El diente de león común (Taraxacum officinale), conocido en chino como pugongying, es una planta herbácea vivaz perteneciente a la familia de las asteráceas. Esta planta, a menudo calificada como “mala hierba”, no es en realidad tan “mala” como se supone. De hecho, para sorpresa de muchos, ¡esta planta es comestible! En lugar de eliminarla, puedes cosecharla.

Diente de León (Taraxacum officinale)
Distribución y Hábitat
Esta planta, diseminada prácticamente por todo el globo, es oriunda de Europa, Asia y América del Norte. En China, el diente de león también crece salvaje por doquier. En jardines, prados y bordes de los caminos crece en suelos ricos en nitrógeno.
Descripción Botánica
El diente de león posee hojas desde la base dispuestas en roseta, muy lobuladas y dentadas, y una raíz central larga y gruesa. Sus flores amarillas forman grandes ramilletes, visibles desde primavera hasta el verano en las ricas praderas para la apicultura. La planta segrega una savia lechosa en todas sus partes. También conocida como achicoria amarga, amargón o almirón, posee otros numerosos nombres populares.
Sus múltiples semillas provistas de vilano las dispersa el viento fácilmente. A todos los niños les produce alegría y emoción soplar sus molinillos blancos.

Usos Culinarios del Diente de León
Las hojas del diente de león se cultivan en los huertos para las ensaladas. Además de su uso como medicamento, las hojas verdes nuevas se disfrutan en primavera sobre todo en ensaladas campestres. Sus rizomas carnosos sirven para producir inulina. En Francia, el diente de león cultivado se vende con sus hojas blanqueadas sobre todo como ensalada.
En primavera se recolectan las hojas nuevas tiernas de color verde-amarillento antes de la floración y se preparan en ensalada campestre o en combinación con otras hierbas silvestres, rabanitos o cebollas tempranas. Las hojas del diente de león, cortadas en finas tiras sobre una rebanada de pan con mantequilla, mezcladas con requesón o acompañando a las sopas, tienen un sabor especialmente aromático.
La ensalada tradicional francesa de diente de león contiene dientes de ajo tostados, dados de tocino, nueces y huevos cocidos. El diente de león se puede recolectar todo el año. No obstante, con el comienzo de la floración, las flores saben cada vez más amargas. El mejor momento para recogerlo del campo es el mes de marzo, abril y mayo.
Los que opinan que su sabor es demasiado amargo blanquean las hojas sumergiéndolas en agua caliente o dejándolas reposar previamente cortadas en agua fría durante cierto tiempo. Los capullos aún cerrados se pueden sumergir en vinagre de estragón y utilizarse como alcaparras.
Con la raíz puede elaborarse un vitalizante sustituto del café sin cafeína. Por ello, las raíces se extraen principalmente en el otoño, se lavan, cortan en rodajas de 0,5 cm de espesor y se secan. A continuación se doran en el horno a 180-200 °C durante unos 20 minutos y se muelen. El polvo resultante se prepara como el café.
De los filamentos carnosos de las raíces se saca en otoño inulina. Este polisacárido soluble en agua puede utilizarse en la alimentación de los diabéticos como sustituto del almidón, ya que no afecta a los niveles de azúcar en sangre. En el recto las bacterias descomponen la inulina formando ácidos grasos de cadena corta que a su vez le sirven de alimento.
El jugo de la planta fresca prensada se puede adquirir ya preparado. Así existe la posibilidad de combinarlo con otros jugos en las curas de limpieza primaverales. El jugo del diente de león se combina bien con el jugo de ortiga y de apio. Para estimular y favorecer la función hepática es adecuada la combinación de jugo de diente de león con jugo de alcachofa y rábano picante.
Usos Medicinales a lo Largo de la Historia
En la medicina popular de la Antigua Grecia ya se apreciaba el diente de león por sus propiedades contra las molestias estomacales. También en las antiguas civilizaciones árabes del Oriente los médicos describieron los múltiples efectos beneficiosos de esta planta sobre la salud. En la Edad Media los sanadores utilizaban su jugo lechoso para tratar las enfermedades oculares.
En general, la planta se considera «limpiadora de la sangre» con acción estimuladora del metabolismo en casos de insuficiencia hepática, cálculos biliares y niveles de colesterol elevados. No obstante, también se utiliza como tónico de sabor amargo y laxante suave para tratar la gota y las enfermedades de tipo reumático, los eczemas y otras patologías cutáneas, y como ingrediente que aumenta la producción de orina.
