Diente de León: Nombres Comunes y Científicos, Usos y Beneficios

El diente de león común (Taraxacum officinale) es una planta herbácea vivaz perteneciente a la familia de las asteráceas. Esta planta, originaria de Europa, Asia y América del Norte, se ha diseminado prácticamente por todo el globo. En China, el diente de león crece salvaje en todas partes, prosperando en jardines, prados y bordes de caminos en suelos ricos en nitrógeno.

A continuación, exploraremos los diversos nombres por los que se conoce esta planta, sus usos tradicionales y modernos, así como sus valiosos beneficios para la salud.

Nombres Comunes del Diente de León

El nombre científico de esta especie es Taraxacum officinale. Taraxacum deriva de la palabra árabe-persa tharakhchakon, que designa un cierto tipo de achicoria, y officinale del epíteto latino que significa “de venta en herbarios”.

El nombre más utilizado para esta planta es el de diente de león por la apariencia de sus hojas, que recuerdan a los dientes triangulares, afilados y desiguales del león. Sin embargo, tiene una gran cantidad de nombres comunes, incluyendo:

  • Achicoria amarga
  • Amargón
  • Almirón
  • Diente de dragón
  • Achicoria
  • Chicoreta
  • Meacamas
  • Lechuguilla
  • Litariega
  • Taraxacón
  • Serraja
  • Pelosilla
  • Corona de fraile
  • Chinita de campo
  • Flor de macho

Descripción Botánica

El Taraxacum officinale forma una roseta de hojas dentadas, alargadas y profundamente lobuladas. Su raíz es pivotante y profunda, rica en principios amargos. Es una planta perenne que mide 30 cm de altura, con hojas en la base del tallo y colocadas en roseta. Las flores son hermafroditas de color amarillo dorado que la hacen fácilmente identificable. Cada flor es un conjunto de flores más pequeñas reunidas en una inflorescencia llamada capítulos, los cuales se emplean para predecir el tiempo, ya que cuando va a llover estos se cierran, este proceso también tiene lugar al atardecer.

Hábitat y Distribución

Se encuentra fácilmente en los caminos, pastizales, prados, y sobre todo en jardines, tanto que generalmente es considerada como una mala hierba por los jardineros. Sus múltiples semillas provistas de vilano las dispersa el viento fácilmente. A todos los niños les produce alegría y emoción soplar sus molinillos blancos.

Usos Culinarios

El uso del diente de león como alimento está ampliamente difundido. En primavera se recolectan las hojas nuevas tiernas de color verde-amarillento antes de la floración y se preparan en ensalada campestre o en combinación con otras hierbas silvestres, rabanitos o cebollas tempranas. Las hojas del diente de león, cortadas en finas tiras sobre una rebanada de pan con mantequilla, mezcladas con requesón o acompañando a las sopas, tienen un sabor especialmente aromático.

En Francia, el diente de león cultivado se vende con sus hojas blanqueadas sobre todo como ensalada. Para ello se retiran los brotes, y las hojas en roseta se protegen de la luz del sol atándolas entre sí. De esta forma las hojas saben especialmente suaves y se digieren bien.

La ensalada tradicional francesa de diente de león contiene dientes de ajo tostados, dados de tocino, nueces y huevos cocidos. El diente de león se puede recolectar todo el año. No obstante, con el comienzo de la floración, las flores saben cada vez más amargas. El mejor momento para recogerlo del campo es el mes de marzo, abril y mayo. Los que opinan que su sabor es demasiado amargo blanquean las hojas sumergiéndolas en agua caliente o dejándolas reposar previamente cortadas en agua fría durante cierto tiempo. Los capullos aún cerrados se pueden sumergir en vinagre de estragón y utilizarse como alcaparras.

Con la raíz puede elaborarse un vitalizante sustituto del café sin cafeína. Por ello, las raíces se extraen principalmente en el otoño, se lavan, cortan en rodajas de 0,5 cm de espesor y se secan. A continuación se doran en el horno a 180-200 °C durante unos 20 minutos y se muelen. El polvo resultante se prepara como el café.

De los filamentos carnosos de las raíces se saca en otoño inulina. Este polisacárido soluble en agua puede utilizarse en la alimentación de los diabéticos como sustituto del almidón, ya que no afecta a los niveles de azúcar en sangre. En el recto las bacterias descomponen la inulina formando ácidos grasos de cadena corta que a su vez le sirven de alimento.

El jugo de la planta fresca prensada se puede adquirir ya preparado. Así existe la posibilidad de combinarlo con otros jugos en las curas de limpieza primaverales. El jugo del diente de león se combina bien con el jugo de ortiga y de apio. Para estimular y favorecer la función hepática es adecuada la combinación de jugo de diente de león con jugo de alcachofa y rábano picante.

