A veces, los grandes secretos de la naturaleza están escondidos a plena vista. El diente de león, esa humilde planta que crece en jardines, campos y hasta en las grietas de las aceras, es mucho más que una “mala hierba”. Con su característico color amarillo y su esponjosa forma cuando madura, esta planta ha sido valorada durante siglos por sus propiedades medicinales y sus múltiples beneficios para la salud.
El diente de león, cuyo nombre científico es Taraxacum officinale, es una planta perenne originaria de Europa y Asia, aunque hoy en día está presente en prácticamente todo el mundo. El nombre de diente de león con el que popularmente se conoce en casi todos los idiomas se debe a la forma de sus hojas recortadas, de forma parecida a dientes agudos y curvos.
Sin embargo, otros nombres con los que también se conoce hacen referencia a sus propiedades. Así, el castellano taraxacón o el italiano tarassaco vienen de su nombre en latín Taraxacum que quiere decir “remover” y hace alusión a sus propiedades suavemente laxantes. En francés se conoce como pis-en-lit, en alusión a sus propiedades diuréticas, ya que las hojas tiernas del diente de león son comestibles y muy agradables en ensalada.
En épocas de escasez constituían una parte importante de la alimentación del inicio de la primavera y se dice que los niños que comían mucho diente de león orinaban en la cama por su efecto diurético.

Beneficios del Diente de León
Como se ha mencionado, Avicena ya deja constancia en sus escritos del uso del diente de león para estimular la producción de bilis y de orina. En el siglo XVI se consolida su utilización y se describen sus propiedades diuréticas resultantes de aumentar la producción de orina, y su doble acción sobre el hígado: por un lado estimula la producción de bilis (efecto colerético) y, por el otro, su vaciado desde la vesícula biliar hacia el duodeno, facilitando la digestión de las grasas.
Este doble efecto a nivel hepático y renal y su acción suavemente laxante hacen que el diente de león se considere una buena planta con beneficios depurativos y digestivos. Ya en el siglo XX, en la década de los cuarenta, el Dr. Henri Leclerc (1870-1954) señaló la mejoría que se obtenía utilizando infusiones de diente de león en ciertos problemas de la piel como eccemas, erupciones y picores, en aquellos pacientes en que los problemas dermatológicos coincidían con problemas de función insuficiente del hígado, debido a la relación que existe entre el buen funcionamiento hepático y la salud de la piel.
El diente de león se indica en la monografía de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) como medicamento de uso tradicional (MTP) para trastornos digestivos leves (tales como sensación de plenitud abdominal, flatulencia y digestión lenta) y para aumentar la cantidad de orina y limpiar las vías urinarias y los riñones. Por su sabor amargo tiene también un efecto aperitivo y puede utilizarse para abrir el apetito.
El diente de león contiene compuestos bioactivos como flavonoides y ácidos fenólicos que actúan como antioxidantes, protegiendo las células hepáticas del daño oxidativo. Además, estimula la producción de bilis, facilitando la digestión de las grasas y contribuyendo a la reducción de la acumulación de lípidos en el hígado. Su efecto diurético suave también ayuda en la eliminación de toxinas, aliviando la carga hepática.
Entre las principales propiedades del diente de león encontramos:
- Nutritiva: las hojas de diente de león se pueden comer crudas o cocidas, presentan un rico contenido nutritivo en vitamina A, C, E y K también despunta en vitaminas del grupo B y minerales como hierro, calcio, magnesio, potasio y silicio. Finalmente es rica en inulina, un tipo de fibra que refuerza la microbiota intestinal.
- Digestiva: es un tónico amargo que favorece la estimulación de jugos gástricos implicados en la digestión. Por su contenido en inulina ayuda a mejorar estados de estreñimiento y en síndrome de colon irritable por su contenido en fibra y efecto prebiótico.
- Colerética y protectora hepática: ejerce acción sobre el hígado y la vesícula biliar favoreciendo la formación y secreción de bilis, lo que facilita la digestión de las grasas y previene la formación de cálculos biliares. Asimismo también tiene la capacidad de regenerar el hígado y protegerlo de sustancias tóxicas.
