Apretar los dientes al dormir o apretar los dientes despierto durante el día es uno de los problemas de salud dental más habituales, habiendo aumentado considerablemente el número de casos en los últimos años. En odontología, esta patología de apretar los dientes es conocida como bruxismo. Un buen día te das cuenta de algo: «¡Aprieto los dientes sin darme cuenta! ¡No puedo controlarlo! ¿Por qué aprieto tanto los dientes al dormir? ¿Tendré bruxismo?«.
O podría incluso ocurrir que ni siquiera lo hayas detectado tú, sino otra persona. El bruxismo es un trastorno silencioso, ya que muchas veces se manifiesta cuando dormimos o en momentos de estrés sin que seamos conscientes. Sin embargo, su impacto en la salud bucodental puede ser significativo. Si experimentas varios de estos síntomas, es probable que padezcas bruxismo.

Causas del Bruxismo
Estrés y Ansiedad
Son los factores más frecuentes. La ansiedad, el estrés laboral, los problemas personales o una vida con ritmo acelerado pueden ser detonantes emocionales del bruxismo.

Dolor Mandibular
“Al apretar los dientes tengo dolor mandibular”. En este caso, ¿qué ocurre si al apretar los dientes tienes dolor mandibular? El dolor de mandíbula, es una de las consecuencias más habituales del bruxismo. Sentir dolor de cabeza al apretar los dientes es algo muy común. Sin embargo, no solemos contemplar un origen dental o mandibular cuando nos duele la cabeza. Por supuesto, siempre será un especialista quien debe determinarlo.
Dolor de Oído
Una de las consecuencias del bruxismo es el dolor de oído. La razón es sencilla, en realidad. Al hacerla sufrir, es habitual que acabe doliendo el oído, la cabeza e incluso el cuello, como veremos en los siguientes apartados.
Consecuencias del Bruxismo
Como hemos mencionado en los apartados anteriores, la mayoría de casos de apretar y rechinar los dientes tienen su origen en el estrés o la ansiedad.

Tratamientos y Soluciones para el Bruxismo
Una vez entendido qué es el bruxismo y cuáles son sus consecuencias, vamos a contarte las posibles soluciones que existen para minimizar los efectos que produce apretar los dientes y cómo evitarlo.
El bruxismo puede tratarse de diversas maneras, siendo la más común y eficaz el uso de férulas de descarga. Estas férulas, fabricadas con material rígido y diseñadas a medida por un profesional, se colocan principalmente en la arcada superior y ayudan a proteger los dientes del desgaste, además de disminuir la presión ejercida sobre ellos. Su uso es más frecuente durante la noche, cuando el paciente no es consciente del rechinamiento, aunque en algunos casos también pueden emplearse durante el día.

Además, si el bruxismo está relacionado con una mala oclusión de la mordida, el dentista podría recomendar un tratamiento de ortodoncia para mejorar el alineamiento de los dientes y reducir la presión indebida sobre la mandíbula. Practica la relajación consciente.
Otras soluciones incluyen:
- Evitar dormir boca abajo. Acostarte de lado o boca arriba favorece una posición más relajada de la mandíbula.
- Masajes para el bruxismo: realizamos masajes circulares, lentamente, con la yema de los dedos en la zona de la sien y delante de la oreja.
- Ejercicios para no apretar los dientes: aprieta la mandíbula con mucha fuerza durante 8-10 segundos. Tras esto, relaja los músculos y mueve la mandíbula suavemente de izquierda a derecha.
- Estiramiento de las cervicales: doblamos el cuello, llevando la oreja hacia el hombro.
- Cambios en la dieta: se puede probar a seguir una dieta más blanda, ya que supone menos presión para la mandíbula.
- Medicación: también puedes consultar con tu médico o dentista qué tomar para relajar la mandíbula.
En muchos casos la férula de descarga contra el bruxismo mejora la situación.
Automasaje de mandíbula para relajar la tensión
Sensibilidad Dental
La sensibilidad dental es una afección bastante común hoy en día. En muchas ocasiones se trata de una sensación transitoria, que viene promovida por la ingesta de alimentos extremadamente fríos. Debes saber que es posible tratar y corregir la sensibilidad dental. Es fundamental que visites la clínica dental si tienes cualquier tipo de problema en tu sonrisa.