Composición y Propiedades Nutricionales
La importancia nutricional del diente de león desde el punto de vista médico reside en su alto contenido en principios amargos (taraxacina, eudesmanólidos), triterpenos, flavonoides, xantófilos, carotinoides, vitamina B2 y C así como potasio (contenido en las hojas: 483 mg %). La raíz es especialmente rica en inulina en el otoño (40%). Así el diente de león actúa como fármaco amargo de suave acción colerética, diurética y estimuladora del apetito; y como coadyuvante en las patologías hepáticas, las colecistopatías y los trastornos de la digestión, especialmente cuando existe una mala digestión de las grasas.
La fitoterapia occidental le atribuye efectos coleréticos y diuréticos, así como de estimulación del apetito. En la Monografía de la Comisión E se mencionan como campos aceptados de aplicación los trastornos del flujo biliar, la estimulación de la diuresis, la falta de apetito y los trastornos dispépticos.
Se considera contraindicado en casos de cierre de las vías biliares, empiema vesicular y obstrucción intestinal. Existen presentaciones por vía oral tanto sólidas como líquidas.
Para preparar la infusión se toman 1-2 cucharaditas (3-4 g) del producto finamente triturado o en polvo y se añaden 150-200 ml de agua hirviendo, se deja reposar la infusión 10-15 minutos y se filtra.
El Diente de León en la Medicina China
La nutrición y la dietética de la medicina china atribuye al diente de león las siguientes cualidades y efectos:
- Temperatura: frío
- Sabor: amargo, dulce (las hojas tiernas)
- Afinidad a los órganos: hígado, corazón, estómago
- Efectos: enfría el Calor (del Hígado), desintoxica, es diurético, elimina la Humedad
- Aclara, dispersa las retenciones e hinchazones
El uso del diente de león como alimento dietético aparece por primera vez en la obra «Nuevo tratado de medicina revisado» (Xinxiu bencao de Su Jing) del año 659.
Beneficios para la Salud Digestiva y Hepática
Taraxacum Officinale o diente de león, poseería propiedades interesantes para la salud digestiva. De hecho, un estudio mostró que ciertos componentes bioactivos de la planta (el taraxasterol, el ácido chicórico, los polisacáridos o incluso la inulina) presentarían efectos positivos en el confort digestivo.
El diente de león también tendría propiedades beneficiosas para el hígado. Según la British Herbal Medicine Association, la raíz sería un estimulante hepático. Las hojas, por su parte, facilitarían la secreción de bilis para el hígado. Según un estudio, los trabajos realizados por el ESCOP y las monografías de la Comisión E coinciden en afirmar que la planta contribuiría a la restauración de la función hepática y biliar.
También se ha señalado la posible actividad depurativa del diente de león, en lo que respecta a facilitar la eliminación de sustancias tóxicas del organismo.
Propiedades Diuréticas
En la medicina popular tradicional, el diente de león es conocido principalmente por sus potenciales virtudes diuréticas. Se llevó a cabo un estudio para intentar justificar esta propiedad. Un extracto hidroetanólico de la planta fue ingerido por voluntarios a fin de observar si resultaba en un aumento en la frecuencia y el volumen de la orina. Los datos reportados parecen indicar beneficios para la salud urinaria. Sin embargo, se necesitan más estudios para confirmar esta propiedad.
Cómo Consumir el Diente de León
En el diente de león, ¡todo se come! Desde la raíz hasta la flor. Y sí, ¿sorprendente, verdad? Empecemos por su raíz. Carnosa y amarga, puede comerse cruda o asada a la sartén, lo cual disminuye su amargor. Los brotes tiernos, recolectados antes de la floración, son tiernos y se consumen principalmente en ensaladas. También puedes hervirlos antes de cocinarlos, para hacer salsas o acompañamientos.
Los capullos florales pueden conservarse en vinagre y consumirse como alcaparras o también salteados en la sartén. ¿Te perdiste la oportunidad de consumirlo fresco? Es la ocasión de descubrir el diente de león en su versión seca. ¿Y qué mejor en ese caso que beberlo en decocciones o en infusiones? Para ello, basta con poner el equivalente a una cucharada de raíces o de hojas de diente de león en 200 ml de agua, y dejar que infusione durante unos diez minutos.
