Los tatuajes han existido durante siglos, manifestándose en una variedad de formas y tamaños. Dentro de este vasto mundo, existe un conjunto de tatuajes simbólicos que desempeñaron un papel crucial en el pasado y que, sorprendentemente, siguen siendo muy populares en la actualidad. La moda vintage ha mantenido su influencia en el mundo de la moda durante varios años, y aún más en el ámbito de los tatuajes.
Si te atrae esta estética vintage y estás considerando un tatuaje con este estilo, es fundamental elegir el diseño que mejor se adapte a ti. Los tatuajes marítimos, por ejemplo, son muy apreciados por los marineros debido a su profundo valor simbólico. Estos tatuajes a menudo representan una etapa específica en la vida de un marinero, como el recuerdo de un lugar que visitaron. También servían como talismanes para protegerse contra la mala suerte.
Dentro de esta rica tradición marítima, encontramos una gran variedad de diseños, cada uno con su propio significado:
- El tatuaje de la golondrina: Tiene varios significados diferentes. El primero de ellos indicaría que el marinero ha navegado 5000 millas náuticas (unos 9260 km), una marca que no todos los marineros lograban alcanzar. Esta es una simbología que todavía se usa. La golondrina también se relaciona con la idea de la “volver”. Volver a tierra y a los seres queridos. No solo porque las golondrinas vuelven adónde nacieron cada año, sin importar lo lejos que esté, sino que también se creía que si un marinero moría en la mar, los pájaros devolverían su alma. La golondrina también acabó siendo símbolo de buena suerte.
- El ancla: Es de vital importancia para el marinero. Simboliza estabilidad y paz. Estos tatuajes suelen combinarse con el nombre de un ser querido que se convierte en “puerto seguro”. Los tatuajes de anclas son muy frecuentes entre parejas que comparten su pasión por el mar. A menudo se hacen exactamente el mismo tatuaje para mostrar que están unidos para siempre, incluso cuando uno de ellos está en la mar. En el pasado, el tatuaje del ancla significaba que el marinero había cruzado el ecuador o atravesado el océano atlántico.
- La sirena: Mitad mujer mitad pez, sigue siendo objeto de fascinación. Según cuenta la leyenda, ella seduce a los marineros cantándoles y guiándoles hacia su muerte.
Ahora bien, centrémonos en un diseño en particular que captura la esencia de la fuerza y la determinación: el tatuaje de diente de tiburón.
El Tatuaje de Tiburón: Un Símbolo de Fortaleza
El tatuaje del tiburón suele ser elección de quienes quieren mostrar que se harán valer, que son fuertes y que nadie les detendrá. ¿Quieres mostrar a todo el mundo con quien no se tienen que meter?

Los Tatuajes Maoríes: Un Legado Cultural
Los tatuajes maoríes, también conocidos como "ta moko", están cargados de gran identidad y valor cultural y son de una grandísima calidad artística. Con el tiempo los Tatuajes Maoríes han trascendido y han cruzado todas las fronteras por su estilo clásico a la par que tribal. Hoy vamos a conocer un poco de su historia, sus significados y muchos de sus motivos.
Según su cultura, el tattoo maorie tiene su origen en un mundo subterráneo llamado Uetonga. Una antigua leyenda nos cuenta que un guerrero llamado Mataora se enamoró de Niwareka, la princesa de ese inframundo, que subió a la superficie para casarse con él. Mataora no conocía el arte del tatú, ya que los nativos solamente se pintaban sobre la piel. Este maltrató a la princesa, la cual volvió al submundo al que pertenecía. El guerrero bajó a buscarla por arrepentimiento y se disculpó ante ella y su familia, consiguiendo que volviera. Pero en su bajada había sudado y sus pinturas corporales se habían estropeado. El rey del submundo se rio de él y le enseñó el arte “ta moko” para tatuar de forma permanente.
Su origen se encuentra en la Polinesia oriental en la cual el tatuaje maorie “ta moko” se realizaba mediante huesos de albatros finamente tallados para emplearlos a modo de punzón.
El ritual de los tatuajes maoríes era muy importante tanto en la niñez como en la edad adulta para los aborígenes. Estos son muy creyentes y con los tatús, además de indicar su rango, daban gracias a sus Dioses y atraían al sexo opuesto. Debido a esto último, los hombres se solían tatuar la cara, los glúteos, la espalda, el vientre, las pantorrillas y los muslos, mientras que las mujeres se marcaban los labios, la barbilla, la frente, el cuello y la espalda.