- Diurética: favorece la producción de orina y ayuda a eliminar el exceso de agua de nuestro organismo, por lo que se recomienda como tratamiento de cálculo de riñón y depurativo en general en curas estacionales.
También, el diente de león es famoso por su capacidad diurética, lo que significa que ayuda a eliminar toxinas a través de la orina. Su consumo regular puede apoyar la función renal y prevenir la retención de líquidos. Esta planta contiene compuestos amargos que estimulan la producción de bilis, mejorando la digestión y ayudando a metabolizar las grasas de forma más eficiente.
El diente de león está cargado de antioxidantes, como la vitamina C y la beta-carotina, que protegen las células contra el daño causado por los radicales libres. Gracias a sus compuestos activos, como los polifenoles, el diente de león tiene propiedades antiinflamatorias. El diente de león es rico en vitaminas A y C, esenciales para mantener un sistema inmunológico fuerte.
Preparación y Consumo
El diente de león se puede consumir de muchas maneras, pero la más fácil de preparar es con una buena infusión. El agua no puede llegar a su punto de ebullición. El diente de león se puede ingerir de distintas formas, aunque la más común es la infusión: se hierve agua, a la que se añade una o varias cucharaditas de diente de león. Luego hay que colar la bebida y tomarla.
Puede tomarse en tisana, extracto fluido (gotas) o cápsulas de polvo o de extracto seco, ya sea de las hojas, la raíz, o una mezcla de ambas. Generalmente, si se trata de la raíz la dosis es la equivalente a 3-5 g, hasta tres veces al día. En el caso de las hojas, el equivalente a 4 a 10 g, hasta tres veces al día. En el caso de mezcla de raíz y hojas 3,5 - 7,5 g, hasta tres veces al día. Para los extractos fluidos (gotas) y cápsulas de polvo o extracto seco, se recomienda seguir las instrucciones del laboratorio fabricante.
Cómo preparar una tisana:
La Agencia de registros del Ministerio de Sanidad Alemán (Standardzulassung) recomienda para la mezcla de raíz y hojas la siguiente preparación:
Llevar a ebullición 1-2 cucharaditas de la mezcla en unos 150 ml de agua, llevar a ebullición, retirar del fuego y dejar reposar 15 minutos. Filtrar y edulcorar al gusto.
En cuanto a la dosis de la tisana así preparada indica que, salvo otra prescripción, se puede tomar una taza de infusión recién preparada por la mañana y otra por la noche.
Diente de león, cuándo y cómo tomarlo. Tu Farmacéutico Informa - #PlantasMedicinales
Mi experiencia tomando té de diente de león
Idealmente, me gusta relajarme y comenzar mi rutina nocturna alrededor de las 9h. Ahora, lo he sustituido por la infusión de diente de león y no puedo ser más fan. Personalmente, he estado bebiendo té de raíz de diente de león tostada, en concreto, Organic Dandelion de la línea SuperHerb Tea de la marca The Republic of Tea hecho con raíz de diente de león tostada y vainilla añadida. Me encanta el sabor. Es súper suave, tostado, ligeramente ahumado y tiene un agradable sabor a achicoria.
Inmediatamente pensé que sabía muy parecido al café; sin embargo, no contiene cafeína, lo que significa que puedes beberlo fácilmente por las tardes sin preocuparte de que te mantenga despierto hasta altas horas de la noche. Aunque algunos mantienen que el té de diente de león sabe un poco amargo, no es mi caso. De hecho, me parece bastante menos amargo que el café solo.
En cuanto a los primeros efectos que noté: ¿transformó mi cuerpo y aplanó totalmente mi tripa? No, pero tampoco lo esperaba. Por supuesto, combate la hinchazón y la retención de líquidos, lo que ayuda, pero no hace milagros. Nada lo hace. Sí que noté una diferencia notable en la retención de líquidos; me ayudó a limpiar mi organismo desde la primera taza. ¿Seguiré tomando té de diente de león? Por supuesto que sí. Ha sido todo un descubrimiento: tiene un sabor único parecido al café y es diferente de la típica selección de té e infusiones. Mi madre también se ha hecho fan.
¿Con qué frecuencia se puede tomar la infusión de diente de león?
