El cepillado de dientes es la mejor forma de mantener la higiene dental y evitar problemas bucodentales. Por si alguno todavía tiene dudas acerca de su importancia, el cepillado ayuda a disminuir la incidencia de caries, prevenir la enfermedad periodontal, evitar la halitosis, prevenir o disminuir la placa y el sarro y, en definitiva, tener unos dientes limpios.

Técnicas de Cepillado Recomendadas
Para realizarlo correctamente, se recomienda realizarlo después de cada comida durante unos tres minutos, empezar con el hilo dental, optimizar la técnica de lavado, usar un cepillo de dureza media y poca pasta de dientes, pasarlo también por la lengua y enjuagar abundantemente. Es importante buscar la forma en la que cada uno lo haga de la mejor manera posible y llegue bien a todas partes.
Aunque la mostrada anteriormente es una de las más recomendadas, muchos odontólogos coinciden en que la Bass Modificada es la mejor técnica para lavarse la boca. Esta consiste en colocar el cepillo con una inclinación de 45º con respecto al eje del diente, presionando ligeramente hacia el surco de la encía. A continuación se realizan pequeños movimientos vibratorios permitiendo que las cerdas del cepillo actúen sobre el surco gingival y desplazándose posteriormente hacia la corona del diente.
Cuales son los mejores cepillos y técnicas de cepillado dental
Frecuencia y Momento Ideal para el Cepillado
Lo ideal es lavarse los dientes después de cada comida (almuerzos y meriendas incluidas), pero, si no, hacerlo después del desayuno, la comida y la cena. Si, por circunstancias (esperemos puntuales) alguien solo pudiera cepillarse una vez al día, es fundamental hacerlo antes de dormir, ya que por la noche las bacterias tienen más horas y mejores condiciones para trabajar.
Lo aconsejable es esperar unos 20 o 30 minutos después de las comidas, especialmente cuando hemos tomado algo ácido. La mayoría de odontólogos recomiendan cepillarse entre dos y tres minutos.
La Importancia de la Lengua en la Higiene Bucal
Como comentábamos en otro punto de este artículo, la lengua es la parte de la boca que más bacterias acumula, por lo que es fundamental mantenerla higienizada. Para lavar la lengua correctamente se puede utilizar un dispositivo específico o el propio cepillo dental realizando movimientos de atrás hacia adelante.

Selección del Cepillo de Dientes y Pasta Dental
Es fundamental utilizar cepillos medios, NUNCA duros, ya que estos podrían provocarte daños en el esmalte, en la encía o, incluso, la recesión de esta. Por esta misma razón, también hay que evitar ejercer demasiada fuerza durante el cepillado. Muchos de nuestros pacientes nos preguntan sobre la idoneidad del uso del cepillo eléctrico frente al manual.
Se aconseja cambiar el cepillo de dientes cada tres meses (se puede aprovechar el cambio de estación), antes si se ha estado enfermo o las cerdas están abiertas o aplastadas. Si estás fuera de casa, se te ha olvidado el cepillo de dientes y no puedes hacerte con ninguno, es recomendable, como mínimo, enjuagarse varias veces la boca con agua después de las comidas o antes de dormir.
Se recomienda utilizar pasta de dientes con flúor, algo fundamental para prevenir la aparición de caries. Si tienes algún tipo de padecimiento bucodental, tu odontólogo determinará si, además, necesitas usar algún tipo de crema más adecuada a tu situación: dientes sensibles, encías delicadas, blanqueantes… Asegúrate siempre de que el modelo que utilices no sea perjudicial para el esmalte.
Para cepillarse los dientes correctamente hay que colocar muy poca pasta en el cepillo, basta con la medida de un guisante.
El Uso del Hilo Dental y Otros Complementos
Usar hilo dental antes del cepillado es IMPRESCINDIBLE para conseguir un buen nivel de higiene bucodental. Este sirve para poder eliminar los restos de comida y bacterias que se puedan quedar acumulados entre los dientes.
El irrigador bucal es un dispositivo que emite un chorro de agua a presión perfecto para eliminar los restos de comida, placa y bacterias de tus dientes y encía.
Este tipo de cepillos están diseñados para introducir en el espacio que hay entre los dientes. Una vez terminado el cepillado, el colutorio puede ser un buen aliado siempre y cuándo este cumpla unas determinadas características.
La Importancia de las Visitas Regulares al Dentista
Aunque sigas a rajatabla los pasos de esta publicación y tengas unas higiene dental exquisita, visitar al dentista regularmente es imprescindible para tu salud bucal. Con ellas podrás prevenir y controlar el desarrollo de caries y otras enfermedades orales.
La Dentición en Niños: Cuidado desde la Infancia
Los primeros dientes salen entre los 6 meses y al año de vida. Comienza la dentición con los incisivos centrales inferiores e irán saliendo dientes de leche hasta los 3 años, en que ya se tiene toda la dentición temporal (dientes de leche) que consta de 8 incisivos, 4 colmillos y 8 molares. En total son 20 dientes. Los dientes de leche también pueden sufrir caries.
Entre los 5 y 7 años empiezan a caer los dientes temporales y son sustituidos por los permanentes de un color algo más oscuro. En el lugar de los molares de leche saldrán entre los 10 a 13 años, los premolares definitivos pero antes de eso, cuando el niño tiene 6 a 7 años, saldrán los primeros molares definitivos detrás de los molares de leche. La erupción de estos molares, habitualmente no hace daño y el niño no lo nota.
Desde los 3 años los niños deben disponer de su propio cepillo de dientes. Si no se tragan la pasta dental, a partir de los 3 a 4 años ya pueden usar pastas fluoradas infantiles o de adultos. Hay que enseñarles la técnica del lavado de dientes manejando el cepillo de arriba hacia abajo. Los padres deben ser insistentes y persistentes para que cada día se laven los dientes después de las comidas.
Comer alimentos y bebidas azucaradas entre horas aumenta mucho la posibilidad de tener caries, a la vez que altera la sensación de hambre y favorece la diabetes y la obesidad.