Mediante la odontología conservadora y preventiva podemos evitar que las patologías orales hagan acto de presencia en tus dientes y encías. La sensibilidad dental es una sensación que genera un dolor o molestia de intensidad variable, generalmente promovido por un estimulo externo. Seguro que alguna vez has notado los dientes sensibles tras comer helado o algún alimento muy caliente.
Causas de la Sensibilidad Dental
Los dientes están formados por diferentes capas que se protegen entre sí. La más externa es el esmalte dental. La dentina es la siguiente, que protege a la pulpa. Los túbulos dentinarios son los tejidos que conectan la cavidad bucodental con el sistema nervioso y están en la pulpa dental.
A consecuencia de la desmineralización del esmalte dental, o de su desgaste, la dentina pierde protección, permitiendo que las bacterias lleguen hasta el sistema nervioso, generando la sensibilidad dental.
- Si te sometes a un blanqueamiento dental es normal sentir una mayor sensibilidad dental durante algunos días. Sin embargo, llevar a cabo “remedios caseros” para tener los dientes blancos podría dañar tu esmalte, poniendo en peligro tu sonrisa. En la clínica odontológica utilizamos productos blanqueantes de calidad, en un medio especializado y con una seguridad rigurosa.
- Las enfermedades periodontales también tienen como síntoma la sensibilidad dental. Las bacterias de la boca provocan daños en las encías y en tejidos periodontales. Esto permite que los dientes duelan ante estímulos concretos. Si sospechas que tienes gingivitis o periodontitis es fundamental que te vea un periodoncista. En nuestro servicio de periodoncia analizamos las causas y consecuencias de la enfermedad, con el fin de diseñar un tratamiento periodontal de calidad.
- Aunque pueda parecer raro, es posible que la sensibilidad dental sea consecuencia del cepillado dental agresivo. Por ello, siempre recomendamos el uso de cepillos de dientes de cerdas suaves o medias.
- También pueden notarse los dientes sensibles tras un golpe en la boca. Cualquier traumatismo bucodental podría haber generado pequeñas grietas en las piezas dentales a través de las que se produciría la hipersensibilidad.
- Si tu alimentación se basa en productos ricos en azúcares, ácidos o alimentos muy picantes es un factor de riesgo para la sensibilidad dental. Lo que comes es primordial para disfrutar de una sonrisa perfecta.

Pide cita en Infinity Dental si tienes los dientes sensibles. La sensibilidad dental se puede tratar de manera personalizada. Te ofrecemos soluciones para todas las patologías orales, apostando siempre por la calidad y la seguridad en los tratamientos.
Dolor de Dientes por Estrés
El estrés o la ansiedad repercute directamente en nuestro organismo a diferentes niveles, y uno de ellos es la salud oral. Y es que aunque a simple vista el nerviosismo parece que se traduce solo en dolor de cabeza o en la dificultad para conciliar el sueño, los dientes y encías también se ven perjudicados. Que los dientes pueden doler aunque no haya caries es una realidad.
Es una tensión que aparece especialmente en periodos de alta carga de trabajo o si hemos pasado por una situación complicada a nivel personal. Son ya varios los estudios que han explicado cómo una carga emocional o psicológica aguda repercute directamente en el sistema inmunitario. Dicha alteración es la que crea desequilibrios en los microorganismos que habitan en la cavidad oral.
El bruxismo es el acto involuntario de rechinar los dientes. O dicho de otra forma, de apretar en exceso la mandíbula e incluso moverla ligeramente hacia los lados. A su vez, la pérdida de grosor en el esmalte deja al descubierto las capas internas de los dientes, causando cierta sensibilidad dental. Este cúmulo de circunstancias es lo que provoca dolor de dientes. En caso de que el rechinamiento sea consecuencia de altos niveles de ansiedad, es posible tratarlo mediante el uso de una férula de descarga.
Articulación Temporomandibular (ATM) y Dolor
Consecuencia directa del bruxismo son las alteraciones en la articulación temporomandibular o ATM. Está formada por diferentes huesos que conectan la mandíbula al cráneo y es la que permite el movimiento bucal. Al ser una articulación, se resiente con facilidad cuando un paciente bruxista ejerce mucha tensión en su dentadura. Como consecuencia, se produce dolor en la zona que puede extenderse incluso hasta el oído, cabeza y cuello. En este caso, el dolor de dientes por nervios resulta mucho más agudo, ya que implica complicaciones a nivel óseo.
