¿Alguna vez has experimentado la incomodidad y el dolor de un afta en la encía? Las aftas, también conocidas como úlceras bucales, son lesiones comunes que pueden afectar la calidad de vida. En este artículo, exploraremos en detalle qué son las aftas en las encías, por qué aparecen y cómo tratarlas de manera efectiva. Además, te proporcionaremos consejos prácticos para prevenir su aparición y cuándo es crucial buscar la atención de un odontólogo.

¿Qué son las Aftas Bucales?
Las aftas son llagas o lesiones que aparecen en el interior de la cavidad bucal. También conocidas como úlceras bucales, las aftas son pequeñas heridas rojas y abiertas que aparecen en las membranas mucosas de la boca. Suelen ser ovaladas, blanquecinas, poco profundas y pueden provocar un dolor muy intenso. La herida tiene forma redondeada u ovalada, de color blanco o gris y roja en el borde.
Estas pequeñas heridas tienen la apariencia de una mancha de color blanco o rojo y pueden surgir de manera individual o en grupos. Se caracterizan por estar un poco hundidas y tienen unos bordes rojizos y elevados.
Las aftas bucales suelen ubicarse en el interior de las mejillas o los labios. Una úlcera bucal en las encías puede variar en tamaño y duración con un período de curación de 10 a 15 días.
Las aftas orales son más frecuentes en mujeres que en hombres, y suelen aparecer por primera vez en la adolescencia o en la juventud.
Tipos de Aftas Bucales
Existen diferentes tipos de aftas, cada una con características particulares:
- Aftas menores: son las más comunes, representando el 80% de los casos. Son las más comunes y se caracterizan por un tamaño pequeño, de menos de un centímetro. Se encuentran en la mucosa bucal y suelen ser dolorosas, pero no representan un riesgo para la salud.
- Aftas mayores: son menos frecuentes, pero más graves. Tienen una anchura de más de un centímetro. Se ubican en la parte posterior de la boca y ocasionan mucho dolor y dificultad al comer, beber y hablar. Son menos comunes que las aftas menores y suelen ser más grandes, con un diámetro de más de un centímetro. Se localizan en la parte posterior de la boca y pueden ser muy dolorosas, lo que dificulta hablar, comer y beber.
- Aftas herpetiformes: son el tipo menos común y su nombre puede ser confuso, ya que no están relacionadas con el virus del herpes simple. Son raras. A diferencia de las otras formas de EAR, el tipo herpetiforme se manifiesta habitualmente a edades avanzadas. Las aftas herpetiformes suelen medir entre 1 y 3 mm y suelen aparecer por grupos de hasta 100 aftas. Tienden a confluir, lo que da lugar a úlceras grandes e irregulares. Las aftas herpetiformes son extremadamente dolorosas. Se localizan, igual que las otras formas de EAR y a diferencia de la infección herpética, sobre todo en la mucosa móvil, no queratinizada, principalmente en los bordes de la lengua, la cara inferior de la lengua, el suelo de la boca, pero también en el paladar y las encías (fig. 3). Las lesiones curan normalmente en un plazo de 2 semanas.

Estomatitis Aftosa Recurrente
Múltiples lesiones, pequeñas o grandes, en diferentes zonas de la boca.
Causas de las Aftas en las Encías
No se conoce la causa de las aftas orales. Las aftas aparecen cuando los tejidos de la boca se dañan o inflaman, quedando desprotegidos frente a agentes externos y pudiendo derivar en la formación de un afta o úlcera bucal. Estas lesiones pueden aparecer a cualquier edad y, aunque su origen exacto es desconocido, se han asociado a múltiples factores.
Aunque generalmente son benignas y no contagiosas, las úlceras bucales pueden ser incómodas a diario, dolorosas y causar irritación.
Algunas de las causas más comunes incluyen:- El estrés y la ansiedad son reconocidos por los profesionales de la salud como un factor en el desarrollo de las aftas bucales.
- Traumatismo: morderse accidentalmente el interior de la boca, dentaduras postizas mal ajustadas o un empaste defectuoso que roza el costado de la mejilla.
- Algunos grupos de alimentos pueden causar úlceras en la boca ya que irritan los tejidos sensibles dentro de la boca. Estos incluyen nueces, maní, quesos como gruyere, fresas y tomates.
- Cambios hormonales como en el momento de la menstruación y el embarazo.
- En algunos casos, las aftas bucales pueden ser síntoma de alguna enfermedad, aunque no es común.
- Problemas con el sistema inmunológico e infecciones virales.
- Lesión bucal debido a un tratamiento dental o golpe en los labios.
