Seguro que alguna vez te has sentido un poco nervioso al acudir a la clínica dental. Respeto, ansiedad, nerviosismo, miedo o fobia: son muchas las personas que van posponiendo su cita por miedo al dentista. Según estadísticas, entre un 15 y un 25% de la población tiene temor a acudir a la clínica dental. Y no es un miedo pasajero fácil de solucionar, sino que conlleva grandes problemas al paciente.

¿Qué es la Odontofobia?
La odontofobia, o miedo al dentista, es el estado de angustia que sufre una persona cuando acude al dentista. De hecho, el término generalizado "fobia dental" es un poco engañoso: los afectados tienen miedo al tratamiento dental y no al dentista. Por ello, los expertos también la denominan fobia al tratamiento dental.
La odontofobia es mucho menos frecuente que el miedo generalizado al dentista: alrededor del cinco al diez por ciento de las personas la padecen y se consideran "pacientes de ansiedad".
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Síntomas de la Odontofobia
El principal síntoma de la odontofobia es dejar de acudir a tus visitas. Si los afectados dejan de acudir a las citas dentales por miedo al dentista, se crea un círculo vicioso: al no llevarse a cabo el tratamiento dental necesario, la situación empeora, lo que significa que el tratamiento posterior irá acompañado de más dolor y molestias. Esta perspectiva aumenta aún más la ansiedad dental.
Las personas con fobia dental suelen acudir al dentista sólo cuando el sufrimiento es insoportable, por ejemplo, en caso de inflamación radicular aguda con fuerte dolor de muelas.
Dependiendo de la gravedad de la fobia dental, pueden aparecer distintos síntomas. Cualquier persona que se salte las visitas al dentista durante varios años debido a un miedo muy pronunciado al dentista está poniendo en peligro su salud dental.
Aumentan las probabilidades de sufrir enfermedades dentales y de las encías, la caries puede propagarse sin obstáculos y destruir los dientes. Los posibles problemas no pueden reconocerse en una fase temprana. Muchos de los afectados se avergüenzan de su mala dentadura y se apartan de la vida social.
La inflamación en la zona dental puede extenderse por todo el cuerpo a través del torrente sanguíneo y desencadenar enfermedades graves en órganos vitales como el corazón y el cerebro.
Causas del Miedo al Dentista
Son diversas las causas que pueden provocar ese miedo al dentista:
- Experiencias negativas: Puede ser que de niño, o no tan niño, sufrieras alguna experiencia traumática en el dentista, ya sea por complicaciones o simplemente por un dolor inesperado: una inyección para poner anestesia, un empaste de una muela, un diente de leche extraído, etc. Sin embargo, la experiencia negativa también puede venir por la falta de empatía o un trato desagradable del odontólogo o parte del equipo.
- Instrumental del dentista: El miedo a las agujas es un temor muy común y causa de ansiedad entre pacientes. En muchos tratamientos odontológicos, la anestesia para evitar dolor es indispensable, por lo que puede ser que tu odontofobia venga causada por el miedo a la inyección de la anestesia. Por otro lado, el ruido que producen los diferentes instrumentos que utilizan los dentistas, es también causa del miedo. Por ejemplo, la turbina, conocida como torno dental, emite un ruido y vibración un tanto desagradable, aunque no produzcan nada de dolor.
- Vergüenza: A pesar de que el motivo de acudir al dentista es solucionar problemas o mejorar el aspecto de nuestra boca, a muchas personas les da vergüenza mostrar el descuido de su boca y su consecuente mal estado. Ese sentimiento de culpa puede provocar ansiedad dental.
- Sensación de perder el control: En la clínica dental, en una silla donde el doctor controla la inclinación, sin apenas poder ver más allá del techo y a disposición del dentista, el paciente puede sentir que no tiene el control de la situación y provocarle un fuerte nivel de estrés. Muchas personas se sienten indefensas y atrapadas, además de no poder ver lo que se le está haciendo en la boca.
- Falta de confianza: A muchos pacientes les provoca agobio el no confiar en la persona que va a tratar sus problemas bucodentales. Confiar tu salud dental a un desconocido, es cosa difícil cuando se padece miedo al dentista.
Fobia a las Agujas (Belenofobia)
La mayoría de las personas no disfruta de las inyecciones. Sin embargo, a algunas personas la sola idea de tener que enfrentarse a una aguja les genera una gran ansiedad. Hay quienes ven una aguja y comienzan a experimentar palpitaciones, sudoración, náuseas, mareos y en casos extremos, pueden llegar a sufrir un desmayo. Si ese es tu caso, es probable que padezcas una fobia a las agujas, también llamada belenofobia, un trastorno que afecta aproximadamente al 5-10% de la población.