El dolor de encías por nervios es también una realidad. Tal como explicábamos al inicio de este artículo, el desequilibrio hormonal afecta directamente a los microorganismos que habitan en nuestra boca. Esta condición se agrava especialmente en pacientes jóvenes que fuman con asiduidad, derivando en un tipo de gingivitis conocido como úlceronecrosante aguda (GUNA). Si se da esta situación, necesitamos fortalecer las encías para evitar que las bacterias dañen el tejido gingival y se desarrolle la periodontitis. Para ello, debemos extremar la higiene oral en casa y acudir a nuestro dentista de confianza.
Además de los desequilibrios hormonales, ciertas situaciones que provocan muchos nervios o estrés acarrean una bajada de defensas en nuestro organismo. ¿Cuántas veces has sentido nervios y te has encontrado mordisqueando el labio? Los actos que realizamos de manera involuntaria por puro nerviosismo no son inocuos por norma general. Morder constantemente el labio puede provocar la aparición de un mucocele. En ciertos casos, termina desapareciendo por sí misma al cabo de unos meses, pero tiende a reaparecer.
El estrés y los nervios dañan nuestra salud oral. Por ello, es importante saber cuándo estamos soportando una excesiva carga mental e intentar reducirla.
Problemas de Oclusión
¿Qué consecuencias y soluciones tienen los problemas de oclusión? ¿Por qué mis dientes no encajan adecuadamente en la mandíbula? Son preguntas clásicas que nos hacemos cuando nuestros dientes no encajan bien en la mandíbula. Podemos estar acostumbrados desde pequeños, pero cerrar mal la boca no sólo forma parte de errores frecuentes en nuestros hábitos diarios, sino que puede acarrearnos problemas serios en nuestra salud si no se adoptan las medidas adecuadas de prevención.
“El 75% de los niños y adolescentes”, según un estudio del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona”, presenta alineamientos defectuosos en la dentadura. En el siguiente artículo explicamos detalladamente qué es la maloclusión dental, incidiendo en las causas y consecuencias, al tiempo que informamos sobre los diferentes tipos los consejos y soluciones más destacados de Coinsol para revolver las preguntas que todos nos hacemos al respecto.
Muchas personas relacionan los problemas de oclusión sólo y exclusivamente con la estética. Pero no se trata de un inconveniente puntual o de modas para mejorar nuestra imagen. Es importante estar concienciados de que el hecho de no tener bien encajados los dientes puede llegar a provocar caries dental y enfermedades en las encías. La estética desde luego que es importante.
La maloclusión ocurre cuando hay un contacto irregular entre los dientes del maxilar superior con los del inferior, es decir, al cerrar la boca no encajan los dientes adecuadamente en la mandíbula y se originan problemas con la mordida. Apretamos mal los molares de arriba con los de abajo. Todo depende del paciente, por ello en Coinsol damos mucha importancia a la primera visita, para diagnosticar y ser más eficientes en los tratamientos.
Tipos de Maloclusión:
- Clase I. Cuando los maxilares están bien alineados pero los dientes no encajan bien.
- Clase II. Los dientes de arriba sobresalen con respecto a los de abajo debido fundamentalmente a una posición retraída de la mandíbula.
- Clase III. Es menos frecuente. Responde a un mal crecimiento del maxilar superior o un exceso de crecimiento de la mandíbula, que deforma el aspecto de la cara.
- Mordida cruzada.
- Mordida abierta.
- Mordida profunda.
Una vez analizado el problema, Coinsol propone soluciones, adaptando el tratamiento a las necesidades del paciente.
Tensión Mandibular
La mandíbula es uno de los huesos clave de la boca. La tensión en la mandíbula puede ser provocada por diversas causas como el estrés, la ansiedad o la inflamación, entre otras. Esta tensión puede manifestarse de manera puntual o gradualmente, perdurando incluso durante largos periodos.
La articulación temporomandibular (ATM) une la mandíbula con el cráneo y es clave para la masticación y la salud oral. La articulación temporomandibular es aquella que está formada por el hueso temporal del cráneo y la parte superior de la mandíbula.