- Mordisco en la lengua, mejilla o parte interna del labio.
- Deficiencia de algunas vitaminas y minerales como ácido fólico y vitamina B12.
- Alergias. En especial si es a algún alimento.
En algunos casos no se pueden determinar las causas de su aparición.
Inicialmente, suelen presentarse como una pequeña lesión blanca rodeada de piel irritada o inflamada, con un característico enrojecimiento intenso.
Dependiendo de su causa, las aftas pueden tardar más o menos tiempo en desarrollarse y curarse. Cada afta es diferente y sigue su propio ritmo de evolución. Generalmente, el proceso completo, desde su aparición hasta la desaparición total, puede durar hasta tres semanas.
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Tratamiento de las Aftas en las Encías
Aunque las aftas tienden a curarse por sí solas y suelen desaparecer en quince días, existen varias formas de acelerar el proceso, aliviar el dolor e incluso evitarlas.
En general, las aftas se curan de manera espontánea sin necesidad de tratamiento. Sin embargo, hay personas que las sufren con frecuencia o que pueden padecer bastante dolor por su ubicación o tamaño.
En la mayoría de los casos, las llagas en la boca o lengua se curan de manera natural sin dejar cicatrices ni marcas. En estos casos, lo mejor es optar por un producto para las aftas bucales que no solo alivie el dolor, sino que también favorezca una cicatrización más rápida.
Siempre se recomienda buscar el consejo de un dentista para el tratamiento de cualquier condición de salud bucal, incluidas las aftas bucales. Pueden recomendar medicamentos a base de esteroides que pueden ayudar a reducir el dolor y la hinchazón. Siempre consulta a tu dentista antes de tomar cualquier medicamento y asegúrate de seguir las instrucciones de dosificación.
El odontólogo puede recomendarte un enjuague bucal o colutorio para aliviar el dolor y acelerar la curación de las ulceraciones bucales, sobre todo si las sufres con frecuencia.
Algunos tratamientos y remedios que puedes considerar son:
- Enjuagues bucales: Si quieres que las aftas se curen rápidamente debes reducir la infección. Para esto puedes comprar un enjuague bucal con propiedades antisépticas y hacer gárgaras con este varias veces al día. Si tienes varias aftas y son muy dolorosas, el dentista te recetará un enjuague bucal que contenga dexametasona. Este es un esteroide que ayuda a reducir el dolor y la inflamación de las úlceras. También puede contener lidocaína. Pero solo debes usarlo si te lo indica el especialista.
- Medicamentos de uso tópico: Hay múltiples medicamentos de uso tópico que pueden ayudarte a aliviar las molestias de las aftas y tratar la infección. Para algunos necesitarás una receta médica, pero para otros no. Los productos más recomendados son los que contienen benzocaína, fluocinonida y peróxido de hidrógeno. Este tipo de medicamentos o tratamientos puede venir en forma de gel, crema o líquido. Para saber cuál es el mejor medicamento para tratar tus aftas, te recomendamos que te asesores con un dentista profesional.
- Agua con sal: La mezcla de agua con sal es un remedio casero para reducir la infección y así acelerar el proceso de curación de las aftas bucales. Para hacer la solución salina disuelve una cucharada de sal en un vaso con agua. Luego enjuaga tu boca. El agua con sal es un poderoso antiséptico natural que ayuda a secar el afta y reducir la inflamación. Mezcla 1 cucharadita de sal en medio vaso de agua tibia. Haz gárgaras y enjuaga tu boca durante 30 segundos. Repite varias veces al día para acelerar la curación.
- Medicamento para aftas en la boca: Cuando los medicamentos de uso tópico no son tan efectivos y las aftas son graves, debes recurrir a medicamentos orales. Es importante que estos sean recetados por un buen dentista o un médico.
- Cauterización de aftas: Este tratamiento solo se aplica en casos graves que no respondan a los medicamentos recetados previamente. En el proceso de cauterización se usa comúnmente Debacterol. Este ayuda a que se curen rápidamente.
Remedios Caseros Adicionales
- Aplicación de bicarbonato de sodio: El bicarbonato ayuda a neutralizar los ácidos en la boca y favorece la cicatrización. Mezcla una cucharadita de bicarbonato con un poco de agua para formar una pasta. Aplica directamente sobre el afta con un hisopo. Deja actuar durante un minuto y luego enjuaga con agua. Puede alcalinizar el entorno oral. Úsalo con precaución.
- Miel como tratamiento natural: La miel tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias. Aplica una pequeña cantidad de miel directamente sobre el afta. Déjala actuar por unos minutos antes de enjuagar. Repite varias veces al día.
