¿Cómo se crea la caries dental?

Las caries son uno de los problemas bucales más frecuentes en la sociedad y una de las enfermedades crónicas de mayor prevalencia en la infancia, extendida por todo el mundo sin distinción de raza o género. Se estima que la caries dental afecta al 60-90% de la población infantil en edad escolar y a cerca del 100% de los adultos. De todos los trastornos, la caries dental es el más frecuente después del resfriado común. ¿Sabías que el 95% de la población adulta española ha padecido alguna vez en su vida caries dental? El 99% de los españoles desarrolla caries antes de los 45 años de edad.

La caries dental es una enfermedad infecciosa que destruye progresivamente los tejidos duros del diente. Está causada por los ácidos que generan las bacterias presentes en la boca al descomponer los azúcares de los alimentos. La caries es una enfermedad bacteriana que supone la destrucción del esmalte y la dentina. Estas lesiones destruyen el esmalte y la dentina de los dientes y están causadas por bacterias que transforman los azúcares de la comida en ácidos. Al contrario de lo que puedas pensar, las caries, no son solo cosa de niños, también es una enfermedad que pueden padecer los adultos.

A menudo, las caries se desarrollan de forma silenciosa, sin dolor ni molestias aparentes, hasta que ya han afectado a capas profundas del diente.

¿Cómo se produce la caries?

Pues bien, una caries dental aparece cuando se destruyen los tejidos de los dientes. Las caries aparecen cuando la higiene bucal no es suficiente para eliminar la placa bacteriana. Por tanto, la placa bacteriana es la principal responsable de la aparición de la caries. Las caries se forman cuando las bacterias, presentes de manera natural en la boca, se juntan con los restos de alimentos que se quedan en la cavidad oral después de las comidas, creando ácidos que dañan el esmalte.

En concreto, la caries se genera por comer muchos azúcares y almidones y no lavarse bien los dientes. La principal causa de padecer caries es la mala higiene dental y el consumo de alimentos con una alta concentración de azúcar. En la misma línea, todas aquellas comidas que contienen -además de azúcares- almidón también contribuyen en gran medida a producir placa dental que puede dañar los dientes para terminar produciendo las caries. Las golosinas y los dulces son las principales culpables de la mayoría de casos de caries que se dan entre los más pequeños.

El culpable: las bacterias bucales, que se encargan de convertir los alimentos, especialmente los azúcares y almidones, en ácidos. Éstos se combinan en la boca con las mismas bacterias, las partículas de comida y la saliva para formar una pasta llamada placa que se adhiere a las piezas dentales. Si no se retira con un buen cepillado, la placa se mineraliza unos 20 minutos después de la ingestión de los alimentos. Las bacterias y los restos de alimentos forman la placa bacteriana sobre la superficie de los dientes.

Cuando los azúcares y los almidones no se limpian de los dientes, las bacterias rápidamente comienzan a alimentarse de ellos y a formar placa. Los ácidos de la placa eliminan los minerales del esmalte externo y duro de los dientes. Esta erosión provoca aberturas u orificios diminutos en el esmalte, la primera etapa de las caries. Una vez que se desgastan partes del esmalte, las bacterias y el ácido llegan a la siguiente capa de los dientes, denominada «dentina». A medida que se forman las caries dentales, las bacterias y el ácido continúan su marcha a través de los dientes, trasladándose luego al material interior del diente (pulpa) que contiene nervios y vasos sanguíneos.

La caries es una enfermedad capaz de destruir el esmalte, que es la sustancia más dura del organismo humano. Cuando las bacterias adheridas a la superficie del diente generan ácidos, éstos destruyen el esmalte dental, pudiendo incluso penetrar al interior del diente y llegar hasta el nervio en los casos más agravados.