Otra variante del diente de león es el polvo. Se trata de sus hojas o raíces que se han secado y luego triturado finamente hasta obtener una textura de polvo. El diente de león también puede ser utilizado en tintura madre. Esta técnica consiste en macerar la planta fresca en una solución hidroalcohólica, que permitirá extraer los compuestos. El líquido obtenido después de la filtración estará fuertemente cargado de principios activos.
Los suplementos alimenticios se consumen cada vez más por su practicidad y su rapidez de toma. El diente de león no es una excepción. Se compone del polvo de diferentes partes de la planta, y tiene la ventaja de no dejar un sabor amargo en la boca.
Ahora ya conoces todas las formas que puede adoptar el diente de león. Ahora es momento de elegir cuál (o cuáles) te conviene(n). En la cocina, seguramente sorprenderá por su amargor. Si eres amante de las bebidas calientes, ¿por qué no probar el diente de león en infusión? Si no te agrada su sabor, entonces opta por su versión en tintura madre o en suplemento alimenticio.
Posología y Combinaciones Beneficiosas
Como hemos visto, el diente de león se puede consumir en varias formas, por lo cual es importante respetar la posología indicada si deseas aprovechar sus propiedades. En suplemento alimenticio, te resultará fácil consumir el diente de león. Para aprovechar sus beneficios, su cantidad debe ser equivalente a un mínimo de 150 mg de hojas.
Para aún más beneficios para tu salud, algunas marcas combinan el Diente de León con extractos de Alcachofa y Rábano Negro. Además de su uso en forma fresca o seca, el diente de león también puede usarse en cura.
En la cocina, se recomienda elegir los brotes tiernos de diente de león en primavera. Serán más tiernos y menos amargos. Si los recoges tú mismo, asegúrate de elegir lugares poco expuestos a la contaminación. En los suplementos alimenticios a base de diente de león, siempre es preferible asegurarse de la calidad de los productos.
Cómo Conservar el Diente de León
En cuanto a la conservación, el diente de león fresco se conserva idealmente alejado de la luz que tiende a hacer que sus hojas se pongan amarillas. Es preferible guardarlo en el refrigerador, en el cajón de las verduras, por ejemplo. Al estar fresco, debe consumirse rápidamente, en 2 a 3 días. Si deseas consumirlo por más tiempo, considera secarlo o congelarlo.
Riesgos y Contraindicaciones
Por precaución, se desaconseja el consumo de diente de león en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, así como en niños pequeños. Antes de cualquier uso de esta planta, se recomienda contar con el consejo de un profesional de la salud.
El consumo de diente de león puede causar la aparición de ciertos efectos secundarios: dolores de estómago, erupciones cutáneas, diarrea. Además, algunas personas pueden ser alérgicas, especialmente al látex presente en su tallo y sus hojas.
Dado sus propiedades, el diente de león puede interactuar con ciertos medicamentos. Así, si estás bajo tratamiento diurético, si consumes medicamentos para la diabetes, el reflujo gastroesofágico, o incluso anticoagulantes y otros productos que contienen litio, evita tomar diente de león.
El Diente de León y el Hígado Graso
El diente de león contiene compuestos bioactivos como flavonoides y ácidos fenólicos que actúan como antioxidantes, protegiendo las células hepáticas del daño oxidativo. Además, estimula la producción de bilis, facilitando la digestión de las grasas y contribuyendo a la reducción de la acumulación de lípidos en el hígado. Su efecto diurético suave también ayuda en la eliminación de toxinas, aliviando la carga hepática.
La infusión de diente de león puede ser un complemento beneficioso en el manejo del hígado graso, siempre que se consuma con moderación y bajo supervisión médica.
Indicaciones y Usos Terapéuticos
La medicina tradicional ha utilizado el diente de león como tratamiento para diversas condiciones físicas, afecciones y enfermedades. No obstante, no todas ellas han podido ser respaldadas por la evidencia científica. Actualmente, los estudios en laboratorios intentan determinar cómo utilizar sus diferentes propiedades para tratar varias patologías de una forma más natural. Entre las principales propiedades del diente de león encontramos:
- Nutritiva: las hojas de diente de león se pueden comer crudas o cocidas, presentan un rico contenido nutritivo en vitamina A, C, E y K también despunta en vitaminas del grupo B y minerales como hierro, calcio, magnesio, potasio y silicio. Finalmente es rica en inulina, un tipo de fibra que refuerza la microbiota intestinal.