Los tatuajes tenían una gran importancia en muchas tribus de la antigüedad, como por ejemplo la de los maoríes. Estos tatuajes, podían tener una importancia diferente según la persona que se los hiciera, por lo que dotaban a los mismos de un carácter personal e intransferible, ofreciendo un valor de lo más humano, una parte más de la personalidad del individuo, reflejada en su piel para que el resto de los miembros de la tribu pudiera conocerlo.
En la antigüedad, la posición de estos tatuajes variaba según el sexo de la persona. En el caso de los hombres, estos se hacían los tatuajes en la cara, las nalgas o en los muslos mientras que en las mujeres, eran algo más pequeño y las zonas tatuadas se reducían tanto a los labios como a la barbilla.
Las formas curvas y las espirales, son las más frecuentes dentro del tatuaje maorí y pese a que hoy simplemente, es un medio de expresión diferente, estos tatuajes antiguamente tenían un carácter religioso, sobre todo cuando se utilizaban en la cara ya que venía a simbolizar un estatus social de poder.
Pese a que el tatuaje haya transcendido hasta nuestra sociedad, evidentemente la forma de aplicarse el mismo no es ni parecida a los medios de hoy en día. Para empezar, los maoríes empleaban cuchillos con los que se tatuaban, además de cinceles hechos con dientes de tiburón o piedras afiladas, ni que decir tiene que era bastante doloroso.
El pigmento negro únicamente se utilizaba para los tatuajes faciales mientras que los otros pigmentos, se utilizaban para marcar los contornos, tratando de hacerlos más atractivos.
Si te quieres hacer un tatuaje pero no sabes cual hacerte, tal vez el tatuaje maorí te pueda resultar bastante interesante. Para empezar estamos hablando de un estilo de tatuaje que cuenta con una gran historia a su alrededor. En este sentido y básicamente como hacían los maorís, podemos hacernos un tatuaje que quiera reflejar una parte emocional de nosotros mismos, algo con lo que nos identifiquemos, algo que realmente seamos. Una parte de nosotros mismos que queramos recordar a los demás o tal vez una oportunidad para recordar de donde venimos y honrar a nuestros antepasados.
Además de todo esto, si únicamente lo que quieres es contar con un tatuaje que resulte bonito o vistoso, aunque no llegue a significar nada, los tatuajes maorí si que son de los más llamativos.
En definitiva, los tatuajes maoríes nos abren un amplio abanico de posibilidades en donde tanto aquellas personas que busquen un significado en los mismos como aquellas que simplemente estén buscando un tatuaje a modo de adorno, estarán satisfechas con los resultados.
Estos tatuajes maoríes son mucho más que simples diseños en la piel; son una expresión artística y cultural con raíces ancestrales profundas. Estos tatuajes cuentan con un significado y simbolismo muy fuerte para esta cultura. Aunque han evolucionado a lo largo de los años para seguir siendo una parte integral de la identidad maorí.
La cultura maorí es compleja y contiene muchos simbolismos, los cuales tienen significados secretos que únicamente conocen aquellos que pertenecen a un mismo clan. De este modo pretenden que se mantenga esa riqueza cultural propia.
Algunos símbolos comunes en los tatuajes maoríes incluyen:
- Koru: Imitando la hoja de helecho desplegada.
- Hei Matau: Representa un anzuelo, imagen de prosperidad debido a la asociación de este símbolo con la abundancia de peces.
- Manaia: Proveedor y protector del cielo, mar y tierra.
- Hei Tiki: Conocido amuleto de la buena suerte y símbolo de fertilidad.
Cada persona tiene cualidades que se le atribuyen a un animal, y este se les tatúa.
No esperéis más, introducir un precioso tatuaje maorí cargado de significado en vuestro pectoral, brazo o espalda.
| Símbolo Maorí | Significado |
|---|---|
| Koru | Nacimiento, crecimiento, armonía |
| Hei Matau | Prosperidad, abundancia |
| Manaia | Protección del cielo, mar y tierra |
| Hei Tiki | Buena suerte, fertilidad |
En julio de 1595, el navegante español Álvaro de Mendaña descubrió, en medio del océano Pacífico, la pequeña isla de Fatu Hiva. La llamó Magdalena y bautizó el archipiélago al que pertenecía como las islas Marquesas de Mendoza, en honor al virrey del Perú que había organizado la expedición. Pedro Fernández de Quirós, el capitán de la embarcación principal, escribió en su cuaderno de bitácora que los guerreros locales «vinieron todos desnudos, sin parte cubierta alguna, los cuerpos y rostros todos muy labrados con un color azul y dibujados algunos pescados y otras labores». Sin saberlo, acababa de realizar la primera descripción de un tatuaje polinésico de la que se tiene noticia en el mundo occidental.