- Uso de peróxido de hidrógeno (agua oxigenada): El agua oxigenada ayuda a desinfectar la zona y prevenir infecciones. Sumerge un hisopo en agua oxigenada al 3%. Aplica suavemente sobre el afta. No enjuagues inmediatamente.
- Leche de magnesia: La leche de magnesia puede ayudar a cubrir el afta, reduciendo la irritación y facilitando la curación. Aplica un poco de leche de magnesia directamente sobre la úlcera varias veces al día. Un tratamiento casero y efectivo contra las aftas es la leche magnesia. Coloca un poco de esta sobre las aftas varias veces al día. Te ayudará a aliviar el dolor y a eliminarlas.
- Aloe vera: El gel de aloe vera tiene propiedades curativas y calmantes que pueden aliviar el dolor y acelerar la cicatrización. Aplica gel de aloe vera natural directamente sobre el afta. Repite el proceso varias veces al día.
- Infusión de manzanilla: La manzanilla tiene propiedades antiinflamatorias y puede ayudar a reducir la molestia de las aftas bucales. Prepara una infusión de manzanilla y deja que se enfríe. Realiza enjuagues bucales con la infusión varias veces al día.
- Aplica hielo: Esto adormece la zona y ayuda mucho a aliviar el dolor. No coloques el hielo sin antes derretir un poco su superficie.
Prevención de las Aftas Bucales
Ahora que ya conoces los factores que influyen en la aparición de las aftas bucales, la mejor manera de prevenirlas consiste en combatir estos condicionantes.
Aunque no siempre puedes controlar cuándo aparecerán, lo que sí puedes hacer es mejorar tus hábitos y minimizar las probabilidades de que se presenten. Piensa en esto: tu boca es como un ecosistema delicado, donde cada hábito cuenta.
Algunas estrategias de prevención incluyen:
- Usa un cepillo de dientes de cerdas suaves como el cepillo de dientes Parogencyl GingiPro para cuidar los delicados tejidos de la boca.
- Usa un enjuague bucal que ayudará a reducir la acumulación de placa dental y prevenir la inflamación de las encías, como el enjuague bucal de las encías de Parogencyl Encías Control*.
- Si sufres estrés, acude a un profesional que te ayude a equilibrar el sistema nervioso mediante técnicas de respiración, ejercicio, terapias, etc. Tomarte un respiro en tu día a día y priorizar el descanso puede marcar una gran diferencia.
- Además, ten en cuenta tu alimentación para que sea lo más equilibrada posible. Si sufres deficiencias nutricionales, es recomendable que acudas al médico y te realices los análisis pertinentes. Tomar algunos suplementos para obtener estos nutrientes te ayudará a evitarlas y curarlas rápidamente.
- Come una dieta equilibrada para evitar o limitar los alimentos anteriores. Mientras tengas aftas bucales, evita alimentos picantes, ácidos, calientes o muy salados. Estos solo irritarán las aftas, hacen que el dolor y las molestias se incrementen y retrasan su proceso de curación.
- Por último, mantener una higiene oral correcta es siempre indispensable para prevenir cualquier problema bucodental. Cepíllate los dientes después de cada comida, incluso la lengua; pásate el hilo dental una vez al día y no dudes en usar un colutorio si crees que lo necesitas. Debes mantener una buena higiene dental para evitar que las úlceras se infecten y el problema sea más grave. También es importante que no lastimes las aftas con tu cepillo de dientes. Por eso te recomendamos que uses uno de cerdas suaves.
- Mantén una alimentación libre de alimentos que puedan irritar tu boca. Los alimentos salados o muy duros y crujientes, así como algunas especias, también pueden romper el interior de la boca y causar aftas o empeorar las que ya tengamos.
- Masticar despacio para evitar morderse la lengua, los labios o la cara interna de las mejillas.
- Proteger la boca de rozaduras en caso de usar ortodoncia u otros dispositivos dentales.
- También conviene prestar atención a lo que se come para tratar de identificar aquellos alimentos que irritarían la mucosa oral.

¿Cuándo Consultar al Odontólogo?
En todo caso, es recomendable acudir al odontólogo en estas situaciones, o bien cuando aparecen otras molestias orales como, por ejemplo, mal aliento o ganglios linfáticos inflamados.
En la mayoría de los casos, no es necesario acudir al médico por una afta bucal.
En general, las aftas desaparecen por sí solas, pero esto puede variar de acuerdo al tipo de afta. En el caso de las aftas menores, que son las que le ocurren a la mayoría de las personas, son las que se caracterizan por aparecer en grupos de dos a cinco y son pequeñas, por lo general el tiempo que necesitan para sanar por sí mismas es de una a dos semanas.