- Digestiva: es un tónico amargo que favorece la estimulación de jugos gástricos implicados en la digestión. Por su contenido en inulina ayuda a mejorar estados de estreñimiento y en síndrome de colon irritable por su contenido en fibra y efecto prebiótico.
- Colerética y protectora hepática: ejerce acción sobre el hígado y la vesícula biliar favoreciendo la formación y secreción de bilis, lo que facilita la digestión de las grasas y previene la formación de cálculos biliares. Asimismo también tiene la capacidad de regenerar el hígado y protegerlo de sustancias tóxicas.
- Diurética: favorece la producción de orina y ayuda a eliminar el exceso de agua de nuestro organismo, por lo que se recomienda como tratamiento de cálculo de riñón y depurativo en general en curas estacionales.
Cómo Tomar Diente de León
Puede tomarse en tisana, extracto fluido (gotas) o cápsulas de polvo o de extracto seco, ya sea de las hojas, la raíz, o una mezcla de ambas.
Generalmente, si se trata de la raíz la dosis es la equivalente a 3-5 g, hasta tres veces al día. En el caso de las hojas, el equivalente a 4 a 10 g, hasta tres veces al día. En el caso de mezcla de raíz y hojas 3,5 - 7,5 g, hasta tres veces al día.
Para los extractos fluidos (gotas) y cápsulas de polvo o extracto seco, se recomienda seguir las instrucciones del laboratorio fabricante.
Cómo Preparar una Tisana de Diente de León
La Agencia de registros del Ministerio de Sanidad Alemán (Standardzulassung) recomienda para la mezcla de raíz y hojas la siguiente preparación:
Llevar a ebullición 1-2 cucharaditas de la mezcla en unos 150 ml de agua, llevar a ebullición, retirar del fuego y dejar reposar 15 minutos. Filtrar y edulcorar al gusto.
En cuanto a la dosis de la tisana así preparada indica que, salvo otra prescripción, se puede tomar una taza de infusión recién preparada por la mañana y otra por la noche.
Contraindicaciones y Recomendaciones Adicionales
El diente de león no debe utilizarse nunca en caso de problemas biliares sin la supervisión de un médico y está contraindicado en caso de obstrucción de las vías biliares. Debido a que contiene sustancias amargas, el diente de león estimula la producción de jugo gástrico, por lo que a ciertas personas puede causarles molestias gástricas e hiperacidez.
Para evitar este problema se puede añadir a la mezcla para infusión alguna planta con mucílagos como el malvavisco, y en el caso de tomar un preparado líquido, las gotas pueden añadirse a una infusión de malva o malvavisco. También pueden tomarse con una infusión de estas plantas las cápsulas de polvo o de extracto seco de diente de león.
Aunque el diente de león es seguro para la mayoría de las personas, existen algunas contraindicaciones:
- No se recomienda su consumo durante el embarazo o la lactancia debido a la falta de estudios concluyentes sobre su seguridad en estas circunstancias.
- Personas con obstrucción de las vías biliares, úlceras gástricas o alergias a las plantas de la familia Asteraceae deben evitar su consumo.
- Puede interactuar con medicamentos diuréticos, anticoagulantes o hipoglucemiantes, por lo que se recomienda consultar a un profesional de la salud antes de incorporarlo a la dieta.
No se deben tomar preparados de diente de león en el caso de que por cualquier circunstancia deba reducirse la producción de jugos gástricos o en caso de tomar medicamentos antiácidos.
El diente de león puede aumentar el efecto de algunos medicamentos como los diuréticos, los anticoagulantes y los bloqueantes neuromusculares, por lo que en caso de tomar medicamentos se recomienda consultar al médico o al farmacéutico la conveniencia o no de tomar diente de león.
Es importante consultar con un especialista antes de tomar cualquier planta medicinal.
En resumen, el diente de león es una planta con múltiples beneficios y usos, tanto culinarios como medicinales. Sin embargo, es fundamental informarse adecuadamente y consultar con un profesional de la salud antes de incorporarlo a la dieta o utilizarlo como tratamiento.
Nota informativa: los contenidos incluidos en esta sección ofrecen información relativa a terapias existentes explicadas por especialistas con experiencia en la materia con un objetivo divulgativo.
| Parte de la Planta | Usos y Beneficios |
|---|---|
| Hojas | Ensaladas, diurético, ricas en vitaminas y minerales |
| Raíz | Sustituto del café, rica en inulina, estimulante hepático |
| Flores | Comestibles, fuente de néctar para polinizadores |