El tatuaje, o el arte de decorar la piel con diseños permanentes de tinta incorporada en la dermis a base de agujas y herramientas, surgió durante el Neolítico en varios lugares del mundo. Ötzi, la momia de más de 5.000 años de antigüedad encontrada en 1991 en un glaciar de los Alpes austríacos, tenía 61 tatuajes por todo su cuerpo, y se han encontrado también tatuajes en momias de Groenlandia, Alaska, Siberia, Mongolia, China, Egipto, Sudán, los Andes o Filipinas… Pero en ningún lugar del mundo esta práctica estuvo tan generalizada como en la Polinesia.
El término mismo de «tatuaje» deriva de la palabra tahitiana tatau, que significa marcar o golpear y que fue incorporada al inglés por los primeros marineros que llegaron a Tahití en el siglo XVIII. De ahí también vino la expansión del tatuaje entre la marinería.
Significado de los tatuajes maoríes #mundotv

Las herramientas de tatuaje más antiguas de la región polinésica se hallaron en un yacimiento de Tonga, una de las zonas desde las que partió la emigración que fue colonizando poco a poco los archipiélagos contenidos en un vasto triángulo con vértices en Nueva Zelanda, la isla de Pascua y Hawái.
Esas primeras herramientas, de más de 2.700 años, se mantuvieron sin cambios hasta la llegada de la modernidad. La principal era una especie de peine sujeto a un mango, cuyas puntas se sumergían en tinta y a continuación se aplicaban a la dermis del receptor.
Aunque la técnica base no cambió, sí evolucionaron los diseños de los tatuajes. A medida que los polinesios fueron colonizando los archipiélagos del Pacífico, los patrones, símbolos, ceremonias e incluso las leyendas asociados al tatuaje fueron modificándose hasta alcanzar una extraordinaria variabilidad.
Según la mitología polinesia, el arte del tatuaje fue un regalo de los dioses. En todas las islas polinésicas el tatuaje se realizaba como un ritual de paso a la edad adulta, en el que el receptor necesitaba coraje y fuerza para resistir el dolor. La operación solía realizarse en cabañas dedicadas a esta función. Mientras aplicaba el tatuaje, el sacerdote entonaba cánticos y rezos que se creía que quedaban fijados al dibujo, dando al portador la protección continua de la plegaria. Un cántico de Samoa, por ejemplo, recordaba al iniciado que «un collar se rompe, una cuerda se corta, pero un tatuaje nunca se fragmenta y te acompaña hasta en tu tumba».
Más allá de variaciones entre archipiélagos, los diseños solían ser representaciones geométricas y estilizadas de elementos de la vida diaria que se usaban también para la decoración artística de telas vegetales, vasijas u otros objetos. Los motivos más frecuentes de los tatuajes eran pájaros, redes de pesca, dientes de tiburón, montañas, armas y dioses.
Tanto hombres como mujeres podían tatuarse. En Samoa, por ejemplo, los hombres se siguen tatuando desde el ombligo hacia abajo (cintura, nalgas y muslos) conformando el pe’a, el tatuaje tradicional que los primeros europeos confundieron con pantalones o medias. A los que no se tatúan les llaman telefua, «desnudos». En Tonga, todos los hombres tenían tatuajes excepto el tu’i tonga, el jefe de más importancia: esa carencia indicaba justamente su elevado rango social.
El tatuaje también podía mostrar algunos sucesos importantes en la vida del portador. Algunas mujeres se tatuaban marcas alrededor de la comisura de los labios para indicar los hijos que habían tenido, mientras que en Hawái podían tatuarse la lengua (un proceso muy doloroso) como parte del duelo tras la muerte de su esposo.
En algunas áreas de la Polinesia, el tatuaje también servía como identificación del clan al que pertenecía el portador, la isla o región donde vivía, su ancestro o incluso a qué dios principal adoraba. En algunas islas incluso permitía conocer la historia específica de la persona tatuada. Este último era el caso de Nueva Zelanda, donde el tatuaje llegó a su máximo desarrollo.