Mientras que, en cuanto a las aftas mayores, su aparición es menos frecuente, son dolorosas y de mayor tamaño que las aftas menores, por lo que pueden tardar varias semanas en sanar y pueden dejar incluso una cicatriz. En estos casos también suele ser necesaria la intervención de un dentista.
Por último, las aftas herpetiformes, debido a que aparecen en gran cantidad y pueden llegar a formar una úlcera de gran tamaño, por lo general necesita atención médica, y puede tardar más de dos semanas en sanar.
Es importante consultar a un especialista si:
- Las aftas persisten o son recurrentes.
- Si han pasado más de dos semanas y aún no se ha curado, es posible que haya alguna infección u otro problema.
- Si el afta viene acompañada de mucho dolor, o su tamaño es muy grande.
- Las aftas en la lengua o en el paladar suelen ser más dolorosas y difíciles de curar.
- Si aparecen otros síntomas como dolor de garganta, problemas para masticar o tragar, fiebre, etc.
- Si sufres de alguna enfermedad del sistema inmune, es posible que duren 2 semanas. Si pasa este tiempo y aún tienes aftas te recomendamos que se lo hagas saber a un profesional en odontología general.
- También debes visitar a un especialista si son demasiado grandes o dolorosas. Esto podría significar que están infectadas.
- Toma en cuenta que las aftas podrían ser señales de una enfermedad subyacente. Así que si presentas los siguientes síntomas comunícate con tu médico o dentista: llagas en otras partes del cuerpo, fiebre, cansancio sin motivo aparente por varios días y/o dolor de estómago.
Diferenciación de Aftas y Abscesos Gingivales
¿Qué es un Absceso Gingival?
A diferencia de una úlcera bucal en la encía, es poco probable que un absceso gingival se cure por sí solo y, en ausencia de tratamiento, puede provocar complicaciones. Es por eso que se recomienda enfáticamente que un absceso en la encía sea tratado por tu dentista.
El absceso dental o absceso de la encía es una infección bacteriana que se presenta en forma de una bolsa de pus que ejerce una fuerte presión sobre el diente o la encía. Provoca un dolor intenso y punzante y, en ocasiones, se manifiesta con otros síntomas locales o generales: molestias para tragar, hinchazón y enrojecimiento de la zona, cansancio, fiebre e incluso vómitos5.
La mayoría de las veces, tu dentista drenará el absceso para evacuar el pus. En el caso de un absceso gingival, es posible que deba limpiar el espacio entre el diente y la encía afectada. Si el absceso es severo, puede ser necesaria la extracción del diente.
Causas de los abscesos de las encías:
- Caries no tratadas, que pueden causar una infección bacteriana profunda que puede llegar a la mandíbula.
- Un traumatismo dental posterior a un shock, que puede destruir la pulpa y provocar una infección del tejido muerto.
- Lesión o enfermedad de las encías como la gingivitis que promueve el desarrollo de bacterias.
- Una infección en las muelas del juicio5.
¿Qué es un Absceso Periodontal?
Un absceso periodontal, también llamado absceso lateral o parietal, es una inflamación que puede secretar pus. Puede encontrarse dentro de los tejidos adyacentes a la bolsa periodontal y puede conducir a la destrucción del ligamento periodontal y del hueso alveolar6. Puede ocurrir en caso de periodontitis aguda no tratada o la inclusión de un cuerpo extraño.
El tratamiento es similar al de un absceso gingival (drenaje, cepillado y raspado) con prescripción adicional de antibióticos5.
En resumen, las aftas en las encías pueden ser molestas y dolorosas, pero con el cuidado adecuado y las medidas preventivas, es posible aliviar los síntomas y acelerar la curación. No dudes en consultar a tu odontólogo si tienes alguna preocupación o si las aftas persisten.
| Característica | Aftas en las Encías | Absceso Gingival |
|---|---|---|
| Naturaleza | Úlceras o lesiones superficiales | Infección bacteriana con acumulación de pus |
| Causas | Desconocidas, asociadas a estrés, traumatismos, alimentos, etc. | Caries no tratadas, traumatismos, enfermedades de las encías |
| Contagio | No contagiosas | No contagioso, pero requiere tratamiento para evitar complicaciones |
| Tratamiento | Remedios caseros, enjuagues bucales, medicamentos tópicos | Drenaje del absceso, limpieza, antibióticos |
| Curación | Suelen curarse por sí solas en 1-3 semanas | Requiere tratamiento profesional para evitar complicaciones |