Tortilla de Cerraja, Diente de León y hojas de Remolacha

Propiedades Medicinales

En la medicina popular de la Antigua Grecia ya se apreciaba el diente de león por sus propiedades contra las molestias estomacales. También en las antiguas civilizaciones árabes del Oriente los médicos describieron los múltiples efectos beneficiosos de esta planta sobre la salud. En la Edad Media los sanadores utilizaban su jugo lechoso para tratar las enfermedades oculares. En general, la planta se considera «limpiadora de la sangre» con acción estimuladora del metabolismo en casos de insuficiencia hepática, cálculos biliares y niveles de colesterol elevados. No obstante, también se utiliza como tónico de sabor amargo y laxante suave para tratar la gota y las enfermedades de tipo reumático, los eczemas y otras patologías cutáneas, y como ingrediente que aumenta la producción de orina.

La importancia nutricional del diente de león desde el punto de vista médico reside en su alto contenido en principios amargos (taraxacina, eudesmanólidos), triterpenos, flavonoides, xantófilos, carotinoides, vitamina B2 y C así como potasio (contenido en las hojas: 483 mg %). La raíz es especialmente rica en inulina en el otoño (40%). Así el diente de león actúa como fármaco amargo de suave acción colerética, diurética y estimuladora del apetito; y como coadyuvante en las patologías hepáticas, las colecistopatías y los trastornos de la digestión, especialmente cuando existe una mala digestión de las grasas.

La fitoterapia occidental le atribuye efectos coleréticos y diuréticos, así como de estimulación del apetito. En la Monografía de la Comisión E se mencionan como campos aceptados de aplicación los trastornos del flujo biliar, la estimulación de la diuresis, la falta de apetito y los trastornos dispépticos. Se considera contraindicado en casos de cierre de las vías biliares, empiema vesicular y obstrucción intestinal.

Existen presentaciones por vía oral tanto sólidas como líquidas. Para preparar la infusión se toman 1-2 cucharaditas (3-4 g) del producto finamente triturado o en polvo y se añaden 150-200 ml de agua hirviendo, se deja reposar la infusión 10-15 minutos y se filtra.

La nutrición y la dietética de la medicina china atribuye al diente de león las siguientes cualidades y efectos:

  • Temperatura: frío
  • Sabor: amargo, dulce (las hojas tiernas)
  • Afinidad a los órganos: hígado, corazón, estómago
  • Efectos: enfría el Calor (del Hígado), desintoxica, es diurético, elimina la Humedad
  • Aclara, dispersa las retenciones e hinchazones

El uso del diente de león como alimento dietético aparece por primera vez en la obra «Nuevo tratado de medicina revisado» (Xinxiu bencao de Su Jing) del año 659.

Beneficios para la Salud

El diente de león es una planta perenne comestible y medicinal, muy valorada por sus propiedades depurativas, su resistencia y su capacidad de adaptación. A continuación, se destacan algunos de sus beneficios:

  1. Diurético Natural: El diente de león es famoso por su capacidad diurética, lo que significa que ayuda a eliminar toxinas a través de la orina. Su consumo regular puede apoyar la función renal y prevenir la retención de líquidos.
  2. Mejora la Digestión: Esta planta contiene compuestos amargos que estimulan la producción de bilis, mejorando la digestión y ayudando a metabolizar las grasas de forma más eficiente.
  3. Rico en Antioxidantes: El diente de león está cargado de antioxidantes, como la vitamina C y la beta-carotina, que protegen las células contra el daño causado por los radicales libres.
  4. Propiedades Antiinflamatorias: Gracias a sus compuestos activos, como los polifenoles, el diente de león tiene propiedades antiinflamatorias.
  5. Fortalece el Sistema Inmunológico: El diente de león es rico en vitaminas A y C, esenciales para mantener un sistema inmunológico fuerte.

Usos Adicionales

Además de sus usos culinarios y medicinales, el diente de león tiene otras aplicaciones interesantes:

  • Apicultura: Es una de las principales especies de flora de interés apícola en las praderas. Las abejas visitan sus flores indefectiblemente, entregando muy buena cantidad de néctar y polen. Por su distribución prácticamente cosmopolita es conocido en todo el mundo por los apicultores.
  • Indicador del Tiempo: Sus flores se cierran cuando va a llover y al atardecer.

Consideraciones Finales

A pesar de todos sus usos, el diente de león es buscado por niños y adultos porque cuando sus flores se marchitan… aparece la auténtica magia. Los frutos, y por ende las semillas inmaduras y encerradas dentro de la flor, se asoman al exterior con una apariencia algodonosa al estar rematadas por el vilano, un penacho de pelos simples que forman un globito blanco llamado abuelo.

El diente de león aparece en la literatura, la música y el arte (como en «Tristán e Isolda» de Dalí).

El diente de león es mucho más que una simple "mala hierba". Es una planta valiosa con una rica historia de uso y numerosos beneficios para la salud y el medio ambiente.

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