El cuidado dental infantil es fundamental para la salud bucal a largo plazo. Una de las preguntas más comunes entre los padres es: ¿cuándo empezar a lavar los dientes del bebé? La respuesta puede sorprender a muchos, ya que la higiene bucal debe comenzar incluso antes de que aparezca el primer diente.
En este artículo, exploraremos la importancia de la higiene oral temprana, cuándo y cómo comenzar a cepillar los dientes del bebé, y algunos consejos para establecer una rutina dental saludable desde el principio. Si tienes más dudas sobre cómo debes cuidar la salud oral de tu hijo, visita nuestra clínica. Somos expertos en odontología infantil en Madrid.

¿Por Qué es Importante la Higiene Bucal Temprana?
La salud bucal infantil es esencial no solo para mantener los dientes limpios, sino también para prevenir problemas futuros como caries, infecciones y otros problemas dentales. Los primeros dientes del bebé, conocidos como dientes de leche, desempeñan un papel crucial en el desarrollo de la mandíbula y en la correcta alineación de los dientes permanentes que aparecerán más adelante.
Además, el hábito de cuidar los dientes desde pequeños crea una rutina saludable que los niños llevarán consigo a lo largo de su vida. La salud bucodental requiere atención desde una edad temprana. Las caries en los dientes de leche pueden tener repercusiones en el desarrollo de los dientes permanentes. Es esencial llevar a cabo chequeos regulares para detectar cualquier señal temprana de caries.
¿Cuándo Debo Empezar a Limpiar los Dientes del Bebé?
La higiene bucal debe comenzar incluso antes de que erupcionen los primeros dientes. Es importante comenzar a limpiar las encías de tu bebé desde una edad temprana, incluso antes de que aparezcan los primeros dientes. Puedes comenzar tan pronto como los primeros días después del nacimiento, utilizando una gasa húmeda y limpia para limpiar suavemente las encías después de cada alimentación.
Desde el nacimiento, es recomendable limpiar las encías del bebé después de cada alimentación, utilizando una gasa húmeda o un dedal de silicona suave. Esta práctica ayuda a eliminar los residuos de leche y acostumbra al bebé a la sensación de limpieza en la boca. Lo más recomendable es limpiar su boca después de cada toma para retirar los restos de leche y evitar que se fermenten.
Una vez que aparezca el primer diente, generalmente entre los 4 y 7 meses de edad, se debe comenzar a cepillarlo con un cepillo dental infantil suave y de tamaño adecuado. Esto marca el inicio de una rutina de cepillado que se mantendrá durante toda la infancia. Aproximadamente a partir de los 3 meses se inicia el proceso de dentición en los bebés y lo más usual es que los primeros dientes aparezcan entre los 4 y 7 meses. En algunos niños no aparecen hasta los doce o catorce meses.
¿Se limpian las encías de los bebés?
Limpieza de las Encías Antes de la Erupción Dental
Contrariamente a lo que se piensa, antes de la aparición de los primeros dientes (normalmente entre el quinto y octavo mes de vida) se debe comenzar la higiene bucal limpiando las encías del bebé. Podrás utilizar un paño limpio, una gasa o una toallita suave y húmeda para limpiar las encías de tu bebé después de cada toma.
Con una gasa humedecida, paciencia y jugando con los más pequeños, se frotarán las encías para eliminar restos de leche y papillas. Lo ideal sería que limpiaras la boca de tu bebé después de darle el pecho o de darle el biberón, para retirar los restos de leche y evitar su fermentación. Como mínimo deberías hacerlo una vez al día, preferentemente por la noche, introduciendo tu dedo índice limpio, y recorriendo con movimientos suaves y circulares la superficie de las encías, sus caras laterales, el interior de las mejillas, el paladar y la lengua.
Con la higiene bucal temprana se buscan dos objetivos. El primero es, evidentemente, mantener boca, encías y dientes lo más limpios posibles. Hay que recordar que la dentición de leche se completa en torno a los 2 años. Si se espera a comenzar la higiene bucal con cepillo a esa edad es posible que haya aparecido alguna caries. Hay que tratar de ligar ese hábito con un momento de juego. Aprovechar cuando el bebé esté relajado.