La ATM abarca dos superficies cartilaginosas cubiertas por una cápsula articular fibrosa y una membrana sinovial (tejido que cubre la parte interna de las articulaciones móviles). Esta cápsula presenta, en su cara lateral, el ligamento temporomandibular, el cual impide que el cóndilo mandibular (protuberancia redondeada de la mandíbula) se desplace demasiado hacia atrás y hacia abajo.
En algunos casos, al igual que el resto de articulaciones del cuerpo, la ATM puede inflamarse, fracturarse y causar dolor, lo que afecta tanto a la propia articulación como a los músculos circundantes.
Tipos de Problemas en la ATM:
- Dolor miofascial: el dolor se produce en los músculos que controlan la mandíbula y suele originar ciertas anomalías en los movimientos mandibulares.
- Asimetría interna: se debe al desplazamiento de un disco (cartílago que sirve de amortiguador entre los huesos de la articulación), traumatismos de cóndilo, una mandíbula dislocada o una mala alineación.
Estas alteraciones se pueden detectar acudiendo a un odontólogo, el cual se encargará de palpar directamente la zona y de realizar las pruebas que sean necesarias.
El síndrome de Costen lo padece un 80% de la población, siendo más frecuente en mujeres de entre 30 y 50 años. No obstante, se cree que el estrés es una de las razones más significativas. Esto se debe a que las personas que sufren estrés tienden a apretar la mandíbula, lo cual genera dolor en diferentes partes de la cara, debido a la tensión que se ejerce en los músculos circundantes a la articulación.
Una articulación temporomandibular tensa no permite realizar ciertos movimientos en su totalidad y puede causar chasquidos meniscales al realizarlos. En caso de sentir cualquier síntoma de tensión en la mandíbula, la opción más adecuada es acudir a un dentista y seguir sus recomendaciones.
Uno de los problemas más comunes suele ser la tensión mandibular, conocido también como síndrome de Costen o síndrome de tensión temporomandibular. A día de hoy, no se sabe exactamente el origen de este síndrome, pero algunos estudios apuntan a la sobrecarga del estrés diario que sufre dicha articulación.
Entre los síntomas más frecuentes de la tensión mandibular encontramos cefaleas, dolor de oídos y dientes, chasquidos en la mandíbula y molestias al masticar o morder, entre otros. En caso de tener alguno de estos síntomas, no dudes en ponerte en contacto con un odontólogo en tu clínica Vitaldent más cercana.
Dientes Flojos en Adultos
El primer pensamiento que te asalta es de preocupación. ¿Por qué se me mueve un diente? ¿Es grave? ¿Por qué se mueve un diente? El movimiento dental en adultos nunca debe tomarse a la ligera. Aunque es común en los niños debido al recambio dental, en los adultos puede ser indicativo de diversas condiciones que requieren atención odontológica sin demoras.
Causas de la Movilidad Dental
La causa más común del movimiento dental en adultos es la enfermedad periodontal. Si notas que tus encías están enrojecidas, sangran espontáneamente o al cepillarte, o si sientes que tus dientes están más largos de lo normal (por recesión gingival), es posible que estés ante un caso de periodontitis. Es crucial que acudas a la consulta dental lo antes posible.
Algunos dientes endodonciados (como premolares y molares) sin corona, tienen un riesgo elevado de fractura dental. Recuerda que los dientes son para masticar alimentos no para abrir envases, cortar hilos o masticar objetos duros como: hielo, cáscaras de frutos secos, marisco, lápices o uñas.
Si notas un dolor con la masticación o la presión de los dientes, acude lo antes posible a la consulta. Con ello queremos expresar los beneficios que tiene la correcta alineación de los dientes para que estén saludables toda la vida. Cuando las fuerzas se reciben correctamente por los dientes y los tejidos, éstos son infinitamente más estables y resistentes a largo plazo.
Soluciones para la Movilidad Dental
Ahora que conoces las causas, es importante que sepas cuáles son las soluciones disponibles. Si la causa es la enfermedad periodontal, el primer paso es un tratamiento periodontal. Este tratamiento puede incluir limpiezas profundas (raspado y alisado radicular: curetaje) para eliminar la placa bacteriana acumulada bajo las encías.
