Hay plantas que merecen un lugar especial en nuestra despensa de hierbas, huerta y jardín. Una de ellas es el humilde diente de león, una hierba que prospera en huertas y praderas. Conocida en Francia como «pissenlit» por sus propiedades diuréticas, esta planta ofrece múltiples beneficios y usos.

Identificación del Diente de León
Es importante diferenciar el diente de león de otras plantas similares. Sus hojas crecen en forma de roseta basal, pegadas al suelo y con surcos profundos. A diferencia de las cerrajas y los linsones, las flores del diente de león nacen del centro de la roseta, con una flor por tallo.
Otra cosa más compleja va a ser diferenciar distintas especies de Taraxacum, pues con los mismos fines, medicinales y culinarios se emplean tanto el T. officinale W. como el Tarxacum erythrospermum Andz.

Usos Tradicionales y Culinarios
Si les preguntamos a nuestros mayores seguro que muchos nos recordarán algunos de sus usos culinarios, pues el diente de león se ha comido ys se sigue comiendo, sobre todo en las zonas rurales. Sus hojas frescas, cosechadas preferiblemente antes de la floración, en ensaladas y guisándolas como verdura.
Las hojas de diente de león son diuréticas, aperitivas, digestivas, tónicas estomacales, laxantes suaves, aumentan las secreción de jugos gástricos (colagogo) y ayudan a regular la secreción de bilis (colerético), lo que facilita la digestión de los alimentos, todo ello gracias a su riqueza en taraxacina, un principio amargo similar al que contiene la achicora.
La infusión de las hojas de la planta ejercen un efecto diurético con lo que ayudan a eliminar toxinas a través del riñón, combaten la retención de líquidos y pueden ayudarnos a regular la presión arterial, no en vano uno de sus nombres populares es «meacama».
Podemos usar la infusión de sus hojas como tónico facial, elaborar extractos hidroglicerinados para incorporar en nuestras formulaciones de cosmética facial antiedad y antiacné.
Las hojas del diente de león son muy nutritivas. Contienen un 15% de proteínas, un 338% de la ingesta diaria recomendada de vitamina A y dos hojas recién cortadas aportan la cantidad diaria de vitamina C. Otros componentes son las vitaminas B1, B2, B3, B5, B6, B12, E, K, P y D, biotina, inositol, ácido omega-3, flavonoides (luteolósido y cosmosiósido), esteroles, taninos, látex, azúcares, esteroles y diversos aminoácidos como asparagina y glutamina.
Propiedades Terapéuticas
El diente de león es un tónico amargo que estimula la secreción de los órganos de la digestión. Se utiliza en caso de hipoacidez, cálculos biliares, falta de apetito y en trastornos digestivos en general. Además, ejerce una acción sobre el hígado y la vesícula biliar, con la que se dobla e incluso se cuadriplica la secreción de bilis.
Es especialmente eficaz y valioso como depurativo y diurético, ya que contiene altos niveles de sales de potasio. Su efecto diurético puede ser útil para bajar la presión arterial, aliviar la retención de líquidos en la fase premenstrual y el reuma.
Los tallos floríferos recién cogidos, de los que se comen cada día unos 5 o 6, crudos, ayudan rápidamente contra la hepatitis crónica, reduciendo la inflamación del hígado e ictericia.
Tiene propiedades anti-inflamatorias que pueden proporcionar beneficios a las personas con asma, resfriados y otras enfermedades inflamatorias. Funciona como prebiótico. La raíz ayuda en casos de anemia, hipertensión e hipoglucemia y también se cita en fuentes científicas como una alternativa a la quimioterapia en ciertos tipos de leucemias.
Externamente, el látex elimina verrugas, lunares, granos, callos, eccemas, llagas y alivia las picaduras de abejas, además de tener una acción antibacteriana.
Usos Culinarios Detallados
Las raíces crudas son muy amargas pero se pueden cocer en dos cambios de agua con una pizca de bicarbonato. Con este fin recogemos la raíz pivotante en primavera u otoño. Es muy apreciada por los japoneses que la toman salteada en un poco de aceite con salsa de soja, o bien en buñuelos.
Las raíces de dos años se cosechan en otoño, se secan y tuestan para hacer un muy buen sustituto del café sin cafeína.