Etapas en el proceso de formación de la caries

La caries es una enfermedad de tipo infeccioso producida por multitud de factores, intrínsecos y extrínsecos, como son la segregación de la saliva y su flujo, la microbiota bucal, una dieta rica en azúcares, una predisposición genética y hábitos del propio individuo que afectan a la superficie del esmalte dental. A grandes rasgos, podemos señalar distintas etapas en el proceso de formación de la caries en las que participan diferentes factores biológicos:

  • Al cabo de unas horas de haber realizado un cepillado de los dientes, las bacterias empiezan a colonizar de nuevo la superficie dental, incluso sin necesidad de haber ingerido comida. Estas bacterias se alimentan de los nutrientes que existen en la saliva, de células descamadas, de componentes de la sangre y de fluido gingival que provocan la formación del biofilm.
  • Un aporte de alimentos ricos en carbohidratos fermentables cariogénicos (pasta, patatas, cereales, etc.) también ayuda a la formación del biofilm dental debido a su alto contenido en azúcar.
  • Las transformaciones bioquímicas hacen que la alta concentración de azúcares se metabolice por los microorganismos presentes en el interior de la boca. Este metabolismo tiene como resultado la producción de ácidos que harán descender el pH, que en la cavidad bucal se mantiene entre 6,5 y 7,5, hasta valores por debajo de 5,5, lo que convierte el medio bucal en un medio ácido.
  • Una exposición prolongada de los dientes a los ácidos generados provocará la pérdida de minerales, la disolución del esmalte y, con el tiempo, la presencia de manchas blancas opacas por la descalcificación. En la superficie debilitada del esmalte se formarán grietas y surcos que facilitarán la entrada de bacterias y la proliferación de más placa.

Fases de desarrollo de la caries

La caries se desarrolla en varias fases:

  • Fase 1: La primera fase del desarrollo de la caries es indolora y los síntomas son difíciles de percibir. La caries afecta al esmalte, una sustancia muy dura que recubre los dientes. La primera fase, es una etapa indolora. Sólo afecta al esmalte, sobre todo en molares y premolares donde la limpieza de la zona y acúmulo de placa dental son más acusados. Sin un examen dental por un dentista, puede pasar desapercibida. En este momento, debes seguir las pautas de tu dentista. Es recomendable la utilización de pastas y colutorios con componentes remineralizantes como Flúor, Hidroxiapatita, Calcio y Potasio.
  • Fase 2: A continuación, la caries ataca a la dentina (o marfil), la sustancia de la que está compuesta la mayor parte del diente. La segunda fase, afecta a la dentina que es una capa más blanda que el esmalte y en su interior tiene unos túbulos que se comunican con el nervio dental. Esta fase es dolorosa, sobre todo con el contacto de comida fría, dulce, ácida o caliente.
  • Fase 3: La caries no se detiene al destruir la dentina y puede alcanzar la pulpa dentaria, que es donde se encuentran los vasos sanguíneos y los nervios del diente. La tercera fase, es consecuencia de no haber realizado el tratamiento necesario en su momento, la cavidad se hace más profunda y afecta a la pulpa, donde se encuentran los vasos sanguíneos y el nervio dental.
  • Fase 4: Si no se toman medidas, la caries avanzará hasta alcanzar el tejido que rodea al diente: los ligamentos periodentales, el hueso y la encía.

Cuando una caries comienza a formarse, se observan unas manchas blancas en el diente (caries inicial): estos son los primeros síntomas de la caries. Estas manchas no son fáciles de reconocer. El método más eficaz siguen siendo las radiografías realizadas por el dentista.

Síntomas de las caries

Los síntomas de las caries, son fáciles de reconocer. Las molestias y dolores en nuestra boca son el síntoma más evidente de esta. Si persisten, especialmente cuando masticamos o tomamos algo frio, podemos estar hablando de una caries. Esa es la manera de identificar si sufrimos una caries.

No obstante, el dolor no aparece inmediatamente, ya que la caries afecta primero a la capa del esmalte del diente y después pasa a la dentina, que es la que nos causa molestias. En esta etapa el tratamiento es más complicado que si solo ha afectado al esmalte del diente.

Tratamiento y prevención

El tratamiento para la caries depende de la fase en la que se encuentra. Cuanto más profunda sea la caries, más minucioso y complejo deberá ser el tratamiento a realizar por el odontólogo. Existen diferentes tipos de tratamientos para las caries pero ninguno ayuda a que el diente se regenere una vez afectado por la caries. En el caso de que la pieza dental esté consumida casi por completo, se recurre a la extracción del diente.

