El puré de calabacín es una receta popular y recurrente en muchas cocinas por su suavidad y facilidad de preparación. Sin embargo, a menudo caemos en la monotonía de repetir las mismas combinaciones de ingredientes. Si bien el calabacín es una verdura versátil y saludable, existen muchas otras opciones para preparar cremas de verduras deliciosas que pueden darle un giro fresco y original a tus comidas. A continuación, te proponemos tres cremas de verduras que van más allá del típico puré de calabacín, combinando sabores sorprendentes con ingredientes nutritivos que te conquistarán.

Crema de zanahoria y jengibre
Por ejemplo, una crema de zanahoria diferente. Si le añades jengibre a esta crema clásica se crea una combinación de sabores en la que se equilibra el dulzor de la zanahoria y el toque picante del jengibre fresco. La zanahoria es rica en betacarotenos, un antioxidante que no solo es beneficioso para la piel y la vista, sino que también aporta un color naranja intenso que hace que el plato luzca tan bien como sabe.
Para preparar esta crema, comienza cocinando las zanahorias junto con cebolla, ajo y un toque de sal. A continuación, añade un trozo de jengibre fresco, pelado y rallado, que aportará ese toque picante tan característico. La cantidad de jengibre puede ajustarse según el gusto, ya que un poco más puede intensificar su sabor. Una vez que las verduras estén bien cocidas, pásalas por la batidora hasta lograr una textura suave y aterciopelada. Para un acabado más cremoso, puedes agregar un chorrito de leche de coco o nata líquida.
Esta crema es ideal para los días en los que necesitas una comida reconfortante pero con un punto diferente, perfecta para revitalizar tanto el cuerpo como el ánimo.
CREMA DE ZANAHORIA 🥕 Rápida y Fácil con Jengibre y Cúrcuma | Yovana
Crema de coliflor con cúrcuma y almendras tostadas

La coliflor, una verdura a menudo subestimada, se convierte en el ingrediente estrella de esta crema aromática y nutritiva. Aunque por sí sola la coliflor tiene un sabor delicado, en esta receta se realza con la incorporación de cúrcuma, una especia conocida por sus propiedades antiinflamatorias y su color dorado vibrante. Juntas, coliflor y cúrcuma crean una mezcla armoniosa que resulta tan atractiva para la vista como para el paladar.
Para preparar esta receta, empieza cocinando la coliflor junto con cebolla, ajo y un trozo pequeño de patata, que le dará más cuerpo a la crema. La cúrcuma se añade mientras las verduras se cuecen para que libere todo su aroma y propiedades. Una vez cocidas, se trituran todas las verduras hasta obtener una crema suave. Pero el verdadero toque especial de este plato son las almendras tostadas. Se pueden añadir enteras o picadas, tanto dentro de la crema como espolvoreadas por encima, aportando una textura crujiente que contrasta a la perfección con la suavidad de la coliflor.
Este plato no solo es una excelente fuente de fibra y antioxidantes, sino que también es una alternativa original para aquellos que buscan salir de los sabores más convencionales. La combinación de la suavidad de la coliflor, el toque especiado de la cúrcuma y el crujiente de las almendras lo convierten en una opción gourmet, ideal tanto para una comida diaria como para ocasiones especiales.
Crema de guisantes con menta

Si lo que deseas es un sabor más ligero, la crema de guisantes con menta es la opción perfecta. Esta combinación de ingredientes es ideal para los días más cálidos o para quienes buscan un plato refrescante pero nutritivo. Los guisantes, además de ser una excelente fuente de proteínas vegetales y fibra, aportan un dulzor suave que se equilibra maravillosamente con el frescor de la menta.
La preparación de esta crema es muy simple y rápida. Empieza salteando cebolla y ajo en aceite de oliva hasta que estén dorados, luego añade los guisantes (pueden ser frescos o congelados) y un poco de caldo vegetal. Cocina todo durante unos minutos y añade hojas de menta fresca justo antes de triturar. La menta no solo aporta frescura, sino también un aroma que eleva el plato a otro nivel, convirtiendo esta crema en una experiencia sensorial completa. Si deseas darle un toque aún más especial, puedes servirla con una cucharada de yogur griego o queso fresco desmenuzado por encima, lo que potenciará aún más su textura cremosa.
Esta crema, con su vibrante color verde y su sabor único, es ideal como entrante ligero o incluso como acompañamiento de un plato principal.
Otras opciones de cremas de verduras
Casi todas las hortalizas y verduras son susceptibles de formar parte de una crema tras un sencillo proceso de cocción y triturado. Las cremas en Thermomix se hacen casi solas, pero al modo tradicional también son sencillísimas. Servidas sin más o con guarnición de picatostes o tropezones, las cremas de verduras siempre nos sientan bien y nos ayudan a recuperar la temperatura en días fríos.
Aquí hay algunas ideas adicionales para cremas de verduras:
- Crema de zanahoria (con ajo, cebolla, curry o calabaza)
- Crema de calabacín
- Crema de brócoli
- Crema de champiñones
- Crema de espinacas
- Crema de puerros, patata y pera
- Crema multivegetales
- Crema de tomate, zanahoria y jengibre
- Crema de calabaza al eneldo
- Crema de calabaza y lentejas rojas al curry
- Crema de coliflor al azafrán
- Crema de calabaza y zanahoria con especias
- Crema de calabaza a la sidra con rúcula y avellanas
- Crema de pimientos
- Crema de lombarda con hinojo y sidra
- Crema de calabacín con quesitos
- Crema de calabacín y zanahoria con curry, jengibre y apio
Para la presentación de la crema, puedes añadir picatostes, crutones o crotones de pan frito, incluso puedes darle un rico sabor a ajo con un toque de aceite aromatizado. Otra opción a la hora de presentar la crema es hacer picatostes, crutones o crotones de pan frito. Incluso podéis darle un rico sabor a ajo con un toque de aceite aromatizado.
Lo ideal de la crema de espinacas, al igual que el resto de cremas de verduras, es que una vez servida la podremos acompañar y enriquecer con lo que más nos guste a cada uno; con huevo cocido, maíz dulce, semillas, germinados, quesos, nata, crema agria, etc. Al gusto de cada comensal y con lo que tengamos en la despensa.