Corrección de Corredores Bucales con Ortodoncia: Un Enfoque Integral

Hace años, la Ortodoncia estaba enfocada al tratamiento exclusivo de enderezamiento de dientes, obviándose problemas esqueléticos que afectaban a la estética dental y facial. En la actualidad, la Ortodoncia significa mucho más que alinear dientes. Con la Ortodoncia podemos modificar la estética facial, siempre y cuando se encuentre alterada.

La estética dental desempeña un papel crucial en la confianza y la autoestima de una persona. Desde procedimientos sencillos como el blanqueamiento dental hasta intervenciones más complejas, como la ortodoncia, existen diversas opciones para lograr una sonrisa estéticamente agradable.

Ejemplo de sonrisa con y sin corredores bucales.

¿Qué son los Corredores Bucales?

En este contexto, los corredores bucales, también conocidos como diastemas, pueden afectar la armonía de la sonrisa. Los corredores bucales son espacios inusuales entre los dientes, especialmente notorios entre los dientes anteriores superiores. Estos espacios, causados por diversos factores como desarrollo dental anormal, hábitos parafuncionales o problemas periodontales, pueden afectar la apariencia estética de la sonrisa.

Durante la sonrisa aparecen espacios bilaterales entre la superficie bucal del diente maxilar más posterior que sea visible y la comisura de los labios llamados corredores bucales, espacios negativos o espacios oscuros. La literatura de prostodoncia describe que la falta de corredores bucales produce una apariencia irreal en la sonrisa, dándole un aspecto que sugiere que el sujeto porta una dentadura artificial.

En el momento en el que diseñamos la sonrisa de un paciente es importantísimo conseguir no solo que los dientes estén alineados, sino también que sus dientes guarden una relación correcta con la cara, los labios y la propia encía del paciente.

Análisis para un Tratamiento de Ortodoncia Exitoso

Para identificar el problema, hay que realizar un estudio exhaustivo de cada caso en el que se hará un análisis de diversos parámetros:

  • Análisis facial: Estudia los tejidos blandos y la relación respecto a sus bases óseas y dentarias. Se evalúa el labio, su posición, si existe incompetencia labial o dificultad para sellar los labios; también se puede ver el mentón, si es muy prominente, o si por el contrario no lo es; se puede identificar un labio evertido, etc.
  • Análisis esquelético u óseo: Se estudian las bases óseas. Se evalúa el tamaño y la posición del hueso maxilar y del hueso mandibular, así como la relación entre ellos.
  • Análisis dentario: Se estudian los dientes en sí. Rotaciones, inclinaciones, tamaños dentarios, discrepancias óseodentarias.

Una vez realizado el estudio se planificará el tratamiento de elección. El principal objetivo es mejorar la estética dental, y con ello la estética facial.

Con la Ortodoncia se puede modificar ligeramente los rasgos de la cara. Con ello nos referimos a los tejidos blandos de la cara, como son los labios, pero no cambiará la anatomía de los huesos maxilares y músculos, que es lo que hace nuestra cara única.

En casos de apiñamiento leve, puede mejorar la sonrisa notablemente. Al ensanchar la arcada, nuestra sonrisa se percibe mucho más amplia, y se rellenan los corredores bucales. Indirectamente hemos mejorado la sonrisa y la cara.

Si en el estudio previo se identifica que el problema es esquelético, es decir, de hueso, la anatomía de la cara cambia bastante más ante un tratamiento de Ortodoncia: Si el paciente presenta crecimiento, el tratamiento se realizará con Ortodoncia, y así por ejemplo una mandíbula pequeña que da aspecto de cara de "pajarito", puede convertirse en una mandíbula completamente normal; o si por el contrario, se presenta una mandíbula prominente, podemos frenar su crecimiento y hacer que crezca más el maxilar superior.

Si el paciente ha finalizado su crecimiento, el tratamiento de elección es la Ortodoncia + Cirugía Ortognática.

Ortodoncia Invisible: Una Opción Estética y Cómoda

La ortodoncia desempeña un papel esencial en la corrección de los corredores bucales al ensanchar las arcadas dentales y eliminar los espacios no deseados. La ortodoncia invisible, una opción cada vez más popular, ofrece beneficios estéticos sin comprometer la apariencia durante el tratamiento.

La ortodoncia invisible utiliza tecnología de escaneo y modelado 3D para crear moldes personalizados. Estos moldes son prácticamente invisibles y se ajustan cómodamente a los dientes. Además de ofrecer una solución estéticamente discreta, los moldes son removibles, lo que facilita la higiene bucal y evita restricciones en la alimentación. La elección de la ortodoncia invisible no solo se destaca por su estética agradable, sino que también ofrece una serie de ventajas adicionales que contribuyen significativamente a la comodidad y eficiencia del tratamiento.