En 1769, el capitán James Cook, en medio de su primera vuelta al mundo, llegó a ese archipiélago después de visitar Tahití, a casi 4.000 kilómetros de distancia. Enseguida se dio cuenta de que los maoríes, los indígenas neozelandeses, compartían con los de Tahití una cultura y una lengua similares, pues ambos pueblos eran polinesios. Sin embargo, algo los distinguía de sus primos tahitianos: los tatuajes faciales.
Lo que sorprendió a Cook fue que, entre los maoríes, los tatuajes se concentraban en la cara tanto de los hombres como de las mujeres, y presentaban tal variedad que «de cien que a primera vista parecían iguales, no había dos que fueran similares una vez examinados a fondo».
En el caso del ta moko maorí tradicional, además, la tinta no se introducía con una aguja, sino que el tohunga ta moko utilizaba un pequeño cincel llamado uhi para excavar un surco en la piel.
Con la llegada de los misioneros cristianos a las islas del Pacífico desde principios del siglo XIX, la práctica del tatuaje quedó prohibida o relegada al olvido durante casi 150 años, y se hubiera perdido de no ser por quienes la mantuvieron a escondidas o por los registros gráficos que realizaron los artistas europeos que viajaron en las primeras expediciones a la Polinesia desde finales del siglo XVIII, como John Webber (del viaje de Cook), Louis Choris (de la expedición de Kotzebue) y Jacques Arago (de la de Freycinet).
Así, cuando en la década de 1970 la cultura polinésica tuvo un resurgimiento fundamentado en la recuperación de sus costumbres ancestrales, el tatuaje pudo recobrar su esplendor. Actualmente, esta práctica no solo se ha consolidado, sino que ha superado las fronteras naturales de las islas con la popularización mundial del tatuaje.
El principal útil para tatuar era el ‘au. Se componía de un mango de madera al que se fijaba, mediante una cuerda, una especie de peine de puntas o agujas talladas en hueso, concha o caparazón de tortuga. Las puntas se sumergían en una tinta hecha con humo de semilla y aceite, y se aplicaba a la piel mediante golpes rítmicos dados al mango con otro palo.
El tatuaje estaba casi totalmente generalizado entre los maoríes, y solo los individuos del estrato social más bajo carecían de ellos. Por lo general, las mujeres se tatuaban únicamente los labios y la barbilla, pero en los hombres el ta moko podía abarcar frente, nariz, pómulos, mejillas y barbilla.
Lejos de ser meramente decorativos, los diseños de los tatuajes mostraban información sobre la ascendencia, descendencia y hazañas del hombre que los lucía.
Cuando oímos hablar de la Polinesia, lo primero que nos viene a la cabeza son sus paradisíacas islas y sus cristalinas aguas. Hawai, Nueva Zelanda y la atrayente isla de Pascua conforman este triángulo geográfico tan interesante y exótico que, además de proporcionar a sus visitantes unas vacaciones de ensueño, también son cuna de una de las categorías de tatuajes más demandados del mundo.
Los tatuajes polinesios, además de su equilibrio formal y ese aire tribal que los convierte en atemporales, pueden presumir de una indudable pureza estética y de contener significados muy variados e interesantes.
Lo primero que debemos saber, es que pese a conformar una unidad geográfica, cada una de las islas de la Polinesia poseen una identidad y unas costumbres propias que las diferencia de sus vecinos. Esto mismo ocurre con los tatuajes, pues pese a la apariencia similar de algunos de ellos, lo cierto es que sus significados pueden llegar a ser totalmente diferentes.
Si bien es cierto que antiguamente los hombres se tatuaban la cara, las nalgas y las piernas mientras que las mujeres se tatuaban los labios y la barbilla, hoy en día cualquiera puede tatuarse su símbolo preferido donde desee.
Si andas buscando tatuajes polinesios en el brazo, en los hombros o en otras partes del cuerpo, estos populares tatuajes maoríes y su significado pueden ayudarte a escoger el diseño perfecto:
- Koru: es un tipo de hoja curvada que simboliza, al ser un elemento natural que forma parte de la naturaleza, el nacimiento y el crecimiento así como la armonía o el equilibrio formal y espiritual de un individuo.
- Hei Matau: el Hei Matau es una especie de anzuelo. En la antigüedad, una de las fuentes de alimento principales de las tribus llegaba a través de la pesca, motivo por el cual este tatuaje simboliza la riqueza.
- Hei Tiki: el Hei Tiki simboliza la buena suerte y la fertilidad. Si deseas portar en tu piel un amuleto, esta es una excelente opción.
- El sol: el astro rey, como en todas las culturas, representa el liderazgo, la determinación y el éxito.
