Incompetencia Labial en Ortodoncia: Definición y Tratamiento

Durante un estudio de ortodoncia es importante analizar cada uno de los elementos que forman nuestra cavidad oral, por lo que los labios superior e inferior también deben ser incluidos. En este sentido, la competencia labial ocurre cuando ambos labios están correctamente cerrados.

Pero, ¿qué sucede cuando existe una incompetencia labial? ¿Cuáles son sus causas y cómo se aborda en ortodoncia? A continuación, exploraremos este tema en detalle.

¿Qué es la Incompetencia Labial?

La incompetencia labial se diagnostica durante un estudio labial realizado por los dentistas durante la primera fase del tratamiento de ortodoncia.

Tonicidad Labial

La tonicidad labial hace referencia a la musculatura que tenemos en nuestro labio inferior y superior y, por lo tanto, se mide la fuerza que tienen.

Así pues, cuando un paciente presenta labios gruesos, generalmente se considera que tienen poca fuerza, por lo que el ortodoncista en cuestión tendrá opción a corregir la postura dental adelantando los dientes. No obstante, si el paciente tiene labios finos y delgados, se considera que sus labios son más fuertes.

En caso de que el tratamiento de ortodoncia requiera de un adelantamiento dental, será más complicado obtener resultados estables de manera permanente, por lo que habrá que buscar algún método para hacer hueco y desplazar las piezas dentales.

Causas de la Incompetencia Labial

Existen dos posibles motivos por los que un paciente puede sufrir de incompetencia labial, siendo esta por razones fisiológicas o malos hábitos.

Razones Fisiológicas

Cuando los dientes anteriores de la parte superior resaltan demasiado o están excesivamente adelantados a los inferiores.

Malos Hábitos

  • Succión lingual: También conocida como la deglución infantil. Se caracteriza por afectar a funciones sencillas como tragar, donde la lengua se coloca entre los dientes anteriores.
  • Uso excesivo del chupete (más de 6 años): Cuando un niño usa el chupete durante más de 6 años, corre el riesgo de que los huesos maxilares se vean desproporcionados y alteren la correcta posición dental.
  • Respirar por la boca: Además de causar malformaciones en los huesos maxilares que acaban afectando a la competencia labial, según el consejo de dentistas, la respiración oral provoca una mayor sequedad.

Relación con la Maloclusión

En términos generales el tipo de sobremordida, se corresponde con el patrón óseo y muscular del individuo. En los casos de mordida profunda se producen también otros cambios adaptativos como, un volcamiento hacia palatino de los incisivos superiores que con esta posición bloquearan a la mandíbula dejándola en una relación más distal o retruida respecto al maxilar, la presencia de apiñamiento por la constricción en el sector anterior mandibular y la presencia de sonrisa gingival al haber bajado el nivel de apoyo labial.

Aunque esta mordida profunda es típica de las clases II división 2ª caracterizada por una ausencia de resalte, también puede aparecer en otro tipo de maloclusiones como la clase II división 1ª con supraoclusión, donde sí hay resalte, debido fundamentalmente a una posición retruida madibular y una vestibulización de los incisivos superiores.

Ambas maloclusiones de clase II tienen en común una disposición mandibular con un patrón de crecimiento horizontal, con la diferencia de que en los casos de división 2ª, la mandíbula está atrapada por el maxilar y antes de ser estimulada para su crecimiento se ha de convertir en una división 1ª, es decir los incisivos han de ser vestibulizados, borrando con ello su inclinación palatina y creando un resalte al igual que en la división 1ª.

Este resalte nos permitirá avanzar la mandíbula a una relación borde a borde como hacen los aparatos funcionales corrigiendo de esta forma el resalte y la sobremordida. Tal como habíamos dicho al principio el problema dentario es más fácil de solucionar, pero el óseo va a depender de la edad del paciente y de su grado de severidad. De ahí la importancia de diagnosticarlo de forma temprana.

La mordida abierta puede localizarse en diferentes sectores de la arcada y aquí tan solo nos referiremos a las que suceden en el sector anterior o incisivo. Pero lo que más frecuentemente las provoca es la presencia de hábitos o anomalías funcionales a temprana edad como, hábitos de succión del pulgar que provocará una falta de erupción y una apertura entre los dientes por la interposición del dedo o el chupete.

Dentro de las anomalías funcionales, serán la Deglución Inmadura y la Respiración bucal, las que afecten fundamentalmente al desarrollo del maxilar, La deglución inmadura por persistir una deglución infantil donde la lengua no ocupa su posición fisiológica ni cumple su función de dar forma al paladar, por adquirir esta una posición baja y proyectada ente los incisivos abriendo la mordida.

Tratamiento Ortodóncico

A nivel ortodóncico son muchos los aparatos y procedimientos que se pueden emplear, desde aparatos funcionales, brackets o incluso anclajes óseos mediante tornillos o mini placas que permitan la corrección de la separación de ambos planos oclusales haciéndoles converger ente sí.

Labio Hipotónico

Labio hipotónico: es considerada un tipo de deglución atípica donde la lengua toma una mala posición al tragar.

Por lo tanto, si sufres de labios incompetentes o consideras que algún familiar necesita fortalecer el sellado labial, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, ya sea por teléfono o acudiendo a nuestra clínica.

EJERCICIO #3 FUERZA EN LABIOS

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