Ortodoncia invisible: una opción estética y removible.

Ventajas de la Ortodoncia Invisible

  1. Menos Irritación y Molestias: La ausencia de alambres y brackets en la ortodoncia invisible marca una diferencia significativa en términos de irritación y molestias. Los tradicionales brackets pueden causar roces y heridas en la boca, generando incomodidades constantes.
  2. Mayor Flexibilidad: Una de las características distintivas de la ortodoncia invisible es la capacidad de remover los moldes durante ciertos momentos. Esta libertad es especialmente ventajosa al comer y cepillarse los dientes.
  3. Potencialmente Menor Duración del Tratamiento: Si bien la duración del tratamiento puede variar según la complejidad del caso, algunos pacientes pueden experimentar una duración más corta en comparación con las opciones de ortodoncia convencionales. La capacidad de prever los resultados y la aplicación de tecnologías avanzadas en el diseño de los moldes permiten una mayor eficiencia en el movimiento dental planificado.
  4. Menos Restricciones Dietéticas: Los pacientes con ortodoncia invisible experimentan menos restricciones en su dieta diaria en comparación con aquellos con brackets tradicionales. Dado que los moldes son removibles, no hay limitaciones en los tipos de alimentos que se pueden consumir.

Corregir los corredores bucales mediante la ortodoncia, especialmente con la opción invisible, no solo mejora la estética dental, sino que también contribuye a la salud bucodental general.

Con la capacidad de prever los resultados y la flexibilidad que ofrece la ortodoncia invisible, los pacientes pueden embarcarse en un viaje hacia una sonrisa armoniosa y atractiva. Consultar con un especialista permitirá evaluar la necesidad de corrección y determinar el mejor enfoque para lograr resultados satisfactorios.

Relación entre Biotipo Facial y Estética de la Sonrisa

La correlación entre las características estéticas de la sonrisa y el biotipo facial podría ser útil en el diseño del plan de tratamiento.

Un estudio evaluó la relación entre el biotipo facial y la estética de la sonrisa, evaluando el arco de sonrisa y la presencia o ausencia de corredores bucales en sujetos con normoclusión. De una muestra de 100 sujetos con normoclusión se seleccionaron aleatoriamente 40 de ellos, 22 mujeres y 18 hombres, entre 18 a 25 años, sin problemas articulares ni periodontales y sin previo tratamiento de ortodoncia. Se utilizaron fotografías frontales en sonrisa de pose para determinar el arco de sonrisa (consonante o no consonante) y la presencia o ausencia de corredores bucales.

El 82.5% de los sujetos mostraron un biotipo braquifacial, con presencia de corredores bucales y arco de sonrisa consonante. No se encontró una relación estadísticamente significativa entre el biotipo facial y el arco de sonrisa ni la presencia o ausencia de corredores bucales.

Las características estéticas de la sonrisa tales como el arco de sonrisa y la presencia de corredores bucales están presentes en los sujetos con normoclusión y no se ven afectadas por el biotipo facial.

El principal motivo por el que los pacientes se someten a un tratamiento de ortodoncia es la búsqueda de la estética dental. Varios de ellos refieren cohibirse al sonreír o tener que cubrirse con la mano al hacerlo, debido al estado en que se encuentra su boca y que ellos perciben como no estético. La valoración estética de los resultados de un tratamiento de ortodoncia es importante, ya que esa fue la motivación original por la que el paciente buscó atención profesional especializada. Al conocer los factores objetivos y modificables que determinan la estética de la sonrisa, el ortodoncista estará en posición de brindar a sus pacientes el resultado estético que buscan desde que solicitan la atención ortodóntica, y podrá adecuarlo a cada paciente de acuerdo con su biotipo facial.

Hay que tener en cuenta que cada persona es distinta, lo que aplica para un paciente, quizás no es lo correcto para otro, pues cada persona tiene una estructura facial diferente y tiene distintas necesidades.

Y es que existen muchos tipos de sonrisas, como por ejemplo la alta, la media, la baja y la gingival. Cada una de ellas requiere un tratamiento diferente, en el cual se pueden ensanchar las arcadas en distintas medidas para obtener el mejor resultado, estéticamente hablando. Es por esto que resulta necesaria una consulta previa con el especialista.