- Manaia: la Manaia es una deidad con rasgos humanos y animales (cabeza de ave y cola de pez). La Manaia se consideraba que otorgaba protección al cielo, la tierra y el mar, por lo que representa un símbolo de guarda y protección. Si buscas tatuajes polinesios en el hombro, esta opción es de las más populares.
- Las flechas: las flechas son uno de los elementos más elegidos por aquellos que desean tatuarse. Portadas por los guerreros más aguerridos, las flechas simbolizan la valentía y la fuerza.
- El océano: los mares y océanos, en muchas culturas, simbolizan el origen pero también el más allá. Tatuarse un océano es un símbolo trascendental y muy espiritual que abre puertas a otras esferas o mundos.
- Los animales: dime qué animal te tatúas y te diré quién eres. Tatuarse animales es muy habitual en la cultura maorí. Una tortuga, por ejemplo, simboliza la calma y el equilibrio, mientras que una cola de ballena simboliza la fuerza de este gran cetáceo. Tatuarse los dientes de un tiburón indican un espíritu fuerte y de protección en quien lo porta.
La estética del tatuaje samoano es una de las más extendidas y preferidas por quienes desean adornar su cuerpo de una manera muy llamativa y equilibrada. A continuación, te descubrimos algunos de los mejores tatuajes samoanos y su significado:
- Pe'a: inicialmente masculino, este tatuaje ha evolucionado y es ahora de los favoritos de ambos sexos. El tatuaje Pe'a se conforma de formas geométricas que se inician en el ombligo y se desplazan hasta las pantorrillas sin exceder las rodillas. Su significado es muy personal y se solía asociar a la descendencia familiar.
- Malú: al contrario que el Pe'a, el Malú comenzó siendo exclusivamente un tatuaje para mujeres. Su diseño, una constelación de puntos extendida por todo el cuerpo (incidiendo, sobre todo, en las piernas), representa las estrellas y dotan de protección a sus portadores.
- El sol: como en el caso de los tatuajes maoríes, simboliza el liderazgo y la fortaleza, además de la riqueza.
- La lanza: como las flechas maoríes, la lanza simboliza la valentía y la fuerza. Es uno de los tatuajes polinesios en el brazo más conocidos, especialmente en la zona del antebrazo.
- Las flores: este solicitado tipo de tatuaje simboliza, como en prácticamente todas las culturas del mundo, la belleza, la eternidad y la feminidad. Si buscas tatuajes polinesios en la espalda, las flores son una magnífica opción.
- Tribales: como su nombre indica, según la forma, la cantidad y la parte del cuerpo en el que se tatúa, este tipo de tatuajes indicaban la tribu a la que pertenecías y la jerarquía o estamento social del que formabas parte. Hoy en día tienen una utilidad meramente estética pero, si deseas hacerte un tribal, siempre puedes darle tu propio significado.
Como en el caso de las culturas maorí y samoana, los tatuajes hawaianos contaban la historia, ascendencia y características individuales de cada miembro de una tribu, además de proporcionar protección espiritual durante todo el ciclo de sus vidas. Dentro de la tipología de tatuajes hawaianos, existen dos categorías principales: la del tatuaje Etua (con significado místico o religioso) y el tatuaje Enata (más relacionado con la procedencia familiar). Todos ellos se caracterizan, sobre todo, por ser de carácter más bien geométrico, aunque en algunos de ellos se perciben ciertas formas antropomórficas e, incluso, del reino animal. Veamos algunos de los más populares:
- Hei Tiki: es considerada por los hawaianos como una deidad protectora que aleja los malos espíritus. Se le considera "el primero" sobre la tierra, algo que en nuestra cultura podría traducirse como el "primer hombre" o Adán.
- Gecko: como el Hei Tiki, esta figura mágica simboliza la protección. Es un tipo de lagarto, pues este réptil es muy popular como tatuaje en la cultura polinesia, ya que simboliza la protección y la salud.
- Los tiburones: los escualos y sus dientes simbolizan la protección y la fuerza.
- Las tortugas: estos curiosos animales se asocian a la longevidad y la sabiduría.
- Las caracolas: además de ser de lo más bellas, las caracolas son símbolo de riqueza y prosperidad. Se trata de uno de los tatuajes polinesios de brazo por excelencia, pues la forma de la caracola se acopla perfectamente al espacio de esta parte del cuerpo.
- Las orquídeas: la orquídea, o un conjunto de orquídeas, es un tipo de tatuaje muy demandado que simboliza la pasión, la belleza y el amor.