El uso de brackets en niños debe ser estudiado por un odontopediatra cuando los niños empiezan a tener sus primeras piezas dentales definitivas. Es conveniente llevarlos al odontopediatra para su primera revisión y que éste pueda determinar si el crecimiento de los huesos maxilar y mandibular es el adecuado, si el brote dentario corresponde con la edad del niño y si los mismos están posicionándose de manera correcta. La ortodoncia en la infancia no solo mejora la apariencia de la sonrisa de un niño, sino que también corrige problemas que pueden afectar su salud dental a largo plazo.

Beneficios de la ortodoncia temprana
Cuanto antes mejor, al mejorar la estructura dental conseguimos para nuestros hijos importantes beneficios:
- Una estética sonrisa que le ayudará a reforzar su seguridad y autoestima.
- Adquisición de mejores hábitos de higiene bucal.
- Mejoras en la masticación y la deglución, por ende, se consigue mejorar la digestión.
- Reducción considerable de la aparición de placa gracias a los nuevos hábitos de limpieza, que traen consigo la prevención de caries y problemas de encías.
- Corrección de fallas en la articulación mandibular.
¿A qué edad se puede iniciar un tratamiento de ortodoncia infantil?
Entre las cuestiones más recurrentes que se nos plantean está la de a qué edad puede un niño empezar un tratamiento de ortodoncia infantil. A esta edad se inicia la caída de los dientes de leche y la erupción de los primeros dientes permanentes. El desarrollo maxilofacial es tal que se pueden diagnosticar posibles maloclusiones incipientes y problemas que si continúan a edades mayores presentan difícil solución.
Al indicar y realizar un tratamiento de Ortodoncia Interceptiva se obtiene un beneficio indudable para el niño en desarrollo, evitando el empeoramiento progresivo de problemas sin solución y manteniendo los problemas más severos bajo control. Podríamos decir, que nuestro papel es ayudar a la naturaleza a que pueda realizar su trabajo en el desarrollo dental y maxilofacial, en las mejores condiciones posibles, quitando algunos obstáculos, restricciones o interceptando desviaciones de la normalidad.
Por lo general estos tratamientos interceptivos (también llamados Primeras Fases del tratamiento Ortodóncico) son cortos, sencillos y rápidos. Principalmente por la gran capacidad de cambio y adaptación de los tejidos en los niños, y con poco esfuerzo por parte de padres, niños y ortodoncista, conseguimos un gran beneficio como es normalizar y reconducir el desarrollo de ciertos problemas, en un corto período de tiempo.
Gracias a estos tratamientos interceptivos podemos convertir un problema ortodóncico complejo que requeriría un tratamiento largo y más complicado en la adolescencia, en un problema leve y controlado, que permite que los cambios en la medida de lo posible se den de forma natural al mejorar las condiciones. Así no debemos pensar en que el niño será tratado Dos veces de ortodoncia, sino que, con dos fases de tratamiento más cortas y simples, separadas en el tiempo por un período sin tratamiento, se soluciona un problema sin posponerlo, con mejores resultados y menor complejidad.
Ahí es donde la buena formación de pediatras, odontopediatras y dentistas generales, deberá jugar el papel de detectar el problema, informar a los padres y remitir al niño a una evaluación por parte de un Ortodoncista cualificado.
Problemas que se pueden corregir con ortodoncia interceptiva
Atajar maloclusiones dentales de manera temprana: cualquier problema bucodental se agrava con el paso del tiempo.
- Maloclusiones por hábitos incorrectos: succión del pulgar, succión prolongada del chupete o biberón, interposición de la lengua o deglución atípica y respiración oral.
- Anomalías en la erupción de los dientes definitivos o riesgo de inclusión de algunos dientes.
- Desviaciones Mandibulares por interferencias en la mordida.
- Maloclusiones de Clase III o Prognatismo Mandibular: Las maloclusiones provocadas por un exceso de prominencia de la Mandíbula por un crecimiento exagerado de la misma respecto al hueso Maxilar, deben ser tratadas tan pronto como se detectan ya que siempre tienden a empeorar conforme el niño crece y su tratamiento pasada cierta edad requiere Cirugía Maxilofacial.
