La osteítis alveolar, comúnmente conocida como alveolitis, es una complicación dental que puede surgir tras la extracción de un diente. Se trata de una condición dolorosa que requiere tratamiento odontológico para su correcta resolución.

¿Qué es la Alveolitis Dental?
La alveolitis dental es una inflamación del alveolo dental, que es el hueco en el hueso donde se encontraba el diente extraído. Tras la extracción, lo normal es que se forme un coágulo que cubra el hueso y permita la curación. Sin embargo, en casos de alveolitis, este coágulo no se forma adecuadamente, se rompe o se cae antes de que la herida haya cicatrizado.
Cuando este coágulo no se forma del todo, o se se rompe o cae antes de que la herida haya cicatrizado, es cuando se puede producir la alveolitis, ya que los tejidos internos que soportaban el diente extraído quedan expuestos a bacterias orales y otros patógenos que pueden infectarlos.
En otras palabras, tras la extracción, lo normal es que se forme un coágulo que cubra el hueso y permita la curación; si ese coágulo falta, el hueso y los nervios del alvéolo quedan expuestos al aire, la comida y las bacterias, causando dolor intenso y retrasando la cicatrización.
Tipos de Alveolitis
- Alveolitis Seca: Se caracteriza por la ausencia de coágulos formados, de forma que la cavidad queda abierta y vacía.
- Alveolitis Húmeda: En este caso, la cavidad no está vacía sino que contiene algún tejido que la irrita. En este caso, la cavidad no está vacía sino que contiene algún tejido que la irrita.
Causas y Factores de Riesgo
Ciertos factores pueden aumentar tu riesgo de desarrollar una alveolitis después de la extracción de un diente.
- Técnica de extracción y trauma quirúrgico: Las extracciones complicadas (por ejemplo, muelas del juicio incluidas) conllevan más manipulación y pueden aumentar el riesgo de alveolitis.
- Hábito de fumar: Es la causa más común de alveolitis seca. Fumar en los días siguientes a la extracción prácticamente duplica el riesgo de alveolitis, porque la succión y las toxinas del tabaco impiden la correcta coagulación y cicatrización.
- Uso de anticonceptivos orales: Curiosamente, las mujeres que toman píldoras anticonceptivas tienen ligeramente mayor incidencia de alveolitis. Se cree que los niveles de estrógeno pueden interferir en la coagulación normal.
- Fumar. Los productos químicos de los cigarrillos u otras formas de tabaco pueden contaminar el sitio de la herida.
- Tomar anticonceptivos orales.
- No seguir las pautas posteriores a la extracción. Si después de la cirugía oral no sigues las instrucciones, aumenta el riesgo de alveolitis.
- Haber tenido alveolitis en el pasado. Haber tenido una alveolitis una vez significa que es más probable que la vuelvas a tener.
- Infección de dientes o encías.
INFECCIÓN tras extracción dental: ALVEOLITIS – Tratamiento, síntomas y causas | Dentalk! ©
Síntomas de la Alveolitis Dental
Puedes sospechar que tienes alveolitis dental si experimentas:
- Dolor intenso que aparece 48-72 horas después de la extracción: Suele comenzar a los 2 o 3 días post-extracción y va en aumento. Es un dolor profundo, punzante o palpitante, que puede irradiarse hacia el oído, la sien, el ojo o el cuello del lado afectado.
- Un dolor intenso que comienza unos días después de una extracción dental, especialmente si el coágulo sanguíneo en el alveolo parece haber desaparecido.
- Alvéolo vacío y seco: Si miras con cuidado (o el dentista al explorarte) se ve la cavidad sin coágulo, es decir, un agujero vacío donde se removió el diente, con el hueso expuesto o cubierto solo por una capa grisácea.
- Mal sabor de boca y mal aliento: Es frecuente percibir un sabor desagradable y olor fétido en la boca.
- Inflamación de encía y ligera hinchazón facial: En alveolitis seca pura, la encía alrededor puede estar algo enrojecida o sensible. Si es alveolitis húmeda (infectada), suele haber encía muy inflamada, enrojecida y con supuración (pus).
Si tras una extracción notas que el dolor se intensifica pasados 2-3 días en lugar de mejorar, sospecha alveolitis. También si el dolor no cede con analgésicos normales, o percibes mal olor/sabor persistente. La presencia de pus, inflamación importante, o fiebre son señales claras de que hay infección activa - en ese caso es urgente acudir al dentista.
Tratamiento de la Alveolitis Dental
El tratamiento de la alveolitis se orienta principalmente a reducir sus síntomas, en particular el dolor. Si crees que estás sufriendo una alveolitis, lo primero es mantener la calma pero actuar con diligencia.