Las hojas jóvenes se toman crudas en ensaladas y sándwiches y las más viejas escaldadas para eliminar su amargor o también salteadas, en sopas, guisos, jugos y como verdura cocida.
Las flores y tallos florales crudos, dan sabor agridulce y color a las ensaladas. Los pétalos o lígulas se utilizan para hacer vino, licores y panqueques.
Los botones florales antes de abrir se emplean en frituras, buñuelos, tempura y también pueden ser conservados en vinagre, usándolos como alcaparras.
Las semillas se pueden comer tanto crudas como tostadas pero siempre mejor molidas.
Otros Usos
Asociado con otros vegetales, el diente de león puede inhibir el crecimiento de sus vecinos en caso de proximidad excesiva.
El extracto fermentado de diente de león es un buen estimulante de la tierra y la vegetación por sus principios activos como el ácido salicílico, el potasio, el etileno y por los principios activos presentes en el látex amargo de las raíces. Para hacer este extracto se recoge la planta entera.
Cómo Secar el Diente de León
Para hacer este extracto se recoge la planta entera. Se puede secar, lo que en este caso, las raíces deben secarse por separado después de haberlas cortado en trocitos. En un lugar seco, sombrío y aireado y no muy calido.

Algo que también teneis que tener en cuenta es que las flores, o las hojas tienen que quedar separadas, siempre para facilitar la aireación. Incluso es conveniente ir dándoles la vuelta.
El tema del secado de las raices lo he dejado aparte porque es un poco más complejo, lo primero que hay que hacer es limpiar bien la raices con un cepillo, o incluso con agua si no se quedaran bien limpias.
Consejos para secar las hierbas medicinales
En el proceso de secado de las hierbas o plantas medicinales o culinarias se pueden utilizar diversas técnicas. El objetivo final de todas ellas es reducir el contenido en humedad de las plantas, con la finalidad de disminuir el riesgo microbiológico, alargando así su tiempo de conservación. Sin agua, los microbios no pueden colonizar. Es por ello que el secado conserva las plantas.
Además, conviene lavarse las manos antes de la manipulación de la planta, ya que se va a conservar durante mucho tiempo, y cualquier contaminación resultaría en mohos.
Finalmente, cualquier proceso de secado pide condiciones de humedad bajas, por lo tanto, interesará una habitación ventilada y fresca. Por ejemplo, nunca pondremos a secar nada en una cocina, donde se generan vapores y temperaturas más altas que en otras habitaciones de la casa. Para evitar la pérdida de compuestos volátiles, conviene evitar la luz solar directa en las plantas durante su secado.
Técnicas de Secado
Uno de los métodos más utilizados es el secado industrial, que puede realizarse manualmente o mecánicamente:
- Proceso Manual: Requiere principalmente la utilización de alguna estructura que permita disponer las hierbas sobre la misma de manera que estas no están en contacto con el suelo, lo que determinaría la mala calidad y la posible podredumbre de las mismas. Es una forma de secar las hierbas barata pero con parámetros a veces difíciles de controlar que determinan la mayor o menor calidad del producto final.
- Proceso Industrial: Se aprovecha de la utilización de una maquinaria adecuada para controlar las condiciones de secado y conseguir que el producto final tenga mayor calidad y mejores posibilidades de venta. Básicamente, el proceso de secado industrial de plantas medicinales consiste en la aplicación de alguna fuente de calor que consigue evaporar el agua de las plantas y acelerar su secado. Este proceso puede realizarse mediante la aplicación de aire caliente, de microondas o de calor directo.
Secado Casero
El secado casero de plantas medicinales o aromáticas consiste en la utilización de técnicas caseras para conseguir de una forma más sencilla y barata que las plantas pierdan la humedad y puedan ser almacenadas durante más tiempo. Entre las numerosas posibilidades mencionaremos las siguientes:
- Secado Manual sobre Base Elevada: Consiste en colocar las hierbas sobre una base elevada sobre el suelo que permita la circulación del aire entre la materia cortada. Este tipo de secado se utiliza fundamentalmente para aquellas plantas que poseen tallos y hojas tiernas. Por ejemplo: el diente de león, la manzanilla, la ortiga, el perejil, la albahaca o la melisa.