- Compresión del Maxilar o Paladar Ojival: La estrechez del hueso que forma la arcada superior provoca alteraciones de la mordida y falta de espacio para la erupción de dientes permanentes.
- Otros obstáculos o restricciones tanto al crecimiento maxilofacial como al recambio dentario (dientes en número extra, sobremordidas extremas, maloclusiones de Clase II con poco crecimiento Mandibular severas, etc.).
Para evitar el agravamiento de la maloclusión y tratamientos complejos a edades posteriores, se procede con la reeducación y eliminación de los hábitos perjudiciales, pero siempre acompañado de la modificación del crecimiento de las arcadas. Creemos que el cambio funcional deberá ir siempre acompañado del cambio morfológico y viceversa, para conseguir una sinergia y un resultado estable, que no vuelva a aparecer, que se mantenga a largo plazo.
Qué duda cabe que un sistema que funciona bien, también se desarrolla bien y que un niño que realiza bien sus funcione (masticación, respiración, deglución) es un niño que crece bien.
Durante el período de recambio o desarrollo dental pueden tener lugar algunas anomalías, como, por ejemplo, dientes incluidos o retenidos si la falta de espacio es grande y el diente se bloquea o algún diente se ha desviado naturalmente de su normal camino de erupción.
Los dientes incluidos pueden prevenirse en un porcentaje alto de casos, si se detecta una situación posible de riesgo a edades tempranas. Si los cogemos a la edad apropiada estas situaciones se pueden prevenir favoreciendo la normalización y erupción espontánea de los dientes afectados evitando así tratamientos con Cirugía o anquilosis del diente.
Se recurre por lo general a la creación de espacio en las arcadas y la guía de la erupción mediante diversos procedimientos (mantenedores de espacio, extracción temprana). Especialmente en el caso de los Caninos Incluidos se sabe por numerosa evidencia científica que llevado a cabo un tratamiento con Expansión y extracción del diente temporal manteniendo el espacio, idealmente a los 9 años y no más tardar a los 11 años, obtendremos un porcentaje de éxito en la normalización de la vía eruptiva del Canino con riesgo de inclusión, que oscila entre el 85-90% de los casos.
En ocasiones, si los dientes no muerden correctamente pueden provocar una desviación de la Mandíbula y las articulaciones al cerrar la boca y morder. El exceso de contacto o interferencia en un lado, ha demostrado provoca un exceso de estímulo propioceptivo y una tendencia a evitar estos contactos excesivos con una adaptación neuromuscular y articular. Estas desviaciones funcionales o adaptativas mantenidas en el tiempo dan lugar a asimetrías Mandibulares y faciales y problemas en la articulación Mandibular.
De hecho, es de las pocas cosas evidenciadas y demostradas por la literatura científica en lo referente al desarrollo de problemas de disfunción craneomandibular y temporomandibular, que desviaciones superiores a 3 mm en presencia de sobrecarga (esto es, cuando el paciente es adulto y ha mantenido esto en el tiempo) se asociarán con mayor frecuencia y son un factor de riesgo para el desarrollo de problemas de disfunción y desarreglos internos de la articulación.
La estrechez del hueso que forma la arcada superior provoca alteraciones de la mordida y falta de espacio para la erupción de dientes permanentes. A edades tempranas es posible ensanchar la arcada superior a través del estiramiento de sus suturas con gran facilidad y rapidez, mientras que si se sobrepasa cierta edad (12-13 años) el grado de madurez ósea dificulta mucho o impide totalmente dicha modificación. Conforme vamos crecimiento las suturas que unen el paladar y el maxilar superior al resto de huesos del cráneo, se van cerrando y volviendo menos plásticas, siendo más difícil modificarlas por medios Ortodóncicos sencillos.