Medidas Inmediatas
- Contacta a tu dentista lo antes posible: No dudes en llamar a tu odontólogo o clínica en cuanto identifiques los síntomas. La alveolitis requiere atención profesional y entre más pronto te vea el dentista, antes te podrá aliviar el dolor y evitar que el problema empeore.
- Mantén el área lo más limpia posible: Hasta que te atiendan, procura no introducir alimentos en ese lado de la boca. Tras comer, puedes enjuagar muy suavemente con agua tibia salada (media cucharadita de sal en un vaso de agua) para limpiar el alvéolo. Ojo: enjuaga dejando que el agua salga sola de tu boca, ¡no hagas gárgaras fuertes ni succión!.
- Alivia el dolor con analgésicos de venta libre: Toma un analgésico común que toleres (ibuprofeno, paracetamol o el que uses normalmente para dolor) respetando la dosis recomendada. Estos medicamentos pueden ayudar a reducir la inflamación y el dolor a corto plazo mientras esperas el tratamiento definitivo.
- No toques ni rasques la herida: Aunque sientas algo extraño en el hueco del diente, no intentes limpiarlo metiendo palillos, hisopos, ni tus dedos. Tampoco trates de “raspar” el alveolo por tu cuenta.
- Remedios caseros provisionales: Algunos pacientes encuentran alivio con remedios naturales mientras acuden al odontólogo. Por ejemplo, aplicar aceite de clavo de olor (que contiene eugenol, un analgésico natural) en una gasa estéril y colocarla suavemente sobre el alveolo puede mitigar el dolor temporalmente. Otra opción es poner una bolsita de té negro húmeda y fría sobre la zona; el té tiene taninos que ayudan a reducir el dolor y formar coágulos.
- Aplicar frío local (primeras 24h) o calor húmedo (después): Si además notas la zona inflamada, coloca una bolsa de hielo envuelta en un paño sobre la mejilla, en intervalos de 10 minutos, durante las primeras 24 horas. El frío reduce la inflamación y adormece un poco el dolor.
- No fumes ni bebas alcohol: Ya mencionamos que el tabaco es factor de riesgo; si estás con alveolitis, absolutamente prohibido fumar hasta que sane. Cada cigarrillo que fumes en este estado empeora la situación y contamina la herida.
- Mantén la cabeza elevada al descansar: Dormir con la cabeza ligeramente incorporada (usa un par de almohadas) puede ayudar a disminuir el flujo sanguíneo a la zona y pulsaciones dolorosas.
Tratamiento Profesional
Como dentista, cuando recibo un paciente con alveolitis lo primero que hago es confirmar el diagnóstico examinando la zona.
- Anestesia local: Dado que el área está muy sensible, suelo aplicar anestesia local para poder trabajar sin dolor.
- Limpieza del alvéolo: Se irriga y limpia cuidadosamente el hueco donde estaba el diente. Uso suero fisiológico estéril para eliminar residuos de comida o bacterias que se hayan acumulado en el interior. También removemos cualquier fragmento suelto de hueso o de coágulo disgregado que pueda haber.
- Curetaje y estimulación de sangrado (en casos secos): Si veo el alveolo completamente seco, a veces realizo un curetaje suave de las paredes óseas para estimular un nuevo sangrado. Esto busca formar un nuevo coágulo que recubra el hueso. No todos los casos lo requieren; depende del criterio clínico y del estado del alvéolo.
- Apósito medicado (clavo/eugenol u otros): Esta es la piedra angular del alivio. Tras la limpieza, suelo colocar un apósito intraalveolar impregnado en medicamento. Los más usados liberan eugenol (derivado del clavo de olor) u otros anestésicos/antisépticos, que calman el dolor casi de inmediato y protegen el alveolo. Coloco esa gasa o esponjita medicada dentro del alveolo seco y la dejo en el sitio.
- Medicación sistémica: Dependiendo del caso, receto analgésicos y/o antiinflamatorios para continuar tomando en casa (ibuprofeno, metamizol, etc., según cada paciente). Si hay infección o alveolitis húmeda, añadiré un antibiótico por vía oral para controlar la infección (por ejemplo, amoxicilina o metronidazol, según el caso).
- Instrucciones post-tratamiento: Explico al paciente que deberá volver en 48 horas aproximadamente para re-evaluar y posiblemente cambiar el apósito. A veces es necesario renovar la gasa medicada cada 2 días hasta que el dolor disminuya definitivamente.
- Seguimiento: Programamos una o varias visitas de control. Generalmente, tras 3-5 días, la mejora es notable: el tejido de granulación comienza a cubrir el alveolo y el dolor disminuye drásticamente.
Tratamientos Caseros
Además de las medidas profesionales, existen algunos remedios caseros o cuidados domiciliarios que recomiendo a mis pacientes para complementar la recuperación o sobrellevar mejor las molestias.