Después del tratamiento periodontal, el mantenimiento es clave. El tiempo de recuperación varía, pero generalmente los pacientes notan una mejora significativa en pocas semanas. Para aquellos pacientes que sufren bruxismo, el uso de una férula de descarga es esencial. Esta férula, diseñada digitalmente y a medida, protege tus dientes del desgaste causado por el apretamiento y rechinamiento nocturno.
La verdadera función de la ortodoncia siempre es un tema de salud y de conseguir para el paciente el engranaje perfecto entre los dientes superiores e inferiores. En adultos, hoy en día la ortodoncia también es una opción muy confortable para mejorar la mordida gracias a los alineadores transparentes.
Es importante acudir al dentista tan pronto como sea posible. La prevención es siempre la mejor estrategia. Asegúrate de cepillarte al menos dos veces al día con una pasta dental que contenga flúor y usar hilo dental para eliminar la placa entre los dientes. Realizarte limpiezas profesionales y chequeos cada seis meses es fundamental.
Recuerda que la primera causa de movilidad dental es la enfermedad periodontal que hace que los dientes puedan llegar a perderse y está causada por el acúmulo de placa. Si sientes que se mueve un diente, no lo dejes pasar. No dejes que un diente que se mueve se convierta en un problema mayor.
Crujido de Mandíbula
Muchas personas se realizan la pregunta “¿Por qué me cruje la mandíbula?”. La presencia de ruidos mandibulares es una cuestión que preocupa notablemente a las personas que los experimentan. Las causas que producen cada uno de estos ruidos mandibulares son distintas. Uno de los motivos puede estar relacionado con el desgaste dental o de los huesos que configuran la mandíbula. También el bruxismo puede ocasionar la aparición de estos ruidos. Todos estos motivos tienen la capacidad de producir el ruido que conocemos como chasquido.
Lo normal es que éste comience realizando algunas preguntas que le puedan dar una idea inicial. Colocará sus dedos por delante del oído y pedirá al paciente que realice movimientos con la mandíbula, ya sea abriéndola, cerrándola o moviéndola de un lado a otro. Por muy molesto que pueda resultar el crujido de la mandíbula, no hay que asumir de forma inmediata que se requiere un tratamiento. En algunos casos este ruido es temporal y desaparece por si solo.
Dependiendo del diagnóstico efectuado para saber por qué cruje la mandíbula, se deberá aplicar un tratamiento u otro.
Rotura de Dientes
Muchos de nuestros pacientes, acuden a la clínica para saber que hacer si se le rompe un trozo de diente o la pieza entera se le ha caído. En nuestra boca, se suelen reflejar muchas otras enfermedades o afecciones que tienen su reflejo en nuestros dientes y encías. La rotura de los dientes es una de las señales, por la que nuestro cuerpo nos puede estar avisando de un problema grave de salud. En ocasiones, los dientes se parten, simplemente, por accidente, como un golpe fuerte.
Si se le rompe un diente sea cual sea su edad, eso definitivamente significa que algo en su cavidad bucal no funciona de una manera adecuada. Sea cual el motivo, lo primero que debes hacer si se te rompe un diente es acudir cuanto antes a tu odontólogo de confianza.
Causas de la Rotura de Dientes
- La caries es sin duda, uno de los mayores enemigos de nuestros dientes. Cuando una caries se encuentra en la parte más interna del diente, va poco a poco, debilitando su estructura y llegando a producir un hueco en el interior.
- Otros de los motivos por los que se te puede romper un diente, es por el ácido que proviene del estómago y es resultado del reflujo gastroesofágico. Este ácido daña el esmalte dental y debilita a los dientes que con el tiempo se rompen o simplemente se caen. Algunos alimentos también contienen al ácido que resulta ser dañino para su cavidad bucal y pueden causar daño en su esmalte dental y crear erosión o micro-grietas, en las que se depositan los restos de comida.
- Uno de los casos más comunes que nos encontramos en la clínica de rotura de dientes, es la descalcificación del esmalte dental. El esmalte dental es el encargado de recubrir y proteger la dentadura. Esta descalcificación, también puede tener su origen en enfermedades generales que provoquen deficiencia de calcio y afecten también al esmalte dental.
- Este continuo roce entre las piezas dentales suele hacer que se desgasten con más rapidez e intensidad.
Además, no espere que sus dientes se rompan; la visita a su dentista se debe realizar cada 6 meses como máximo para controlar la salud de su boca.