Algunas de las cosas que tenemos que tratar tempranamente son los obstáculos que puedan provocar una dificultad a que el desarrollo y crecimiento se produzca con normalidad.
La sencillez y rapidez es una de las premisas fundamentales cuando decidimos indicar y planificar un tratamiento Interceptivo con aparatos de ortodoncia para niños. Normalmente queremos conseguir los objetivos propuestos, generalmente uno o dos objetivos muy concretos, en el menor tiempo posible y de la forma más simple y eficaz que exista.
Para nosotros es muy importante que las familias no acaben hastiadas de largos tratamientos ortodóncicos, ni sientan que llevan toda la vida en tratamiento de Ortodoncia. Uno de los objetivos de una Primera Fase o tratamiento temprano ha de ser que, gracias a un tratamiento sencillo, corto y poco invasivo, evitemos problemas que requieran tratamientos en el futuro. Podríamos decir que el objetivo es “evitar mucho tratamiento”. Dejar que las cosas puedan ocurrir de forma natural y en el mejor de los casos que el niño o niña no necesite nada más.
Se suele tratar de una actuación concisa en el tiempo con pocos y simples aparatos con un beneficio muy evidente para el niño y la familia. Estos aparatos pueden ir desde expansores de paladar de diseño minimalista y fácil activación, aparatos ortopédicos extrabucales para uso en casa y nocturno y aparatos fijos parciales con sujeción en los dientes permanentes o también pueden ser sencillos aparatos transparentes de tipo Invisalign.
A veces pueden usarse brackets parciales en los dientes delanteros para ayudar a ciertas correcciones de estos dientes, pero no debemos confundir la colocación de brackets parciales con un tratamiento definitivo multibrackets completo. En un tratamiento temprano, si colocamos brackets, será principalmente en los dientes definitivos y tendrá las mismas premisas del tratamiento Temprano mencionadas.
Todos estos aparatos dentales para niños están pensados para ser bien tolerados por ellos, fáciles de manejar para los padres y ofrecen pocos o mínimos problemas de roce, llagas o molestias dolorosas.
Tradicionalmente se han utilizado aparatos fijos, con un diseño cuidadoso y estratégicamente seleccionados, pero actualmente es posible realizar el tratamiento de ortodoncia interceptiva de los niños con sistemas de Ortodoncia Invisible, con el sistema Invisalign First, que son aparatos removibles a base de férulas que se cambian regularmente.
Los aparatos de Invisalign son tan cómodos, están tan bien adaptados y requieren tan poca intervención en clínica sobre los niños, que son muy bien tolerados y la experiencia de su uso al respecto hasta el momento es altamente satisfactoria.
Como ya hemos comentado, uno de los objetivos primordiales es no alargar mucho estas fases de tratamiento temprano, que se realizan en Dentición Mixta o período de transición. La duración dependerá del grado de desarrollo dental del niño, de la existencia de posibles retrasos eruptivos o de crecimiento y de la dificultad de los objetivos a conseguir. Generalmente los tratamientos más cortos duran 6 meses y rara vez llegan a los 15.
Dentro de los posibles tratamientos de ortodoncia, estos son los más económicos. Las razones son su corta duración, simplicidad y el escaso número de aparatos necesarios.
¿Cuándo consultar a un ortodoncista?
Si tu hijo tiene entre 6 y 8 años, ha iniciado el cambio a los primeros dientes permanentes o sin haberlo iniciado se observan alteraciones del alineamiento o la mordida, es importante descartar que tenga problemas que requieran un tratamiento Precoz, ya que la correcta indicación del mismo a la edad apropiada puede prevenir problemas complejos en un futuro.
Siempre que se pueda y esté indicado será mejor abordar los problemas tempranamente a modo casi de prevención. Si no se tiene claro que esta pueda ser una necesidad del niño en cuestión lo mejor es realizar una consulta a un Ortodoncista con experiencia, para decidir cuándo sí y cuándo no, se deberá realizar un tratamiento temprano de ortodoncia para el niño.