Recomendamos comenzar la limpieza de las encías desde el nacimiento, una vez al día (podemos aprovechar el momento del baño). Si no lo hemos hecho antes, será necesario comenzar la higiene bucal con la erupción del primer diente de leche, dos veces al día; a la mañana y a la noche.
Limpieza con la Aparición del Primer Diente
Una vez que han aparecido los primeros dientes de leche, es importante que los cepilles al menos dos veces al día, una por la mañana y otra por la noche. Puedes ayudarte de un dedal de silicona o de un cepillo dental infantil de cabezal pequeño humedecidos en agua. En el momento que aparezca su primer diente, es recomendable empezar a lavarlos con cepillos especiales de filamentos suaves, nunca con un cepillo normal.
Es esencial elegir un cepillo de dientes diseñado específicamente para bebés. Estos cepillos suelen contar con filamentos suaves que protegen las encías delicadas y un cabezal pequeño que facilita el acceso a todas las áreas de la boca. A partir del año aproximadamente, realizaremos la higiene bucal con un cepillo dental del tamaño de su boca.

¿Cómo Limpiar los Dientes del Bebé?
El proceso de limpiar los dientes de un bebé es sencillo, pero requiere paciencia y delicadeza. Aquí hay algunos pasos para ayudar a los padres a comenzar:
- Limpieza de las encías antes de que salgan los dientes: Antes de que los dientes erupcionen, se recomienda limpiar las encías del bebé dos veces al día. Utiliza una gasa limpia o un paño suave humedecido en agua. Esto ayuda a prevenir la acumulación de bacterias y prepara al bebé para la futura rutina de cepillado.
- Cepillado del primer diente: Cuando aparezca el primer diente, introduce un cepillo dental infantil con cerdas suaves. Cepilla suavemente el diente y las encías, asegurándote de cubrir todas las superficies.
- Cepillado de todos los dientes: A medida que el bebé vaya desarrollando más dientes, continúa cepillándolos al menos dos veces al día. Es importante cepillar antes de dormir, ya que la saliva disminuye durante la noche y esto puede aumentar el riesgo de caries.
- Establecimiento de una rutina: Crear una rutina de cepillado es clave. Intenta hacerlo a la misma hora cada día para que el bebé se acostumbre. Puedes convertir el cepillado en una actividad divertida para que el bebé lo disfrute y no lo vea como una tarea molesta.
Además, la técnica adecuada de cepillado puede mejorarse dividiendo la boca en cuatro partes. Este método asegura que cada sección de la boca reciba la atención necesaria. Los dentistas recomiendan seguir este orden: primero limpiar las superficies de masticación, luego las caras externas de los dientes y para terminar las caras internas. Al principio todavía es necesario hacer hincapié en que hay que limpiar las superficies dentales y no las encías.
Técnica de Cepillado
La técnica de cepillado adecuada es clave para una limpieza efectiva. Se recomienda colocar el cepillo en un ángulo de 45 grados respecto a las encías, realizando movimientos suaves y circulares. Es importante asegurarse de limpiar bien todas las superficies de los dientes.
En esta etapa, conviene cepillar dos veces al día (mañana y noche) los dientes de los niños hasta que tengamos la seguridad que tiene la habilidad para hacerlo correctamente a solas. El cepillado dental en niños es efectivo sólo si es realizado por un adulto. Recomendamos dejar que ellos jueguen, sin embargo el adulto debe realizar la higiene hasta que el niño posea la habilidad motora adecuada (aproximadamente a los 8 años).
¿Qué Tipo de Cepillo y Pasta Dental Usar?
El cepillo debe ser adecuado para la edad del bebé, con cerdas suaves y una cabeza pequeña que se adapte fácilmente a su boca. Existen cepillos especiales para bebés que están diseñados para facilitar el acceso a todos los dientes pequeños y evitar lastimar las encías.
Respecto a la pasta dental, es importante usar una pasta con flúor desde el inicio, ya que el flúor ayuda a fortalecer el esmalte dental y protege contra las caries. Sin embargo, se debe usar una cantidad muy pequeña (del tamaño de un grano de arroz) hasta que el niño cumpla los 3 años. A partir de esa edad, la cantidad puede incrementarse al tamaño de un guisante. Está del todo demostrado que el flúor es eficaz en la prevención de las caries.
