Diente de León: Principios Activos y Propiedades para la Salud

El diente de león (Taraxacum officinale) es una planta herbácea perenne perteneciente a la familia de las asteráceas. Es considerada una planta sanadora y preventiva de enfermedades desde hace siglos. Esta planta no solo es bonita, también es considerada como una planta sanadora y preventiva de enfermedades desde hace siglos. Seguramente has visto alguna vez el diente de león creciendo en parques, jardines o incluso entre las grietas de las aceras.

Ilustración de un diente de león (Taraxacum officinale).

El diente de león es una planta silvestre que crece en muchas partes del mundo. Se reconoce fácilmente por sus flores amarillas brillantes y sus hojas dentadas (de ahí su curioso nombre). Desde hace siglos, el diente de león se ha utilizado en la medicina tradicional para tratar problemas digestivos, desintoxicar el organismo y mejorar la salud hepática.

¿Sabías de las propiedades del diente de león? Lo hacen una planta perfecta para momentos en los que tenemos que desintoxicar nuestro organismo y depurarnos de los excesos, como puede ser tras las navidades o después de comidas copiosas con ingesta de alcohol. La próxima vez que veas un diente de león en lugar de pedir un deseo, guárdala para hacer un té desintoxicante o detox.

El nombre “diente de león” proviene directamente de sus propiedades diuréticas, y literalmente se puede leer como “pisar en la cama”, entendiendo así como “orinar en la cama”. También se le atribuye otro nombre, “diente de león”, por la forma de sus hojas dentadas.

El diente de león libera gas etileno que induce a la maduración de las plantas vecinas. Además, las protege de pulgones ya que sus flores sirven de refugio a unas pequeñas moscas que se alimentan de ellos.

Diente de león, cuándo y cómo tomarlo. Tu Farmacéutico Informa - #PlantasMedicinales

Principios Activos del Diente de León

Entre sus componentes principales destacan los principios amargos (taraxacina, taraxacerina), triterpenos (taraxol, taraxasterol), esteroles, mucílagos, taninos e hidratos de carbono (18%). De entre los hidratos de carbono destacar la levulosa, cuya máxima concentración se presenta en primavera, y la inulina, que se encuentra en gran cantidad en la raíz y presenta su mayor concentración en otoño.

Además, las hojas frescas contienen flavonoides, vitaminas A, C y del grupo B (especialmente B2); sales minerales, principalmente potasio y hierro, pero también calcio, magnesio, fósforo y silicio; aminoácidos como la asparagina y la glutamina, y muchas enzimas. Las flores contienen mucha lecitina.

La importancia nutricional del diente de león desde el punto de vista médico reside en su alto contenido en principios amargos (taraxacina, eudesmanólidos), triterpenos, flavonoides, xantófilos, carotinoides, vitamina B2 y C así como potasio (contenido en las hojas: 483 mg %)*. La raíz es especialmente rica en inulina en el otoño (40%).

A continuación, se presenta una tabla con algunos de los componentes clave y sus beneficios:

ComponenteBeneficios
Principios amargos (Taraxacina, Taraxacerina)Estimulan la digestión y el apetito.
InulinaFibra soluble que favorece el tránsito intestinal y el crecimiento de la flora bacteriana beneficiosa.
FlavonoidesAntioxidantes que protegen contra el daño de los radicales libres.
Vitaminas A, C y B2Esenciales para la salud ocular, inmunológica y nerviosa.
PotasioAyuda a regular la presión arterial y el equilibrio de líquidos.

Propiedades Medicinales del Diente de León

Las propiedades del diente de león para su uso en el organismo son desintoxicantes. Es decir, es diurético, depurativo, digestivo, colagogo y colerético. Sus beneficios para el uso externo de esta planta medicinal son hemostáticos y cicatrizantes.

El diente de león es un gran diurético (indicado para edemas y retención de líquidos), que estimula fuertemente la producción de orina. Es un tónico amargo que estimula las secreciones de los órganos digestivos. Está indicado en caso de inapetencia, hipoacidez gástrica y trastornos digestivos en general.

Tonifica el hígado y la vesícula biliar, llegando a cuadriplicar la secreción de bilis, por lo que se recomienda para estimular el hígado perezoso y prevenir la formación de cálculos biliares. Es muy beneficioso para todos los trastornos del hígado, como ictericia, hepatitis o cirrosis.