A menudo una preocupación que los padres nos transmiten es si iniciar el tratamiento demasiado pronto tendrá consecuencias negativas para sus hijos. Definitivamente no, ya que no buscamos un resultado definitivo de alineamiento y oclusión dental en estos casos, sino una mejoría de la situación del desarrollo para favorecer el más óptimo desarrollo de dientes y maxilares.
La duración y complejidad de las Segundas Fases en la edad adolescente se reduce enormemente limitándose a simples problemas de alineamiento y detallado de la oclusión gracias a la realización de los tratamientos de Primera Fase.
Consejos para los Primero Días con BRACKETS
Tipos de brackets disponibles
La ortodoncia infantil ha avanzado considerablemente en las últimas décadas, ofreciendo una amplia variedad de opciones para corregir la alineación dental y las mordidas de los niños. Con tantos tipos de brackets y alineadores disponibles, elegir el tratamiento adecuado para tu hijo puede ser abrumador.
El primer paso antes de considerar los tipos de brackets o alineadores es realizar una evaluación con un ortodoncista. La Asociación Americana de Ortodoncia recomienda que los niños tengan su primera evaluación ortodóntica alrededor de los 7 años.
Los brackets son la opción tradicional y más conocida para corregir la alineación dental.
- Brackets metálicos: Son la opción más común y tradicional en la ortodoncia infantil. Están hechos de acero inoxidable de alta calidad y se fijan a la superficie frontal de los dientes. Además, los brackets metálicos son los que ofrecen un precio más económico. Y, por último, tienen una característica que gusta mucho a los más pequeños: se pueden combinar con gomas de colores, que aportan un toque divertido y desenfadado al aparato.
- Brackets de cerámica: Funcionan de la misma manera que los metálicos, pero están hechos de un material cerámico que se mimetiza con el color de los dientes.
- Brackets linguales: Son 100% invisibles, ya que se colocan en la cara interna (lingual) de los dientes. Por ello, están pensados para niños que requieren un aparato que no interfiera, en absoluto, en su apariencia.
- Alineadores transparentes (Invisalign First): Es una versión de Invisalign diseñada específicamente para niños.
| Tipo de Bracket | Ventajas | Desventajas | Costo |
|---|---|---|---|
| Metálicos | Económicos, personalizables con colores | Más visibles | Bajo |
| Cerámicos | Estéticos, se mimetizan con el diente | Pueden ser menos robustos | Medio |
| Linguales | Invisibles | Pueden ser incómodos al principio | Alto |
| Alineadores transparentes | Cómodos, removibles, casi invisibles | Requieren alta responsabilidad del paciente | Alto |
Para casos de maloclusiones severas o problemas complejos de alineación dental, los brackets metálicos tradicionales suelen ser la opción más efectiva. Los brackets linguales y de cerámica también son eficaces, pero pueden no ser tan robustos como los metálicos.
Si la apariencia es una preocupación importante para tu hijo, los alineadores transparentes o los brackets linguales son excelentes opciones debido a su invisibilidad.
El costo es un factor significativo a considerar. Los brackets metálicos tradicionales suelen ser la opción más económica, mientras que los brackets linguales y los alineadores transparentes son los más caros.
La comodidad es esencial, especialmente para los niños. Los alineadores transparentes son los más cómodos ya que no tienen alambres ni brackets que puedan causar irritación. Sin embargo, requieren un alto nivel de responsabilidad para usarlos correctamente.
Proceso para colocar brackets: paso a paso
1. Estudio de ortodoncia
- Fotografías intraorales
- Fotografías extraorales
- Radiografía panorámica
- Telerradiografía
- Modelos de estudio
2. Entrevista con tu ortodoncista
En una primera cita se colocarán los brackets de la arcada superior. Como ves, el procedimiento para colocar los brackets es bastante sencillo.

Pasos detallados para la colocación de brackets
- Preparación del diente: Se prepara la superficie del diente con un grabado de ácido. Como su nombre indica es un ácido que cuando se elimina, siempre e inevitablemente, algo toca en la lengua… y sabe muy, muy mal. A continuación colocamos el adhesivo. Este adhesivo se seca, o polimeriza, con una lámpara de polimerizar.