El uso de pasta de dientes debe iniciarse con la aparición del primer diente. La cantidad de pasta de dientes debe ser del tamaño de un grano de arroz para evitar la ingestión excesiva de flúor. La introducción de pasta con flúor debe hacerse bajo la supervisión del pediatra. Entre el primer diente hasta los 3 años: es recomendable utilizar pasta de dientes con 1000 ppm (parte por millón) de flúor.
Hay que prestar mucha atención a que el niño o niña no ingiera más flúor del necesario puesto que tiene un efecto acumulativo. Hay que encontrar el equilibrio que maximice el efecto protector del flúor y que minimice el riesgo de sufrir fluorosis dental. Por eso se recomienda usar dosis de pasta muy pequeñas y dentífricos infantiles que contengan la cantidad de flúor adecuada para cada edad.

¿Cuándo Visitar al Dentista por Primera Vez?
Los expertos recomiendan que el bebé tenga su primera visita al dentista alrededor del primer cumpleaños o dentro de los seis meses posteriores a la aparición del primer diente, lo que ocurra primero. La primera visita al odontopediatra se recomienda con la aparición del primer diente, y a partir de los 6 años convendrá hacer una revisión ortodóntica completa para detectar posibles alteraciones de erupción, maloclusión dental o falta de espacio, y valorar su tratamiento.
Esta primera consulta es importante para revisar la salud oral del bebé y detectar posibles problemas a tiempo. Además, el dentista puede ofrecer orientación sobre el cuidado dental infantil, la dieta y el uso del chupete o el biberón. Durante las visitas al dentista, se proporcionarán consejos específicos orientados a la higiene dental del bebé.
Consejos Adicionales para el Cuidado Dental del Bebé
- Masaje en las encías: A partir de los 4 meses, el cuidado de las encías puede incluir un masaje suave. Este masaje no solo calma las encías que pueden estar sensibles debido a la erupción inminente de los dientes, sino que también ayuda al bebé a familiarizarse con la rutina de higiene bucal. Podemos ayudarlos a aliviar estas molestias dándoles elementos fríos que pueda llevarse en la boca o haciéndoles un masaje suave en las encías con un dedal diseñado a tal efecto. Masajear las encías les dará una sensación de alivio, también estimularemos la salida de dientes.
- Alimentación saludable: La alimentación juega un papel crucial en la salud dental. Es importante evitar que el chupete del bebé sea humedecido en azúcar o miel. Los zumos y alimentos azucarados deben ser controlados.
- Supervisión del cepillado: Es esencial que los adultos supervisen el cepillado dental del niño desde los 12 hasta los 36 meses. Este seguimiento no solo garantiza una técnica adecuada, sino que también ayuda a establecer una rutina diaria.
- Evitar hábitos nocivos: Sí. No dejar nunca dormir al niño con un biberón de leche o de cualquier otro líquido azucarado.
- Involucrar a los niños: Los niños aprenden mucho por imitación. Lo forma más sencilla y eficaz de conseguir que tu hijo aprenda a limpiarse los dientes es que te conviertas en un ejemplo a seguir y que simplemente integres la limpieza dental en vuestra vida cotidiana.
Es bueno que, aprovechando el inicio de la etapa educativa del niño, ya desde la cuna, se inicien unos buenos hábitos higiénicos y dietéticos en la familia, para que se mantengan toda la vida: abundancia de frutas y verduras, pan tradicional con corteza -mejor aún integral-, carnes magras y productos lácteos sin abusar.
Tabla Resumen: Cuidado Dental del Bebé
| Edad | Acción | Producto |
|---|---|---|
| Desde el nacimiento | Limpiar encías | Gasa húmeda |
| 4-7 meses (primer diente) | Cepillar el diente | Cepillo suave para bebés |
| Después del primer diente | Usar pasta dental | Pasta con flúor (tamaño de un grano de arroz) |
| 1 año | Primera visita al dentista | - |