Si no hemos detectado la caries en sus primeras fases o no le hemos puesto tratamiento, ésta llegará al nervio y comenzaremos a notar dolor.

Las caries dentales son uno de los problemas bucodentales más frecuentes, pero también uno de los más evitables.

EVITA LAS CARIES – Causas, PREVENCIÓN y tratamiento de la caries dental | Dentalk! ©

Estrategias de prevención

Siendo la caries una enfermedad transmisible, la prevención primaria se ha de centrar en la intervención sobre la colonización de la flora oral del bebé durante el primer año. Hay datos que confirman que el éxito de la intervención es mayor cuando se comienza con la embarazada y, sobre todo, si se le motiva a cuidar su propia boca para proteger la de su bebé se puede conseguir una colonización de la boca del niño con menos cantidad de bacterias cariogénicas, controlando así uno de los principales factores predisponentes a presentar la enfermedad en la primera infancia. La filosofía actual es promover una cultura de salud bucal en el hogar que asegure cuidados apropiados y constantes desde los primeros meses de vida, centrados en la alimentación e higiene general y bucal del bebé adecuadas, y una valoración adecuada de la situación oral del niño durante el primer año de vida. En esta filosofía deben confluir también para darle soporte, todos los profesionales sanitarios que estarán más próximos al niño durante los primeros años.

Se centraría en favorecer el equilibrio entre los factores que colocan al individuo en situación de riesgo de desarrollar lesiones y aquellos que le protegen de hacerlo según el enfoque actual de manejo del proceso de caries a partir del riesgo.

Orientación anticipada sobre la caries

Se trata de dar información adecuada a los padres sobre los aspectos más importantes de la salud oral del niño en los primeros años. Debe incluir aspectos como origen de la caries, la higiene oral, los hábitos dietéticos y el uso racional del flúor:

  • Higiene oral: Los padres deben limpiar los dientes del niño desde su aparición al menos 2 veces al día una de ellas por la noche antes de acostarlo y esta responsabilidad se debe mantener mientras el niño crece y va adquiriendo habilidad para realizar por sí mismo la higiene. Se puede comenzar limpiando con una gasa los primeros dientes pero se debe usar ya un cepillo de cabezal pequeño cuando salgan los incisivos superiores, incorporando la pasta dental tan pronto como los padres adquieran seguridad en la efectividad de la limpieza. El cepillado dental requiere siempre un aprendizaje paulatino tanto en la consecución de la limpieza como en el control de la eliminación de la pasta dental sobrante enseñando progresivamente al niño a no tragar.
  • Flúor: El cepillado dental con pasta fluorada es la medida de prevención de la caries más efectiva que existe por cuanto que es accesible, y está extendida y aceptada universalmente en todas las culturas, y conduce a establecer un hábito de higiene en el niño desde muy pronto. En la actualidad, la evidencia científica apoya transmitir un mensaje unificado a los padres: se deben limpiar los dientes del niño con pasta dental con flúor lo más pronto posible y para minimizar el riesgo de fluorosis dental es importante enseñarles la cantidad a usar en cada cepillado. En niños menores de 3 años, se usará un barrillo de pasta y a partir de los 3 años, y hasta los 6 una cantidad similar a un guisante. Se pueden usar pastas de bajo contenido en flúor (500ppm) durante el aprendizaje, pero concentraciones menores a 1.000ppm no han mostrado tener un efecto preventivo significativo en diferentes estudios. Deben valorarse siempre todas las posibles fuentes de flúor que existan en su dieta (agua de bebida, fórmulas de leche…) y confirmar que en conjunto no sitúen al niño en riesgo de fluorosis, especialmente en los 30 primeros meses de vida, que es cuando se mineralizan los incisivos permanentes y existe mayor riesgo en ellos de fluorosis dental. Los suplementos en forma de comprimidos y gotas, ya no se utilizan de forma sistemática, sino en aquellos casos de alto riesgo en que no es posible asegurar un contacto seguro con el dentífrico fluorado. En estos casos, se recomendarán dosis bajas, insistiendo en que el beneficio preventivo deriva del efecto tópico y, por tanto, del tiempo de contacto más que del posible efecto sistémico.
  • Dieta: Se debe explicar la importancia de limitar la frecuencia de contacto con azúcares sólidos o líquidos a partir de los 6 meses. No acostar al niño a dormir con el biberón porque es la forma en la se aumenta la permanencia de sustratos sobre los dientes a partir de los cuales las bacterias acidogénicas en el biofilme dental, producirán ácidos que bajarán el pH bucal, resultando en la desmineralización del esmalte. Este proceso de forma repetida conduce muy pronto a la cavitación y destrucción progresiva y rápida de los tejidos dentales. Aconsejar retirar el pecho cuando se duerma el niño y limpiar las encías y los dientes antes de acostarlo, a partir de la erupción de los primeros dientes, entre los 4 a 5 meses, ya que la permanencia de azúcares entre los dientes, favorecerá el crecimiento de las especies más patógenas para la caries. La caries de la primera infancia, cuyas consecuencias son rápidas y muy devastadoras , se relaciona entre otros factores con el hábito prolongado de dejar dormir al bebé alimentándose a demanda, ya que los dientes no resisten el ataque ácido continuado.