- Colocación de los brackets: Una vez que ya tenemos preparada la superficie del diente tanto con el grabado del ácido como con el adhesivo, nos disponemos a colocar los brackets. Este mini puntito nos sirve para identificar bien el bracket a la hora de posicionarlo y saber bien qué bracket es.
- Fijación de los brackets: Una vez que ya tenemos todos los brackets fijados en la posición correcta nos disponemos de nuevo a polimerizarlo, a secarlo, con la lámpara de polimerizar que hemos mencionado anteriormente.
- Colocación de los arcos: Tras cementar todos los brackets nos disponemos a colocar los arcos, que es el alambre visible que recorre todas las piezas dentales a través de los brackets. En el caso que sea con los brackets autoligables, que van con una especie de tapas, pues lo que hacemos es abrir esa tapa, meter el arco y luego cerrarla.
- Colocación de levantes de mordida: Cuando hemos realizado un cementado de brackets, en la mayoría de los casos, tendremos que poner lo que se denomina levantes de mordida. Estos levantes de mordida al principio resultan un poquito incómodos, ya que el paciente los nota en su boca, pero poco a poco se van desgastando y puliendo y se van adaptando a la morfología de cavidad oral a la vez que se va completando el proceso natural de adaptación a ellos.
Cuidados y mantenimiento de los brackets
Es crucial seguir las instrucciones de cuidado y mantenimiento para asegurar el éxito del tratamiento.
La base de un tratamiento de ortodoncia exitoso es una buena higiene bucal. Es fundamental enseñar a nuestros hijos la importancia de cepillarse y usar hilo dental adecuadamente. Pero más allá de la técnica, es esencial motivarlos. Puedes establecer rutinas divertidas, usar temporizadores con música o incluso premiar su constancia.
Aunque nuestros hijos sean responsables, es recomendable supervisar su rutina de limpieza, especialmente al inicio del tratamiento. Asegúrate de que estén utilizando correctamente los cepillos interdentales o el hilo dental especial para ortodoncia.
Consejos adicionales para el cuidado de los brackets
- Alimentación: Además de la higiene, hay más cosas que se pueden hacer para garantizar los resultados de un tratamiento de ortodoncia. Una de ellas es prestar especial atención a la alimentación de nuestros pequeños. Durante el tratamiento con brackets, es preferible que el niño modifique ligeramente algunos de sus hábitos de alimentación. Por ello, se recomienda evitar lo siguiente: Alimentos muy duros (kikos, chocolate guardado en la nevera, determinados turrones…): su consumo puede hacer que los brackets se despeguen o se caigan. Bocadillos o manzanas a mordiscos: comer este tipo de alimentos directamente con la boca exige realizar un movimiento de palanca muy perjudicial para los brackets.
- Protección durante deportes: Los niños, con su energía y entusiasmo, disfrutan de deportes y actividades físicas. Si tu hijo lleva aparatos dentales, es recomendable que utilice protectores bucales en deportes de contacto.
- Revisiones periódicas: Mantener las citas con el ortodoncista ayuda a que el tratamiento progrese adecuadamente. Tampoco hay que olvidar las revisiones con el dentista para mantener una buena salud dental.
- Cuidado de aparatos removibles: Tanto los aparatos removibles dentales como los fijos requieren atención. Los removibles deben limpiarse después de cada uso y guardarse en su estuche adecuado.
Después de retirar los brackets
Una vez que se retiran los brackets, el trabajo no ha terminado. Es el momento de asegurarse de que tu hijo utilice los retenedores según las indicaciones del ortodoncista. Estos dispositivos son cruciales para mantener los resultados obtenidos.

La ortodoncia es una etapa trascendental en la vida de los niños y que marca el camino hacia una sonrisa bonita y saludable. Como padres, el apoyo y guía son fundamentales para garantizar el éxito del tratamiento.