- Aceite de clavo (eugenol): Es un analgésico y antiséptico natural. Puedes empapar una bolita de algodón o gasa estéril con aceite de clavo (se compra en farmacias) y aplicarla suavemente sobre el alveolo durante 5-10 minutos, un par de veces al día. El eugenol ayuda a adormecer la zona y a combatir bacterias.
- Enjuagues de agua con sal: Los lavados bucales con agua tibia salada son simples y efectivos. Mezcla media cucharadita de sal en un vaso de agua tibia y haz buches suaves, dejándolo remojar la zona de la extracción. La salmuera tiene efecto antiinflamatorio y desinfectante ligero. Hazlo 2-3 veces al día, especialmente después de comer, para mantener el alveolo limpio.
- Compresas de té negro: El té negro contiene taninos con propiedades analgésicas y coagulantes. Toma una bolsita de té húmeda y fría (después de mojarla en agua caliente, déjala enfriar) y colócala mordiendo suavemente sobre la zona afectada por unos minutos. Esto puede ayudar a disminuir el dolor y también a fomentar la formación de un coágulo.
- Analgésicos de uso tópico: En la farmacia existen geles o pomadas bucales con ingredientes anestésicos (como benzocaína al 20%) que se usan para llagas o dolor de muelas. Aplicar un poco en la zona de la alveolitis puede brindar alivio temporal local.
- Buena higiene oral: Aunque duela, es importante seguir limpiando el resto de dientes para que la boca esté lo más libre de bacterias posible. Cepilla con cuidado los dientes cercanos (con un cepillo suave) sin tocar directamente la herida, y puedes usar un enjuague antiséptico suave.
- Dieta adecuada y descanso: En casa, come alimentos blandos y nutritivos, evitando cosas muy calientes o picantes que irriten. Mantente bien hidratado.
Insisto: estos remedios caseros son complementarios, no reemplazan la visita al dentista. Son útiles para aliviar síntomas y contribuir a la curación, pero la limpieza profesional y el apósito medicado suelen ser necesarios para resolver la alveolitis.
¿Cuándo Buscar Atención Médica?
Ante la sospecha de alveolitis, debes acudir al dentista cuanto antes, idealmente en cuanto notes los síntomas característicos.
- Han pasado 2-4 días de la extracción y el dolor va a peor en vez de mejorar, especialmente si es muy intenso o late constantemente.
- Tienes inflamación significativa, supuración de pus o fiebre. Estos son signos de infección seria; no solo necesitas limpieza local sino probablemente antibióticos.
- Te cuesta abrir la boca (trismo) o hay inflamación del ganglio mandibular.
En definitiva, ante cualquier signo de alveolitis o complicación postoperatoria, busca atención dental profesional sin demora.
Prevención de la Alveolitis Dental
La buena noticia es que la alveolitis se puede prevenir en la mayoría de casos con medidas muy sencillas. Como siempre digo, es mejor prevenir que curar (¡y mucho mejor que sufrir!).
- Sigue al pie de la letra las indicaciones de tu dentista: Es la regla de oro. Tras la exodoncia, tu dentista te habrá dado unas instrucciones precisas de cuidados (postoperatorio). Cúmplelas estrictamente: eso incluye mantener la gasa mordida el tiempo indicado, no enjuagar inmediatamente, tomar la medicación prescrita, etc.
- No enjuagues ni escupas durante las primeras 24 horas: Este punto es crucial. En el día de la extracción, no enjuagues tu boca con ningún líquido (ni agua, ni enjuagues) y tampoco escupas saliva con fuerza. Si tienes exceso de saliva o sangre, déjala salir inclinando la cabeza o retírala suavemente con un pañuelo, sin hacer vacío en la boca. Enjuagarte demasiado pronto puede deshacer el coágulo inic...
Tabla Resumen de Tratamientos
| Tratamiento | Descripción | Propósito |
|---|---|---|
| Limpieza del Alvéolo | Irrigación con suero fisiológico estéril. | Eliminar residuos y bacterias. |
| Apósito Medicado | Aplicación de eugenol u otros antisépticos. | Calmar el dolor y proteger el alveolo. |
| Medicación Sistémica | Analgésicos, antiinflamatorios y antibióticos (si hay infección). | Controlar el dolor, la inflamación y la infección. |
| Remedios Caseros | Aceite de clavo, enjuagues con agua y sal, compresas de té negro. | Alivio temporal del dolor y fomento de la curación. |
La alveolitis dental puede ser una experiencia dolorosa, pero con el tratamiento adecuado y los cuidados necesarios, es posible aliviar el dolor y promover la curación. No dudes en contactar a tu dentista si experimentas síntomas de alveolitis después de una extracción dental.