Las fobias se catalogan como un trastorno de ansiedad y se caracterizan por una respuesta irracional ante una situación que no representa un peligro real. Ese miedo y la sensación de aprensión son tan grandes que llegan a interferir en tu vida.
En algunos casos el miedo a las agujas puede formar parte de un cuadro fóbico más amplio. Si sufres aicmofobia, por ejemplo, no solo le temerás a las agujas sino también a todos aquellos objetos que puedan cortar o pinchar, como las jeringuillas, alfileres, bisturíes y cuchillos.
En la mayoría de los casos, la fobia a las agujas se genera a partir de una asociación, como resultado de un acontecimiento particularmente estresante. Ese suceso se quedará grabado en tu cerebro, así como las sensaciones negativas que experimentaste, de manera que cuando vuelvas a exponerte a las agujas, revivirás esas sensaciones, amplificadas por el miedo.
La fobia a las agujas también puede estar causada por haber sufrido procedimientos médicos dolorosos, o haber visto cómo alguien cercano se sometía a estos, sobre todo si se produjeron durante una etapa del desarrollo particularmente sensible o si la persona es muy sugestionable.
No obstante, se estima que el 10% de los casos de fobias a las agujas tienen en su base una hipersensibilidad al dolor. De hecho, las personas que tienen un sistema nervioso autónomo más inestable son más propensas a desarrollar fobias específicas.
También se ha apreciado que tener una historia personal o familiar de otras fobias o de trastornos de ansiedad incrementa la vulnerabilidad a desarrollar un trastorno fóbico.
La fobia a las agujas no suele ser peligrosa, pero dado que la persona suele evitar las visitas al médico, puede comprometer su estado de salud si no recibe el diagnóstico y tratamiento más adecuados a tiempo.
A menudo la persona se da cuenta de que su miedo no es racional pero dado que no logra controlarlo, siente una profunda sensación de impotencia y frustración.

Tratamientos y Técnicas para Superar el Miedo al Dentista y las Agujas
Existen diversas opciones terapéuticas eficaces para superar el miedo al dentista, de modo que los tratamientos dentales sean mucho más relajados en el futuro. Si la fobia en cuestión interfiere de forma importante en la actividad laboral o en la actividad diaria cotidiana de la persona se recomienda realizar una terapia de exposición o desensibilización por profesionales cualificados (psicólogos, terapeutas).
Aquí hay algunas técnicas y tratamientos comunes:
- Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): Una parte integral de la terapia cognitivo-conductual suele ser también el entrenamiento de confrontación, en el que se expone al paciente a un estímulo inductor de miedo, por ejemplo, el sonido del taladro que se reproduce en el entorno seguro de la consulta psicológica.
- EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares): En la terapia EMDR, la confrontación tiene lugar a nivel del pensamiento: Los pacientes se concentran en una experiencia traumática en el dentista mientras el terapeuta realiza movimientos laterales con dos dedos delante de los ojos del paciente.
- Técnicas de Relajación: A través de las técnicas de relajación del entrenamiento autógeno, puedes aprender a regular tú mismo tu ansiedad. Lo hace pronunciando mentalmente determinadas frases para calmar su cuerpo y su mente. El éxito de esta técnica es mensurable: la tensión arterial y el ritmo cardíaco se regulan y los pacientes se sienten mucho más relajados.
- Relajación Muscular Progresiva de Jacobsen: Esta técnica de relajación consiste en tensar determinados grupos musculares para alcanzar un estado de relajación profunda en todo el cuerpo. La conciencia corporal aumenta y la tensión muscular de todo el cuerpo disminuye. Esto también reduce automáticamente la tensión emocional y el nerviosismo.
- Tensión Aplicada: Con esta técnica aprenderás a identificar las primeras señales vasovagales, de manera que puedas contraer diferentes grupos musculares para aumentar la presión arterial y evitar el desmayo.
- EFT (Técnica de Liberación Emocional): Esta técnica se basa en la estimulación de determinados puntos de acupuntura, con el objetivo de liberar las emociones y sensaciones negativas asociadas a la fobia a las agujas.
- Hipnosis Clínica: Puede utilizarse para inducir un estado de relajación profunda y sugestión que facilite el manejo del miedo.
- Visualización: La imaginación es una herramienta muy poderosa, por lo que podemos utilizarla como un método de desensibilización sistemática para que aprendas a lidiar con las situaciones que te atemorizan.
- PNL (Programación Neurolingüística): A través de la Programación Neurolingüística podremos cambiar los modelos mentales negativos que se encuentran en la base de la fobia a las agujas.
- Terapia Breve y Eficaz: Un enfoque terapéutico centrado en soluciones.