Ayuda a combatir la diabetes, el colesterol y el ácido úrico. Indicado para el tratamiento de cálculos del riñón, órgano que se ve favorecido por sus propiedades diuréticas y depurativas.

Por ello, una de las propiedades del diente de león más beneficiosas es su aportación de hierro al organismo. También es el vegetal que tiene más vitamina A, en forma de betacarotenos (más que las espinacas y las zanahorias), previniendo trastornos oculares, como la degeneración macular o las cataratas.

Por su contenido en vitaminas del grupo B y minerales, fortalece el sistema nervioso, mejorando el ánimo, combatiendo el estrés y proporcionando energía. Las hojas del diente de león también ayudan a reducir las varices y hemorroides.

Debido a su acción depurativa permite limpiar y eliminar toxinas acumuladas en el organismo de forma natural. Se recomienda hacer una cura de diente de león en cada cambio de estación, especialmente en primavera y después de las navidades, y en caso de excesos alimentarios o alcohólicos. Para esta cura se suele usar el zumo de las hojas del diente de león.

Beneficios Específicos

  • Salud Hepática: Si hay un órgano que se beneficia especialmente del diente de león, es el hígado.
  • Diurético Natural: El diente de león actúa como un diurético natural, ayudando a eliminar líquidos y a depurar los riñones.
  • Digestión: Si sueles sentirte hinchado después de comer o tienes digestiones pesadas, el diente de león puede ser un gran aliado.
  • Mejora la Piel: Por su efecto depurativo y su contenido en antioxidantes, el diente de león también puede mejorar el aspecto de la piel.

Formas de Administración del Diente de León

Podemos tomar esta planta en forma de tintura y comprimidos, además de en ensalada (utilizando sus hojas frescas). Aunque lo más común es la infusión de diente de león. Con las raíces del diente de león, tostadas y molidas, se obtiene un excelente sucedáneo del café, pero sin los inconvenientes de éste.

Se puede aplicar en forma de emplasto (hojas frescas machacadas) para ayudar a la cicatrización de heridas y llagas. También es un buen remedio natural contra hematomas, en infusión para eccemas y forúnculos. Además, el látex de la planta, aplicado directamente, ayuda a eliminar verrugas.

Una de las grandes ventajas del diente de león es su versatilidad.

  • Infusión: Es una de las maneras más populares de consumirlo. Para prepararla, simplemente hay que hervir una cucharada de hojas secas en una taza de agua durante 5-10 minutos.
  • Cápsulas o Extracto Líquido: Si buscas una opción más cómoda, puedes encontrar el diente de león en forma de cápsulas o extracto líquido en herbolarios y tiendas especializadas.
  • Jugo Fresco: El jugo fresco de diente de león se puede obtener a partir de sus hojas y raíces.
  • Ensaladas: Las hojas tiernas del diente de león son comestibles y se pueden añadir a ensaladas, sopas o batidos verdes.

Precauciones y Contraindicaciones

Pese a que el diente de león ayuda a disolver los cálculos biliares, no se debe tomar si existe obstrucción en el conducto biliar.

A causa de las propiedades del diente de león, siendo este un potente diurético natural, no lo deben tomar las personas que estén tomando medicamentos diuréticos, ya que puede provocar descompensación tensional. Tampoco lo deben tomar personas que tomen otros medicamentos, como anticoagulantes, antiácidos, insulina o litio, ya que puede interferir en estos tratamientos con efectos adversos.

Aunque generalmente es seguro, algunas personas pueden experimentar malestar estomacal, reacciones alérgicas o interacciones con medicamentos. Puede interactuar con algunos medicamentos, como los diuréticos o anticoagulantes.

Contraindicaciones:

  • Hipersensibilidad al diente de león o a otras especies de la familia de las compuestas.
  • Obstrucción biliar, empiema biliar, litiasis biliar, colelitiasis, íleo.
  • Embarazo y lactancia.
  • Diarrea, úlceras gástricas, hiperacidez estomacal, gastritis, colitis ulcerativa, colon irritable.
  • Niveles bajos de potasio.

Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento con diente de león, especialmente si se están tomando otros medicamentos.

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