¿Conoces la importancia de tener una mordida perfecta tanto para una buena salud bucodental como para asegurar la estética de tu sonrisa? Para empezar, la mordida hace referencia a cómo encajan los dientes superiores con los inferiores al cerrar la boca. ¿Coinciden ambas arcadas o una de ellas está adelantada o atrasada?
En odontología se conoce como ‘mordida’ al cierre de los dientes en la boca. Una mordida incorrecta no solo está relacionada con la estética dental. La posición de los dientes o tipos de mordida es muy importante para una óptima salud del paciente.
Hoy en día, ya no cumple funciones primitivas como una herramienta, lo que ha influido en su desarrollo. A medida que pasan los años, nuestra boca evoluciona, de hecho, nuestra mandíbula ha cambiado con el tiempo, adaptándose a nuevas necesidades. Como resultado de esta evolución, podemos identificar distintos tipos de mordidas.
Decimos que la mordida es correcta cuando, al cerrar la boca, los dientes superiores e inferiores encajan y la arcada superior cubre aproximadamente un tercio de la inferior. Si esto no ocurre, es probable que sufras de maloclusión dental.
Los dentistas consideramos que una mordida es perfecta cuando todos los dientes están derechos y muerden en su respectivo lugar. Todo esto significa que la dentadura tiene una funcionalidad correcta, por lo que la articulación de la mandíbula y los tejidos circundantes están equilibrados.
Una buena mordida, también conocida como oclusión dental correcta, se refiere a cómo se alinean y encajan tus dientes superiores e inferiores cuando cierras la boca o muerdes. Los dientes se cierran unos sobre otros de forma que quedan alineados.
Tener una mordida correcta es un factor muy importante para poder disponer de una buena salud bucodental. Y no solo eso, también es importante porque, en caso contrario, una mala mordida puede provocar problemas de maloclusión, además de dolores de cabeza, de oído o de cuello.
Si quieres mejorar la estética y funcionalidad de tu boca, ahora en Clínicas Den hemos preparado tres planes de precios, adaptados a cada caso clínico, para consigas la sonrisa de tus sueños.
Si te interesa saber qué tipo de mordida tienes, lo primero que debes hacer es documentarte y leer este artículo de arriba abajo. Además, te recomendamos acudir al dentista para que un especialista realice una valoración más exacta de tu boca.
𝗧𝗜𝗣𝗢𝗦 𝗗𝗘 𝗠𝗢𝗥𝗗𝗜𝗗𝗔 𝗗𝗘𝗡𝗧𝗔𝗟 : Clase 1, Clase 2, Clase 3, Sobremordida, Mordida Cruzada y Mordida Abierta
¿Por qué Existen Distintos Tipos de Mordidas?
Llamamos maloclusión dental a cualquier tipo de alteración en la posición de los dientes, o incluso en los huesos maxilares, que pueda interferir en el correcto funcionamiento de nuestro aparato masticatorio.
Los tipos de mordidas están condicionados por estas alteraciones esqueléticas que afectan tanto a la alineación dental, como a la estructura maxilar. Estas anomalías, a su vez, pueden deberse a factores genéticos, a la ausencia de piezas dentales o incluso a malos hábitos, generalmente desarrollados durante la infancia.
La mordida tiene una importancia muy significativa en la salud. En muchos casos, puede existir un componente hereditario que predisponga a la persona a sufrir maloclusión dental. Excesiva succión del dedo pulgar, del chupete o del biberón en las primeras etapas de la vida.
Por ejemplo, la succión del dedo pulgar (un hábito muy común de los bebés) o el uso prolongado del chupete, son dos de las causas más frecuentes de la mordida abierta.
Los tipos de mordida se rigen por la clasificación Angle, según la colocación de las arcadas dentarias.
Conocer los tipos de mordida y cuál es nuestro caso de maloclusión, es esencial para planificar un tratamiento multidisciplinar adecuado. Aunque el cuerpo humano es una máquina perfectamente diseñada para cumplir sus funciones vitales, hay diferentes factores que pueden influir en la correcta formación y desarrollo de algunas estructuras corporales.
Tipos de Mordidas y Ejemplos
Existen distintos tipos de mordidas según la forma en que se produce la oclusión dental. En función de la gravedad, algunas necesitan únicamente un tratamiento de ortodoncia invisible, mientras que otras requieren la complementación con otros procedimientos.
Cuando hablamos de los tipos de mordida que existen nos referimos a la forma que tienen los dientes superiores e inferiores de encajar cuando se cierra la boca. Aunque para asegurar una mordida adecuada no son sólo deben encajar los dientes superiores con los inferiores, sino también las articulaciones que los sostienen.