- Tratamiento Personalizado: Adaptado a las necesidades específicas de cada paciente.
Consejos Adicionales para Afrontar el Miedo al Dentista
Visitar al dentista no tiene por qué ser un calvario: esto también se aplica a los pacientes con ansiedad dental o fobia a los tratamientos dentales.
- Informa al personal dental: Lo mejor es informar al personal dental de que tienes miedo al dentista cuando conciertes la cita por teléfono. No hay por qué avergonzarse e intentar ocultar el miedo.
- Compañía: Si vas acompañado, no estás solo. Por un lado, tiene a alguien con usted que puede tranquilizarle y cogerle de la mano. Por otro lado, la persona de confianza también puede observar desde fuera si todo transcurre con normalidad y animarle si su juicio está posiblemente nublado por la ansiedad.
- Señal de control: Para evitar la sensación de estar "a merced", puedes hacer una señal con la mano a tu dentista antes del tratamiento, indicándole que necesita un descanso o que tiene alguna pregunta.
- Comunicación abierta: Un buen dentista para pacientes con ansiedad le explicará detalladamente cada paso del tratamiento antes de llevarlo a cabo. En lugar de simplemente coger un aparato y ponérselo en la boca, le mostrará el aparato y le explicará cómo funciona.
- Distracción: Algunas clínicas dentales ofrecen música o vídeos para distraerle. Sin embargo, también puede llevar tu propia música o audiolibros.
- Visitar la clínica antes de la cita: Familiarízate con el entorno para reducir la ansiedad.
- Pedir cita a primera hora: Evita la espera prolongada que puede aumentar la ansiedad.
- No llegar antes de tiempo: Minimiza el tiempo en la sala de espera.
Mitos Sobre los Dentistas
Circulan historias nefastas sobre muelas rotas, extracciones dentales sin anestesia, nervios vivientes, sangre en los colmillos. Es innegable que culturalmente el dentista está asociado al dolor. Todos nos encogemos al recordar la escena de la tortura en Marathon Man, cuando un instrumento rotatorio silbaba sin anestesia en los dientes de Dustin Hoffman.
Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto? Muchos de los relatos sobre experiencias dolorosas en el dentista son exageraciones o leyendas urbanas. La odontología moderna ha avanzado mucho y se enfoca en minimizar el dolor y la incomodidad del paciente.
Algunos de los mitos más comunes incluyen:
- "Me apoyó la rodilla en el pecho y tiró con fuerza hasta sacar una muela con raíces ¡así!": Sacar una muela es una técnica donde apenas hace falta fuerza en algunos casos, pero ciertamente nunca se trata de tirar hacia afuera. Si existió esa forma de quitar una muela quizás haya sido en la época de los barberos, hace mucho más de un siglo.
- "Dientes quitados con infección y sin anestesia alguna": Hoy en día, es raro realizar extracciones sin anestesia. Aunque la presencia de pus puede afectar la efectividad del anestésico, los profesionales de la salud buscan aliviar el dolor del paciente.
El Papel de la Sociedad y la Odontología
La odontología ha sufrido mucho a lo largo de su historia, primero estando fuera de las universidades, luego siendo un apéndice de la medicina. Más adelante siendo objeto de un prestigio social muy bajo, asociado al dinero y no a su valor de servicio en la comunidad. Y actualmente, al ser campo casi exclusivo de la sanidad privada, sufrir el acoso del comercio, de las farmacéuticas, de las grandes cadenas, de los lobbies, de la educación privada, de las publicidades engañosas.
Esto atrapó a la profesión en un sistema de mucha competencia, con pacientes que además de tener miedo dejan de percibir la salud como un servicio y pasan a exigirlo como un resultado. La odontología es una disciplina muy precisa, milimétrica, en pequeños espacios, húmedos, sensibles, claustrofóbicos, en donde se habla de dolor o de estética.
Lista de Fobias Relacionadas con el Miedo
Las fobias son un trastorno de ansiedad que se caracteriza por un miedo intenso, desproporcionado e irracional ante objetos o situaciones concretas. Actualmente se conocen más de 470 fobias. Aquí hay algunas fobias comunes:
- Agorafobia: Temor a espacios abiertos o lugares públicos de donde resulte difícil escapar.
- Aerofobia: Miedo a volar.
- Claustrofobia: Miedo a los sitios cerrados.
- Acrofobia: Miedo a las alturas.
- Odontofobia: Miedo a asistir a las consultas odontológicas.
- Oclofobia: Miedo a las multitudes.
- Tanatofobia: Miedo a la muerte.
- Fobofobia: Fobia a tener una fobia.
Es importante buscar ayuda profesional si una fobia está afectando tu calidad de vida.