Estrategias específicas para disminuir el riesgo de caries

  • Establecer progresivamente una dieta variada, equilibrada, sin excesivos contenidos en dulces y grasas, acostumbrar al niño a seguir las pautas horarias que progresivamente han de confluir en las 5 comidas diarias, para que los factores protectores actúen y no se agoten, educarle a beber agua para satisfacer la sed, limitando el consumo de otros alimentos no esenciales para la nutrición.
  • Crear un hábito de higiene de la boca que incluye la limpieza de los dientes al menos 2 veces al día y una de ellas por la noche es fundamental para disminuir el riesgo de caries. Es difícil eliminar por completo el biofilme de todas las superficies dentales con el cepillado dental y menos que un niño de corta edad lo consiga. Por eso, es importante que los padres realicen el cepillado para limpiar los dientes a diario, independientemente de que se le vaya dando oportunidad al niño para que aprenda poco a poco a hacerlo. A medida que el niño gane habilidad, se podrá hacerle responsable de uno de los cepillados pero conviene mantener el cepillado asistido en la noche al menos hasta la erupción de los primeros molares permanentes, a los 6 años y sobre todo en los niños de riesgo moderado y alto.

No puede decirse que haya una técnica de cepillado de elección, ya que lo fundamental en los niños es la eliminación con la mayor efectividad posible de los restos y el biofilme según la habilidad del que cepilla. Respecto al cepillo, se recomienda usar un cabezal pequeño para ganar en accesibilidad.

Además de todo lo anterior, recuerda que:

  • La placa que permanece en los dientes puede endurecerse debajo de la línea de la encía o por encima de ella y se transforma en sarro.
  • Puede que esta recomendación te sorprenda, pero la realidad es que en muchas zonas la calidad del agua potable, con sistemas de distribución que contienen flúor, contribuye a la salud bucal ya que protegen el esmalte.
  • Debemos tener especial cuidado en estos casos, ya que, si las encías se retraen, las placas de caries podrían aparecer cerca de la raíz del diente.
  • Tener claro cómo, cuándo y cuánto lavarse los dientes es clave para prevenir las caries. Como recomendación básica, piensa en pasarte el cepillo de dientes justo después de cada comida y, también, si has comido alguno de los alimentos que citábamos antes. Así, aunque lo hayas ingerido, estarás “borrando” sus efectos sobre tus dientes.

En nuestra clínica dental te ofrecen servicios especializados para mantener una buena salud bucodental y prevenir problemas como las caries.

Esta información ha sido revisada por nuestro equipo médico. No remplaza sino que complementa la relación entre el profesional de la salud y el paciente.

tags: #como #se #crea #la #caries