Sonrisa Gingival y Ortodoncia

Cuando una persona enseña mucha encía al sonreír, es cuando hablamos de sonrisa gingival. Debes saber que existen distintos tipos de sonrisa gingival:

  • Un paciente presenta sonrisa gingival anterior cuando la encía visible es la situada por encima de los incisivos.
  • Hablamos de sonrisa gingival posterior cuando la encía que se muestra es la situada desde el primer premolar hacía detrás.
  • La sonrisa gingival mixta se produce cuando mostramos encía en la parte anterior y posterior.

Cuando un paciente presenta sonrisa gingival podemos, únicamente con ortodoncia y sin necesidad de recurrir a cirugía, mejorar mucho el aspecto de su sonrisa. Haciendo un movimiento controlado de los dientes podemos conseguir modificar la posición de los tejidos blandos.

En un caso muy grave de sonrisa gingival deberemos recurrir a un tratamiento combinado de ortodoncia y periodoncia. Lo más importante de todo es hacer un estudio minucioso y pormenorizado de la situación del paciente para escoger la opción que mejor se adapte a él y que vaya a otorgarnos los mejores resultados.

Para ilustrar lo que hoy os estoy contando, os enseñaré un caso real de una paciente que presentaba sonrisa gingival y cuyo caso resolví únicamente con ortodoncia.

En el momento en el que realizamos la exploración de esta paciente vimos que existía una gran separación entre la comisura labial y sus dientes generando espacios negros muy antiestéticos que afeaban su sonrisa. El término médico para estos espacios negros es el de corredores bucales y están provocados por una sonrisa muy estrecha.

En las fotografías iniciales que le realizamos a la paciente observamos que tenía una maloclusión ligera clase II además de una mordida muy aumentada.

Tras estudiar el caso exhaustivamente decidimos tratar a la paciente con ortodoncia invisible Invisalign. Queríamos cambiar profundamente la forma de la arcada y realizar grandes cambios en la zona anterior. De esta forma modificaríamos la oclusión y además favoreceríamos la adaptación de los tejidos blandos logrando arreglar la sonrisa gingival con ortodoncia.

Tal y como puede observarse en las fotografías de más abajo, logramos una oclusión perfecta y una forma de arcada también perfecta tanto a nivel superior como inferior. Al planificar minuciosamente los ángulos de los dientes que queríamos hemos conseguido disminuir prácticamente en su totalidad la sonrisa gingival que presentaba esta paciente. Ahora luce una sonrisa llena gracias al desarrollo perfecto de una arcada simétrica y armónica respecto a su cara.

Hemos conseguido que la paciente tenga una armonía perfecta entre sus dientes, sus labios y su sonrisa consiguiendo un resultado espectacular.

Invisalign Ortodoncia Apiñamiento Clase II: Distalamiento + Expansión + Corrección de Angulación

Diseño de la Sonrisa y Consideraciones Estéticas

La estética en el tratamiento de ortodoncia siempre ha estado asociada con una mejora del perfil. Sin embargo, Mackley demostró que el perfil no es un indicador fiable de la apariencia de la sonrisa, siendo importante tener conocimiento de los factores que contribuyen a la estética de la sonrisa desde una perspectiva frontal, ya que es la posición desde la cual las personas interactúan y se comunican.

De hecho, lo primero en lo que nos fijamos de una persona mientras hablamos es en los ojos y en la boca. La estética de la sonrisa varía según la edad, el género y la raza.

Hay que tener en cuenta que la localización de la línea gingival de la sonrisa depende del género, siendo 1,5 mm más alta en mujeres que en hombres, considerándose más atractiva cuando el labio superior se eleva hasta el reborde marginal de los incisivos centrales superiores.

Con el tiempo se producen muchos cambios esqueletales y de los tejidos blandos que afectan dramáticamente a los tejidos, los músculos y sus funciones. En la sonrisa concretamente, el labio superior desciende ocultando los incisivos superiores, aumentándose la exposición de los incisivos inferiores.

Para el diseño de la sonrisa, el punto de partida del plan de tratamiento es la línea media facial. Para localizarla disponemos de dos puntos de referencia: un punto entre ambas cejas, conocido como Nasion, y la base del filtrum. La línea media facial debe coincidir con la línea media dentaria superior. En casos en los que esto no sea posible, ambas deben ser paralelas entre sí.

Son varios los autores que señalan la necesidad de obtener ciertas proporciones en la sonrisa que armonicen con la cara, siendo la proporción de oro considerada como una guía. Es considerado como ideal que la anchura del incisivo central superior represente el 80% de su altura, aunque está aceptado que esta proporción varíe entre un 66%-80%.