Junto a estos tres tipos genéricos de mordida, hay otras modalidades de maloclusión.
La mayor parte de los tipos de mordida que presentan maloclusión se pueden corregir fácilmente a través de un tratamiento de ortodoncia.

Oclusión de Clase I
La mordida adecuada, conocida como Clase I, es la perfección dental. Los dientes se cierran unos sobre otros de forma que quedan alineados.
Oclusión de Clase II
Cuando la mandíbula superior se proyecta más allá de lo normal, nos encontramos con una sobremordida, clasificada como Clase II. Se trata del tipo de mordida en la que el maxilar superior está más adelantado que el inferior. También se le conoce como retrognatismo, y el tipo de maloclusión más común. Consiste en que el labio y la mandíbula inferior quedan retraídos. En ese caso, la arcada dentaria inferior queda demasiado atrasada respecto a la superior.

Oclusión de Clase III
En contraste, la Clase III se presenta cuando la mandíbula inferior sobresale más allá de lo habitual. La mandíbula inferior queda adelantada respecto a la superior, y los molares inferiores están más adelante que los superiores y no encajan bien.
Sobremordida
La sobremordida se produce cuando los dientes superiores se superponen a los inferiores, llegándolos a cubrir casi al completo. Consiste en que los dientes frontales superiores muerden delante de los inferiores. A nivel estético no es tan perceptible como otros tipos de mordida, pero puede llegar a provocar problemas de salud y ciertos dolores musculares.
Este tipo se compone de una imposición de los dientes anteriores superiores a los dientes frontales inferiores. Con frecuencia, adicional a la malposición de los molares, en este tipo de pacientes se suma una mala posición de los incisivos superiores que pueden estar inclinados hacia los labios creando una sobremordida horizontal o que los incisivos centrales estén inclinados hacia el interior y los laterales al exterior.
La sobremordida es la superposición de los dientes frontales superiores con respecto a la posición de los dientes inferiores.
Cuando la mandíbula superior se proyecta más allá de lo normal, nos encontramos con una sobremordida, clasificada como Clase II.
Mordida Abierta
Este tipo de mordida se caracteriza por la falta de contacto entre los dientes superiores e inferiores al cerrar la boca. La mordida abierta tiene lugar cuando aun estando la boca cerrada los dientes no llegan a chocar en ningún momento. Este tipo de mordida puede ser hereditaria, aunque es cierto que puede tener su origen en malos hábitos bucales, como chuparse el dedo .
La mordida abierta no permite que los dientes lleguen a unirse en algún punto de las arcadas dentales. Suele darse en la parte frontal, aunque también puede afectar a las piezas posteriores.
Cuando los dientes superiores e inferiores no pueden unirse debido a factores hereditarios o hábitos como chuparse el pulgar, se presenta una mordida abierta.

Mordida Cruzada
La mordida cruzada ocurre cuando los dientes inferiores se superponen sobre los superiores, lo que puede resultar en que la barbilla sobresalga. Consiste en que las piezas superiores cierran dentro de las inferiores.
Mordida Cerrada
La mordida cerrada provoca el desgaste constante de los dientes. Los dientes se han ido desgastando por el roce de la mala oclusión.
Protrusión Dental
Los incisivos superiores encajan muy por delante de los inferiores. Conocido coloquialmente como ‘dientes de conejo’, más que factores genéticos influyen determinados hábitos que afectan a la colocación de los dientes.
Puede que alguna vez haya escuchado aquello de “tener los dientes de conejo”. Éste es el caso que nos ocupa en este tipo de mordida. Pudiendo a llegar a provocar deformaciones faciales o problemas para cerrar la boca de una manera correcta.
Mordida de Borde a Borde
La mordida de borde a borde es aquella en la que el borde de los incisivos superiores choca con el de los dientes inferiores. El roce continuo va a provocar el desgaste de las piezas dentales y como consecuencia de ello va a tener lugar un aumento de la sensibilidad dentaria.
Resalte
El resalte se produce cuando los dientes superiores sobresalen notablemente sobre los inferiores, existiendo una distancia entre ellos de más de 2mm.
El resalte mide la distancia en línea recta desde los dientes inferiores hasta los superiores. Un resalte normal es igual o menor a 2 mm.
Apiñamiento
Se produce por falta de espacio para los dientes. Pérdida de piezas dentales y apiñamiento. La pérdida prematura o tardía de algún diente de leche, puede causar apiñamiento o retención del diente.
Consecuencias de una Mordida Incorrecta
Como aprecias, una alteración en la mordida tiene efectos importantes para la salud general, que no se limitan a problemas dentales. Los efectos de una mala mordida son múltiples y nada beneficiosos para el paciente.