- Secado Manual con la Técnica del Colgado: Consiste en colgar las hierbas atadas con ramilletes. Para ello se puede realizar directamente desde el techo en el cual se han instalado unas alcayatas que permitirán colocar el hilo. Se debe tener en cuenta que hay que dejar una distancia mínima de unos 10 cm entre ramillete y ramillete para favorecer la circulación del aire. Las mejores plantas que admiten este secado son las plantas aromáticas medicinales y arbustivas, todas ellas provistas de unos tallos consistentes que resisten el paso del tiempo manteniéndose rígidas y aguantando bien las hojas. Entre todos ellos podemos mencionar, por ejemplo, la salvia, el romero, el tomillo o el olivo.
- Secado al Horno: Otra manera muy rápida de secar las plantas es utilizar el horno de casa. Para ello podemos optar en aprovecharnos del horno cuando está un poco caliente. La temperatura no debería superar los 33 ºC. La puerta del horno debe mantenerse entreabierta dejando unos 5 centímetros más o menos de abertura. Algunas plantas se secan muy rápido de esta manera y pueden estar secar a la mañana siguiente o en unas pocas horas.
Consideraciones Importantes
En el proceso de secado de hierbas medicinales o aromáticas requiere tener en cuenta una serie de consideraciones:
- El lugar debe estar lo suficientemente ventilado para ayudar al secado e impedir la aparición de hongos.
- El lugar no debe ser demasiado frío ni demasiado cálido. Una temperatura situada sobre los 24 ºC es la ideal.
- El lugar no debe estar iluminado. La luz altera los componentes.
- El lugar no debe ser ventoso. El viento seca demasiado las plantas y volatiliza los aromas de los aceites. Esto se tiene que tener especialmente en cuenta con las hierbas que van a ser destinadas a la cocina.
- Las hierbas deben secarse lo más rápidamente posible después de recogerse.
- No deben secarse las hierbas sobre hojas de libros o periódicos para evitar que absorban la tinta de los mismos.
- No deben secarse directamente sobre el suelo sea del tipo que sea.
Duración del Secado
Depende del tipo de hierba y del método utilizado. El secado puede durar entre unas horas y tres semanas.
- En general, podemos decir que las hojas ya están secas cuando, al doblarlas un poco, se rompen con facilidad, lo que suele darse en un periodo de 3 a 6 días en tiempo seco.
- En el caso de las flores, éstas ya están secas cuando adquieren una textura suave y elástica como de papel de baño, lo que suele ocurrir en un periodo de unos 4 a 8 días si el tiempo es cálido.
Usos Medicinales del Diente de León
El uso medicinal del Diente de León se conoce desde tiempos antiguos, siendo esta planta tradicionalmente utilizada en Europa para curar diferentes tipos de trastornos.
- Zumo: Se toma una cucharadita del zumo licuado de las hojas, entre una y tres veces al día y antes de las comidas.
- Decocción: Se emplea una mezcla de 60 g de hojas y raíces por cada litro de agua. Se hierve durante unos minutos, se deja reposar hasta que empieza a enfriarse y se cuela.
- Consumo Directo: Se emplean las hojas para ensaladas, en lugar de utilizar lechuga.
Remedios Caseros
- Infusión Diurética y Depurativa: Infusionar 8-15 g de hojas frescas trituradas de diente de león en 1 litro de agua durante 15-20 minutos, luego colar y tomar la infusión caliente en pequeñas dosis (3-4 tazas) a lo largo del día.
- Decocción Depurativa de la Sangre: Hervir 75 g de raíz de diente de león, 25 g de raíz de grama, 25 g de raíz de bardana, 10 g de raíz de genciana, 10 g de raíz de zarzaparilla y 10 g de raíz de regaliz en 1 litro de agua, tapado, durante unos 20 minutos, luego colar y beber 4-5 tazas a lo largo del día, entre comidas.
- Retención de Líquidos: Preparar un efectivo remedio dejando en remojo en frío 1 cucharada de raíz triturada en 1 vaso de agua durante 8 horas. Filtrar y tomar 2 vasos al día, lejos de las comidas.
- Acné y Espinillas: Se pueden hacer compresas con la decocción de la raíz dos veces al día.
Recolección y Floración
Florece entre primavera y el verano, según el clima. Crece en tierras incultas, praderas, situaciones medias y bajas y, sobre todo, en climas templados.
Medicinalmente se utiliza la planta entera antes de la floración, las hojas durante ésta y la raíz durante el otoño. Así pues, se recolecta según el uso requerido, en diferentes meses del año.