciones pueden surgir tras una extracción dental.
Esta es una de las complicaciones más comunes tras una extracción dental, especialmente cuando se extraen muelas del juicio. Se produce cuando el coágulo de sangre se desaloja prematuramente, exponiendo el hueso y los nervios a los alimentos y líquidos. Esto genera un dolor intenso y, en algunos casos, mal aliento. Para prevenir la alveolitis seca, es fundamental no fumar, no usar pajitas ni realizar enjuagues intensos durante las primeras 24-48 horas.
Aunque las infecciones no son muy comunes, pueden ocurrir si no se sigue una higiene bucal adecuada o si los alimentos quedan atrapados en la cavidad de la extracción.
Es importante asistir a las revisiones programadas para asegurar que la herida cicatrice correctamente. En algunos casos, puede ser necesario retirar los puntos de sutura, si se utilizaron.
Aunque la herida puede cerrarse superficialmente en una o dos semanas, el hueso subyacente tarda entre 3 y 6 meses en regenerarse completamente. Durante este tiempo, es crucial seguir con una buena higiene bucal y evitar hábitos como fumar, que pueden afectar negativamente el proceso.
Dependiendo del diente extraído y de su ubicación, puede ser necesario considerar tratamientos de rehabilitación dental, como implantes dentales o prótesis.
Signos de Alerta
Hay ciertos signos que no son habituales y que pueden indicar complicaciones que requieren atención profesional inmediata:
- Dificultad para abrir la boca.
- Inflamación continua.
- Fiebre.
- Sangrado persistente.
- Sensación de anestesia prolongada.
Tabla Resumen de Cuidados Post-Extracción Dental
| Cuidado | Descripción | Importancia |
|---|---|---|
| Control del Sangrado | Morder gasa durante 30-45 minutos | Formar coágulo y detener sangrado |
| Dieta Blanda y Fría | Consumir alimentos suaves y fríos | Evitar irritación y sangrado |
| Higiene Bucal Suave | Cepillado suave y enjuagues con agua salada | Prevenir infecciones |
| Analgésicos | Tomar analgésicos recomendados por el dentista | Manejar el dolor |
| Evitar Hábitos Nocivos | No fumar ni usar pajitas | Favorecer la cicatrización |
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