Los puntos de contacto y las troneras tienen gran relevancia en la planificación del tratamiento de la sonrisa. Los puntos de contacto son definidos como el lugar exacto en el que contactan dos dientes, mientras que una superficie de contacto hace referencia a la zona en la que los dientes contactan. Por otro lado, las troneras son los espacios triangulares incisales al punto de contacto entre los dientes, siendo mayor cuanto más posterior es el diente.

Hay dos conceptos importantes en la estética gingival para conseguir un buen resultado estético: la forma de la encía y el contorno de la misma. La forma de la encía hace una curvatura en los márgenes gingivales, determinada por la unión amelocementaria y la cresta ósea. Como mencionamos anteriormente, una exposición gingival mayor a 3 mm se considera antiestética.

Como comentamos anteriormente, la cantidad de exposición incisiva ideal es de 10mm, considerándose antiestético cuando existe una exposición gingival mayor a 3 mm y aceptable un máximo de 1 mm.

Un factor a tener en cuenta para mejorar el atractivo de la sonrisa es la posición del incisivo superior, el cual debe de posicionarse en sentido anteroposterior y vertical en relación al labio superior y a la cara para conseguir la máxima armonía.

Los corredores bucales se definen como los espacios existentes entre la cara vestibular de los dientes posterosuperiores visibles en sonrisa y las comisuras labiales, también definidos como espacios negros o espacios negativos, siendo lo ideal una sonrisa ancha con mínimos corredores bucales.

Mordida Abierta Anterior y Manejo Estético con Ortodoncia

El objetivo de este artículo es presentar un enfoque terapéutico desde el punto de vista de la estética facial del paciente, para el tratamiento de la mordida abierta anterior con ortodoncia.

La mordida abierta anterior es una maloclusión intermaxilar en la que uno o varios incisivos superiores no cubren verticalmente a los incisivos inferiores en su cara vestibular cuando los dientes están en oclusión céntrica, habiendo erupcionado completamente y en ausencia de desgaste dental. Esto se traduce en una ausencia de contacto entre los dientes anteriores superiores e inferiores en el plano frontal lo que resulta en un espacio visible entre las arcadas dentales y, por lo tanto, una ausencia de sobremordida.

Para el diagnóstico, en primer lugar, debemos determinar la etiología de la maloclusión y establecer si su origen es dental o esquelético, además de evaluar si existe un componente funcional. Si es de causa esquelética, suele implicar un alto grado de severidad junto con afectación facial, siendo la cirugía ortognática el tratamiento de elección. No obstante, aún siendo de origen esquelético, en determinadas ocasiones es posible abordar el problema mediante una compensación dental a través de la ortodoncia.

Una de las claves para el tratamiento de la mordida abierta anterior es la expansión. Siempre que sea posible realizar una expansión, será favorable para aumentar el espacio disponible para la lengua, la principal causante de las mordidas abiertas. Intentaremos, en la medida de lo posible, evitar extracciones, realizándolas solo en casos estrictamente necesarios, ya que estas podrían disminuir la anchura y profundidad de la arcada, limitando el espacio para la lengua y favoreciendo la recidiva.

Para cerrar la mordida abierta a nivel vertical fundamentalmente tenemos dos opciones: extruir los incisivos o intruir los molares (o una combinación de ambos).

Para determinar cuál es la mejor opción, entre extruir los incisivos o intruir los molares, es crucial considerar la valoración del área de exposición dental y el biotipo facial del paciente.

Aunque la percepción de una sonrisa atractiva puede variar según las preferencias individuales y culturales, la cantidad de encía que se debe mostrar varía según los criterios estéticos y de la edad, pero generalmente se considera ideal mostrar de 1 a 2 mm de encía al sonreír. En mujeres una exposición de 2-3 mm de encía al sonreír se considera como estéticamente aceptable. Mostrar más de esta cantidad puede ser percibido como una sonrisa gingival, lo cual puede ser estéticamente no deseado por la mayoría de los pacientes.

En un paciente con una exposición normal de incisivos o con sonrisa gingival no podremos extruir los dientes anterosuperiores porque a nivel estético empeoraría, por lo que tendremos que extruir los incisivos inferiores y/o valorar la intrusión de molares.

Del mismo modo, analizaremos el biotipo facial del paciente. Si el paciente es braquifacial, no deberíamos intruir los molares, ya que esto disminuiría el tercio inferior y empeoraría estéticamente. En cambio, si el paciente es dolicofacial, frecuente en mordidas abiertas, la intrusión molar favorecería estéticamente al disminuir el tercio inferior.

El tratamiento de la mordida abierta clásicamente ha sido un reto para el ortodoncista. Con la aparición de los alineadores, en sus inicios, era todo un desafío realizar con éxito el tratamiento de la mordida abierta anterior.

tags: #corredores #bucales #ortodoncia