Por lo general, se puede disfrutar de una a dos tazas al día de forma segura, explican ambos nutricionistas. "Recomiendo empezar con una taza para controlar la tolerancia, especialmente si lo utilizas para mejorar la piel, la digestión o el equilibrio hormonal", recomienda Kaiden, antes de aumentar a dos tazas. "La consistencia a largo plazo tiende a ser más beneficiosa que un gran volumen". Con sólo una taza al día ya puedes prevenir "el hígado perezoso", asegura Berjis. "Pero como con cualquier hierba, escucha a tu cuerpo: si comienza a sentirse más como una limpieza y menos como una delicia, afloja".
Contraindicaciones y Recomendaciones
El diente de león no debe utilizarse nunca en caso de problemas biliares sin la supervisión de un médico y está contraindicado en caso de obstrucción de las vías biliares. Debido a que contiene sustancias amargas, el diente de león estimula la producción de jugo gástrico, por lo que a ciertas personas puede causarles molestias gástricas e hiperacidez.
Para evitar este problema se puede añadir a la mezcla para infusión alguna planta con mucílagos como el malvavisco, y en el caso de tomar un preparado líquido, las gotas pueden añadirse a una infusión de malva o malvavisco. También pueden tomarse con una infusión de estas plantas las cápsulas de polvo o de extracto seco de diente de león.
Aunque el diente de león es seguro para la mayoría de las personas, existen algunas contraindicaciones:
- No se recomienda su consumo durante el embarazo o la lactancia debido a la falta de estudios concluyentes sobre su seguridad en estas circunstancias.
- Personas con obstrucción de las vías biliares, úlceras gástricas o alergias a las plantas de la familia Asteraceae deben evitar su consumo.
- Puede interactuar con medicamentos diuréticos, anticoagulantes o hipoglucemiantes, por lo que se recomienda consultar a un profesional de la salud antes de incorporarlo a la dieta.

Es importante consultar con un especialista antes de tomar cualquier planta medicinal, los seguros de MAPFRE Salud cuentan con un servicio de Orientación Médica 24 horas dónde podrás consultar cualquier duda.
Es una planta herbácea cuyas raíces y hojas se utilizan como medicamento natural para trastornos digestivos. Se empezó a utilizar para estimular la producción de bilis y de orina. Pueden tomarse con una infusión de estas plantas las cápsulas de polvo o de extracto seco de diente de león
En resumen, el diente de león ofrece un gran abanico de beneficios para la salud. No conviene abusar y lo recomendable es tomarlo dos veces al día. Un consejo es que no abuses de dos tazas diarias. Por ejemplo, te tomas una infusión por la mañana o a mediodía y otra por la noche.
Aunque puede que no experimentes todas las ventajas, con suerte notarás algunos beneficios. Recuerda que la infusión de diente de león puede ser un complemento beneficioso en el manejo del hígado graso, siempre que se consuma con moderación y bajo supervisión médica.
Para la mayoría de la gente, la incorporación de una taza de té de diente de león en su día es perfectamente seguro y no causará ningún problema. Sin embargo, "si eres alérgico a la ambrosía o a plantas similares, mantente alejado, podría causarte algún que otro estornudo sorpresa", dice Berjis. También puedes experimentar molestias digestivas leves, añade Kaiden.
Ten en cuenta también que, como es diurético, "puede que tengas que ir al baño más a menudo, así que no lo tomes antes de un viaje largo por carretera o de una maratón de cine", añade Berjis. "Puede interactuar con medicamentos como el litio, los diuréticos o los antihipertensivos", dice Kaiden. "Consulta siempre a un profesional antes de empezar a tomar regularmente una nueva infusión".
| Beneficio | Descripción |
|---|---|
| Diurético | Ayuda a eliminar toxinas y previene la retención de líquidos. |
| Digestivo | Estimula la producción de bilis y facilita la digestión de grasas. |
| Antioxidante | Protege las células contra el daño de los radicales libres. |
| Antiinflamatorio | Reduce la inflamación gracias a sus compuestos activos. |
| Inmunológico | Rico en vitaminas A y C, esenciales para un sistema inmunológico fuerte. |