- Altera el estado de otros dientes
- Masticación incorrecta
- Lengua dolorida
- Bruxismo
- Sobrecarga de los músculos faciales
- Acumulación de placa bacteriana
- Dificultad al respirar
- Alteraciones del habla
Si se tiene una mala oclusión o una mordida incorrecta, se puede derivar en problemas posteriores que pueden afectar al organismo. Dolores de cabeza o trastornos del aparato digestivo se pueden poner como ejemplo. Desde el punto de vista estético también cobra una mayor relevancia pues unos dientes mal alineados son una parte visible del rostro.
Al no cerrar bien los labios, se respira más por la boca que por la nariz.
En caso de que sean originados por algún defecto en la mordida, tendrán que aplicarse tratamientos de ortodoncia como en el caso de los adultos. Sin embargo, para casos mayores, la solución puede ser la cirugía ortognática.
Si la mordida incorrecta está relacionada con los dientes apiñados, estos son más difíciles de limpiar.
Una mala colocación de la mandíbula o de los dientes puede repercutir en la alteración de tu morfología facial o una sonrisa imperfecta.
¿Cómo Saber si Sufro de Maloclusión Dental?
Después de leer nuestra clasificación y conocer las características de cada tipo de mordida, es posible que pienses que padeces maloclusión dental.
Cabe destacar que algunas maloclusiones son tan sutiles que pueden pasar desapercibidas. Sin embargo, aunque no generen molestias inmediatas, con el tiempo pueden derivar en graves problemas como:
- Desgastes dentales.
- Dolores de mandíbula, cervicales y cabeza.
- Dificultades a la hora de respirar.
Por tanto, si sospechas que podrías tener alguna maloclusión en tu mordida, pide cita en nuestra clínica especializada en ortodoncia.
¿Cómo Tiene que Ser la Mordida Perfecta?
Está claro que el mejor tipo de mordida es aquella en la que, cuando se cierra la boca, los dientes encajan a la perfección. Para ello, necesitamos que el canino inferior esté colocado 3-4mm por delante del canino inferior, significando esto que el canino superior encaja entre el primer premolar y el canino inferior.
Alineación de los dientes: Los dientes superiores e inferiores deben alinearse correctamente.
Tratamientos para Corregir la Mordida
Para mejorar o corregir la mordida existen actualmente muchos procedimientos. Ambos suelen emplearse indistintamente, quedando en tu mano la elección.
El principal tratamiento para las maloclusiones es la prevención.

1. La ortodoncia interceptiva es el tratamiento apropiado para favorecer el correcto crecimiento del hueso maxilar y la mandíbula, así como para rectificar desviaciones en el desarrollo.
2. Si se trata de un paciente con dentición permanente completa (un adolescente o un adulto), lo más adecuado es el uso de ortodoncia correctiva. Hoy en día, existen diferentes tipos de aparatos según las necesidades y prioridades de cada persona, incluso ortodoncia invisible.
Los precios de la ortodoncia varían mucho según el tipo de tratamiento y su duración, el material utilizado, etc.
3. La cirugía ortognática trabaja sobre las anomalías que afectan a los huesos de la cara cuando no se puede o no se ha podido corregir con ortodoncia.
4. El stripping o limado dental es una reducción interproximal del esmalte. Esto es, consiste en disminuir la anchura del diente entre 0,1 y 0,5 mm.
5. Cuando el stripping no es suficiente, porque el espacio que se necesita crear es mayor, el odontólogo podría recomendar la extracción de una pieza dental. Por ejemplo, en un caso de apiñamiento severo.
Un dentista u ortodoncista con experiencia puede realizar una revisión física de los dientes y diagnosticar problemas en la mordida.
De acuerdo a la condición del paciente, puede ser necesario utilizar más de un tratamiento. Los brackets tradicionales son un tratamiento común para este tipo de condiciones.
Recomendaciones Adicionales
Siempre se está a tiempo, sólo es acudir con regularidad a su dentista, hacerse las pruebas necesarias y adquirir unos buenos y saludables hábitos de higiene bucodental. Una buena prevención nunca está de más.
Intervenciones tempranas en niños. Es esencial eliminar hábitos como succión del pulgar o chupete antes de los 3 o 4 años.
El seguimiento adulto para evitar recaídas. Los adultos que se han sometido a tratamientos, ya sea con aparatos dentales o cirugía, deben cumplir con las indicaciones del dentista.
Higiene y hábitos saludables. Conocer los tipos de mordida es una manera efectiva de detectar maloclusiones.